Ep 49 – Talin Terzakyan

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Dónde encontrarla
- https://www.linkedin.com/in/talinterzakyan/
De qué hablamos
- Cómo fue irse de Argentina a Irlanda
- La importancia de mudarse con compania
- No pensar las decisiones como irreversibles
- Tener mentores en Irlanda
- Momentos bisagra
- Cómo consiguió mentores
- Diferencias culturales cuando vas a otro país
- Adquirir la puntualidad
- Usar un mercado pequeño como piloto
- La Innovación como fuente de progreso
- Experimentar en la industria de consumo masivo
- Su paso trabajando de Twitter
- Ser la única mujer en el equipo de liderazgo
- Estar en una nueva industria mientras tenes que ejecutar
- No vencerse y pedir ayuda
- Hacer deporte para energizar
- Cómo atravesó estar en una mesa con solo hombres
- La adaptación de volver a Argentina
- Su paso por Nueva York con una hija
- Integrar el trabajo con la vida
- Trabajar en una compañía con propósito
- Desafios como directora de marketing
- Estar en un startup con crecimiento acelerado
- Que le funciona como líder
- Liderazgo situacional
- Como mejorar relaciones laborales
- Consejos que recibió
- Pensar que querés hacer vos
- Definir qué sí y que no vas a hacer
- Participar en una carrera de 100 kilómetros
- Preparación física y mental
- Hábitos de escribir agradecimientos
- Acortar brechas para que más personas accedan a trabajo remoto
- Tener mentalidad de aprendiz para ser relevante
- Armar comunidades
Transcripción
Talin Terzakyan es una líder de marketing argentina que pasó por Procter & Gamble en Argentina e Irlanda, por Twitter en Dublín y hoy lleva marketing para América Latina en Deel. En el episodio cuenta cómo fue emigrar y volver, ser la única mujer en la mesa de liderazgo, integrar trabajo y maternidad, y qué hace falta para acceder al trabajo remoto.
Introducción
Talin: Nunca lo pensé como una decisión irreversible. Fui para probar. Al principio dijimos un año, dos años, y después nos fuimos quedando cinco años porque funcionó re bien y nos encantó la experiencia. Pero creo que tener esta apertura mental y decir «estoy yo eligiendo ir» y saber que también yo puedo elegir volver hace que cualquier experiencia nueva sea mucho más llevadera y liviana, y te da lugar a sorprenderte en el día a día de cómo termina funcionando.
Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. ¿Te pasó alguna vez que te quedaste pensando que tiene que haber algo más en la vida? En el podcast analizamos la historia de profesionales de todo el mundo que se transformaron y viven más alineados a sus valores. Contamos historias y desarmamos sin humo cómo lo hicieron. Enterate de lo que pasa detrás de escena uniéndote al correo semanal en tienequehaberalgomas.com/correo.
Hoy traigo a Talin Terzakyan, con quien hablamos de su trayectoria en marketing, que la llevó a posiciones de liderazgo desde Argentina a Irlanda y Estados Unidos. Hablamos del futuro del trabajo, la importancia de seguir aprendiendo y buscar ayuda. Ojalá te lleves una nueva idea con esta conversación. Podés buscar esta y otras entrevistas en video en YouTube y redes sociales. Fijate en @tienequehaberalgomas y contame qué te parece el capítulo. Hola, Talin, bienvenida a Tiene que haber algo más. Muchas gracias por venir hoy a conversar conmigo.
Talin: Un gustazo, Magali. Gracias por invitarme, la verdad que es un placer estar hoy acá con vos.
Magali: ¿Querés, para empezar, contarnos quién sos y presentarte a la audiencia?
Talin: Sí, bueno, mi nombre es Talin Terzakyan, soy argentina, nací en Buenos Aires, tengo dos hijas, estoy casada y me dedico a lo que es el marketing. En el tiempo libre me gusta hacer mucho deporte, soy una persona muy familiar.
Muy apasionada también de las aventuras, los viajes y cualquier desafío divertido que haya por delante.
Magali: Bueno, ¿y si querés hacer una introducción de dónde estás trabajando ahora, que está también muy relacionado al tema de este podcast? Así conocemos más de qué estás haciendo actualmente.
Talin: Estoy trabajando en Deel. Para los que no conocen, Deel es una solución global de payroll y compliance que ayuda a las empresas a contratar talento en cualquier parte del mundo, y al talento, a poder trabajar para las mejores empresas del mundo, realmente habilitando lo que es un mundo laboral sin fronteras. Estoy a cargo de lo que es marketing para América Latina, trabajando con el equipo local para maximizar el crecimiento en la región y también con el equipo global para localizar lo que hace sentido para la audiencia en América Latina.
Magali: Bien, súper bueno. Tu carrera empezó en Argentina.
¿Cómo es irse de Argentina a trabajar a Irlanda?
Magali: Pero después te fuiste al exterior. Quiero saber, primera pregunta, ¿cómo fue para vos irte de Argentina y pasar a trabajar en Irlanda?
Talin: Bueno, la realidad es que fue una decisión muy difícil la de irme de Argentina. Yo tenía 25 años, vivía en la casa de mis padres, soy una persona muy familiar, me encanta estar rodeada de mi familia y mis amigos, y estaba muy feliz en mi trabajo. En ese entonces trabajaba en Procter en Argentina, estaba a cargo de todo lo que era marketing para Pantene.
Pero bueno, surgió la oportunidad de ir a Irlanda como parte de un proyecto en pareja, y al principio fue muy abrumadora la decisión de dejar todo lo conocido, dejar la zona de confort de uno para irme a lo desconocido. Irlanda era un país que no había visitado, no lo conocía, y era dar ese salto. Así que al principio fue abrumador, pero luego fue una experiencia para mí súper enriquecedora. No me arrepentí nunca de haberlo hecho y fue 100% gratificante.
Magali: ¿Y qué es lo que lo hizo… Llevadero y qué es lo que lo hizo lindo?
