Maria Eugenia Cardello

Eugenia es socióloga, con experiencia investigando temas de salud, con foco en la equidad en el acceso a los servicios en el Ministerio de Salud de la Nación. Actualmente forma  parte del Barcelona Supercomputing Center como ingeniera en research, trabajando en el acompañamiento ético a aplicaciones con IA en enfermedades vinculadas al envejecimiento. Antes desarrolló su carrera en el proyecto «happyuxers», una consultora que asesora a empresas de salud en la puesta en valor de la experiencia del paciente como eje de la atención médica.

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De qué hablamos con Eugenia Cardello

  • Cómo transformó su carrera uniendo sociología y experiencia de usuario.
  • Por qué se sumó al curso de trabajo remoto de Tiene que haber algo más.
  • Renunciar a su trabajo en el sector público después de 12 años.
  • Aprender nuevas terminologías para saber cómo reinventarse y aplicar a nuevos roles con su experiencia.
  • Cómo su edad no fue impedimento para actualizar su carrera y cambiar de trabajo.
  • Cómo quedó seleccionada en una beca y trabajo en Barcelona.
  • Hacer el cambio laboral y de país.
  • Cómo seguir aplicando a roles aunque dijeran que no, crear una estrategia.
  • Alinear su experiencia y especializarse en UX e inteligencia artificial con vistas al futuro.
  • Cómo los sesgos interfieren en el desarrollo de la inteligencia artificial.
  • Volver a tener un trabajo con propósito e impacto.
  • Pasar del empleo público al privado: cambios y nuevas formas de trabajo.
  • Entrevistas laborales: desafíos y proceso.

Transcripción

María Eugenia Cardello es socióloga, trabajó 12 años en el Ministerio de Salud de la Nación y cofundó la consultora Happy UXers. En este episodio cuenta cómo se especializó en UX research e inteligencia artificial, cómo armó una estrategia de búsqueda sostenida y cómo llegó al Barcelona Supercomputing Center, donde acompaña desde la ética proyectos de IA sobre enfermedades del envejecimiento.

Introducción

Eugenia: Comunicar que uno no está bien y buscar distintas alternativas para que cada uno pueda buscar la que le haga mejor. Pero digo, abrirse es el primer paso. O sea, quedarse en un lugar incómodo, que no nos hace bien, que no nos hace sentir bien, que en definitiva no da lo mejor de nosotros como profesionales, para mí no es alternativa.

Con toda la dificultad que implica buscar un cambio.

Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. En el podcast desarmo la historia de profesionales valientes que transformaron sus carreras. Como buena ingeniera, analizo el camino para entender cómo lo hicieron. Si vos sos un profesional avanzando en tu carrera, quizás quieras trabajar remoto. Todas las semanas mando un email con búsquedas de trabajo abiertas para que encuentres tu próximo desafío. Son búsquedas para no programadores de 15 áreas distintas, tanto en español como en inglés. Si querés recibir el próximo, anotate en tienequehaberalgomas.com/busquedas.

Estabas escuchando a María Eugenia Cardello. Ella es socióloga, investigó temas de salud con foco en la equidad en el acceso a los servicios y forma parte del Barcelona Supercomputing Center como ingeniera en research, trabajando en el acompañamiento ético a aplicaciones con inteligencia artificial en enfermedades vinculadas con el envejecimiento.

Antes tenía happyuxers, que es una consultora que asesora empresas de salud en la puesta en valor de la experiencia del paciente. Además de todo esto, ella fue una de las participantes de la formación Transformá tu carrera para tener un trabajo remoto, que hacemos en Tiene que haber algo más durante un mes. Hacemos todo este curso en vivo conmigo, donde te llevo hacia tu próximo trabajo más flexible. En esta conversación hablamos de su transformación después de 12 años de estar en el sector público, cómo consiguió su trabajo actual, cómo fue el proceso de aplicación y entrevistas, y toda la estrategia de especialización que le aplicó a su carrera de socióloga. Vamos con Euge, y cuando termines contame qué te pareció este episodio.

Hola, Euge, bienvenida a Tiene que haber algo más. Gracias por venir a conversar conmigo.

¿Cómo se combina la sociología con la salud y la experiencia de usuario?

Eugenia: Hola, Magali. No, gracias a vos por la invitación, la verdad, muy contenta.

Magali: ¿Querés que empecemos con una breve intro de cómo fue tu carrera laboral hasta llegar a hoy?

Maria: Bueno, voy a tratar de sintetizarla. Estudié sociología, pero siempre he sido una persona muy curiosa y en el ámbito laboral, dentro de lo amplio que es la sociología, he tratado de tener presencia en todos los ámbitos que me ha permitido. O sea, he trabajado… Trabajé muchos años para un programa del Ministerio de Salud de la Nación, donde básicamente lo que hacía era trabajar con los equipos de salud en la implementación de ese programa, que buscaba mejorar la calidad de atención de las personas que tienen cobertura pública exclusiva.

Mi área de desenvolvimiento siempre fue y es la salud. Y no solamente me quedé con ese trabajo, sino que también doy clases. Soy docente; aunque no es la parte más fuerte de mi carrera, siempre hice un poquito de docencia. Me ha gustado estar en contacto con los alumnos. Me encanta por todo lo que aprendo y aparte por lo importante que es ese contacto con las generaciones un poco más jóvenes. Y después de muchos años de trabajar en el Ministerio y de tratar de darle un vuelco a mi carrera, y específicamente a la forma de entender la sociología, apareció en mí… El tema del UX, de la experiencia de usuario, también porque lo que hacía en el Ministerio fue acompañar la implementación de procesos de informatización. Por ejemplo, acompañé la implementación de la historia clínica digital. Entonces ahí, la verdad, entender lo que implican los procesos de adopción tecnológica, el contacto entre los equipos cuando hay estos cambios y estas transformaciones, me generó una curiosidad enorme. Y entonces el UX me dio un montón de herramientas para entender desde la perspectiva del usuario lo que significaban todos estos cambios, todas estas innovaciones. Y de la mano de trabajar en la salud, de trabajar en la implementación de sistemas de información, de trabajar en la tecnología, apareció la inteligencia artificial. Y ahora puntualmente estoy vinculada a un equipo acá en España, donde estoy viviendo actualmente, que estudia y acompaña el desarrollo de aplicaciones que tienen inteligencia artificial para prevenir enfermedades del envejecimiento.

Magali: Uy, me encanta. Excelente resumen, muy bien. Me gusta que hay varios pivots de carrera. Contame cómo alguien con tanta experiencia como vos termina en el curso de trabajo remoto de Tiene que haber algo más.

Maria: La verdad es que tu curso…

Eugenia: Apareció en un momento crucial de mi vida, como yo te decía. Desde que me recibí estuve muy vinculada al sector público, que me dio muchísima satisfacción, porque el ámbito de las políticas públicas desde la mirada de la sociología es superinteresante: ahí los sociólogos tenemos un montón que aportar. Pero bueno, después de la pandemia, sobre todo en ese trabajo, que era mi principal trabajo, yo me sentía bastante agotada.

