Alex Boccara

Alex Boccara es emprendedor francés viviendo en Argentina. Co-fundó «Kitchenita» una startup que une gastronomía y tecnología para revolucionar la industria del delivery a través de 3 pilares: una red de cocinas virtuales usando la capacidad ociosa en restaurantes tradicionales, creación de marcas nativas para delivery y tecnología.

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De qué hablamos con Alex Boccara

  • Cómo ve el éxito 
  • Cómo llegó de Tailandia a Argentina
  • El modelo de negocio de Kitchenita
  • Cómo aplica tecnología y datos a su proyecto gastronómico
  • La importancia de los procesos internos para conseguir resultados
  • Encontrar soluciones mientras ejecutamos ideas
  • Ejemplo de caso de éxito
  • Valorar los datos y métricas para corregir
  • Cortar a tiempo y modificar modelo de negocios
  • Errores y fracasos

Recomendaciones del invitado: 

  • Ciérralo. (Libro)
  • Black mirror

Transcripción

Alex Boccara es un emprendedor francés que vive en Argentina y cofundó Kitchenita, una startup de food tech que crea marcas nativas para delivery guiadas por datos y las produce en restaurantes con capacidad ociosa. Habla de cómo ve el éxito, del modelo de negocio, de los errores que casi los obligan a cerrar y de por qué conviene correr hacia el fracaso.

Introducción

Alex: Creo que si querés ganar tiempo… Hay mucha gente que está corriendo contra el tiempo y dice: «Uy, tengo 35 años, todavía no emprendí, no sé si a los 40 voy a emprender y entonces, si no, ya pasó, ya pasó mi hora».

Si querés ganar tiempo, eso creo. Ahora estoy en esa, al menos pensando eso, que hay que correr hacia los potenciales fracasos. Que en realidad esos fracasos… Tenían que pasar, tienen que pasar.

Magali: ¿Para que ustedes puedan acceder hacia donde realmente tienen que ir? Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. En el podcast analizamos la historia de profesionales de todo el mundo que se transformaron para estar alineados con sus valores.

Les armamos la historia para entender cómo lo hicieron. Nos ayudás un montón si te suscribís en la plataforma en la que estás escuchando este podcast. Estamos escuchando a Alex Boccara, él es emprendedor francés viviendo en Argentina. Cofundó Kitchenita, que es una startup de food tech que revoluciona la industria del delivery de comida a través de 3 pilares: construyen y manejan dark kitchens, crean marcas nativas para delivery y usan tecnología.

En esta conversación hablamos de sus aprendizajes de dirigir la compañía, errores que cometieron, crear marcas y estrategia de negocio. Todas las semanas comparto ideas en el correo que escribo sobre el detrás de escena, lo que voy aprendiendo y mis recomendaciones. Buscalo en tienequehaberalgomas.com/correo.

Por si no sabías, lanzamos la Comunidad Tiene que haber algo más. Después de recibir cientos de mensajes, esto existe porque ustedes lo pidieron.

La Comunidad es una membresía donde aprendemos con otros profesionales desde 3 continentes y más de 25 ciudades. Esto es para conectarnos entre todos, con personas que trabajan en cosas diferentes, pero que piensan de una forma parecida. Es ideal para vos si también sentís que a veces tu alrededor no termina de entender a dónde querés llevar tu carrera profesional o tu vida. Unite en tienequehaberalgomas.com/comunidad. Ahora sí, vamos con la conversación con Alex. Hola, Alex, bienvenido a Tiene que haber algo más. Gracias por venir hoy a conversar conmigo.

Alex: Gracias a vos, Magali, por invitarme.

¿Qué es el éxito y por qué la meta siempre se corre?

Magali: Alex, quiero que empecemos con la primera pregunta. ¿Qué es para vos el éxito?

Alex: Guau, empezás con todo.

Ah, el éxito. Ayer, cenando con mi novia, le hice una pregunta, le dije: ¿qué harías con 50.000.000 de dólares?

Y me tiraba opciones: haría eso, haría eso, y yo descontaba la plata. Entonces: me compro una supercasa en París, OK, menos 5.000.000, etcétera, etcétera, sumamos la cuenta.

Habla bien de ella, pero obviamente no llegó a gastar toda esa plata. Entonces le dije: hacemos el mismo ejercicio con 10.000.000 de dólares, ¿OK?