Talin: Primero, me pude ir con el mismo trabajo. Finalmente pude conseguir que P&G me dé una oportunidad para trabajar ahí y liderar lo que era el equipo de marketing en Irlanda, con lo cual para mí fue espectacular. Cuando tenés un montón de variables en tu vida cambiando, si podés mantener una más o menos pareja, ayuda y habilita un montón. Así que el hecho de haberme ido a la misma empresa, con los mismos valores, fue un gran habilitador.
Segundo, estar en compañía. Yo me fui con mi pareja, y cuando uno está acompañado todo es muchísimo mejor. Y tercero fue que nunca lo pensé como una decisión irreversible. Me fui para probar. Al principio dijimos un año, dos años, y después nos terminamos quedando cinco años porque funcionó re bien y nos encantó la experiencia. Pero creo que tener esta apertura mental y decir «estoy yo eligiendo ir» y saber que también yo puedo elegir volver hace que cualquier experiencia nueva sea mucho más llevadera y liviana, y te da lugar a sorprenderte en el día a día de cómo termina funcionando.
Magali: Esto está muy bueno, lo que dijiste: uno, mantener tu trabajo, si es posible.
Y dos, las decisiones irreversibles. ¿Sentís que esta fue una decisión bisagra en tu vida?
Talin: Sí, yo creo que sí, en muchos sentidos. En primer lugar, profesionalmente me permitió trabajar para otro mercado. Yo venía acostumbrada a trabajar en América Latina, en Argentina, y empecé a trabajar primero para el mercado irlandés y luego, cuando pasé a lo que fue la experiencia de Twitter en Europa, a manejar todo lo que era marketing para Europa. Con lo cual a nivel profesional me abrió muchísimo la cabeza. Conocí un montón de gente muy interesante; varios de mis mentores hoy están en Irlanda. Así que en ese sentido fue bisagra.
También fue bisagra a nivel pareja. Irte con tu pareja, hacer una aventura juntos, mostrar cómo uno puede llevarse bien viviendo lejos del entorno conocido, también consolida mucho la pareja, con lo cual eso creo que está buenísimo. Y finalmente, yo que era una persona muy arraigada a las raíces, también me permitió tener alas. Hoy creo que tengo mis raíces súper firmes, soy súper apegada a mi familia, pero también tengo mi vuelo propio. Así que creo que esa aventura en Irlanda me permitió conocer y reafirmar que yo también tenía mis propias alas. En ese sentido también fue una bisagra.
Magali: Me encanta. ¿Cómo hiciste para tener mentores?
Talin: Nunca me puse el objetivo «quiero tener mentores», y creo que no tengo ningún mentor formalizado en papel, tipo «sos mi mentor». Pero sí cultivé… Relaciones muy fuertes en general con líderes que trabajaron conmigo, a quienes respeté mucho, quienes me inspiraban mucho, y que siempre que tuve que tomar alguna decisión profesional, y a veces personal, son personas a las que acudo para tener ese punto de vista. Pero se dio muy orgánicamente, o sea, nunca fue algo que me propuse, «quiero que esta persona sea mi mentor», sino que congeniamos, hubo un buen ida y vuelta y se dio un diálogo en el cual yo me sentía cómoda…
¿Qué diferencias culturales hay al trabajar en Irlanda?
Talin: Para poder expresar inquietudes y también abierta a escuchar lo que esa persona tenía para decirme.
Magali: De la experiencia de Irlanda, ¿qué diferencias culturales te acordás? Puede ser de haber vivido ahí, pero también profesionales, a la hora de trabajar.
Talin: Primero, Irlanda para mí es un país espectacular, Irlanda y la gente irlandesa. Más allá del clima, que la verdad que sí es difícil convivir con las cuatro estaciones pasando en un mismo día: pasás del calor… A la lluvia, al nublado. Más allá de eso, yo lo que más destaco de Irlanda es que tiene bastantes semejanzas con la Argentina. El irlandés es también muy resiliente, es muy amigable y es muy familiar. Irlanda es un pueblo que también tuvo bastante sufrimiento en su continua lucha por independizarse de Inglaterra, con lo cual es un pueblo sufrido y por eso son muy resilientes. Diferencias a nivel trabajo: lo principal, diría, es que el trabajo es el trabajo.
O sea, cuando yo llegaba a la oficina era para trabajar; la socialización dentro del espacio laboral era mínima. Segundo, súper puntuales: llegan muy puntuales a todas las reuniones, no se llega tarde ni un minuto, que es un poco diferente a lo que es Argentina. Y lo otro que tenía Irlanda es que es un país pequeño, son cuatro millones de habitantes. Entonces, en ese momento yo trabajaba en la multinacional, en P&G, y lo que hacíamos mucho era utilizar Irlanda como test market.
O sea, probábamos pilotos en Irlanda. El riesgo para la empresa era menor y lo que funcionaba se escalaba al resto de Europa. La verdad es que eso sí es una diferencia con cuando trabajás para el mercado argentino, donde los riesgos son más grandes, porque somos un mercado mucho más grande. Y lo otro que yo siempre sentí de los irlandeses, que esto puede ser cultural pero también es profesional, es cómo generan un marcado optimismo aunque las cosas puedan estar yendo mal.
De hecho, cuando yo llegué, la economía no estaba en su mejor momento, pero ellos siempre, pint mediante, miran para adelante y le ponen al mal tiempo buena cara. Así que eso te diría que son las principales diferencias que yo noté en mi experiencia personal.
Magali: Es bien interesante todo lo que decís, la similitud, y me llevo la cultura de experimentación, esto de poder probar en un mercado más chico. ¿Qué te llevás vos por haber pasado por esa experiencia de poder probar cosas en Irlanda para después escalarlas en otros mercados?
Talin: A ver, yo creo que…
¿Cómo se pasa de consumo masivo a tecnología en Twitter?
Talin: La innovación es la fuente del progreso. Creo que a veces uno, por el miedo a qué va a pasar, en qué medida me puede afectar negativamente en mi carrera, no se anima a probar. Y creo que en lo que es el mundo tecnológico se está mucho más familiarizado con lo que es el prueba y error, avanzar rápido, los sprints, los MVP. Pero en las industrias más tradicionales, en ese caso el consumo masivo… No estaba en ese momento tan asentado el tema de agile y los MVP, etcétera. Entonces, haber tenido la suerte de estar en una posición donde realmente podíamos poner ideas completamente nuevas sobre la mesa, basadas en insights del consumidor, llevarlas a la práctica en poco tiempo, probarlas, medirlas y expandir si funcionaba, para mí fue una experiencia que me abrió la cabeza y, en cierta medida, también me abrió el apetito, tal vez, por entender más o ir hacia la industria tecnológica, que es donde me terminé moviendo a nivel profesional.