Venía sintiendo desde hacía un par de meses esa idea de ciclo acabado, que después se convirtió en años. O sea, estuve más de 1 año sintiendo que realmente mi lugar ahí no estaba. Y la verdad es que apareció… Por Instagram, tu invitación al podcast. Me puse a escuchar algunos de tus capítulos y realmente sentí que el título, la invitación a que tenía que haber algo más, era lo que yo estaba buscando en ese momento. Yo sentía que había algo más y que todavía no lo había materializado. ¿Qué es lo que era? Estaba en la búsqueda. Entonces, desde ese lugar es donde me puse a buscar más información.

Y bueno, después me sumé a la membresía, hice el curso y la verdad que me encantó, lo disfruté mucho.

Magali: Además, vos viste la primera edición del curso, que obviamente es la primera, la más joven. La estábamos haciendo todo por primera vez. No sabés cómo fuimos madurando todas las cosas. Probablemente la última versión ya haya sido mucho más específica, avanzada, de lo que vos viste. Es como ir mejorándolo. ¿Cómo hiciste para pensar y accionar en renunciar cuando venías de estar 12 años en tu trabajo, sobre todo en el sector público?

¿Qué miedos aparecen al dejar el sector público después de 12 años?

Magali: Yo qué sé, a ver si estás de acuerdo conmigo, pero quizás en el sector privado suelen ser más rápidos los cambios y los saltos de trabajo. No lo sé.

Maria: Claro, en realidad lo que a mí me pasaba es que yo no tenía experiencia en el sector privado. Entonces el pánico todavía era mucho más fuerte, porque como te decía, desde que me recibí mi trabajo más fuerte fue este de mis últimos 12 años. Pero bueno, siempre estuve vinculada al Estado de alguna manera u otra.

Entonces era doble pánico, porque era salir de un trabajo que obviamente uno conocía, donde ya uno empieza a automatizar un montón de cosas que da por manejadas. Un trabajo que me gustaba un montón, porque el equipo de trabajo era muy interesante. Se armaron grupos interdisciplinarios en donde aprendí muchísimo. Pero bueno, también era un trabajo precario, porque si bien estaba vinculado al Ministerio de Salud de la Nación… Yo tenía un contrato, estuve todo el tiempo contratada. Entonces los vaivenes políticos de nuestro país siempre eran una situación de angustia, porque uno no sabía si su puesto laboral iba a tener continuidad o no. Entonces eso también, de alguna manera, siempre me daba la curiosidad de qué iba a pasar el día que eso no estuviera. Y también, anticipándome a esa posibilidad de que algún día ese contrato no siguiera, en el 2022, con otra compañera y colega socióloga y otra amiga, armamos una consultora.

Formamos una consultora que se llama happyuxers, en donde, ya vinculadas a los temas del UX y al tema de la salud, empezamos a asesorar empresas en todo lo que es la perspectiva del usuario, sobre todo la parte del research, la parte de investigación de cómo focalizarnos desde la mirada del paciente. Entonces ese fue un primer salto a decir: bueno, también puedo emprender.

Yo a su vez he trabajado mucho tiempo con emprendedores, porque fui parte de la Dirección de Emprendedores de la Municipalidad de la Capital de Mendoza, de donde soy. Entonces el espíritu emprendedor siempre me atrajo un montón. No me defino emprendedora 100%, pero tenía esa curiosidad. Entonces, primero empezó con esta idea de ciclo acabado, o sea, mi ciclo estaba terminado ahí. De ahí empezó la idea de: bueno, paralelamente puedo vender mis servicios. Pero ¿cómo? ¿Cómo se hace para vender servicios cuando nunca lo he hecho?

¿Y qué es lo que el otro necesita? Entonces era un poco aplicar el UX a entender el mercado en el que yo me quería insertar. Y después, paralelamente, sí empecé a hacer búsquedas. Pero bueno, la verdad que con un temor enorme, no solamente por no tener experiencia en el sector privado, sino también por la edad, porque yo tengo 45 años y uno piensa que necesita estar mucho más actualizado para los requerimientos del mercado laboral de hoy.

Y eso también era un tercer miedo muy grande. Y la verdad que en ese sentido haber sido parte, aunque haya sido de las primeras de tu curso, me ayudó un montón a vencer un poco todos esos temores. Primero, porque aprendí muchísimo sobre las terminologías nuevas en las empresas que yo desconocía. A ver, no desconocía: lo veía en la búsqueda, pero lo tenía que después googlear y buscar. Y ese compendio, cuando nos contaste cuál es el puesto para cada una de las empresas, a mí me sirvió muchísimo para ver cómo puedo reinventarme, porque esto lo sé hacer, lo que pasa es que cambió de nombre. Entonces eso, la verdad, fue buenísimo, porque fue como un baño de realidad para decir: bueno, el mercado busca esto, yo tengo esto, ¿dónde está el match? ¿Cómo puedo hacer?

Y la verdad que fue un plus enorme, y después ni hablar del tema de cómo manejar LinkedIn, todo lo que aprendí. La verdad que eso me sirvió muchísimo. No sé si contesté toda tu pregunta.

Magali: Me gusta también. Claro, son cosas googleables. A veces cuando ves una posición de trabajo, para los que hablamos español parece medio chino, porque tiene todas palabritas en el medio que hasta que no traducís todo eso no entendiste nada, o se dificulta mucho tratar de entender qué es exactamente lo que quieren.

¿Cómo traducir tu experiencia a la terminología del mercado privado?

Magali: Sí, es verdad lo que vos decís, que hay un montón de cosas que antes tenían otro nombre o que son más o menos parecidas, pero que cambian un poco, y ya lo podés hacer. Pero como nunca tuviste ese título antes, de UX researcher, no sabés que lo podés hacer hasta que otra persona te lo dice.

Maria: Y además, lo que vos nos dijiste a mí me marcó un montón, porque todo trato de estandarizarlo: soy socióloga, busco variables que se repiten. Y me acuerdo que en una de las clases decías que incluso el mismo puesto va a cambiar de nombre de empresa a empresa. Y ahí dije: esto es imposible, ¿cómo hago? Pero es posible: uno puede encontrar patrones, y es reimportante ver las características del puesto y ver realmente dónde está lo que uno puede ofrecer que se ajusta a esas características.

Eugenia: Ese es el desafío más grande hoy del mercado laboral, me parece. Y de quienes venimos de otros espacios de trabajo, como es el sector público, que tiene otra lógica totalmente diferente. Antes el salto me parecía un salto cuántico, y sin embargo lo pude hacer, y aquí estoy. Entonces, es posible.

Magali: Interrumpo 1 minuto el episodio que estabas escuchando. Estoy buscando profesionales que ya tengan experiencia en sus áreas y quieran transformar sus carreras para conseguir un trabajo remoto.

