José Rico
José Rico es un emprendedor e inversor enfocado en el desarrollo de soluciones tecnológicas y el apoyo a startups en Latinoamérica. Trabajó más de 15 años en estrategia y consultoría en industrias de tecnología, media y retail. Además de haber vivido en 9 países y hablar cuatro idiomas, es cofundador de OlaClick, una startup que permite a pequeños y medianos negocios tomar pedidos directamente a través de WhatsApp, impactando a millones de usuarios en la región.

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De qué hablamos con José Rico
- Qué hubo de diferente la idea detrás de OlaClick para que funcionara.
- Lo positivo de emprender comparando LATAM y Europa.
- Qué tienen de diferente los mercados de los países Latinoamericanos entre sí.
- Adaptación cultural de sus socios a estos mercados.
- Emprender a lo largo del tiempo: qué se gana y qué se pierde.
- Cómo fue la etapa de trabajar en relación de dependencia y emprender en paralelo.
- Qué hacer para desconectar del trabajo y evitar el burnout.
- Cómo influyó en OlaClick pasar por YCombinator.
- El miedo a recibir feedback 1 a 1 cuando se emprende
- Qué aprendió de enfrentarse a situaciones con clientes.
- Historias de resiliencia construyendo OlaClick.
- Algo que se podía hacer antes pero en 2024 ya no.
- Qué valor tiene haber trabajado en empresas antes de emprender.
- Situaciones donde asumieron riesgos y salieron bien.
- Desafíos de tener equipo remoto.
- Qué decirle a alguien que está pensando en emprender en LATAM.
Recomendaciones del invitado:
- The things we make (Libro)
- The Marcian (Libro)
- Breve historia de la humanidad.
Transcripción
José Rico es emprendedor e inversor, cofundador de OlaClick, la startup que permite a restaurantes y pequeños negocios tomar pedidos por WhatsApp. Después de más de 15 años en consultoría y en Google, cuenta cómo nació la idea en la pandemia, qué aprendió en Y Combinator, por qué regalaron el producto antes de cobrarlo y cómo lidera un equipo remoto en Latinoamérica.
Introducción
José: Cuando te paras a pensar un poco lo que significa la vida y hacer cosas, ¿qué sentido tiene no estar construyendo algo con menos de 40 años? O sea, no le da mucho sentido a tu vida, y yo personalmente no me lo perdonaría. Y cuando tenga 50: ¿me hice todas estas cosas y estas palizas que me estoy dando, no? Entonces trato de verme dentro de 10 años y digo.
Bueno, creo que más allá de que me vaya bien o mal, que hay muchas probabilidades de que me vaya mal, estoy haciendo todo lo que puedo y estoy haciendo lo que quiero.
Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más, el podcast de historias de profesionales valientes que transformaron sus carreras. Como buena ingeniera, analizo el camino para entender cómo lo hicieron. En Tiene que haber algo más ayudamos a empresas a contratar equipos remotos, así que si estás pensando en cambiar de trabajo en los próximos 6 meses, te puede servir esto: todas las semanas mando un email con búsquedas de trabajo remoto abiertas para que encuentres tu próximo desafío.
Son búsquedas diferentes tanto en inglés como en español, así que si querés recibir el próximo o dejarme tu CV, anotate en el enlace de la descripción de este capítulo. Estabas escuchando a José Rico. José es emprendedor e inversor enfocado en el desarrollo de soluciones tecnológicas, apoyando a startups en Latinoamérica. Trabajó más de 15 años en estrategia y consultoría en industrias diferentes como tecnología, media y retail, además de haber vivido en 9 países y hablar cuatro idiomas. Él cofundó OlaClick, que es una startup que permite a pequeños y medianos negocios de gastronomía tomar pedidos directamente a través de WhatsApp, impactando a millones de usuarios en toda la región.
En esta conversación hablamos de cómo es emprender en tecnología en negocios clásicos, cómo es mudarse de Europa a Latinoamérica, el salto calculado de dejar la corporación para pasar a su startup y cómo es el día a día real de emprender. Vamos con José, y cuando termines contame: ¿qué te pareció este capítulo?
Hola, José, bienvenido a Tiene que haber algo más, gracias por venir a conversar conmigo.
José: Hola, ¿qué tal, Magali, cómo estás? Gracias por invitarme.
¿Por qué OlaClick consiguió product market fit tan rápido en la pandemia?
José: Quiero que empecemos con un poco la historia de OlaClick para entenderla. Es una idea que surgió en pandemia, y si bien todos en pandemia tuvimos ideas (algunos hicieron pan de masa madre y otros compramos plantas y adoptamos perros), ¿por qué esta idea sí funcionó, cuando por lo general las ideas no funcionan sacadas de contexto? ¿Y qué hizo que esto fuera diferente y que además fuese validado por Y Combinator más adelante?
Pues en las startups suelen hablar de product market fit, ¿no?
Entonces nosotros conseguimos product market fit muy rápido, y fue porque estábamos en el momento justo de lo que se necesitaba para que hiciese boom. ¿Y qué hicimos? Dar un producto gratuito. Para mí eso fue clave. Había muchos productos en el mercado, pero este era un producto gratuito que trabajaba en WhatsApp, que ya sabéis que lo usa el 90% de la población en Latinoamérica, incluso más.
Y que iba a un dolor muy, muy concreto, que se hizo exponencial en la pandemia, que era la necesidad de la gente de tener una herramienta que les permitiese vender desde casa. Hablo de la gente porque, siempre que lo hablo con mis socios, empezamos casi como una herramienta para microemprendedores que querían vender, lo que has dicho tú, su pan de masa madre, sus cakes, pizzas o lo que fuese durante la pandemia.
Hubo miles de negocios, todos tenemos un primo o un hermano que lo hizo, ¿no? Entonces yo creo que esa combinación de esas 3 cosas, que fuera gratis, que fuese a través de WhatsApp y que fuese al dolor de la gente que quería vender algo online de forma rápida y sin mucha inversión, hizo que explotara, ¿no? Y se nos salió un poco de las manos, porque no te puedes imaginar: eran miles de registros casi todos los días.
Magali: ¿Por qué pensaron esta idea y no otra?
José: Bueno, esto es un poco el resumen de lo que somos nosotros. Somos los cuatro europeos, pero hemos vivido en Latinoamérica prácticamente toda nuestra vida, y uno de mis socios, que es Carol, que vive en Europa, en medio de la pandemia empezó a ver estos QR que se usaban para las cartas en algunas empresas que habían decidido innovar con esto durante la pandemia.
Y viendo estos QR, creo que fue en el norte de España o en el sur de Francia, no recuerdo bien, hablando con Morgan, que es nuestro CTO, nuestro desarrollador técnico, le dijo: «Oye, ¿y por qué no hacemos algo para Europa, pero que tenga WhatsApp?». En media hora hicieron un MVP, Morgan se lo pasó, a Carol le gustó; nos conocíamos los cuatro, éramos amigos.
Y dijimos: «Bueno, vamos a ver si podemos sacar algo de esto». Ojo, que era la época en que estábamos todos encerrados en nuestras casas, que no teníamos mucho por hacer, ni juntarte con tus amigos a tomar un vino el sábado y el domingo. Entonces nos dedicamos a esto, lanzamos un poco la idea y, con unos pesitos en campañas de Google, empezamos a promocionarlo y bum, hizo boom, y empezaron miles de negocios a usarlo. Se hizo viral al toque.
¿Qué tiene de bueno emprender en Latinoamérica comparado con Europa?
Magali: ¡Qué productividad en la pandemia! ¿Qué es lo mejor para vos de emprender en Latinoamérica versus Europa?