Magali: Contame, ¿cómo fue trabajar en Twitter esos años?
Talin: Primero, la decisión de irme de Procter a Twitter fue súper difícil porque, de nuevo, como me había ido de Buenos Aires a Irlanda, de lo conocido a lo desconocido, me estaba yendo de mi casa, donde yo me había formado. Yo empecé a trabajar en Procter a los 21 o 22 años y me formé ahí. Era dejar mi casa, que era Procter, para irme a un territorio desconocido; era irme de consumo masivo a tecnología, y a una cultura que la verdad no tenía idea de dónde me metía. En ese momento Twitter en Europa era más o menos 30 o 40 personas en la oficina, y yo pasé a formar parte del leadership team, trabajando junto con los VPs de ventas, con el team de operaciones. Y no fue fácil al principio, por muchas razones. Uno, porque desconocía la industria. Segundo, era la única mujer en un leadership team de todos hombres que venían de tecnología, de producto, de ventas. Y era la única con un perfil más soft, venía del mundo del marketing.
Entonces tuve que, en muy poco tiempo… Desarrollar una estrategia para Twitter en Europa, algo de lo que no estaba tan segura, al tiempo que ejecutar, porque tenías que ejecutar la estrategia al mismo tiempo. Y en tercer lugar, tenía que hacerme mi lugar en ese leadership.
Y hacer el lugar no solamente yo como profesional, en cuanto a ganarme un lugar en la mesa, sino también mostrar el valor que marketing podía traer. Mi jefe, que era el VP para EMEA de Twitter, cuando me contrató me dijo: «Mirá, me dijeron que tenía que contratar a alguien de marketing. Yo no sé qué va a hacer marketing, pero yo te contrato y apuesto a que me muestres qué vas a hacer». Y cuando me fui, él me dijo: «Yo hoy no empiezo una reunión sin que esté marketing sentado en la mesa». Le pudimos mostrar el valor. Entonces, en ese sentido, fue muy desafiante.
Los primeros seis meses fueron una ruleta rusa de muchísimo aprendizaje, de muchísimo crecimiento. Pero hoy miro para atrás y esos años en Twitter en Dublín, cien por ciento startup, cien por ciento yo aprendiendo algo nuevo todos los días, al día de hoy son los mejores de mi carrera. Me sentía constantemente desafiada, constantemente aprendiendo y trabajando con un equipo humanamente muy rico. O sea, no sé si sabés, pero Dublín es como la capital tech de Europa.
Muchas de las empresas de tecnología para Europa están en Dublín y, por consiguiente, es un melting pot de nacionalidades. Tenés españoles, tenés italianos, tenés franceses, de todas partes de Europa, sobre todo. Entonces, trabajar en ese ambiente tan cosmopolita, tan internacional, a mí me encantó, me fascinó. Yo estudié relaciones internacionales, me encanta viajar, siempre tuve esa veta por las culturas. Con lo cual, entre que estaba muy desafiada a nivel laboral, teníamos mucho por hacer, y estar trabajando con un equipo humano espectacular…
¿Qué hacer cuando un trabajo nuevo te desborda?
Talin: Fueron años increíbles.
Magali: ¿Y este desafío constante, de nueva industria, nueva compañía, nuevo equipo, nuevo leadership, cómo lo llevaste mentalmente? ¿Sentiste que en algún momento pasó a ser demasiado desafío?
Talin: Sí, por supuesto. No te voy a mentir: los primeros dos o tres meses, en muchas ocasiones estuve a punto de decir «esto no es para mí, no puedo». Pero ahí creo que hubo dos grandes ayudas. Uno, soy una persona muy consistente y resiliente, o sea, no me doy por vencida, y no me di por vencida y le puse las horas que había que ponerle. Y también pedí ayuda. Creo que es importante reconocer la propia vulnerabilidad de uno y decir «esto lo sé y esto no lo sé», y donde… No lo sabés, rodearte de personas que saben más que vos y apoyarte en esas personas. Entonces te diría que una mezcla de resiliencia y de reconocer la vulnerabilidad y buscar esa ayuda me ayudó un montón. Y lo segundo, que lo mencionaba antes: a mí el deporte es mi cable a tierra. Entonces, durante todo este proceso, poder mantener mi ejercicio, mi deporte, me ayudaba a tener ese cable a tierra y a reenergizar, porque era un desafío súper intenso.
¿Cómo ganarse un lugar siendo la única mujer en la mesa de liderazgo?
Talin: Entonces, poder energizar a través del deporte, que siempre es algo que me encantó, me ayudó un montón.
Magali: ¿Qué deporte hacías en ese momento?
Talin: Corría y hacía spinning. Ambas cosas las sigo haciendo al día de hoy, pero correr es realmente algo que me reenergiza mucho, donde pongo la mente en blanco y escucho música.
Magali: ¿Y cómo te enfrentaste a ese leadership, siendo la única mujer, viniendo de Latinoamérica, en una mesa de hombres viniendo de tecnología?
Talin: A ver, creo que lo principal fue entender cuáles eran sus necesidades.
Y al entender cuáles eran sus necesidades, yo podía también mostrar cómo podía ayudarlos a lograr sus objetivos. Y cuando podés reconciliar las necesidades de uno con los objetivos del otro, se logra esa simbiosis donde te das cuenta de que hay una interdependencia. Entonces siempre procuré establecer lazos de colaboración con la gente de ventas, con la gente de producto. Siempre se habla de esta tensión entre sales y marketing.