Siempre nos llegan mensajes como, por ejemplo: mando mi currículum y no me llaman, o cómo puedo trabajar remoto de inserte la profesión que se te ocurra. Por eso en Tiene que haber algo más armamos una formación de un mes para que puedas trabajar en una empresa remota. En agosto 2024 empieza la cuarta camada del curso, que ya ayudó a más de 120 personas. ¿Cómo funciona la formación? Participás de cuatro encuentros en vivo conmigo durante un mes, con teoría, ejercicios y ejemplos reales. Tenés acceso al tablero de trabajos remotos que estamos actualizando todo el tiempo.

Te llevás la estrategia para aplicar en tu mercado y contás con un espacio para resolver tus preguntas personalizadas. Te doy plantillas de ejemplo para actualizar tu perfil y gestionar aplicaciones. Entrás a una comunidad privada de participantes para hacer networking. Y además, estas son todas las unidades de los temas que cubrimos: cómo redefinir tu perfil, traducción de puestos que encontraste en internet, reescritura de CV y LinkedIn, estrategia para la búsqueda de trabajo remoto, cómo conseguir referidos, el proceso de reclutamiento, entrevistas, todas las herramientas que vas a tener que usar y administración de sueldos e impuestos. Podés leer los… Testimonios de cómo alumnos subieron su sueldo por 3 después de esto. Inscribite hoy en tienequehaberalgomas.com/trabajoremoto y te veo en agosto. Ahora sí, volvemos con el episodio. Tocaste un tema, vamos a ver si es mito o realidad, que es lo de la edad. Muchas veces llegan mensajes a Tiene que haber algo más de gente muy asustada por la edad que tiene, que ya no tiene 20 años, diciendo: nadie me va a contratar. Lo que yo opino es que lo que importa es qué podés hacer vos para esa empresa, qué habilidades y capacidades de resolución tenés, más que cuál es tu edad.

¿La edad es una barrera para cambiar de carrera?

Magali: Pero quiero que me cuentes vos si sentiste que esto era una barrera real en otras personas cuando vos contabas tu edad.

Eugenia: La verdad que me di cuenta de que era un miedo profundo mío. Por lo menos en mi experiencia… No ha sido absolutamente para nada una dificultad. De hecho, hoy integro un equipo de trabajo en donde realmente la mayoría de mis compañeros son bastante más jóvenes que yo, y me parece que también es una cuestión de actitud. Como te digo, yo siempre he sido una persona muy curiosa.

Me ha gustado mucho estar actualizada, o sea, me gusta mucho estar actualizada en los intereses que tengo, hablando de esto que les contaba: dentro del rubro de la salud, la informatización, la adopción de los sistemas, ahora el tema de inteligencia artificial. Y bueno, creo que más allá de la edad lo importante es la actitud, porque también veo compañeros de trabajo mucho más jóvenes que en realidad no tienen esta actitud de seguir actualizándose o buscando, y parecen mucho más grandes por el esquema de pensamiento, digamos. Pero bueno, sí, fue un gran miedo que por suerte, por lo menos en mi experiencia, no fue para nada un obstáculo.

Magali: Perfecto, sí, está bueno esto de que hay que estar ágil para aprender, obviamente.

No es lo mismo si vos me decís: yo tengo esta personalidad, siempre estuve metida y llego a los 45, que alguien que no hizo eso entre los 20 y los 45 y tiene que cerrar esa brecha gigante. Obviamente no es lo mismo.

Maria: No, no, totalmente. De hecho, yo llevo 3 meses trabajando. Ahora estoy residiendo en Barcelona. Formo parte del Barcelona Supercomputing Center, que es un centro muy hermoso de investigación, donde está el MareNostrum, que es una supercomputadora que procesa grandes volúmenes de información.

Eugenia: Soy una socióloga en el medio del departamento de Computer Science, rodeada de ingenieros y de gente que me habla de algoritmos todo el tiempo. Y la verdad es que siento que estoy todo el tiempo con las antenas paradas, tratando de absorber. Y no te voy a negar que la primera semana de trabajo, cuando tuve que entender todas las formas de comunicación… Nadie lo entendería, no sé.

El famoso ese que hacen, que encima… La chica que lo tenía que hacer se iba, se mudaba a Suiza, así que se sentó 1 hora conmigo y me mostró todo rapidísimo. Después yo dije: no, no, no. Ese día salí y dije: ¿podré? Y bueno, nada, es tiempo, y se puede. Se puede justamente con esa actitud de: bueno, llegué a mi casa, repasé las cosas, fui poco a poco, lo que no supe lo pregunté, como todo. Porque la verdad que también eso es un montón. O sea, yo soy de las personas que…

¿Cómo consiguió Eugenia Cardello un trabajo en Barcelona?

Maria: Cree que hay que preguntar.

Magali: Y encontraste un montón de gente que siempre está dispuesta a ayudarte, y eso también es importante. Me encanta. Si me permitís, quiero leer el mensaje que vos me escribiste, así, de la nada. Yo estoy, yo qué sé, sobreviviendo mi vida, y me llega este mensaje por LinkedIn, que se los tengo que leer porque no se lo van a creer. Me escribe Euge, de la nada, un día: Antes que nada, feliz cumple (habrá sido mi cumpleaños en ese momento). Espero que lo hayas pasado muy bien.

Me gustó mucho la reflexión, los aprendizajes que mencionaste en tu posteo de cumpleaños. Bueno, acá lo importante: hace un tiempito estoy por escribirte. Quería contarte que, después de mucho buscar, armar una estrategia, hacer foco y poner en práctica un montón de los consejos que me diste, me vine a Barcelona. Estoy muy contenta y todo se destrabó. Apliqué a una beca de inserción de mujeres en tecnología, un programa sobre inteligencia artificial, y me seleccionaron. Paralelamente postulé a un puesto (esto es lo que nos acaba de contar) en el Barcelona Supercomputing Center, y también quedé. Era una fecha tal día, 10 días antes: en 10 días empiezo a trabajar en un proyecto de inteligencia artificial y salud. Todavía no caigo.

Y como sabés, cada decisión tiene su costado difícil. Estoy armando aún el tema familiar, pero tengo a mis hermanos acá, también amigas, y sin esa red nunca hubiese sido posible. Gracias por todo lo que hacés, por visibilizar que podemos pensarnos en otros contextos y buscar espacios para seguir creciendo en lo personal y… Profesional.

Maria: Sí, gracias, enorme. Gracias. Imaginate mi cara cuando lo vi. Es lo que te decía: cada tanto, Magali, te aparecés. No sé por qué pasan cosas y digo: esto lo tengo que compartir con Magali, porque va a entender.

Magali: Eso es lo importante. Pero por favor, escríbanme, porque si no yo no me entero. O sea, no puedo compartir si no me escriben, ¿verdad?

Es verdad, y lo lamento. Ahí fue una vorágine de cosas, porque todavía no arrancaba. No me acordaba de que había sido en días en que todavía no arrancaba, pero sí, eso es ahora.