José: Bueno, a ver, hay algo que tiene súper bueno Latinoamérica, y es que hay 700 millones de personas, y con 2 idiomas, que son el portugués y el español, ya estás prácticamente copando el 98% de la población, ¿no? 700 millones de personas son muchas personas; hay pocas economías en el mundo que tengan ese número de personas, estamos hablando de India, de China, etcétera. Entonces, con pequeñas adaptaciones que evidentemente cada país requiere, porque no es lo mismo un argentino que un mexicano, eso lo sabemos todos, puedes abarcar varios países a la vez. Eso diría lo primero. Luego, la otra cosa que a mí me gusta particularmente de Latinoamérica, aunque cada vez es más complejo, es que hay menos competitividad. O sea, yo soy muy sincero: cuando, por ejemplo, voy a ver en Europa sistemas para restaurantes, que es lo que somos hoy, hay 50, y los 50 son maravillosos, son muy buenas soluciones.
Hay un cluster de soluciones en España y otro en Francia y otro en Italia y otro en Dinamarca, si lo quieres poner así. Sin embargo, en Latinoamérica esto es muy diferente. O sea, hay muchas cosas que funcionan bien, pero otras no funcionan tan bien, sobre todo para las clases medias y bajas de la población, incluidos los negocios. ¿Y hay una oportunidad de dar una solución que sea de alto impacto y que tenga volumen, no? Hoy, por ejemplo, tenemos 3 millones de órdenes al mes en la plataforma.
Que es un número alto, si lo comparas, por ejemplo, con las órdenes que puede hacer un major player de delivery en Europa. Los pasamos de lejos, ¿no? Entonces es una forma diferente de ver la solución, verlo como una economía gigante.
Magali: Ajá. ¿Viste que a veces desde afuera Latinoamérica parece todo igual, un gran conglomerado? Pero para vos, ¿qué tiene de diferente, sobre todo en los mercados en los que ustedes entraron? Vos te fuiste a vivir a Brasil, entraron en México; ¿qué los diferencia del resto de Latinoamérica, tipo Colombia, Perú, Argentina, otros países donde viviste?
José: Hay muchas cosas diferentes, desde la forma en la que te acercas a los clientes hasta la forma en la que te tratan los clientes o te dan la devolución.
Y esto no me cuesta decirlo: hay países donde es un placer trabajar con los clientes porque prácticamente te aman, son muy educados, y hay otros que son un poquito más peleadores, ¿no? Un caso de esto es Brasil. Brasil es muy bueno porque es nuestro mercado más avanzado y donde más aprendemos. Pero Brasil de verdad es la guerra. O sea, allí hay cada vez más competencia, y los consumidores son muy exigentes con el servicio que les das, y te implica tener un producto de súper alta calidad, ¿no? Y también, por ejemplo, a nivel de fraude, hay países donde hay un fraude altísimo, o hay mucha desconfianza. Por ejemplo, en México hay mucha desconfianza: a ver quién me escribe por WhatsApp, a ver cómo voy a pagar online. Y sin embargo tienes otros países, por ejemplo Argentina, donde pagar online es algo súper normal, ¿no?
Entonces hay muchas escalas de grises dentro de todas las variables de la digitalización y del trato con los clientes. Adicional, tienes todo el tema de recursos humanos, que creo que es el otro lado. Nosotros hoy en día en OlaClick tenemos colaboradores prácticamente en todos los países: en Chile, en Venezuela, en México, en Colombia, en Brasil. Y también está la forma en que te manejas con ellos, más allá de los perfiles del puesto.
También tienes el perfil de desarrollador, que es un perfil súper especial, o un perfil de diseño. Entonces, diferencias, muchas.
¿Cómo se adaptan socios franceses y españoles a los mercados latinoamericanos?
Magali: En tu caso, España está culturalmente un poco más cerca de Latinoamérica, pero quiero saber cómo fue para tus socios la adaptación cultural de Francia a otros países muy distintos.
José: Bueno, yo siento que hay un tipo de francés, ojo, que le gusta la aventura, estos que se visten así de aventureros y van al Machu Picchu y todo eso. Y entonces le gusta lo exótico. Hay que ver la cantidad de franceses que hay en México o que hay en Perú. Entonces siento que al francés le gusta toda esta aventurilla.
A un tipo de francés, igual que a un tipo de español, que es así más pijín y tal, no le gusta tanto este tipo de cosas. Pero al francés en general le gusta la aventura, y le gusta que las cosas no funcionen como ellos esperan, y les gusta esta incertidumbre, que siempre lo decimos con mis socios. De hecho, ellos siempre dicen que hay algo maravilloso en Latinoamérica, que para mí es sinónimo de libertad: que todo es posible, para bien y para mal. O sea, en Europa normalmente tú te levantas y más o menos tu día te lo sabes.
¿Cómo va a suceder en Latinoamérica? Te pasan 1000 cosas, hay 1000 formas de solucionar los problemas, y eso tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Hay gente que no lo aguanta. De hecho, tengo muchos amigos latinoamericanos que se hartan de eso y se van a vivir a Canadá o a Europa. Creo que de los 2 lados hay gente para una cosa y para la otra.
¿Qué se gana y qué se pierde al emprender con más edad?
Magali: ¿Qué pensás vos sobre el paso del tiempo y tomar la decisión de emprender a medida que vamos ganando edad?
José: Pues que cada vez hay más sensación de que tienes más que perder, por todo lo.
Todo lo que conlleva emprender, ¿no? Yo personalmente me guardo, tengo un archivo por ahí donde me guardo lo que yo cobraba en Google cuando me fui, y en mis días más bajos lo miro y a veces me arrepiento. Pero tiene una contraparte maravillosa, ¿no? Que es todo lo que significa emprender. Pero tiene mucho de que tienes que estar preparado para el riesgo.
Entonces, cuando uno tiene más años, cuando ya está pasando los 35, 36, normalmente tiene más obligaciones. Tiene, no sé, una hipoteca, si es que la tiene, tiene una familia, tiene unos hijos, y eso conlleva unas responsabilidades que hay veces que es muy difícil tomarlas, ¿no? Entonces yo creo que emprendí en el momento justo, el momento ideal, que fue con 34 años. Creo que hubiera tenido un poquito más de energía si lo hubiera hecho a los 29 o a los 28. A veces pienso en la cantidad de energía que empleé trabajando para terceros en cosas que sí, que eran muy interesantes en ese momento, pero que no eran mías.
Entonces tiene ahí un punto. Pero aprendí mucho. Entonces fue esa combinación de tiempo y de no tener tanta responsabilidad. Ahora voy teniendo más responsabilidades, una casa que pagar, etcétera, y creo que me hubiera costado más. Por ejemplo, uno de mis socios acaba de tener su hijo, y él nota mucho más la presión de «esto lo vamos a hacer, que funcione, porque yo a mi hijo le quiero dar».
¿Cómo es tener un trabajo y emprender en paralelo?
Magali: Exacto. Yo le digo a la facturación. Exacto. Entonces, bueno, ¿cómo fue para vos el paso? Porque está un poco el ideal en la mente de «estoy en mi trabajo, se me ocurre algo espectacular, renuncio a todo, dejo, empiezo y pum, éxito total», y casi ninguna historia es así. ¿Cómo fue para vos esa etapa de solapar el trabajo con el nuevo proyecto?
José: Bueno, yo estuve, y algunos de mis socios también.
Casi 1 año y 3 o cuatro meses con 2 trabajos: mi trabajo particular, donde yo trabajaba de lunes a viernes como una persona normal, y luego trabajaba todas las tardes, todas las noches y los fines de semana en OlaClick. Era pandemia, entonces era más posible, porque no había mucho que hacer en el mundo exterior. Me pasó factura en muchos sentidos, pero hice ese.