Y la verdad que nunca viví esa tensión de sales y marketing. Siempre busqué llevarme bien con la gente de sales, poder acompañar el proceso de ventas lo mejor posible, enriquecer el funnel con la mayor cantidad de leads para que a ellos les vaya bien, y también, de esa manera, que ellos me acompañen en las actividades de marketing. Entonces creo que de entrada poder decirles «estoy acá para ayudar, para lograr que ustedes tengan mejores resultados»… Fue un gran habilitador para una relación de colaboración. Esa fue la primera. Lo segundo fue mostrar resultados rápidos, porque cuando mostrás resultados rápido también te ganás ese derecho a participar en la mesa. Eso fue lo segundo. Y lo tercero fue también ser partícipe en la formación, en el armado de la cultura de ese equipo. Cuando yo llegué, nunca me voy a olvidar, ese equipo para mí era un email alias que nuestro jefe común nos mandaba a todos.
«Tenemos meeting, tenemos reunión, nos juntamos todos», genial. Yo una vez le dije: «Para mí este equipo es un email alias, porque no hay ningún tipo de cultura de equipo». Y ahí me dijo: «Tenés razón». Y empezamos a construir eso entre todos. Y cuando uno se hace partícipe de esos procesos de formación de cultura, también el sentido de pertenencia al equipo para mí es mucho más profundo que cuando lo hacés de afuera…
¿Cómo es volver a Argentina después de siete años afuera?
Talin: O mirás desde afuera cómo ese proceso ocurre. Entonces diría que fue la combinación de las tres cosas: actitud colaborativa, tender puentes; en segundo lugar, mostrar resultados rápidos; y tercero, participar activamente en la construcción de la cultura de ese equipo que formamos entre todos.
Magali: ¿Y cómo te sentiste vos, después de estos años afuera, al volver a Argentina?
Talin: Volver a Argentina fue lo que me costó un montón. Estuve siete años afuera y me demoró un año sentirme cómoda en Argentina.
Así que te digo: para sentirme cómoda me tomó un año. Y mirando para atrás, creo que las razones fueron que, o sea, yo me fui de Argentina a los 25 y volví a los 32. Me fui soltera de la casa de mis padres, volví casada con una hija. Yo había cambiado un montón y mi entorno cambió un montón. Cuando uno vuelve a su país, no puede esperar que el país no haya cambiado, que su familia no haya cambiado, que sus amigos no hayan evolucionado. Hay evolución de ambas partes. Entonces, cuando volvés, tenés que encontrar ese nuevo punto de equilibrio donde uno se siente cómodo. Lo segundo que me costó es que cuando uno está en Nueva York, cuando estás en Europa, te sentís que estás en el centro del universo porque todo pasa por ahí. Hay 100.000 oportunidades laborales, para cada proyecto hay 100.000 propuestas; en marketing, uno puede trabajar con agencias espectaculares, tener un montón de vehículos, un montón de oferta para todo.
Y de repente, cuando volví, me sentí un poco agobiada: estoy acá en el fin del mundo, en cierta medida, por la distancia física que hay y también la distancia, si se quiere, mental. Y lo tercero que me pasó fue que me pegó un poco el tema de la seguridad. Había estado acostumbrada a vivir demasiado tranquila en Irlanda; en Estados Unidos un poco menos, pero en Irlanda vivía muy tranquila. Y luego volví y me volvieron un montón de miedos de vivir en Argentina que me había olvidado: subirte al auto rápido, ojo en los semáforos, las ventanas de los autos arriba. Entonces fueron un montón de cosas que… Me costaron mucho. Pero, como te decía antes, siempre pensando en que volví por elección. Volví porque yo quería volver, porque queríamos que nuestra hija crezca en familia, rodeada por abuelos, tíos, primos. Y es una decisión de la cual no me arrepiento. Lo que me dio el tiempo estando en Argentina es volver a normalizar cosas que no me habían parecido normales, y hoy la verdad que estoy feliz de estar acá y me doy cada día más cuenta de que hay muchísimo talento en Argentina, muy buenas cosas pasando, y es cuestión de cómo seguimos potenciando y explotando todo este talento para lograr que el país crezca lo más que se pueda.
Magali: Y vos viviste en Nueva York, que es para muchísimos como la meca del mundo, como el sueño a cumplir, vivir en Nueva York.
¿Por qué decidieron volver al país, además de esto que decías de la familia?
Talin: Yo siempre digo que hicimos las cosas al revés, porque deberíamos haber ido a Nueva York primero, en una etapa de solteros, digamos, y luego a Irlanda en etapa de familia. Nosotros fuimos a Nueva York con mi embarazo y viví ahí el embarazo y el primer año de mi hija. Y la verdad que es una ciudad no tan amigable o fácil para estar con niños. Y creo que la llegada de un hijo te cambia la vida, y tal vez las prioridades pasan a ser otras, y en ese momento ponderó mucho esto que te decía, que ella pueda crecer rodeada de familia. Así que esa fue una de las principales razones para volver.
Magali: ¿Cómo hiciste para combinar tu desarrollo profesional y tu desarrollo de familia a la vez?
¿Cómo combinar maternidad y carrera con work life integration?
Talin: A ver, yo me crié en una familia donde mi madre siempre trabajó, trabajó mucho, y yo siempre la admiré. Y para mí está buenísimo que una como mujer pueda crecer profesionalmente, más allá de lo que eso implique o lo que eso sea, y también reconciliarlo con ser una madre presente y formar una linda familia. Creo que hay cosas que trato de practicar en el día a día, y no me salen siempre bien, porque hay días que digo «hoy la rompí en el trabajo» y después «pero fui re mala mamá», y otros días «fui la mejor mamá del mundo, y en el trabajo hice un poco agua». No es fácil, pero creo que con el tiempo uno va perfeccionando, mejorando y aprendiendo.
Creo que lo principal es que nunca creí en esto del work-life balance. Para mí el work-life balance, trabajo versus vida, como que no va. Entonces siempre vi mi vida como algo más integral, y por eso me gusta más el concepto que está de moda ahora, que es work-life integration. Yo hoy en mi día, y también gracias al trabajo remoto, al trabajo asíncrono, puedo encajar mucho mejor lo que es, si se quiere, la maternidad con mi carrera.