Volviendo a escuchar el mensaje, que no me acordaba, fue importante también aprender en el curso a armar una estrategia. Eso me ayudó un montón. Armé una estrategia. A ver, la estrategia empezó desde el momento en que yo ya me cuestioné que donde estaba no quería seguir.

Entonces, más allá de la angustia que eso genera… Entonces dije: bueno, acá no me puedo quedar. Este no es el lugar, ni tampoco quedarme en el lugar de la queja, porque uno se queda en el lugar de la queja y pasamos a no poder ni siquiera considerar alternativas. Entonces lo que yo me propuse fue armar esta estrategia, que tuvo que ver con capacitarme, entender el mercado laboral, mejorar mi LinkedIn, afinar las búsquedas. Y como me pasó específicamente con esta, que lo comparto: estaba en mi trabajo anterior.

Me quedé más del horario, en un momento donde estaba sola en la oficina, porque había visto esta búsqueda del Barcelona Supercomputing Center. Había googleado, había visto lo que era ese centro de investigación y lo que implicaba formar parte de él. Y realmente, de verdad lo cuento, hice la postulación con mucha convicción. Dije: he hecho muchas postulaciones, pero esta me interesa sobremanera. Y la verdad que la mandé con mucha convicción. Y yo venía a Barcelona por una cuestión personal, y fue muy, muy impresionante lo que me pasó. Yo soy de Mendoza; cruzando la cordillera, en un momento de señal… Me llega un mensaje, de verdad, esto es verdad: me había llegado un mail de quien era el recruiter de la búsqueda diciéndome que si estaba en Barcelona, si me interesaba hacer una entrevista. Eso estando en Chile, todavía no había llegado a Barcelona. Dije: bueno, esto puede que pase.

Estando acá empecé a ver qué implicaba quedarme y qué pasos, de todo lo que implica mudarse de país y de continente, tenía que hacer para que, si esta oportunidad finalmente se concretaba, yo tuviera todo listo.

Porque la verdad es que tampoco quería, si llegaba la oferta, tener que plantearme en ese momento qué hacer. Soy una persona bastante previsora, pero al mismo tiempo miro mucho para adelante. Y entonces, en los plazos en los que se fueron dando las distintas instancias de entrevista, fui averiguando toda la parte legal y tomando decisiones de vida, porque soy mamá. Entonces, si bien estaba conversada la posibilidad de venirnos, de cambiar de país y de tener una experiencia fuera de Argentina… Bueno, cuando eso se materializa y toma sentido, hay que tomar decisiones que no solo me implicaban a mí, implicaban a mis hijas. Entonces ha sido muy, muy difícil y muy complejo, pero bueno, por ahora sigo muy contenta y agradecida con la decisión que tomé.

¿Cómo organizar las postulaciones y sostener la búsqueda ante los no?

Magali: A mí también se me puso la piel de gallina cuando contaste esto. Me parece muy bueno esto que contás de la estrategia, porque es verdad: no es que aplicás una vez a una cosa y ya está. Y también algo que no dijiste pero que estaba es toda la preparación, no solo de poder hacer ese puesto en particular, sino también de tener la gimnasia de aplicar y mandar y… Eso también es importante.

Maria: Pero te cuento una cosa: tengo un Excel. Tengo un Excel en donde tengo todas las postulaciones que he hecho, con el puesto, con el link y con el resultado. Y en un momento de mi vida, cuando estaba en ese camino todavía, eran todos: muchas gracias, me encanta tu perfil, vamos a volver a contactarte. Pero la realidad es que el volver a contactarte no pasaba. Y de hecho lo tengo, lo he guardado, y en algún momento pensé incluso en analizarlo, porque la verdad que es muy desgastante y es muy difícil recibir tantos rechazos.

O sea, yo estuve mucho tiempo buscando. Tuve la suerte de que muchas me interesaban. Esta era particularmente una en donde sí me vi y sí vi que tenía mucho para aportar, y se dio. Pero previo a esta, no quiero decir el número de las que recibí el correo de muchas gracias.

Magali: ¿Cuántos no recibiste, si pudieras estimar? ¿Más de 50? ¿En cuánto tiempo?

En 1 año, en donde, bueno, no era lo único que hacía, ¿no? Reconozco que tenía trabajo, familia, vida. Pero cuando aparecía algo que me interesaba, aplicaba todo lo que vos nos dijiste en el curso: no era enviar un currículum porque sí, era entender el puesto, afinar el currículum, hacer una carta de motivación si te la piden, entender si era para afuera, con todo lo que nos dijiste de que en Estados Unidos no había que poner fotos. Todo eso pasaba por mi cabeza. Entonces cada postulación era un tiempo y un trabajo enorme, enorme realmente. El desgaste no era solamente el no; el desgaste era decir: tengo que volver a invertir todo este tiempo, alguna vez habrá alguna posibilidad. Y bueno, tuve la suerte, o no sé si suerte, tuve este trabajo que finalmente dio su fruto, que es donde estoy trabajando hoy. Pero es desgastante y la verdad que es desmotivador.

En algún momento uno se cansa y dice: bueno, listo, me quedo donde estoy. Pero creo que en mi caso particular era mucho más fuerte el sentimiento de ciclo terminado que tenía, y eso fue el motor para seguir buscando y no cerrar el Excel, borrarlo y decir esto no es para mí.

Te entiendo, y es un límite muy delicado, porque sostener esa paciencia es muy difícil. Para que nos demos una idea, los 50 no quieren decir que una vez por semana te dijeron que no. Entonces obviamente que es desmotivante. Cuando yo estuve ahí, es terrible, yo lo he pasado antes. Y me encanta que hayas hecho el Excel, porque yo ahora a las nuevas camadas les doy la plantilla tipo: ahora me llenás acá.

¿Qué aplicaste y cuándo aplicaste? Todo eso. Porque hay tantas aplicaciones que ¿qué te vas a acordar qué mandaste y adónde mandaste, cuál era la empresa? Es imposible.

Maria: Por eso lo empecé a hacer. Es porque cuando pasaba a una instancia de entrevista no me acordaba qué era, y a veces ni siquiera googleando, ya no estaba. Yo no sabía si era por LinkedIn, si era por Indeed, por dónde, y la verdad es que dije: lo tengo que pegar. Incluso algunos links se caen, o sea, pegando el link y volviendo al link ya no está.

Eugenia: Entonces yo pegaba el link, pegaba un resumen del puesto, y después, si me respondían (porque reconozco que no todos me respondían), también tengo pegada la respuesta. Porque la respuesta a veces… todos tratan de ser polite, digamos, todos tratan de ser amorosos en el no. Pero bueno, por más respetuosa que sea la negativa, cuando ya es tan repetida, lo que vos decís, sostener es muy difícil.

Magali: ¿Qué cosas te ayudaron a sostener aun cuando llegaban varios no seguidos?