Hice ese cambio, y me costó mucho encontrar la convicción de dar el salto, y lo tuve que tener muy claro, ¿no? Y de hecho no estaba claro. Al final me salió algo dentro que dijo: «Bueno, lo haces ahora o no lo vas a hacer nunca», y lo hice, y de momento ha salido bien. Tenemos una empresa con empleados que va hacia un modelo sostenible y de alguna manera nosotros ponemos las pautas, pero a mucha gente no le sale, y todavía a nosotros nos podrían salir muchas cosas mal. Entonces yo entiendo perfectamente al que dice: «No, mira, yo me quedo como estoy, prefiero tener mi trabajo de 9 a 5».
Magali: ¿En qué cosas te pasó factura tener 2 trabajos?
José: Bueno, yo creo que en varias. Me enfoqué mucho en el trabajo, y eso, cosas que te pasan cuando eres emprendedor. Me alejé un poco de ciertas partes de mi familia, entre otras de mi padre, que durante el tiempo de emprender falleció lastimosamente. Y fue muy duro, porque en algún momento yo sí sé que puse por delante el trabajo a mi padre. Y bueno, luego me perdoné, lo pasé, y me ayudó mucho el trabajo a salir de ahí, a pasar el duelo. Pero yo le diría a la gente que siempre priorice la familia, los amigos.
Todo eso creo que es lo más importante. Pero entiendo también la adrenalina y lo bien visto que está desde fuera emprender y todo eso. Entonces también es un poquito una droguita, ¿no? Y yo personalmente sí fui adicto. Hoy lo soy mucho menos. De hecho, trabajo muchísimas horas, pero trabajo de otra manera, y no renuncio a cosas que son importantes para uno y que quedan cuando no está el trabajo. Y yo siempre hago un poco el mismo análisis: me acuerdo de las pechadas a trabajar que me pegaba cuando trabajaba en corporación.
Y hoy nadie me viene a agradecer eso. Entonces hoy sí estoy haciendo algo que a lo mejor en algún momento me va a dar un rédito. Ya me lo da, porque manejo yo mi día a día con mis socios, y tratamos de hacer más felices a nuestros empleados. Pero sobre todo cuando uno trabaja para un tercero, y espero que mis empleados lo tomen de forma positiva, esto lo tratamos de bajar con ellos, si lo escuchan.
Lo más importante es que tú estés bien y que tu vida esté bien, que tu familia esté bien, que hagas tu deporte, que hagas tu pintura, que hagas tu música, porque es lo que te hace bien, no el dinero. El trabajo está bien y lo necesitamos todos y es súper importante, pero bueno, en lo personal creo que es lo más importante.
¿Cómo desconectar del trabajo y evitar el burnout?
Magali: ¿Cuáles son algunas cosas que son como una contracara de emprender, que desde afuera está bien visto? Y justo recién dijiste una, que es que nadie te va a venir a felicitar por cada cosa que hagas, que quizás en un trabajo en relación de dependencia sí. ¿Pero qué otras cosas pasaste vos, que afuera se ven bien y adentro quizás no tanto?
José: Bueno, parece que ser workaholic o trabajar muchísimas horas y tal está bien visto, es cool. Pero es enfermizo, o sea, y te lo dice la persona más workaholic del mundo, que si tiene malas cifras una semana tiene mal humor y no duerme. Y para mí esa es la contracara de emprender.
Me pasaba cuando trabajaba por cuenta ajena: cuando no vendía suficiente en Google, miraba la aplicación de Google a ver cuánto habíamos llegado a la cuota y demás. Y hoy lo llevo al punto extremo. O sea, yo soy muy fan de mirar los números y todo, y me cuesta a veces dormir. A veces me levanto por la noche porque se me ha ocurrido una idea para un nuevo producto de OlaClick para que los restaurantes vendan más, y hasta que no lo dibujo y no lo pongo en papel.
No paro. Entonces te llevas todo, ya deja de ser un trabajo de 9 a 5 para ser 24/7. Me encantaría tener un switch, no como la serie, de no acordarme de lo que pasa en el trabajo, pero sí de alguna manera de poder cortar de verdad. Y a veces lo hago con ciertos hobbies que tengo, pero cuesta mucho. Es muy difícil.
Magali: ¿Qué técnicas o cosas te ayudaron a vos a volver al eje, una vez que ya te fuiste mucho del límite del trabajo, que se corrió mucho?
José: Bueno, yo tengo 2 cosas. Nunca he sido capaz de meditar porque me aburro. O sea, a veces escucho alguna meditación guiada y todo esto, pero no es lo mío, lo siento. Y eso que en mi entorno hay mucha gente que hace yoga y le gusta mucho ese rollo. A mí no me gusta. Mis socios son los 3 surfistas, entonces ellos hacen mucho surf. Yo personalmente no puedo hacer surf porque se me salió en una ocasión el hombro, entonces eso me mató. Yo lo que hago son 2 cosas que me sirven mucho. Una es caminar: me encanta caminar. Yo digo que creo que soy la persona que más ha caminado todas las ciudades de Latinoamérica. Me conozco todas las ciudades: Buenos Aires, México, he caminado todos los barrios; São Paulo me la he caminado toda, las favelas, las no favelas. Me encanta caminar, entonces muchas veces.
Me voy a caminar, aparte de correr, ¿no? Y me encanta. Y otra que me gusta, que es una de las cosas que más he tomado cuando he empezado a emprender, es pintar.
Y esto es algo que, no sé, yo he pasado por eso, y siento que mucha gente no tiene hobbies. Lo veo, por ejemplo, con algunos familiares míos que tienen pocos hobbies. O sea, la gente está muy acostumbrada a socializar, eso sí, con sus amigos, etcétera, y a trabajar, ¿no? Y yo esto lo viví. Me acuerdo cuando pasé, en un momento, de trabajar en consultoría, que yo trabajé en consultoría 7 años, a un trabajo un poquito más light, que era en una agencia de medios. Me acuerdo que siempre tenía 4 o 5 horas libres al final de la tarde, porque en consultoría trabajaba casi 12 horas al día.
Y me costó mucho decir: «Bueno, ¿qué hago con mi tiempo?». Y ahí aprendí a tener estos hobbies, y creo que al final son lo que te da sentido, y puede ser teatro. Ahora estoy haciendo teatro. También puede ser cualquier cosa. Creo que buscar esas actividades te sirve un poco para quitarte el celular, el móvil, lo que sea, y tratar de centrarte en esa actividad, que se te puede dar bien o mal. Que eso también es importante: no tienes que ser bueno tampoco.
Magali: No, y además.
Hay algo de ser principiante en otra cosa, porque en los trabajos estamos muy metidos. Entonces es otra cosa que te saque del modo experto y te haga pasar a ser principiante. Eso tiene valor en sí mismo. Aprender algo de cero tiene valor; mejorar en algo y estar incómodo mientras lo hacés y verte horrible también tiene valor. Entonces todo eso ya tiene sentido en sí mismo.
José: Total, sí, sí, sí.
Mi socio, bueno, su novia, que va a ser su mujer, tiene un negocio de cerámica. Ella era diseñadora de producto antes y se hartó. Y el 95% de sus alumnos es gente que se tira la mayoría de su tiempo frente a un computador y que necesita tocar algo, interactuar con algo físico. ¿Y creo que eso también nos acerca un poquito, no? Todo este tema de las pantallas. Yo te juro que a veces cuento el tiempo de pantalla, y no es el que dice el teléfono: estoy casi literal 17 horas al día delante de una pantalla. Entonces creo que estar un poco más tocando cosas, haciendo cosas, sintiendo cosas, es súper necesario.