Entonces puede ser perfectamente que al mediodía corte porque fui a buscar a mi hija al jardín, pero después a la noche me conecto cuando está re tarde, y no me molesta trabajar hasta re tarde porque yo hice esa elección de invertir tiempo en buscar a mi hija al jardín al mediodía. Entonces esto de no dividir tanto trabajo y ocio, trabajo y familia, para mí es importante, y en la medida que se puede trato de integrar todo lo máximo posible. Lo segundo: me considero una madre muy presente. En los momentos importantes estoy, estoy también en el día a día y me encanta, lo disfruto un montón. Pero, como te decía antes, también pido ayuda… Cuando no llego o cuando estoy en momentos de mucho trabajo y tengo que priorizar eso. Por suerte tengo una red de contención entre abuelas, abuelos, tíos, que ayudan en mi casa. También somos un equipo, somos dos, y entre los dos nos dividimos las tareas de la casa. Y lo tercero, que siempre me movió y me parece clave, es el propósito de la compañía para la que trabajo. Porque en el momento en que trabajo para una compañía cuyo propósito me moviliza… Hace que me valga la pena invertir el tiempo que no estoy con mis hijas en mi trabajo. Hoy, por ejemplo, Deel tiene el propósito de realmente lograr un mundo laboral sin fronteras, donde cualquier persona pueda trabajar para la mejor empresa del mundo. Y yo siento que en Argentina, estando en América Latina, poder acceder a oportunidades de trabajo tremendas gracias a plataformas como Deel para mí está buenísimo. Entonces estoy trabajando para una empresa en cuyo propósito creo, y creo mucho, y eso realmente me motiva todos los días a trabajar y dejar…
¿Cómo se construye una marca cuando la categoría todavía no existe?
Talin: Mi granito de arena, porque también siento que les estoy dejando lo mejor a mis hijas. Así que esas serían las tres cosas: work-life integration, pedir ayuda y trabajar por un propósito que a uno lo moviliza.
Magali: Ahora, como directora de marketing de Deel, ¿cuáles son tus mayores desafíos?
Talin: Deel es una startup que tiene tres años de hipercrecimiento: pasó de un millón de dólares de revenue a 100 millones en 20 meses, una barbaridad. Entonces el hecho de estar en una startup de esa dimensión es un desafío, con todo lo que eso implica. Pero si querés, el principal desafío que hoy tengo es que estoy construyendo una marca, estoy construyendo el conocimiento de esa marca, al tiempo que estamos construyendo la categoría. ¿A qué me refiero con eso? A diferencia de Estados Unidos, en América Latina el tema de la contratación internacional, si bien está en muchísimo crecimiento, es aún incipiente.
Hoy son pocas las empresas que dicen: «Ah, mirá, mi pool de talento no está solamente a la vuelta de la esquina, mi pool de talento es el mundo». Entonces, generar conciencia de que eso hoy es posible, y luego de que Deel es el mejor compañero para lograr eso, hoy es mi principal desafío. Qué diferente a cuando trabajaba, por ejemplo, en Gillette, porque en Gillette la gente sabe que se tiene que afeitar.
La categoría ya está creada; solamente tenés que mostrarle que tu producto es el mejor para lograr ese propósito. Acá es diferente: hay que crear y concientizar sobre todo lo que nos habilitó la digitalización, todo lo que habilitó la pandemia en cuanto a las nuevas formas de trabajo, y luego mostrar cómo Deel es la mejor propuesta para lograr eso.
Magali: Claro, cuando los cambios son tan rápidos como este crecimiento que ustedes tuvieron, con toda la digitalización de la pandemia, obviamente subirse a ese tren no es lo mismo que trabajar con Pantene, que todos nos tenemos que lavar el pelo eventualmente.
Talin: Exactamente.
Magali: Ahora, habiendo pasado por tantos roles de liderazgo, quiero saber…
¿Qué es el liderazgo situacional?
Magali: ¿Qué técnicas o qué cosas te funcionan a vos como líder?
Talin: Una es una técnica y otros son valores. En cuanto a la técnica, esto lo aprendí en Procter hace muchos años y se llama el liderazgo situacional.
Que es, básicamente, cambiar uno su estilo de liderazgo según las necesidades y las motivaciones de la persona que trabaja en tu equipo. Uno no puede ser el mismo líder con un junior que recién empieza y es su primera experiencia laboral, que lo que necesita es un liderazgo mucho más directivo, en comparación con una persona que ya lleva en ese rol cinco años, es un experto, y lo que necesita es un líder que lo empodere, que le remueva barreras para que esa persona pueda seguir creciendo.
Entonces, aprender a identificar las necesidades, las motivaciones de cada persona en mi equipo y tener un estilo de liderazgo diferente siempre me ayudó en las diferentes etapas y los diferentes equipos que me tocó manejar. Y luego, en lo que es valores, siempre fui partícipe de predicar con el ejemplo. Si yo espero que mi equipo trabaje fuerte, supongo que tengo que trabajar fuerte. Si yo espero que mi equipo tenga un work-life integration, tengo que mostrarles que yo también lo tengo. Lo segundo es la integridad: tratar a otros como uno quiere que lo traten. Para mí eso es fundamental, y eso implica mucho.
También mucha transparencia y mucha comunicación. O sea, no ir por detrás de las personas, decirles las cosas de frente. Sea el feedback, que a veces cuesta darlo, pero hay que darlo; hay que ser lo más transparente posible. Y lo último en cuanto a valores, que lo mencioné antes también, es la colaboración. Creo que a veces, cuando estamos en los trabajos, muchas veces los egos, las ambiciones, nos hacen olvidar de que somos todos humanos remando hacia el mismo objetivo, que es el crecimiento del negocio en el que estemos. Con lo cual creo que la colaboración, construir, tender puentes, es algo que siempre me funcionó y que también trato siempre de transmitir a mis equipos. A veces te puede tocar estar en relaciones laborales difíciles, pero si vos le encontrás la vuelta a transformar esa relación conflictiva en una relación colaborativa… Vas a sacarle mucho más jugo y mucho más provecho, profesional y personalmente.
Magali: ¿Y cómo hacés para revertir una situación así, de una relación profesional complicada, y construir un puente para que la relación funcione mejor?