Maria: Honestamente, es fuerte la palabra, pero creo que el hartazgo: estaba harta. La sensación era esa. En un momento dije: no puedo más. No era por mis compañeros de trabajo, honestamente; era por mí. Yo ya no estaba dando lo mejor de mí. No me gustaba la versión mía en ese lugar.

Eugenia: Entonces eso empezó a afectar muchos otros ámbitos de mi vida, ¿no? Paralelamente, arrancar con una consultora lleva su tiempo, por más de que estaba en el rubro de la salud. Empecé como todos, ofreciendo trabajos gratis, y después se iban generando otras instancias. Pero bueno, en el momento en que hice el curso con vos, eso todavía no me permitía sostenerme al 100%. Entonces no podía dejar lo otro.

Entonces estaba siempre en esa precariedad, pero creo que la palabra es que realmente estaba muy cansada, muy agotada, y no me veía más en ese lugar. Y eso creo que fue más fuerte y fue lo que me ayudó a seguir buscando.

Magali: Esto que vos estás diciendo, quizás más de intuición, es una estrategia, tiene un nombre que se llama quemar los barcos.

No tenés un plan B, entonces solo tenés que seguir para adelante porque ya está. No es que vas a decir: bueno, me cambio si aparece algo re bueno y si no me quedo en mi trabajo. No, esto ya está, entonces solo queda avanzar.

¿Por qué especializarse en UX research e inteligencia artificial?

Maria: Exacto.

Magali: Es una buena estrategia para salir de ahí. Hay algo que me gusta mucho de desarmar toda tu carrera, que es que si bien vos tenés una formación en sociología, que suele ser una de esas carreras más clásicas, tu especialización está perfectamente alineada hacia dónde va el mundo y los negocios, no solo por UX, por diseño de experiencia de usuario, sino también por inteligencia artificial. Y acá me gusta cómo le encontraste la vuelta.

¿Cómo llegaste vos a elegir estas 2 áreas en las cuales especializarte?

Maria: Realmente el tema del UX apareció en un momento también de estas crisis que tuve, de que tenía que reinventar la sociología. O sea, estaba muy cansada de la forma clásica…

Eugenia: Que había aprendido y que estaba aplicando en mi trabajo. Entonces, buscando, buscando, buscando, apareció sobre todo la parte del research, que es lo que más me gusta, y yo soy una persona muy práctica. Entonces el UX, la parte de todo el pensamiento de diseño, la aplicabilidad que le vi, la potencialidad que tenemos los sociólogos y lo bien formados que estamos en investigación… Dije… Esto yo lo puedo hacer perfectamente, lo entiendo, me gusta. Como siempre me gustó mucho el tema de la tecnología y de cómo adaptamos y adoptamos la tecnología como usuarios, fue el vínculo perfecto, y fue la puerta que se abrió hacia una formación que me oxigenó, me dio el oxígeno que yo estaba buscando. Pero como mi background viene del mundo de la salud, yo dije: bueno, acá no puedo abrirme, tengo que capitalizar lo que tenía. Y como a mí me interesa mucho la perspectiva de usuario, por el insight que te puede dar para realmente formar productos que estén alineados con lo que la persona necesita o requiere… Dije: bueno, esto en salud se puede replicar perfectamente. Y apareció todo el tema de experiencia de paciente, que fue un mundo enorme que también desconocía: cómo una institución de salud se puede rediseñar desde la perspectiva del paciente, porque las instituciones de salud no están pensadas para el paciente ni desde el paciente. Entonces pude ir uniendo. Creo que me fui fortaleciendo y fui siempre buscando, si bien eran herramientas nuevas, capitalizar todo lo que tenía y no hacer borrón y cuenta nueva. Arrancar no era empezar una página en blanco: yo tengo un montón ya transitado. El tema era cómo puedo insertarme de esta manera en un mundo en el que no había trabajado, que era el mundo de la empresa, por así decirle, y ofrecer lo que tenía para dar, que es investigación de calidad, pensar desde la empatía en el otro y cómo eso puede rediseñar servicios y pensar productos más ajustados. Y ahí apareció la inteligencia artificial, también un poco desde la curiosidad, pero también desde la preocupación.

Y ahí sí apareció mucho más mi rol de socióloga, de ver qué cambios sociales se van a producir y qué tipo de sociedad vamos a tener después de lo que ha sido la irrupción enorme, sobre todo, de la inteligencia artificial generativa. Y ese es hoy uno de los aspectos en los que estoy trabajando. Trabajo específicamente el tema de sesgos, que es muy importante y creo que muy desconocido. Todavía no alcanzamos a darnos cuenta de la implicancia que va a tener, sobre todo pensando en aplicaciones que utilizan inteligencia artificial generativa en salud: si están sesgadas, el riesgo es… Bueno, eso hago.

¿Qué hace una socióloga en un centro de supercomputación?

Magali: Contame, para quien me está escuchando y dice: pero ¿de qué trabaja?

¿Explicás tu trabajo actual así, en criollo? ¿Qué están haciendo? ¿Qué tenés que hacer vos?

Maria: En criollo, a ver si puedo decirlo lo más sencillo posible. Yo soy parte de un proyecto europeo…

Eugenia: Que financia la investigación en 7 casos de uso de patologías vinculadas al envejecimiento: Parkinson, Alzheimer, sarcopenia, infarto, y así. Y hay empresas que están desarrollando aplicaciones que tienen en su desarrollo inteligencia artificial para detectar de manera precoz, en base al análisis de ciertos síntomas, la aparición de estas enfermedades. Entonces lo que hacemos nosotros es todo el acompañamiento desde el punto de vista ético y legal de lo que implica trabajar en el desarrollo de estas aplicaciones. Porque es muy complejo, y dependiendo del tipo de algoritmo que se aplique, más complejo aún.

Y aquí es muy fuerte en Europa, cosa que en Argentina no es así, el tema de la protección de datos personales. Yo estoy horrorizada cada vez más, incluso de comparar cómo yo trabajaba en Argentina y lo que hacíamos con las bases de datos. Me agarro la cabeza, no lo puedo ni contar. Porque bueno, realmente es muy importante. Y para que se entienda, específicamente, un sesgo… Un algoritmo que esté sesgado puede tener consecuencias muy graves en el diagnóstico, por ejemplo, de una enfermedad. ¿Qué quiero decir con esto? Sencillamente, el sesgo puede aparecer desde la base de datos, desde los datos con los que yo nutro esa inteligencia. Y el resultado que me va a dar entonces también va a ser un resultado equivocado o sesgado. Entonces, si yo con eso voy a tomar una decisión sobre un paciente, sobre la vida de un paciente, es muy complejo, porque puedo estar tomando una decisión equivocada.

O sea, estos desarrollos tienen que estar en realidad supervisados, para mí, siempre por un profesional de la medicina. Pero en algún momento ese profesional se va a ver… Cuestionado, porque la inteligencia artificial le va a dar una respuesta que va a confrontar contra su propio diagnóstico. Entonces esa inteligencia artificial realmente tiene que estar muy probada para que lo que el profesional obtiene como resultado sea un resultado ajustado a la realidad.