Magali: José, contame cómo fue.
¿Qué aprendieron en Y Combinator sobre hacer cosas que no escalan?
Magali: La decisión de tomar el salto final para pasar full time a OlaClick.
José: Bueno, hubo 2 circunstancias. La primera es que en Y Combinator prácticamente te obligan: te dicen que no puedes entrar a Y Combinator si no lo haces. Y luego también fue un poco por salud mental. La primera la solucioné pidiéndome una excedencia, que creo que es algo muy válido. Tengo varios amigos que lo han hecho. Si no estás seguro de emprender o no, si no tienes todas las cartas contigo, oye, hay empresas, sobre todo las grandes corporaciones, que te dan opciones de excedencia.
Siento que es algo más de Europa; en LATAM creo que hay, pero en algunos países ya sabemos que esas cosas no están tan normalizadas. Entonces pude tomar una excedencia de 3 meses y pude hacer Y Combinator. Eso fue la primera cosa, y luego ya un poco el desborde, ¿no? Y eso yo siempre se lo recomiendo a la gente que me dice que quiere emprender. Le digo: no te tienes que poner a tope a trabajar, porque probablemente te vas a quemar. Ve poco a poco, intenta avanzar, intenta vender tu primer proyecto, intenta vender tu primera suscripción, y una vez que empieza a tener sentido, ya toma la otra liana.
Eso sí, cuando ya te decides a que va a ser tu única fuente de ingresos, dedícate a eso, porque te lo va a requerir. Bueno, no sé, hay magos por ahí que tienen, no sé, 80 empresas y tal; no sé cómo lo hacen.
Bueno, dicen que hay quien se mete en todo y tal, pero bueno, no sé, imagino que hay gente que puede. Yo creo que se puede ir poco a poco y luego lanzarte al vacío.
Magali: Ustedes, que pasaron por Y Combinator, que es de las aceleradoras de emprendimientos más importantes del mundo, ¿en qué cosas los influyó pasar por esa experiencia?
José: A mí me encanta, porque al principio no lo entendía y me daba un poco de vergüenza. De hecho, mi madre y mi padrastro me decían: «¿Qué quiere decir?». «Haz cosas que no escalen», y yo no entendía qué quería decir eso. Te juro que me costó entenderlo, ¿no?
Y al final lo hemos acabado entendiendo y lo aplicamos en nuestro día a día: hacer cosas que no escalen. Se trata de solucionar un problema, pero sin la solución final, es decir, fake it until you make it. O sea, haz trampas. Tienes un problema, y a veces me viene gente con un emprendimiento: «Quiero hacer una app que te agarra los datos y te los transforma». No, hazlo tú manualmente. Si tienes que contestar tú el teléfono, o tienes que ser tú la persona que está detrás del WhatsApp, o tienes que contratar un servicio que te cuesta 5 veces más caro de lo que te costaría el servicio de logística.
Todo automatizado, hazlo, pero prueba que lo que estás montando con esa solución no óptima es la solución que funciona, la que soluciona el problema. Para mí eso fue clave. Y otra cosa que también saqué de Y Combinator, que lo hice todo el tiempo, es: construye para el 80%. Creo que cuando uno está emprendiendo muchas veces se pierde en los detalles y quiere hacer el botón rojo para el usuario al que le gusta el botón ahí, porque en su negocio resulta que está todo pintado de rojo. Estoy poniendo un ejemplo. Bueno, no tienes que hacer eso, y eso es lo difícil.
Tratar de buscar una solución que sea para la mayoría de tus clientes, y luego ya sacas esas opciones un poquito más específicas, ¿no?
Magali: Bueno, esto de hacer cosas que no escalen sale de un ensayo de Paul Graham, que es uno de los fundadores, que cuenta la historia de Airbnb, donde iban los tipos casa por casa y recolectaban feedback de usuarios. Creo que hay algo, a ver si opinás igual, puede ser que haya algo generacional que nos pase de.
¿Cómo se aprende a recibir feedback y enfrentar clientes enojados?
Magali: Como un poco de miedo a la exposición de ir y levantar el feedback cara a cara con el usuario, y exponerte, y levantar el teléfono, y hacer cosas que serían más fáciles pero que nos dan un poco más de miedo.
José: Es uno de los grandes dolores que tenemos cuando contratamos gente, por ejemplo, de customer success o de comercial. ¿Les cuesta mucho llamar a un cliente? No son capaces. Todo lo que pueda ser automático, todo lo que pueda ser por WhatsApp, sí; lo otro no les gusta. Pero yo lo siento un poco en general: ahora a la gente no le gusta hablar. Por teléfono ya nadie se llama, ir a visitar aún menos. Entonces sí, estoy de acuerdo en que hay un tema ahí de perder el tiempo con la otra persona, entender todo eso. Sí, hay un tema.
Magali: Vos, que tenés.
Un rol de cara a los clientes, contame qué aprendiste de ir generando esa piel más dura, de tener que enfrentarte a situaciones buenas y a otros que te traten un poco mal.
José: Bueno, es francamente difícil, sobre todo si te dicen: «Te deseo el peor día de tu vida, ojalá te mueras». Sí, sí. A mí «ojalá te mueras» no me lo han dicho todavía. Pues porque hemos pasado por muchas etapas. Tenemos un equipo de soporte maravilloso, ha pasado mucha gente por el equipo de soporte, y por ejemplo hay ocasiones, como nos pasó hace unas semanas, que migramos a la versión 2.
Pues sobre todo en los negocios que nosotros manejamos, que son muy de la base de la pirámide, la mitad de la pirámide, la capacidad tecnológica de algunos es excepcional, pero a mucha gente le cambias, literal, el botón rojo de lugar y le has hecho la vida imposible. Y de verdad que a veces les tratas de explicar que el botón estaba ahí y se lo cambias de lugar porque estamos haciendo un desarrollo que es mejor y estamos tratando de que le vaya mejor en su negocio. Pero evidentemente, a la gente que está cobrando en su negocio y de repente no encuentra el botón, le acabas de cagar la vida. Porque nos pasa.
A mí me pasó con Google Analytics cuando lo cambiaron. O cuando te cambian Instagram y dices: «Vaya mierda, ahora el layout no lo entiendo». Entonces nos cuesta mucho cambiar. Y la gente reacciona ante el cambio, y sobre todo pensando que tiene adelante un ente y no una persona, pues sale lo primero que le viene por la boca, y ahí entran muchos de estos insultos y quejas. Entonces he aprendido mucho a decir: «Bueno, vamos a entender un poquito qué le pasa», porque te dan ganas de agarrar y decir: «Venga, chao, me voy». Pero no, aprendes a tragar un poquito y a no sentirlo tanto.
Magali: ¿Se te viene a la cabeza alguna historia tuya de resiliencia mientras construías OlaClick?
José: Bueno, resiliencia mientras construíamos OlaClick. Sí, yo creo que la historia de OlaClick es una historia de resiliencia total, porque estuvimos casi 2 años gratuitos, cuando se podía tener una startup y no cobrar nada, y conseguíamos crecer y conseguíamos dar valor a los usuarios.
¿Por qué conviene dar el producto gratis antes de cobrar?
José: Y teníamos que responder muchas preguntas, incluso de mi madre, que me decía: «Pero si no lo cobras ahora, no lo vas a cobrar nunca». Y nosotros lo hacíamos por un objetivo, que era primero dar valor a los usuarios, entender qué querían los usuarios, y luego empezar a cobrar. Entonces pasamos de cero a 1 millón de dólares de facturación en aproximadamente 13 meses, 12 meses exactamente desde que empezamos a cobrar. Los 2 años anteriores y ese año fueron muy, muy especiales, porque muchas veces no nos lo creíamos ni nosotros mismos.