Talin: Lo primero, y me ha pasado tener relaciones en que dije «wow, me está costando esta relación, nunca me pasó que me cueste tanto», lo primero es hablar con la persona. Y hoy, en el mundo del trabajo remoto, muchas de las conversaciones se dan por Slack, se dan por WhatsApp, y un mensaje escrito no es lo mismo que un mensaje hablado. Cuando vos hablás con una persona, le ponés cara a la relación.
Y eso a mí me cambia mucho. Entonces, desde «che, hablemos por Zoom» hasta «vamos por un café», si están en la misma location, para ablandar la relación. Eso para mí siempre me ayudó: usar esas situaciones más de interacción uno a uno, con visibilidad, para entender un poco más cuáles son las motivaciones del otro, qué es lo que le está molestando. Y con ese «che, hay algo que no está funcionando, tomemos un café», he logrado tal vez salvar relaciones que, si las mantenía por Slack o por WhatsApp, quedaban ahí, y eso no está bueno, porque afectan el trabajo de uno y el trabajo del equipo.
Magali: Buenas técnicas también, me gusta esto. ¿Cuál dirías que es alguno de los mejores o peores consejos que hayas recibido en tu vida?
¿Qué es lo que querés vos y qué no vas a hacer?
Magali: A ver, uno de los mejores consejos a nivel personal fue hacerme la pregunta de qué es lo que quiero yo. Porque muchas veces, cuando tuve que tomar decisiones, siempre me preocupaba qué iba a pensar el otro, cómo se iba a ver esto en mi currículum, qué iba a pensar el otro de mí. Y un mentor siempre me pregunta: «¿Qué es lo que querés vos? Si vos aislás todo el ruido que hay alrededor tuyo y ves en lo profundo tuyo, ¿qué es lo que querés vos? ¿Qué es lo que te dice tu gut feeling?». Eso es lo que tenés que hacer. Y a veces sincerarse con lo que uno realmente quiere… Cuesta, ¿no? Cuesta porque va en contra de lo que se espera que uno quiera. Así que eso fue, a nivel personal, un consejo que me dieron y que siempre, en cada decisión que tengo que tomar, trato de tenerlo en cuenta; a veces me sale y a veces no. Y a nivel más profesional, en lo que es estrategia de marketing, un jefe mío me dijo una vez que cuando uno hace estrategia de marketing, lo más difícil es decir qué es lo que no voy a hacer, porque en marketing queremos hacer todo, y no se puede hacer todo. Y así como plasmamos en la estrategia lo que sí estamos haciendo, también decir «esto es lo que no voy a hacer» suma un montón. Y no es que no lo voy a hacer nunca: no lo voy a hacer ahora.
¿Cómo prepararse para correr 100 kilómetros en la montaña?
Magali: Entonces creo que eso es algo que también trato de practicar, y me sirve mucho también en estos contextos de hipercrecimiento, donde hay todo por hacer, y la realidad es que no se puede hacer todo en un momento determinado.
Claro, poner los límites también, ¿no? Qué cosas entran y qué cosas no. Y quiero saber: en el 21 vos completaste una cosa increíble, que es el Cruce de los Andes, una carrera de 100 km que dura tres días.
Explicame cómo es la preparación física y mental para afrontar algo así.
Talin: A ver, como te decía, siempre hice mucho deporte, me encanta, y me crucé con esta carrera a través de compañeros del colegio que la estaban haciendo, y dije «wow, esto está buenísimo». Y lo que me gustó de la carrera fue el hecho de tener un objetivo muy desafiante para que después todo mi plan de entrenamiento del año sea hacia eso. O sea, tener una meta, tener un objetivo, fue bastante transformador… En lo que fue todo el entrenamiento del año pasado. O sea, yo entrené durante seis meses.
Y, como decís, fue una mezcla de preparación física, que era entrenamiento: entrenaba tres veces por semana con un entrenador, me daba planillas que tenía que ir haciendo, y la verdad que entre el trabajo y la familia a veces eran entrenamientos que terminaban siendo a horas ridículas de la mañana o de la noche. Pero había que cumplir con esa planilla, y como soy una persona muy consistente, yo cumplía con la planilla, no importa lo que pasara. La segunda era también toda la preparación alimenticia, porque uno tiene que cambiar un poco su alimentación: al principio… Mucha, mucha proteína, y cuando se acerca la carrera, mucho carbohidrato. Entonces, empezar a interiorizarme sobre todo ese mundo de la alimentación más deportiva, nutritiva, los geles, que no estaba acostumbrada, los electrolitos, también fue una aventura. Y después tenés toda la preparación mental. La preparación mental de «voy a la montaña», con el miedo que a uno le puede generar. Yo, por ejemplo, tenía miedo de perderme en la montaña, y todos me decían «no, es imposible», así que me tranquilicé. Bueno, hay que prepararse mentalmente, y creo que lo que me ayudó a prepararme mentalmente fueron dos cosas. Uno, empezar a comprar el equipo. Cuando uno va comprando el equipo, hay que comprar los chalecos, las botellitas de agua, los bastones, etcétera.
Arrancar temprano, ir haciendo eso de manera paulatina, o sea, no hacerlo todo a último momento y a las corridas, fue como que cada compra implicaba «me estoy acercando a la carrera». Y lo segundo es que compartí mucho la carrera con mis hijas. Desde el día uno que salía a entrenar, ellas sabían que iba a hacer esta carrera. Y como las tenía que ir preparando mentalmente a ellas de que mamá no iba a estar algunos días, también me iba preparando mentalmente yo para dejarlas e irme a esta aventura. Así que fueron estos tres ejes, digamos, de preparación: física, todo lo que es la parte de alimentación, y la parte mental, que a mí personalmente me ayudó: ir comprando el equipamiento de manera gradual e ir preparando también mentalmente… A mis hijas y compartir el proceso con ellas.
Magali: Este miedo me parece muy real.
Talin: El miedo a perderte en la montaña, cuando es imposible que te puedas perder. Después me di cuenta: mi pánico era que yo iba a estar en la montaña, me iba a perder de la gente porque era más lenta que todos, me iba a tener que pasar la noche ahí. Tenía pánico de eso. Pero después me entero de que no es una carrera de orientación, sino que está súper marcada.