Magali: Perfecto. ¿Cómo es tu día a día?

Maria: ¿Cómo es mi día a día? La verdad que tengo mucha suerte, porque tengo mucha flexibilidad. Si bien tengo que cumplir un horario, puedo elegir trabajar desde casa o ir físicamente al BSC. Yo en realidad elijo mucho ir, porque soy de las personas que todavía… y además porque recién llego.

Eugenia: Entonces la verdad que el contacto con mis compañeros me nutre mucho, pero bueno, tengo la posibilidad de quedarme. Entonces mi día a día es eso: levantarme. Me levanto muy temprano, aprovecho las primeras horas de la mañana para organizar el día y para trabajar o para ver qué es lo que viene después. Me voy al BSC… Y después sigo trabajando, trabajo mucho.

Magali: Pero ¿cómo se ve tu trabajo bajado al día a día? Porque pienso en un sociólogo que nos está escuchando y dice: yo quiero hacer lo que ella hace. Bueno, pero ¿qué hacés?

Maria: Bueno, primero tuve que hacer una gran inmersión, porque el proyecto lleva ya 2 años y yo me acabo de incorporar. Entonces fue entender… En cada uno de los 7 casos de uso, o sea, estas 7 patologías distintas que se están estudiando, fue entender 1 por 1 qué equipo estaba trabajando en cada una, qué propuesta desde el desarrollo de la inteligencia artificial se estaba proponiendo en cada una de ellas, qué es lo que ya se había avanzado. Porque como te digo, el equipo ya venía haciendo este acompañamiento. Entonces lo que yo hago en mi día a día es, por un lado, fue analizar toda esa información, y ahora hacer entrevistas con los equipos de trabajo para ir guiándolos en lo que se llama las distintas fases del ciclo de vida de un desarrollo de inteligencia artificial. Estos desarrollos iteran muchas veces y en cada iteración hay, digamos, posibilidades de… Caer en sesgos o en dilemas éticos. Entonces tratamos de acompañar al equipo, haciendo que se pregunte si lo que está haciendo realmente se ajusta a todas estas variables que tiene que tener en cuenta. Y cuando hablamos de equipo, hablamos de equipos de desarrolladores y de profesionales médicos que están en los hospitales con los pacientes. Entonces la verdad que es muy difícil, porque a veces hay un gap muy grande entre lo que el equipo de desarrollo quiere hacer y lo que el médico propone. Entonces nosotros estamos ahí en el medio, tratando de unir esos paradigmas, tender esos puentes y hacerlos reflexionar, para que el producto que buscan obtener sea realmente un producto de calidad y que sirva para la prevención de la enfermedad que están estudiando.

¿Cómo recuperar el propósito en el trabajo?

Magali: Sí, me encanta también este spin off: que el curso de trabajo remoto se muda de país y ahora va a la oficina. Espectacular. Pero algo que veo que pasa mucho es gente buscando trabajar en proyectos o en empresas que tengan algún tipo de impacto social o ambiental. Eso pasa mucho, como buscar que tu trabajo… Que lo que hacés en el trabajo, y el para qué, te haga un poco más de sentido con quién sos vos y con tus valores. Y que no sea solamente para que al directorio le vaya mejor, o para que la acción suba, o para facturar más. Y eso creo que te lo da tener una red internacional y poder acceder a trabajos más flexibles.

Eugenia: Sí, sí. Yo volví a tener un propósito en mi trabajo, que lo había perdido. Honestamente, cuando empecé a trabajar en este trabajo en el que estuve 12 años, en el Ministerio de Salud, los primeros años realmente fueron muy gratificantes porque teníamos un propósito. O sea, entendíamos lo que estábamos haciendo y creíamos en el proyecto. Yo necesito creer en lo que estoy haciendo, y el BSC ahora me ha devuelto eso. O sea, si bien… Es verdad, no es del todo remoto, y también sigo buscando otras cosas. La idea es seguir buscando nuevas posibilidades y nuevos desafíos. Pero para mí era muy importante tener un propósito y hoy sentir que puedo aportar en este dilema tan importante que es la irrupción enorme de la inteligencia artificial, y entender qué mundo les va a tocar a mis hijas y de qué manera puedo… Colaborar para que sea un mundo un poco más seguro, o como dicen acá, una inteligencia artificial centrada en la persona, que es el lema de la Unión Europea. Bueno, eso me hace sentir muy, muy, muy contenta desde lo profesional.

Magali: Está buenísimo. ¿Qué desafíos viste de pasar del mundo público al privado y qué cosas fueron para vos desafiantes de sortear?

Maria: Ay, es que es un abismo. Porque no solamente pasé del mundo público (esto es un consorcio público privado, también está bueno aclararlo), sino que es el continente, el país, la forma de trabajo, las condiciones de trabajo. Porque las condiciones de trabajo han sido, la verdad, óptimas. O sea, estoy en un lugar en donde se reconoce la carrera de investigador, entonces se allana el camino para que realmente puedas dedicarte a esto en todos los sentidos. Yo, por ejemplo, realmente… Me reía, pero muchas veces en el Ministerio no tenía dónde sentarme, muchas veces no tenía mi computadora. Para mí nunca fue una dificultad, porque yo soy una persona que se adapta muy fácil, y a mí me importan otras cosas. Pero reconozco que tener un lugar adonde venir a trabajar cómodamente, que todo funcione, que no tengas que lidiar con otras cosas en el camino para que te puedas focalizar en lo que realmente querés hacer… Y eso en este momento lo agradezco un montón, porque sí lo estoy disfrutando mucho.

¿Qué diferencias hay entre trabajar en Argentina y en Europa?

Magali: ¿Y más allá del contexto, qué otras diferencias viste entre trabajar en Argentina y en Europa?

Eugenia: En España en particular, bueno, una gran diferencia, sobre todo donde trabajo, volviendo al tema de protección de datos personales, es increíble. Increíble. O sea, desde los sistemas que usamos, cómo compartimos información, la seguridad que tiene la información que compartimos. No podemos usar inteligencia artificial en general por un montón de cosas, porque en realidad lo que se comparte es parte del proyecto. El tema, por ejemplo, del uso de WhatsApp: no se comparte, está muy regulado. Las formas, los canales de comunicación laborales y personales, cosa que en Argentina está todo mezclado.

A mí me pasa, como aspecto negativo, que yo siento que nosotros en Argentina, estando los recursos o no estando los recursos, no es un impedimento para hacer cosas. Y acá es otro el paradigma. Entonces hay veces que yo me tengo que frenar, porque reconozco que vengo con el: lo hacemos igual, el workshop, no importa, lo hacemos; no hay plata, pero la plata no es un impedimento. Y acá es como un horror: ¿qué me estás contando?

Esto no está contemplado. Entonces sí veo que yo vengo con una gimnasia de trabajo de que las cosas se pueden hacer igual. Y acá es como: bueno, las cosas hay que pensarlas. Y eso al principio me desesperaba un poco, y después, bueno, me fui calmando.