Entonces seguíamos trabajando y seguíamos desarrollando cosas, y cuando encendimos la facturación y empezamos a cobrar a los clientes, aprendimos muchísimo, y seguimos creyendo y seguimos apostando y seguimos generando valor. Ahora estamos en otra etapa donde tenemos que generar aún más valor.
Pero eso es creértela y no mirar lo que está pasando hoy, sino lo que estás haciendo para los 3 meses, 6 meses, 1 año, incluso 5 años, ¿no? Que ya lo vemos así: ya empezamos a ver la empresa como qué va a pasar dentro de 2 años, qué va a pasar dentro de 3, de cuatro. No somos como Galperin, que construye para dentro de 10 años; no tenemos tanta espalda, porque no la tenemos. Pero sí que empezamos a pensar un poco en lo que viene ahora y lo que viene después.
Magali: Hay 2 cosas que quiero que aclares. Una es: ¿cómo pensás vos la generación de valor para tus usuarios? Porque siento que es un concepto que se usa todo el tiempo, pero que nadie entiende qué es o cómo está bien implementado.
José: Para mí es muy simple: la generación de valor es o ahorrar costes.
O generar ingresos. Esos son los 2 inputs que hay. Y dentro de esos 2, en OlaClick, que somos un sistema completo para restaurantes, o sea, que te damos el end to end, lo que estamos viendo son restaurantes que tienen muy poquita gente y que se tienen que dedicar a hacer comida, que es lo que mejor se les da. Entonces, ¿cómo puedo hacer que un restaurante, cuando normalmente uno de cada 2 cierra a los 12 meses… No cierre tan fácilmente?
Magali: ¿Y por qué no cierra? ¿Por qué deja de cerrar un restaurante?
José: Porque funciona bien en esos 2 parámetros: o tiene menos costes o tiene más ingresos. Entonces la suma da positiva. Entonces, ¿qué les damos? Les damos herramientas para que tengan que contratar menos gente, para que sean más conscientes de cuánto les cuesta la comida, para que puedan alcanzar más clientes, para que sus clientes sean más fieles, para que puedan ver más bonito su menú y tengan más apetencia a comprar. Para mí ese es el valor para un negocio. Entonces siempre hay que pensarlo en ahorrar tiempo, ahorrar costes, generar ingresos.
Para mí eso es generar valor. No es otra cosa.
Magali: Clarísimo. Porque hay algo que dijiste muy rápido antes: ¿por qué esto de haber tenido el proyecto gratis, sin que las personas lo paguen, era algo que se podía hacer antes, pero ya no se puede hacer más en 2024?
Bueno, como dicen en Argentina, con el diario del lunes. ¿Lo dicen así, no?
Casi, pero lo dijiste muy bien.
José: Luego me explicas cómo lo dicen.
Magali: Pero excelente, aprobado. Bueno, listo.
José: Yo te diría que hubiera cobrado antes, la verdad, hoy. O sea, fue un sufrimiento innecesario esos 2 años ahí sin cobrar y tal.
Creo que cobra, y te lo dicen de hecho en YC. Una de las cosas que te dicen es: cobra por tu producto. Nosotros lo hicimos totalmente al revés. O sea, como verás, hay cosas de YC que uno toma y otras que no. Lo que creo que nos ayudó es que no teníamos, y te lo digo así, ni la más puta idea de cómo funcionaba un restaurante. Uli y Carol habían trabajado en un restaurante como meseros, en la barra, cuando eran estudiantes, adolescentes. Yo había trabajado en Google, trabajando para Rappi, llevándole las campañas de adquisición y demás. Sabía de digital media, que verás tú. Y Morgan había hecho sistemas, pero nada que ver con restaurantes, temas de recursos humanos.
Entonces, entender cómo funciona un restaurante durante 2 años y tener la carta de «te lo estoy dando gratis, no me puedes dar tan duro», creo que nos sirvió para acercarnos mucho a los restaurantes. Somos amigos de restaurantes desde la Baja California hasta la Patagonia. Tenemos grupos con 50 restaurantes. Mis socios siempre me quieren matar porque hago grupos de WhatsApp para todo, y tenemos literal 1000 grupos de WhatsApp con miles de clientes.
¿Qué valor tiene trabajar en empresas antes de emprender?
José: Entendemos todo lo que le pasa a un restaurante. Entonces yo creo que nos dio esa carta de aprender gratis.
Magali: ¿Qué valor tiene para vos haber trabajado antes en empresas y después emprender?
Aprendes mucho de procesos. Mi socio Carol me dice que siempre quiero ser el primero de la clase. Me lo critica mucho. Aprendes un poco cómo tienen que funcionar las cosas, sobre todo ahora que vamos teniendo un tamaño. Te da mucho orden, te hace entender un poco cómo son los procesos, qué se puede hacer, qué no se puede hacer, tener el 360.
Yo llevo las operaciones; ellos llevan más producto y sistemas. Para mí, el haber dirigido una agencia o haber trabajado en consultoría, donde sé cuántos tickets puede manejar una persona de soporte por día, etcétera, me ha dado muchísimo conocimiento. Entonces toda la trayectoria que tuve me sirvió muchísimo, tanto en consultoría como en Google como en la agencia. Vamos, no lo cambiaría por nada. Tal vez unas horas: a ver si me pueden devolver las de consultoría, que trabajaba como 15 horas al día todos los días. Pues sí, se las pediría, porque era muy joven. Eso no lo hagáis, o si lo hacéis, no lo hagáis mucho tiempo. Pero por lo demás, feliz de haber trabajado tanto.
Porque viste que hay veces que pareciera que todo eso es pérdida de tiempo, mejor directo: «Voy a emprender así puedo entrar en la lista de los 30 menores de 30». Y no, porque todo lo otro tiene un montón de buenas prácticas y cosas que aprender, que después usás y te ahorrás un montón de errores.
José: Sí, total, estoy de acuerdo. O sea, a ver, yo siento que sí. Luego tienes ejemplos que no tienen nada que ver, como Mark Zuckerberg o estos. Ni lo pondría de ejemplo, es tan outlier que ni vos, ni yo, ni nadie. Es Bezos, entonces.
Pero creo que hay algo bueno de emprender muy joven: creo que te da menos carga en las cosas, o te atreves más a tirarte a la piscina, que es un poco esa curva que hablábamos antes de querer emprender o no. Puede ser interesante también. O sea, yo, por ejemplo, no minusvaloraría a alguien porque no haya tenido una experiencia laboral, porque creo que es bueno, y según en qué rubros creo que es excelente. Pero bueno, yo creo que de lado y lado hay cosas buenas y cosas malas, total.
Magali: ¿Se te viene a la cabeza algún riesgo que hayan corrido, que salió bien pero podría haber salido mal?
José: Sí. El mes 2 de estar trabajando en OlaClick decidimos abrir Brasil, por 2 motivos. Uno era porque nos estaba yendo muy bien en todos los países de Latinoamérica. Y Carol, que es mi socio, ya había hecho una startup en Perú y en Colombia y la vendió. Hizo su exit y la vendió bien; no se hizo millonario, pero ganó bastante plata, no te voy a negar, fue uno de los mejores exits de Perú. Y él siempre decía que si hubiera hecho lo mismo en Brasil o en México, su éxito hubiera sido 10x o 20x. Eso, sumado a que yo afortunadamente hablaba portugués, había vivido en Brasil y podíamos hacerlo, hizo que decidiéramos abrir Brasil.