¿Y entonces? Hicimos el ejercicio, obviamente con muchas cosas materiales. Entonces le digo: OK, ahora no tenés esos 10.000.000 de dólares, no los tenés, ¿no? Hoy en día no los tenemos, entonces… ¿Cómo te acercás a todo ese plan maestro que hiciste con tanta plata, que te va a acercar a tu felicidad? Porque con toda esa plata hacés lo que creés.

¿Cómo intentás acercarte a este plan sin esta plata?

¿No? Y entonces muchas veces es: bueno, con 10.000.000 de dólares, primero me compro una casa, perfecto, después compro una casa para mis padres.

Ah, OK, hagamos doble clic acá. ¿Por qué querés comprar una casa para tus padres? Porque me parece que es un acto generoso y una manera de también devolver todo lo que ellos me dieron. OK, ¿entonces cómo podés hacer eso sin los 10.000.000 de dólares? ¿Cómo podés hacer eso sin comprar una casa? Por ahí con cosas más del día a día, con un acompañamiento más emocional o con solo estar presentes, y por ahí ellos, porque tampoco se habló, están esperando mucho más esa parte que una casa demasiado grande en donde no saben qué hacer, ¿no? ¿Entonces por qué te digo eso?

Porque me parece que la primera cosa del éxito… Antes de tenerlo, es tener claro cuáles son los 3 o 4 puentes que nos van a permitir alcanzar objetivos conceptuales.

No concretos, no comprar una casa a mi madre, sino… Giros de «yo me siento feliz, yo me voy a sentir más feliz y más exitoso si logro devolver algo de todo este amor que yo recibí de parte de mi madre». Y después, una vez que hacés eso, una de las cosas que para mí es muy importante es darnos cuenta… Obviamente estoy hablando a nivel macro y hay excepciones, hay casos particulares, como todo, pero es muy probable que haciendo este ejercicio el 85, 90% de las cosas que proyectamos como el éxito… Que yo lo asocio a la felicidad, pero puede ser otra cosa, ya los tenemos. Ya los tenemos.

Y de manera muy humana, lo que estamos haciendo es que nuestra cabeza nos obliga a hacer ese ejercicio: es como «ya tengo esas cosas, no cuentan más, entonces voy por más», y hasta no tener más no soy exitoso. Pero si miro con más distancia la foto… Histórica hacia el éxito: yo, por ejemplo, tengo una hija, tengo una familia que vive en Francia, en Israel, en distintos países. Me llevo bien con ellos. A mi hija le estoy dando todo lo que puedo con mucho amor. Estoy viviendo en una casa, estoy comiendo todos los días, puedo ir a restaurantes, estoy emprendiendo algo que me gusta, que es muy difícil, que me provoca un montón de emociones y de montañas rusas emocionales.

Sin embargo, cuando hago el ejercicio de qué es el éxito, que es ser un buen padre, ser una buena persona, estar con gente alrededor que me quiere y que yo quiero, poder viajar, poder vivir, poder salir con amigos, poder seguir aprendiendo todos los días, poder tener un equipo, poder hacer cosas raras, ya soy exitoso. ¿El problema?

Es que mi mente humana está situada de tal manera que, si ya lo tengo, entonces ¿qué? Entonces ya está, se acabó el juego y no progreso. Entonces necesito otro truco, otra zanahoria. Y soy emprendedor, entonces por definición voy a buscar un problema e intentar ponerle una solución, y estoy en ese perpetuo… Camino al éxito sin nunca llegar, ¿no? Entonces, al final, si tengo que sintetizar todo lo que te digo en una frase: el éxito es una herramienta mental para seguir progresando.

Pero hay una trampa en esa herramienta.

Es pensar que intentando acceder al próximo éxito, a la próxima etapa… Me olvido de todo lo que hago. Entonces retomo siempre de cero en vez de ver este avance. Entonces el éxito es como la muerte: siempre está, pero al momento que llega ya no te das cuenta, ya no estás. Entonces es como una herramienta mental para levantarte, ¿no? No existe en sí. Es una zanahoria.

Magali: Claro, una de las habilidades más difíciles es decir… ¿Cuándo tenés suficiente? Y dejar que el objetivo se mueva. ¿Creés que llegás? El objetivo se mueve más lejos.

¿Cómo un viaje por el mundo lo llevó de Tailandia a Argentina?