La verdad es que cada 50 m tenés un banderín amarillo, era imposible perderte. Y aprendí que sí hay carreras de orientación, donde además de correr tenés que ir con tu mapa, tu brújula, tu GPS para encontrar el camino. Así que cuando me explicaron la distinción entre ambas carreras me relajé, y después, en la práctica, estando ahí, me di cuenta de que era imposible perderte. Así que dije: «Bueno, qué pena que perdí tanto tiempo preocupada por esto».
Magali: ¿Y cuando corrías tenías momentos de estar sola o iban todos en grupo?
Talin: Fuimos a hacer la carrera en grupo y, en particular, corrí toda la carrera con mi mejor amiga. Estuvimos todo el tiempo juntas, excepto unos momentos donde, por tener un momento más individual cada una, nos separábamos. Pero en general hice toda la carrera con ella.
Magali: ¿Pero dormías en la montaña?
Talin: Claro, básicamente son tres días de carrera y dos noches que dormimos en carpa.
¿Pero son campamentos?
O sea, vos corrés un día para llegar a un campamento donde ya están las carpas armadas, la organización es súper buena. Dormís, al día siguiente corrés, llegás a otro campamento, dormís, y al día siguiente ya llegás a Villa La Angostura, que era la llegada en la edición que hice yo.
Magali: Guau, es un montón esto de dormir en la montaña.
Talin: Eso fue duro, porque no es que terminás de correr y te espera una cama con un baño de agua caliente: dormías en la carpa… Y al día siguiente había que correr de nuevo. Una experiencia única, inolvidable, que me alegra muchísimo haberla hecho.
Magali: ¿Qué otro hábito te es muy funcional, además de correr?
Talin: Algo que empecé a practicar hace poco, pero me estoy dando cuenta de que está buenísimo: estoy usando una app donde todos los días anoto tres cosas por las cuales estoy agradecida, y creo que ayuda a poner todo en perspectiva.
La empecé a usar hace unos meses y la verdad que me ayuda un montón a estar mucho más positiva y a enfocarme en las cosas lindas que nos pasan todos los días. Así que ese sería otro hábito, más por el lado, si querés, del mindfulness.
Magali: Yo lo hago en papel, ¿cuenta igual?
Talin: Cien por ciento. De hecho, mi mamá me dijo que estaba bueno hacer esto. Ella lo hace en papel, pero yo en papel no sé, no me acostumbré.
¿Quién tiene acceso al futuro del trabajo remoto?
Talin: Y el otro día me recomendaron esta app, la empecé a usar y estoy muy contenta.
Magali: ¿Qué te entusiasma de lo que se viene en el futuro del trabajo?
Talin: Yo creo que el futuro del trabajo ya está acá. O sea, si yo pienso cómo trabajábamos hace tres años y cómo trabajamos la mayoría de nosotros hoy, cambió sustancialmente. Creo que el hecho de que estemos trabajando de manera remota, de manera asíncrona, que podamos estar trabajando con gente de todo el mundo, o sea, que el acceso al talento ya no sea una cuestión de fronteras… Creo que es muy poderoso, y personalmente me cambió la vida trabajar de esta manera. Esto que te comentaba antes de work-life integration, la conjunción de trabajo remoto y trabajo asíncrono, lo potenció, lo habilitó un montón.
Sí creo que no todo el mundo tiene acceso a este futuro del trabajo. Creo que en América Latina en particular hay un montón de desigualdades, hay un montón de brechas que ir acortando para que más personas puedan acceder a este tipo de trabajo. Y creo que cuando uno habla del trabajo remoto con mi computadora en mi casa, es muy fácil decirlo desde la comodidad de la casa de uno, pero hay un montón de otras personas que no pueden tener acceso a eso. Así que imagino un mundo en el futuro donde las industrias que lo permitan puedan ayudar, y podamos potenciar y cerrar esas brechas para que más gente pueda acceder a estas formas de trabajo. Y también creo que, más allá de la disyuntiva oficina, no oficina, híbrido, etcétera… Sí creo que lo que es el espacio de la oficina cambió. Creo que las oficinas van a seguir existiendo, pero lo que hay que repensar es el propósito de esas oficinas. Porque tener una oficina para estar conectado por Zoom no hace sentido; tener una oficina para idear en conjunto, para resolver problemas, para socializar, puede hacer sentido. Entonces creo que el futuro del trabajo ya está acá. Creo que va a seguir evolucionando… Va a seguir cambiando, pero creo que es muy difícil imaginar hacia dónde va. O sea, creo que nadie hubiera imaginado hace cuatro años que hoy estaríamos trabajando de esta manera. Así que creo que el futuro todavía es incierto, pero parte de ese futuro ya lo estamos viviendo.
Magali: Que ya está, pero que todavía sigue siendo una burbuja, porque esto que vos decís de las brechas y la desigualdad es completamente real. Es muy fácil…
¿Cómo empezar a trabajar en remoto desde América Latina?
Magali: Para mí decir trabajo remoto si tengo una computadora, tengo internet, puedo hacerlo y tengo esas posibilidades, ¿no? Pero hay mucha gente que nos escribe en el podcast diciendo «¿cómo hago?». ¿Cómo encontrar estas cosas que querías vos? ¿Cuál es una buena manera o una buena aproximación para empezar a trabajar de esta forma y empezar a entrar en estas industrias?
Talin: Primero, que la mentalidad de hoy es estar constantemente aprendiendo, ¿no?
Esta mentalidad de aprendiz. Si uno cree que estudió X, que va a trabajar de X toda la vida y que no va a agarrar más un libro, no va a agarrar más un podcast, no está tan bueno, porque creo que al ritmo en que evoluciona la tecnología y evolucionan las industrias, uno también tiene que evolucionar.