Eso supuso una complejidad terrible, porque no es lo mismo hacer un sistema, sobre todo cuando es una startup, para un país o para un idioma, que hacerlo para 2. Nosotros lo tenemos en cuatro: inglés, francés, español y portugués. Francés por razones obvias, e inglés porque es la doctrina. Pero el haber iniciado Brasil yo creo que es el diferencial de que hoy OlaClick resista. Tenemos empresas muy parecidas a nosotros en México, en Colombia.
En Perú, que estaban haciendo cosas muy parecidas a nosotros, unos al mismo tiempo que nosotros, otros directamente nos copiaron, y simplemente por no trabajar en Brasil no están vivas hoy. Entonces fue mucho riesgo. Carol empujó y yo empujé, y al final empujaron todos los chicos, pero no parecía muy clara esa idea. Lo decidimos hacer y nos fue bien.
Magali: ¿Y cómo cambió tu…
¿Cómo cambia la definición de éxito con los años?
Magali: Definición de éxito a través de los años?
José: Bueno, éxito para mí es hacer lo que te da la gana cuando quieras, o sea, siempre que quieras. ¿Y eso tiene muchos, muchos parámetros, no? Hoy en día, lamentablemente, por el mundo en el que vivimos, hay un componente de plata. Evidentemente necesitas dinero para poder hacer lo que quieras cuando quieras, a la hora que quieras, pero hay otras muchas cosas que no.
Con tanto dinero o sin dinero las puedes llegar a hacer, ¿no? Y ahí viene la variable más importante para mí, que es la del tiempo. Tener tiempo, que entra ahí en esa ecuación de hacer lo que quieras cuando quieras, vale más que la plata, sin duda, hoy. A pesar de trabajar casi, no sé, 16 horas por día, entre lo que estoy caminando y lo que estoy con mis amigos con la cabeza en el trabajo y demás, hoy soy libre de organizar mi tiempo.
Tenemos unos empleados que están muy alineados a la forma de pensar que tenemos. Están súper commit, perdón por decir commit, están muy, muy involucrados en la empresa, y a mí eso me hace sentir bien. Muchas veces, cuando estaba en el mundo corporativo, sentía que yo no era dueño de mi vida, etcétera. Entonces creo que el éxito también es poder hacer lo que quieras en la parte laboral, y trabajando en una corporación.
Y he trabajado en una donde se vivía muy bien, que era Google, es muy difícil. Al final a veces te tenías que tragar unas movidas que no eran ni medio normales. Y hoy eso se puede evitar. Entonces creo que está muy, muy bien.
Magali: A ver cuánto dura. Ojalá dure para toda la vida.
José: Hay algo que siempre suelo decir, que me parece interesante. Es una historia súper, no sé, a mí me parece de las claves de OlaClick que me llevo de aprendizaje. Cuando mi socio, otra vez Carol, había vendido su empresa, yo no entendía por qué quería hacer otra empresa, no lo entendía. Yo decía: «¿Tienes suficiente dinero en el banco como para no trabajar el resto de tu vida?».
Y él decidió montar esto, a pesar de que nos decía al principio que no tenía ganas, y hoy, 4 años después, lo entiendo. O sea, al final hemos montado esto como una forma de vida, y me cuesta imaginarme sin esto. O sea, sí, evidentemente, si no estuviese esto, montaría otra cosa. Pero creo que la clave no está en vender tu empresa, hacerte rico e irte, como hizo Carol al principio, a Ibiza y matarte allí. La clave es, no sé, vivir y tener tu empresa y poder construir un futuro que te guste.
Y no está mal trabajar, y no está mal tener un día a día en algo que construyes. ¿Está mal pensado eso de que el éxito es irte a una playa? Habrá a quien le guste, pero creo que hay que ser realista también, y a mí personalmente me gusta lo que hago, sí.
Magali: Entiendo. El éxito es que sea más tu día a día y no un día del éxito porque vendiste una empresa y al día siguiente qué hacer, porque no tenés ni con quién compartirlo ni un hobby para llenar tu tiempo. Exacto. ¿Y hay algo que a mí todavía me hace cortocircuito del emprender, que justo lo dijiste recién? Se cree que por ser tu propio jefe tenés mucha libertad, cuando la realidad es que tenés un montón de compromisos con tus empleados, con tus clientes, y muchas veces tenés que hacer las cosas que no podés delegar, o que nadie quiere hacer, o que son difíciles. Entonces, ¿dónde está el balance entre emprender y la libertad versus tener que hacer cosas que no te gusta hacer, pero que las tenés que resolver igual?
José: Bueno, es tan difícil eso, tan difícil, y yo lo sufro bastante, la verdad, porque sí que me gusta estar encima de todo, y a veces me cuesta delegar según qué cosas. Hay que intentarlo, hay que tirarse a la piscina.
Yo creo que la clave, y es una de las cosas que también he aprendido, es rodearse de gente eficiente, rodearse de personas con las que tienes confianza y que sabes que les puedes decir «ayúdame con esto» y te van a ayudar, si es que puedes. Al principio, cuando uno emprende, no es tan posible, pero si ya empiezas a tener un poco de tracción y demás, y tienes la opción de contratar a alguien que te sale muy barato pero que no te da tanta confianza, o a alguien que te cuesta un poquito más pero que sabes que si se cae el sistema un sábado a la noche, que nos pasa mucho (bueno, ya no tanto), porque nos dedicamos a restaurantes y es el pico de los restaurantes, va a estar ahí hasta las 3 de la mañana, yo me quedo con ese, sin duda, aunque no tenga experiencia, aunque no haya programado en su vida. Entonces, nada.
¿Cuáles son los desafíos de liderar un equipo remoto?
José: Rodearse de gente en la que confías es la única cosa que diría que sirve.
Magali: ¿Qué desafíos de liderazgo tuviste por tener el equipo distribuido?
José: Buah. Es muy difícil esto, y todavía está la discusión de si tiene sentido el trabajo remoto. Mucha rutina, o sea, muchos rituales. Creo que son importantes los rituales. Y eso lo aprendí de Google, que ahí son maestros en cómo hacer según qué cosas y con quién, ¿no?
Entonces las reuniones uno a uno, tener agendas particulares, poder tener reuniones mensuales con todos, tratar de llevarlo a lo físico, con líderes locales que, por ejemplo, en Bogotá se reúnan cada cierto tiempo, es súper importante. Y otra vez, volviendo al punto anterior, gente de confianza. O sea, nos ha pasado con algunas personas que las contratábamos y no trabajaban porque se iban a la playa. Bueno, pues hay que tratar de evitar eso, ¿no? Entonces, al final, tener ese perfil de persona en la que sabes que puedes confiar y que te va a responder, que muchas veces es súper difícil porque te la cuelan, ¿no?, pero… Pero creo que las personas saben a quién tienes enfrente, y eso se nota. Al final como que vas teniendo un sexto sentido de quién es la persona que te va a responder y quién no. Confianza.
Eso sí, lo bueno del trabajo remoto es que no es para todos, ni para todas las personas, ni para todas las empresas. Y como es muy de resultados, te das cuenta muy rápido de quién no trabaja y lo puedes cambiar. No tenéis que esperar mucho. Ya en un mes te diste cuenta: si no te respondió, si hizo lo que tenía que hacer o no, si está en la playa. Entonces es muy evidente quién no funciona.