Magali: Alex, ¿cómo fue esa vuelta al mundo que terminó llevándote de Tailandia a Argentina?

Alex: Fue… Tampoco puede ser game changer.

Magali: ¿Fue un cambio radical o hubo un antes y un después de este año?

Alex: Tenía 21 años cuando lo empecé. Me fui a través de una asociación francesa que es hermosa, Tierra de Talentos, donde nos mandan a los liceos franceses del mundo, para una especie de propaganda. Pero es un buen deal, donde nos acercamos a los estudiantes. Ahí intentamos convencerlos de volver a Francia a estudiar en las mejores escuelas, en la competencia del sistema educativo francés. Y bueno, obviamente… Un funcionalismo francés, menos ideológico, mucho más pragmático, es como si querés… El punto de inicio de eso es que los alumnos de los liceos franceses afuera tienen un promedio muy superior al promedio nacional. Eso ya por sí es interesante de entender antropológica, social, sociológicamente, ¿por qué? O sea, esos alumnos que viajan, que tienen padres expatriados, que tienen en general un nivel de vida superior económicamente al promedio nacional, tienen mejores resultados.

Y entonces es una especie de fuga de cerebros para Francia, porque obviamente después no todos vuelven a Francia. Intentaron varios métodos, creo, mandar profesionales de la orientación escolar, etcétera. Y se dieron cuenta de que lo que más funciona es mandar un grupo de jóvenes que justo están en ese mismo momento haciendo esas escuelas. Y entonces, bueno, te imaginás, nosotros fuimos en un grupo de 5. Entonces te presentás en grupo, porque vas a vivir 24 horas con las mismas personas, entonces obviamente mejor que los conozcas.

Y de ahí te vas a recorrer el mundo y de vez en cuando te parás en un liceo francés, y otras veces no. Por ejemplo, el primer liceo francés era en Sofía, si no me acuerdo mal, el segundo era en Moscú y el tercero era en Tokio. Entre Sofía, Moscú y Tokio hicimos 16 países, hicimos el Transiberiano, fuimos a Mongolia. Entonces también eso es muy francés.

No solo vas a hacer tu misión de explicar que el sistema educativo francés es una maravilla, sino que además, personalmente, tenés que sacar jugo de esto. Y Francia está muy orientada a la apertura, al enriquecimiento de las culturas. Y me parece que es un ejercicio increíble. Hasta tendría que ser obligatorio para toda la gente. Creo que te abre. Creo que todas las problemáticas después… Que son todavía un cáncer para nuestras sociedades, como la homofobia, el racismo… Un viaje así es una vacuna, una vacuna tremenda. Y bueno, en Tailandia conocí a una argentina, ella vino a vivir 1 año en París y después terminamos acá en Argentina. Y bueno, decidí emprender 4 o 5 años después de haber llegado.

Magali: Bien. Me imagino que cada vez que te encontrás a alguien y le decís «yo vengo de Europa y me vine a Argentina», te deben preguntar qué hacés acá.

¿Qué respondés ante esta pregunta que debés recibir más de una vez por semana?

Alex: La recibo mucho y la respuesta fue cambiando y sigue cambiando en función de mis humores. Cuando soy el Alex muy espiritual, que pasa de vez en cuando, contesto que no sé, pero que hay algún masterplan y todavía no sé por qué estoy acá, pero por algo estoy. Más todavía cuando me di cuenta… Después de estar viviendo hace 3 años en Argentina, de que el padre de mi bisabuelo, no sé cómo se dice eso en castellano, mi tatarabuelo, sí, nació en Argentina.

Y no tenía esta información antes de llegar.

Magali: ¿Y cómo lo averiguaste?

Alex: Mi mamá.

Se retiró de su laburo, empezó a tener tiempo libre, empezó a hacer búsquedas genealógicas y empezó a buscar si hay un hilo entre todas esas generaciones o es todo random. Haciendo este laburo se dio cuenta de eso y fue un golpe. Obviamente, los signos y esas cosas medio metafísicas, uno las cree o no. Eso es cuando soy espiritual. Y si no, cuando soy más pragmático, contesto que la verdad me enamoré de una persona que me trajo a Argentina y que hoy en día tengo una hija, que esa hija es mi motor más grande en el mundo y que no tengo otra perspectiva que vivir cerca de ella.