Entonces, la primera pregunta es preguntarse: bueno, ¿soy relevante o no soy relevante? Y si no, ¿qué tengo que aprender para volverme relevante? Y creo que la buena noticia es que hoy hay un montón de plataformas, por ejemplo Henry, que te permiten acercarte a habilidades que hoy son muy relevantes, si ves que hay un gap, ¿no? Si en ese diagnóstico hay un gap. Eso no quiere decir que todo el mundo tiene que ser un desarrollador, ¿no? Pero bueno, tal vez si sos, no sé, un diseñador más tradicional, te podés enamorar de UX, que es algo que hoy está muy en boga, ¿no?
Entonces, para mí es hacer como un assessment de «bueno, ¿soy relevante?», y si no lo soy, ¿cómo me puedo volver relevante? ¿Qué tengo que estudiar, qué tengo que aprender, qué tengo que desarrollar?
Lo segundo es que en América Latina hay un montón de sitios que ayudan a conectar personas que quieren trabajar de esta manera con empresas que están buscando talento. Hoy, según el último reporte de contratación global, América Latina es una región donde se está contratando un montón desde el exterior: tanto empresas latinoamericanas que contratan dentro de la región como empresas de Estados Unidos que están buscando talento latino. Entonces las oportunidades son un montón, hay un montón de sitios que están conectando el talento latino con empresas que están buscando ese talento. Entonces, meterse en esos sitios, por ejemplo un job board, un Workana, y ver qué están buscando, en qué medida yo hago fit, y después cómo hago para cerrar esos gaps. Eso para mí es lo segundo: empezar a meterse en ese mundo.
Y lo tercero, creo que es participar en las comunidades. No sé, vos mencionabas al principio una comunidad de nómadas digitales, creo. Cuando uno participa en las comunidades se entera de oportunidades, se entera de nuevos sitios, de nuevos grupos. Entonces estar en contacto con la comunidad creo que es otra manera de acercarse.
Magali: Está buenísimo. Bueno, por acá ya pasó un cofundador, con el capítulo publicado, y Sebastián, de Freelancer.com. Entonces pueden ir a esos capítulos para empezar a conocer más del tema y ver cómo funciona. ¿Hay algún nuevo concepto o idea que esté en tu cabeza? Puede ser de cualquier cosa… No hace falta que sea laboral.
Talin: No es ninguna idea novedosa, nueva, pero sí el concepto de marketing, la importancia de las comunidades. Como que yo me doy cada vez más cuenta: hoy estamos muy enfocados en lo que es el marketing, o sea, cómo hago que las empresas conozcan lo que es Deel, y creo que cada vez más es importante enfocarse en la comunidad.
En esta comunidad de nómadas digitales, esta comunidad de trabajadores remotos, que muchas veces son ellos los que van a estar influenciando las decisiones que toman las empresas. Porque sí creo que cada vez más el talento está tomando el poder. Creo que cada vez más, ante la escasez de talento que hay, el talento es el que decide cómo quiere trabajar, cuándo quiere trabajar, cómo quiere que le paguen. Entonces el talento pasa a tener ese poder que influencia a las empresas a tomar decisiones. Así que creo que el foco en las comunidades… Se vuelve bastante crítico.
Magali: ¿Y cuál dirías que puede ser una aproximación a tu definición de éxito?
Talin: Éxito para mí es ser feliz, ser feliz y que las personas que están alrededor mío lo sean: ver a mis hijas felices, a mi familia feliz y con salud. Para mí eso es éxito, y todo el resto es un componente que contribuye a la felicidad. El tener un trabajo que a uno lo llene, cuyo propósito lo movilice, el poder hacer deporte, el poder, no sé… Hacer música, si es que a uno le gusta. Todo eso contribuye a la felicidad, y creo que la felicidad es el estado al que todos aspiramos. Ser activos en la búsqueda de la felicidad para mí es el éxito.
Magali: Está buenísimo. Talin, ¿dónde te pueden encontrar en internet quienes quieran conectar con vos o con tu trabajo?
Talin: Últimamente no estoy muy activa en las redes, justamente porque estoy eligiendo estar más presente en el día a día, pero donde hoy estoy más activa sería LinkedIn, donde me pueden encontrar como Talin Terzakyan. También tengo Twitter, pero ahí soy más una oyente que una tuitera.
Esas son las dos principales cuentas que tengo así, públicas.
Magali: ¿Cómo cerramos este capítulo? Palabras, pensamientos finales de algo que hayamos o no hayamos hablado, un último mensaje para quienes nos escuchan.
Talin: Diría que, si miro para atrás, cuanto más crecí, cuanto más aprendí, siempre fue cuando me salí de mi zona de confort. Así que una invitación a salirnos de la zona de confort, esa zona donde estamos acostumbrados, donde todo nos resulta fácil, para adentrarnos en el mundo de lo difícil, en el mundo de lo desconocido, que creo que en última instancia es donde más crecemos, donde más aprendemos y donde más nos desarrollamos.
Así que una invitación a hacer ese salto siempre que se pueda y en todos los terrenos: no solamente en lo laboral, creo que en lo personal, en lo deportivo, siempre vale probar cosas nuevas.
Magali: Muchas, muchas gracias por venir y por compartir todo esto.
Talin: Gracias a vos, un placer, Magali.
Magali: Gracias. Gracias por escuchar este capítulo. Si tenés alguna amiga o amigo a quien le pueda gustar esta entrevista, reenviásela, que nos ayuda a crecer. Todos los links de lo que hablamos están en tienequehaberalgomas.com y podés mandarnos cualquiera de tus comentarios por las redes sociales en @tienequehaberalgomas. Nos vemos la próxima.
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Preguntas frecuentes sobre este episodio
¿Quién es Talin Terzakyan y de qué habla en este episodio?
Talin Terzakyan es una líder de marketing argentina que pasó por Procter & Gamble en Argentina e Irlanda, por Twitter en Dublín y hoy lleva marketing para América Latina en Deel. En el episodio cuenta cómo fue emigrar y volver, ser la única mujer en la mesa de liderazgo, integrar trabajo y maternidad, y qué hace falta para acceder al trabajo remoto.
¿Dónde escuchar el episodio completo con Talin Terzakyan?
El episodio completo se puede escuchar gratis en esta misma página, y también en Spotify, Apple Podcasts, YouTube e iVoox, donde está el podcast Tiene que haber algo más.