Hay desafíos con el tamaño. Entonces nos pasa a veces, cuando ya metes otro reporte por debajo, que la persona no quiere ser mala persona. Y entonces también, cómo meter esa cultura de que si alguien te falla en tu equipo nos está fallando a todos, no sé cómo meterlo en la cultura. O sea, aquí no regalamos nada, no hacemos trabajar más de la cuenta, pero tampoco somos una ONG, ¿sabes? Entonces yo creo que va por ahí.
Magali: Sí, obvio. Es que creo que en Latinoamérica también nos cuesta dar feedback y tener espacios de devolución sin que sea como una catástrofe: me están diciendo algo que hice mal y que es determinante. Cuando quizás en otras culturas, no sé, como Estados Unidos, es mucho más natural y hablamos las cosas antes de que sea una decisión final de, como dice José, “está mal, te voy a echar”, sin llegar a eso.
Pero cuesta porque no está en nuestra cultura.
José: Puede ser, puede ser. De hecho, me acuerdo, cuando llegué a Colombia a trabajar la primera vez, hace 8 años, me decían que era muy brusco, no sé si por el acento o por la forma de hablar y tal. Pero sí era un feedback que me daban constantemente, que era muy intenso cuando daba el feedback.
¿Cuál fue el día más difícil de OlaClick?
Magali: Puede ser. ¿Cuál dirías que fue el día más difícil de OlaClick?
José: Hemos tenido varios, pero me acuerdo una vez que nos dieron de baja el dominio, el dominio con el que visitan los restaurantes. Tenemos, para que te hagas una idea, 7.000.000 de usuarios únicos que visitan los menús de los restaurantes cada mes. Y eso en un día fuerte: de hecho, se cayó el 24 de mayo de 2024. Estábamos celebrando el cumple de mi madre, que yo había agarrado un vuelo para ir a ver a mi madre exclusivamente, y se cayó en la hora punta, que era la hora de la cena de España. Y se cayó porque nos había caído el dominio. Se nos había caído la plataforma otras veces.
No había pasado esto, y lo habíamos levantado en media hora, 40 minutos, pero en esta ocasión no éramos capaces de entender qué había pasado. Y tras mucho investigar, yo ya no sabía qué hacer. Le di la cena a mi familia, todo, llegué a casa a las 2 de la mañana, me acuerdo, con los ojos pegados, y digo: “Bueno, nada, cerramos la empresa”.
O sea, el equipo técnico no era capaz de encontrar qué era lo que estaba pasando, y nos metimos en la página del que nos vendía los dominios, y ahí había una referencia a otra empresa, y esa empresa tenía un número de teléfono abajo.
Y llamo al número de teléfono y me agarra el teléfono una persona, literal, en un restaurante, no sé si era un restaurante, una discoteca o qué, en alguna ciudad de Estados Unidos. Y le digo: “No, mira, soy José Rico, nuestro dominio no funciona y no sabemos qué pasa”. Y me dice: “Ah, sí, sí, José Rico. No, es que no tenía vuestro contacto y, como nadie lo había actualizado, decidí darlo de baja porque tenemos una policy de no sé qué, no sé cuántos. Ya os lo enciendo”. Bueno, nos lo encendió literal, lo debía de tener en el celular, hizo así, clic. Y después de 4 horas horribles, imagínate, 25.000 restaurantes puteándonos, llamándonos de todo, “te deseo la muerte”, todo eso, porque imagínate, ellos venden con ese link, de repente funcionó.
Bueno, pues eso fue un día muy complicado, así que nada, sí, fue muy difícil, fue muy difícil.
Magali: ¡Qué momento!
José: Además son esas cosas que, como si pones renovar el dominio automáticamente, no era. Como que era imposible de saber. Y encontramos ese número de teléfono de chorra, como dicen en España, o sea, de suerte. Entonces, nada, fue una de esas. Hemos tenido unas cuantas, pero esa en especial fue difícil.
Sufro con ustedes. ¿Cuál dirías que fue una decisión que marcó un antes y un después en tu personalidad?
¿En la vida o en OlaClick?
Magali: En tu vida.
Yo creo que el darle un poquito de espacio a estas cosas que he hablado al principio, ¿no? De mí, de poder pintar, de poder hacer deporte, poder pasar tiempo con mi familia. Ahora voy bastante a España, pues para verles, etcétera. Creo que si hubiera seguido por el otro camino, donde solo trabajaba y salía (de hecho, en esa época salía mucho más, pues a cenar, de fiesta y tal), algo no hubiera ido bien en mi vida, seguro. Entonces yo creo que el darme un poco más, el construirme yo y el no ser solo trabajo, ahora que lo veo así, a 2 años vista, 3 años vista, creo que me sentó bien.
¿Por qué José Rico cree que WhatsApp es el futuro para emprender en Latinoamérica?
Magali: ¿Qué le dirías a alguien que está pensando en emprender en Latinoamérica como región?
José: Que lo haga, que hay 1000 cosas para hacer. O sea, que piense bien lo que va a hacer, porque normalmente las soluciones más simples suelen ser las peores, o sea, las que parecen más sexys. Eso es otra cosa que dicen en Y Combinator: que traten de hacer algo B2B, que creo que es siempre mejor.
Es más fácil solucionarle la vida a una empresa, sobre todo con tecnología, que a un usuario final, porque suelen ser más difíciles estas ideas. Y no sé, porque yo siempre que me cruzo con algún emprendedor le digo: “Haz algo con WhatsApp”. Yo creo que todavía no somos conscientes. De hecho, invertir en Meta, ¿no? O sea, es increíble la plata que van a hacer con WhatsApp. Nosotros enviamos más de 1.000.000 de mensajes todos los días. Es el futuro más cercano. Ahora además han puesto el botoncito este de la IA.
Han puesto IA a todos los usuarios, mucho mejor que Google, mucho mejor que ChatGPT. Han puesto IA al alcance de 7 billones de personas. WhatsApp es lo que nos va a mover a muchos negocios y demás. Nosotros afortunadamente estamos ahí, pero le diría que hiciese algo con WhatsApp.
Magali: ¿En qué te basas para afirmar…? No, no estoy negando, pero ¿qué te…?
¿Cuál es tu pensamiento para decir que va a seguir siendo el futuro?
José: Bueno, pues somos seres humanos. Los seres humanos se comunican, los seres humanos están en pantalla 17 horas al día y, aparte de ver YouTube, usan WhatsApp, ¿no? Seguro Instagram, TikTok, todo eso, pero en transaccionalidad y en comunicaciones, WhatsApp, ¿no? No te llamas. Entonces eso abre un mundo de conexiones ilimitadas con negocios, empresas, etcétera.
Entonces, si está ahí la comunicación, como lo fue el teléfono hace unos años, hoy es WhatsApp.
Entonces, si a eso le sumas temas de inteligencia artificial, donde le metas agentes de inteligencia artificial, etcétera, creo que, no sé, es muy, muy bueno. De hecho lo veo si uno ve un poco la curva de quién está usando WhatsApp. En Buenos Aires son muy buenos usando WhatsApp, creo que hasta el ayuntamiento lo usa, lo usan muchas entidades. En Brasil también es una locura. Cabe recordar que, por ejemplo, Meta, cuando prueba algún producto, el primer país que lo prueba, junto con la India y Estados Unidos, es Brasil.
Entonces ahí hay mucho desarrollo tecnológico. Por eso TikTok Shopping y todos esos empiezan por Brasil, por el volumen y porque todo lo entienden rápido. El tamaño que tiene, y te fijas, y es una auténtica locura cómo funciona WhatsApp. O sea, para pagos, para hacer listas de la compra, para cualquier cosa. Parece muy usado WhatsApp y tal, pero yo sigo apostando por WhatsApp.
Magali: Genial.