Y una vez que aceptás eso como un marco, diciendo «bueno, entonces, ¿qué es lo más importante para mí? Estar con mi hija. OK, entonces te vas a quedar en Argentina. Sí, me voy a quedar en Argentina», a partir del momento en que se dibuja este marco, sos libre. Es paradójico, porque podés decir «ah, pero justamente tenés un marco, entonces no estás libre y te tenés que quedar». Bueno, pero justamente porque tengo un marco, ya no me pregunto más dónde tendría que estar después de haber visto más de 40 países. ¿Y qué hacés con este marco? Eso después lleva a lo otro, ¿no? Por ejemplo, en Argentina yo entendí, me costó, creo, después de 2 años, que iba a ser muy complicado generar… Con los viajes que hacía y estar en Francia, que es mi país, y tener pesos argentinos… Hay una ecuación que todavía no tengo, no puedo viajar directamente. Es muy difícil con la economía en pesos local para después viajar. Entonces la solución es no viajar, pero como no es una solución que yo acepto, tengo que encontrar algo que me permita crear más riqueza. No solo económica, pero económicamente también.

Y bueno, de ahí dije: bueno, tengo que emprender. Obviamente siempre quise emprender, pero eso fue el timing, fue tipo: OK, ¿vos querés emprender? Ahora tenés que emprender, porque no te ves siendo mucho más tiempo empleado en un país tan irracional.

Magali: Bien. ¿Querés contar qué es hoy Kitchenita?

¿Cómo funciona una empresa de marcas virtuales para delivery?

Magali: Uf. Hoy.

Digo hoy porque obviamente tuvimos varios cambios, se cambia todo, como todo siempre en la vida, entonces… Kitchenita hoy es una empresa de tecnología que, a través de un proceso siguiendo la data, lo que se llama data driven, va a encontrar huecos de oportunidades en el mercado de gastronomía por delivery. Entonces vamos a mirar distintas fuentes.

Todas las fuentes que son accesibles para nosotros: las plataformas como Rappi, PedidosYa, Google Maps, cualquier fuente de información, y en base a los movimientos algorítmicos… Y a algunos datos que nos dan esas fuentes… Vamos a construir modelos de predicción, que es muy cerca de la inteligencia artificial, para entender qué tipo de marca falta en los mercados donde estamos nosotros, que son México, Colombia y Argentina. Una vez que entendemos, por ejemplo, que falta una marca de ramen, que son esos fideos japoneses, en Villa Crespo, vamos a producir esa marca. Significa que también vamos a leer qué ingredientes se están consumiendo mucho en esa categoría de ramen y vamos a crear una marca súper simple de 5 platos.

Entonces van a ser, en este ejemplo, no tenemos de hecho marca de ramen, pero es un buen ejemplo, 5 tipos de ramen o 5 sándwiches o 5 tipos de empanadas. Y lo vamos a mandar a producir a un centro de producción que no es nuestro, lo tercerizamos. Entonces lo vamos a llamar, son varios, tenemos varios, y decimos: bueno, ahora necesitamos una empanada de jamón y queso con este queso y este jamón, una empanada de humita con eso. Toda esa información la tenemos a través de la data, y los centros de producción nos van a hacer la producción de esas marcas.

Esa producción la llevamos… La agarramos y la mandamos a nuestra red de operadores. ¿Qué significa? Que nosotros, una vez que tenemos la marca y que sabemos que esa marca tiene mucha más probabilidad de funcionar que otra en un barrio, en vez de abrir una cocina y despachar nosotros con cocineros, alquilando una cocina, poniendo equipamiento, vamos a usar restaurantes tradicionales que tienen capacidad de producción ociosa. Básicamente hay un equipo de expansión que los llama y les dice: mirá, vos ya tenés este horno, tenés una cocina, ya estás pagando el alquiler, ya tenés cocineros. ¿Qué pasa si nosotros te ponemos un software que se llama Darwin, que integra todas las plataformas, Rappi, PedidosYa, y cada vez que tenés un pedido, por ejemplo… Empanada de jamón y queso con humita, agarrás las 2 empanadas de jamón y queso y humita que te mandamos, que son los kitchen prep, los ponés en tu horno 8 minutos y se los das a los repartidores que vienen a buscar de parte de Rappi, PedidosYa, etcétera, y te llevás un porcentaje de la venta? Entonces es un modelo, si querés, donde creamos marcas virtuales y nos apoyamos en la operación de restaurantes que ya existen, dándoles un software que les permite despachar nuestra marca y recibir un porcentaje de la venta de esta marca, que en promedio les permite pagar su alquiler. Entonces es un modelo… Ganador, donde los 2 estamos encontrando una buena solución. A nosotros nos permite tener mucha capilaridad sin mucho capex, que, para los que no son financieros, es invertir en muchas cosas intensivas a nivel capital, hornos, fabricadoras, etcétera. Es bastante pequeño para nosotros. Y al restaurante le permite tener una fuente de revenue adicional que le permite absorber sus costos fijos. Sabemos que la estructura de costos de un restaurante, a nivel margen, de lo que se llevan al final, es muy chiquita.