O sea, España es muy burocrática, para todo hay que llenar un papel y eso también desgasta. A mí me parece excesiva la burocracia que hay para todo, pero bueno, la verdad es que funciona, digamos, en el largo plazo funciona. Pero sí, me ha costado un poco.

¿Cómo armar una estrategia laboral con una carrera poco reconocida?

Magali: ¿Qué es algo que hayas hecho en el proceso de cambiar de trabajo que te haya sorprendido de cómo funcionó?

Maria: En el proceso de cambiar de trabajo, lo que me sorprendió, vuelvo, creo, a lo que hablábamos al principio: buscar una estrategia, o sea, diseñar una estrategia. Creo que para mí esa fue la clave. Esto es muy personal también, cuando vos estudiaste una carrera un poco más… Hoy creo que cualquier carrera te da pie para trabajar de lo que quieras.

Eugenia: O sea, yo ya no creo que porque sos ingeniero no podés ser pintor, digamos, por poner dos cosas que parecieran opuestas. Pero bueno, mi carrera es muy amplia, muy poco reconocida en el sector privado. Un sociólogo o hace investigación, o docencia, o trabaja en el Estado. ¿Entonces un sociólogo en la empresa? No, en general no está en el imaginario.

Entonces, ¿a qué voy? A que tuve que hacer una estrategia con las herramientas que tenía, dentro de una carrera muy amplia, bastante inespecífica, muchas veces poco entendida. La pregunta más clásica que nos hacen es: ¿qué hace un sociólogo? ¿Para qué está? ¿Qué es la sociología? Entonces nos pasamos más tiempo justificando para qué existimos que viendo todo lo que realmente podemos aportar. Creo que es parte de la crítica que yo le hago a la carrera. Pero bueno, hay otras carreras que por ahí tienen su ámbito o su espacio más delimitado y es un poco más fácil. Yo tuve que poner mucho esfuerzo en este camino, en decir: bueno, yo puedo.

Y por eso tal vez la actualización a los temas de experiencia de usuario, pero desde la mirada de la investigación o del research. Y así, ir afinando: está bien, mi background es la sociología, pero le fui haciendo como un embudo de conversión hacia ciertos temas un poco más finos y más apuntados al mercado laboral de hoy, porque era lo que a mí me interesaba: insertarme en otros espacios.

Magali: Espectacular. Creo que está cambiando un poco la narrativa de los sociólogos en el mundo privado, porque aparece ciencia de datos, donde ahora todos son sociólogos, y la investigación aplicada a lo privado, como es el research, y ahí están todos los sociólogos.

Maria: No, la verdad que sí, y me parece que es un hecho súper interesante. La carrera nos da una formación que otras carreras no tienen, sobre todo porque la base del pensamiento es cuestionar todo el tiempo, ¿no?

Y yo lo que veo es que otras carreras no tienen esta base de pensar desde la perspectiva crítica, que para el sociólogo es como fundante.

Magali: Eso es muy interesante. En este proceso de especializarte en inteligencia artificial, ¿cómo venciste vos el síndrome del impostor, que estimo que habrá aparecido en algún lugar del proceso?

Maria: Sí, a mí me aparece todo el tiempo.

Eugenia: No sé si tengo alguna receta específica con eso, pero creo que trato de autolimitarme, porque si no me excedo, o sea, buscando más información, especializándome aún más, qué sé yo. Y hay un momento en donde digo: bueno, basta, hasta acá es donde llegué. Y es como respirar hondo, posicionarme y decir: con lo que tengo, bueno, es lo que tengo. Valoro mi curaduría. Hubo un tiempo en que me gustaba mucho mirarme desde ese lugar. O sea, hay gente que va a saber un montón.

Pero bueno, la perspectiva que yo puedo darle no va a ser la perspectiva de otra persona, por más que sea más especialista que yo. Mi mirada, o esa curaduría que yo puedo darle a las cosas, es mi particular forma de aportar, y creo que darle valor a eso ha sido todo un aprendizaje y también me ayuda a frenar un poco con esto del síndrome del impostor, me parece.

¿Cómo es una entrevista para un rol de ética en inteligencia artificial?

Magali: En el proceso de entrevista para entrar a este trabajo, ¿qué cosas te parecieron las más desafiantes?

Eugenia: Fue muy interesante, porque me pasó que en la primera entrevista yo esperaba una entrevista clásica, de contar qué es lo que hacía. Y en la primera entrevista, quien me entrevistó me contó mucho más del proyecto y de cuáles iban a ser mis tareas. Fue una entrevista corta, me preguntó dos o tres cosas a mí, y cuando terminó la entrevista me di cuenta de alguna manera de que ya estaba dentro, por la forma de la entrevista. No estuvo tan interesada en mi background o en que yo le contara, sino que ya de alguna manera sabía cuáles eran mis puntos fuertes, y la entrevista fue vincular mis puntos fuertes con dónde yo podía aportar en el proyecto. Entonces terminó la entrevista y estuve como cinco minutos en plan: pero esto, ya estoy adentro. Nunca me dijo «vas a formar parte», pero por la forma en que se dio la entrevista me di cuenta de que ya había habido una selección y una apuesta a que mi perfil podía sumar. En las que siguieron, que fueron dos más, ya era como: bueno, vos sos parte. Y la verdad que para mí fue una sorpresa enorme, fue muy relajado, porque no tuve la presión de tener que seguir diciendo qué podía dar yo, sino que ellos ya habían visto eso y me relajé mucho más. Pero bueno, ha sido un caso muy particular.

Magali: Claro. ¿Qué cosas te pidieron en la aplicación que les sirvieron a ellos para filtrar tu perfil?

Maria: En la aplicación tenía que mandar el currículum, como generalmente, y había una carta de presentación de mis antecedentes, y la verdad que no mucho más. Pero calculo que tal vez también habrán buscado o habrán visto en LinkedIn, habrán podido ver algunas cosas. En la carta yo había puesto mucho interés, había estudiado el proyecto, sabía más o menos de qué iba, entonces busqué resaltar los aspectos en donde yo me sentía más fuerte, porque yo no soy ingeniera, no programo, no sé generar un algoritmo.

Pero sí había una necesidad de incorporar un cientista social que advirtiera, desde la mirada de las ciencias sociales, los riesgos, los sesgos, la implicancia en la sociedad que esto puede tener. Y yo apunté ahí, y creo que eso sirvió un montón.

Magali: Ah, buenísimo.

¿Qué consejo le da Eugenia a quien quiere cambiar de trabajo?

Magali: ¿Hay algo más del proceso que valga la pena contar y no te haya preguntado todavía?

Eugenia: No. Yo creo que, por lo menos desde mi experiencia, lo importante es sostener que esto no es lineal, que no es una cuestión hacia arriba, lineal, ascendente, digamos; todo lo contrario. El proceso es subir, bajar, buscar, reinventarse, seguir buscando, buscar gente que ya lo pasó, asesorarse, aprender de otros, más allá de las edades.