A la gente le encanta esta pregunta: recomiéndame un libro que te haya gustado, que puede ser reciente o alguno que tengas en la cabeza, que hayas disfrutado o que te haya servido. Tiene que ser de estos de negocios, así de “me levanto a las 5:00 de la mañana”, o puede ser no.
José: Porque nadie se levanta a las 5 de la mañana.
Magali: Puedes.
José: Ya, a veces. Bueno, me gustan mucho los libros, aprovechando que estoy hablando con Argentina, de Sabato, ¿no? El túnel.
Todos esos me gustan mucho, y todo lo que tiene que ver con el existencialismo. Creo que sirve mucho. Recomiendo un título que creo que va un poco de emprender, que se llama El mito de Sísifo, que es de Camus, como dicen los franceses, que siempre se ríen de mí cuando lo digo mal. Es un libro de, creo, 40 páginas y creo que expresa un poco lo que significa ser emprendedor.
O sea, creo que está en internet gratis. Lo podéis escuchar, incluso lo podéis leer. Son 40 páginas, no se tarda nada.
Magali: Bien, genial. ¿Hay algo que no te haya preguntado que sea un tema importante que tengamos que debatir?
José: No, creo que me has preguntado bastantes cosas interesantes. Nada, OlaClick: cualquier restaurante que lo quiera usar, yo feliz de ayudarles, que me escriba. Me encanta hablar con los restaurantes, tengo grupos con muchos, como he dicho. Pero si hay algún restaurante que vea esto, un dueño de un restaurante, o alguien conoce un restaurante, recomiéndenle OlaClick, porque es gratis, vale, si no te pasas de un cierto número de órdenes, etcétera, y los 30 primeros días es gratis. Entonces yo creo que lo pueden probar.
Y van a ver que es una locura. O sea, funciona súper bien y les va a ayudar de verdad. Entonces, nada, hablar de OlaClick un poco más.
Magali: Espectacular. Bueno, entonces, antes de cerrar este capítulo, voy a dejar un momento de micrófono abierto para un último mensaje. Puede ser un momento de anuncio promocional de OlaClick o puede ser cualquier cosa que haya quedado en el fondo de tu cabeza, un buen momento de repetir o de compartir.
José: Mira.
El otro día estaba con un amigo brasileño que es amigo mío de hace 15 años. Lo conocí en Brasil en uno de mis viajes y él tiene una startup, bueno, ya es una súper empresa, que tiene más de 40 colegios en Brasil. Y me decía algo súper interesante que a mí se me quedó, ¿no? Cuando yo le hablaba de mis miedos sobre emprender, sobre si iba a tener éxito, si iba a funcionar o si no iba a funcionar.
Y él me decía algo así como: “Mira”.
“Con 40, o con 35, o con 38, siempre vas a poder volver a un Google. Siempre vas a poder volver a, no sé, un Nestlé, o vas a poder volver a un Facebook, o lo que sea, un Meta”. Cuando te paras a pensar un poco lo que significa la vida y hacer cosas, ¿qué sentido tiene no estar construyendo algo con menos de 40 años?
O sea, creo que no le da mucho sentido a tu vida, y yo personalmente no me lo perdonaría cuando tenga 50: no me hice todas estas cosas y estas palizas que me estoy dando. Entonces trato de ver a mi yo dentro de 10 años y digo: bueno, creo que más allá de que me vaya bien o mal, que hay muchas probabilidades de que me vaya mal, estoy haciendo todo lo que puedo y estoy haciendo lo que quiero. Sin embargo, si me hubiera quedado donde estaba, que podía ser la consultoría en su momento, la agencia o Google, no creo que hubiera sido feliz.
Yo me acuerdo que era muy infeliz en muchos días de mi trabajo y hoy no me pasa. Soy infeliz porque no consigo el número que tengo que conseguir, pero no soy infeliz porque estoy vendiendo la campaña de pescados, ¿no?
Magali: ¿En qué veías la infelicidad en el trabajo? Porque creo que nos acostumbramos mucho y lo damos por hecho, como que es el trade-off del sueldo con la infelicidad.
José: Creo, y recomiendo esta serie, Severance, que está muy buena, que va un poco de eso, está en Apple TV si alguien la quiere ver, creo que en hacer cosas que muchas veces ni nosotros entendemos y que no tienen impacto.
Yo no soy devoto de Trump ni de Elon Musk. O sea, ni lo compro ni lo descompro. Pero, por ejemplo, una cosa que hizo Musk que a mí me pareció espectacular en Twitter es que cuando llegó sacó al 80% de las personas. Y es que te das cuenta de que en muchas corporaciones y en muchas empresas la mayoría de los trabajos no tienen ningún impacto, o muy poco.
Y eso la gente, en el día a día, lo acaba notando.
Y eso te afecta a ti como persona, porque tú estás orientado a resultados, estás hecho para hacer algo. Y hay un tipo de persona, hay otro que no, evidentemente. Entonces yo creo que la infelicidad viene principalmente por trabajos que no tienen impacto y en los que lo que haces no sirve, o da igual que lo hagas o que no. Yo cuando estaba en Google era muy bonito porque tenía muchos perks y me pagaban muy bien. Pero yo sabía que si me ponían un mono en mi trabajo, con el platillo iba a vender probablemente hasta más que yo. Trabajaba un montón, y amo Google y todo lo que tú quieras, pero yo sentía que mi trabajo no tenía tanto impacto, y eso a mí me volvía loco, e intentaba hacer cosas, no sé qué, no sé cuánto.
Y era tan difícil mover todo, porque está todo tan hecho, tan corporativo y demás, sobre todo en ciertos puestos. Si eres CEO y tal, creo que tienes un poquito más, ¿no? Pero en puestos así más junior es bien jodido tener algo motivante. En consultoría creo que lo conseguí muchas veces, pero a base de dar mi vida; ya digo, trabajaba 16 horas al día. Pero también en consultoría a veces hacías trabajos que eran como: “Vamos a juntar 2 departamentos y vamos a echar al 50% de las personas”. No, no quiero dedicarme a esto, ¿sabes? Entonces es encontrar algo que tenga impacto. Por eso siempre digo que los artistas y los médicos son los que tienen mi respeto, porque esos sí que están haciendo algo que tiene sentido, que es hacer feliz a la gente o salvar gente, y luego el resto hacemos cositas, ¿no?
Magali: ¿Cuál dirías que es una de las últimas palizas que te pegaste?
José: La semana pasada (estamos hablando de noviembre de 2024) lanzamos la versión 2 en Brasil.
Y estuvimos haciendo soporte durante casi 6 días, durmiendo 4 horas por día. Nos juntamos en una casa con mis socios, con Morgan, y estuvimos trabajando, haciendo soporte nosotros a los clientes porque el equipo se desbordó. No entendían nada los usuarios de la plataforma y estuvimos haciendo soporte todos. Y fue maravilloso, pero fue una locura.
Magali: José, gracias por venir.
Gracias por contar todo esto, el detrás de escena de OlaClick. Un placer haberte tenido acá.
José: No, gracias a ti, y nada, espero que vaya bien.
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Preguntas frecuentes sobre este episodio
¿Quién es José Rico y de qué habla en este episodio?
José Rico es un emprendedor e inversor enfocado en el desarrollo de soluciones tecnológicas y el apoyo a startups en Latinoamérica. Trabajó más de 15 años en estrategia y consultoría en industrias de tecnología, media y retail. Además de haber vivido en 9 países y hablar cuatro idiomas, es cofundador de OlaClick, una startup que permite a pequeños y medianos negocios tomar pedidos directamente a través de WhatsApp, impactando a millones de usuarios en la región.
¿Dónde escuchar el episodio completo con José Rico?
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