Yo también formé parte de la membresía un tiempo. Eso me ayudó muchísimo, porque también es entender el camino de otros, ver cómo otro lo pensó, porque a veces la manera como uno lo está pensando no es la única. Y eso me parece superinteresante: estar abiertos a recibir ese feedback que viene con buena intención, con intención de que nos haga repensarnos.

Creo que eso es muy interesante. Sostenerlo no es fácil, honestamente, pero no es imposible tampoco.

Magali: ¿Qué fue algo de la membresía que te haya ayudado? Concretamente, de la membresía.

Maria: Me ayudó mucho el intercambio de opiniones, me ayudó un montón. También ver un poco lo que a mí me pasaba: yo a veces renegaba de la sociología porque decía, bueno, es muy amplia y entonces no tengo dónde insertarme. Pero ver que otros perfiles totalmente distintos se pueden dedicar a cosas para las que el perfil en sí no estaba pensado… Dije: bueno, pero esto no es muy lejos de lo que a mí me pasa. Y eso en la membresía me sirvió un montón, porque había gente de distintas profesiones haciendo cosas que nunca me hubiera imaginado, y que habían podido aplicar lo que habían estudiado desempeñándose en ámbitos laborales totalmente ajenos a donde uno pensaría que podría estar esa persona. Y eso me abrió un montón la cabeza.

Entonces dije: la sociología sí me va a servir. ¿Desde dónde? Bueno, desde estas herramientas que tengo. De ahí me puedo pensar en otros espacios.

Magali: Buenísimo. Para ir cerrando, ¿qué consejo le darías a alguien que está donde vos estabas un año atrás?

Ay, no soy muy buena dando consejos, pero bueno, sí, una palmada de… yo creo que no perder la motivación. Y no pensar tanto, que a mí me cuesta un montón. Cuando sentimos que no estamos bien, es porque ahí no es. Sé que es una frase muy repetida, pero cuando uno ha estado en ese lugar, no tapar ese sentimiento con distintas cosas con las que nos aturdimos, sino tratar de… De por lo menos intentarlo. Yo quería intentarlo, quería que esta posibilidad se me presentara. Se me presentó y tuve que tomar una decisión muy difícil, porque no volví a Argentina. Me quedé, con todo lo que eso implica, teniendo familia y todo, y agradezco un montón la contención y la comprensión de toda mi red familiar, amigos, etcétera, que acompañó esta decisión. Creo que ellos veían que yo estaba en esta búsqueda y entendieron que este era mi momento. Y eso vale mucho. Entonces el consejo también es ese: comunicar que uno no está bien y buscar distintas alternativas, que cada uno pueda buscar la que le haga mejor. Abrirse es el primer paso. Quedarse en un lugar incómodo… Que no nos hace bien, que no nos hace sentir bien, que en definitiva no da lo mejor de nosotros como profesionales, para mí no es alternativa, con toda la dificultad que implica buscar un cambio, por mínimo que sea. Porque a veces es nada, es mirar las cosas desde otro lado, y para eso hay un montón de gente que ha transitado eso y que creo que está dispuesta a compartir esa experiencia. Y el podcast y lo que vos has hecho es muy importante desde ese lado, ¿no? A mí me ayudó un montón.

Para mí es muy importante que haya ejemplos así, como vos ahora vas a ser ejemplo para otras personas que lo escuchen, para que puedan decir: todo esto es posible, si alguien más lo hizo, quizás yo también puedo. Porque te escuchaba cuando vos decías «sostener la motivación», y yo estuve ahí, cuando es insostenible la motivación, cuando recibís todos «no» y vas en contra de la corriente, sea cual sea la corriente para vos: tu contexto, tu familia, tu ciudad, tu trabajo.

Es muy difícil que no te los creas, esos «no», y que en algún momento te hagan dudar y cambiar de opinión, decir: bueno, quizás estoy pidiendo mucho, quizás lo que yo quiero no se puede, quizás es así, quizás esto sea todo, o estar en mi trabajo pasándola un poco mal, y bueno, ¿de qué te quejás si tenés un trabajo? Entonces son muy difíciles esos momentos intermedios, cuando sabés que no es acá, que querés otra cosa, lo estás intentando, todavía no sale y empezás a dudar en el camino.

Maria: Es muy difícil, pero también creo que ahí hay una cuestión, un mal de nuestra época, de pensar que todo es instantáneo. Y esto no es instantáneo.

Eugenia: O sea, esto efectivamente requiere mucho tiempo. Ojalá, para los que están pensándolo y quieran cambiar o buscar otras cosas, se acorten estos tiempos. Pero la realidad es que esto lleva tiempo, trabajo y esfuerzo, para mí. No sale tan rápido, y entonces creo que eso atenta mucho contra la motivación. Por ahí en generaciones más jóvenes aún más, porque el cambio es moneda corriente, y lo que yo quiero obtener tal vez también es moneda corriente: lo quiero, lo tengo. Y esto no es tan simple, no es tan sencillo. Entonces creo que… Hacerse la idea de que va a ser un proceso, con todo lo que eso implica, ayuda a no desmotivarse. Por supuesto que tenemos mejores y peores días todos. Hay días en donde, como te digo, yo quería borrar todo y tirar la computadora por la ventana, y tuve los mismos cuestionamientos. Pero al otro día era más fuerte seguir creyendo que tenía otras cosas para dar, y que sobre todo quería… Quería revivir el tema del propósito, o sea, sentir que a donde iba mi trabajo tenía un propósito. Eso para mí realmente fue mi brújula en esto. Pero entiendo que hay que darle el tiempo que te requiere. Es importante, ¿no?

Magali: Espectacular. Gracias, Euge, por compartir todo tu recorrido, todos estos cambios, y por venir a contarlo para ser ejemplo para otras personas.

Maria: No, bueno, gracias a vos por la invitación. Quedo a disposición de quien me quiera contactar, estoy abierta a lo que sea necesario para otros y otras. Pero bueno, gracias a vos, Maga, porque la verdad que vale un montón que pongamos sobre la mesa todo lo que implican estos cambios. Yo eso lo valoro muchísimo: entenderlo, ponerlo sobre la mesa, ponerle nombre a las cosas que nos están pasando, sentir que no somos los únicos que están pasando por este movimiento interno que implica el cambio.

Eugenia: Es un montón y ayuda muchísimo.

Magali: Me encanta. Gracias, te mando un abrazo. Gracias por escuchar este episodio. Nos ayudás un montón compartiendo el capítulo con alguien a quien le pueda servir. Acordate que todas las semanas comparto ideas en el correo de Tiene que haber algo más. Escribo sobre mis recomendaciones y el detrás de escena de la comunidad y el podcast, y lo mando todos los jueves directo a tu bandeja de entrada. Anotate vos también en tienequehaberalgomas.com/correo. Nos vemos la semana que viene.

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