Entonces le permitimos, con este negocio, encontrar un balance, un equilibrio, sin consumir mucho tiempo, porque la verdad es que esos restaurantes reciben entre 10 y 20 órdenes por día, que son entre 4 y 8 al mediodía y entre 10 y 12 a la noche. Entonces tampoco requiere tener recursos adicionales, etcétera, y le permite tener ese revenue. Y nosotros nos encargamos después del crecimiento de las marcas en las plataformas, con un equipo de growth, o sea, con un equipo de análisis… De e-commerce, que entienden cómo jugar: si es mejor poner envío gratis, si es mejor poner un descuento, si es mejor pagar el banner, en términos de clientes nuevos, de tasa de recompra. O sea, estamos muy atados a los KPI de e-commerce aplicados a una industria que no lo sabe hacer todavía, que es la gastro. ¿OK?

¿Cómo se encuentra el market fit haciendo antes de tener la solución?

Magali: Estoy pensando en la cara del oyente que está escuchando esto por primera vez: ¿qué es esto? Qué complejo para alguien que no viene de lo digital. Y yo, mirá, preparando esta entrevista le intenté explicar a mi padre qué hacías vos y me miraba como… Es un buen ejercicio, tipo «explicame lo nuevo», y él viene de gastronomía. A ver.

Vamos a bajar esto un poco más, porque hay gente que ahora está pidiendo en PedidosYa o en Rappi y debe estar comprando en alguna de las 30 marcas que ustedes tienen sin saber que es de ustedes.

Alex: Correcto.

Este negocio, que tiene mucha tecnología y muchos datos… Pero que a la vez es un plato de comida llegándole a una persona a su casa, del otro lado. Quiero saber qué desafíos tuvieron ustedes al armar este negocio, cuando intentaron levantar capital para armar Kitchenita, y lo consiguieron.

Guau, OK, entonces… Yo creo que es un buen ejemplo de lo que nos pasa a nosotros.

Si ves que hay una oportunidad… Más allá de tener la solución, cómo tiene que ser la solución, no me gusta la palabra, pero la solución final… Ponete a hacer, porque en el mismo camino te vas a orientar solo hacia la solución que hoy no podés tener, porque te falta empíricamente vivir muchas cosas para poder verla. Ni siquiera implementarla, para poder verla. Entonces siempre, cuando hago esa charla o cuando estoy con chicos que quieren emprender, me dicen: «Pero ¿qué es lo más importante cuando querés emprender?».

¿Es analizar el mercado? ¿Es ir a buscar capital? Lo más importante es hacer. Parece tonto, parece tonto, pero hay que hacer y hay que aceptar eso. Es muy importante, personalmente para mí. Estás haciendo cosas que no entendés bien por qué, y eso es muy frustrante: «estoy moviéndome, estoy moviéndome, pero ¿hacia dónde?». Hay que encontrar un orden. O sea, solo hacer perpetuamente no funciona.

Tampoco, ojo, estoy diciendo que hay que hacer y hacer y llega un momento donde te cae una solución: «Ah, genial, mirá qué casualidad, haciendo todo eso, pum, me salió esto». No, después tenés que ordenar. Pero hay una noción muy importante que se llama el market fit, que hasta no hacer y hacer y probar cosas no lo vas a tener. Teóricamente, el market fit es cuando tu solución realmente entra perfectamente a solucionar el problema que estás viendo. En nuestro caso, más que un problema era una oportunidad. Era: che… El delivery está explotando. O sea, básicamente olvidate del business, olvidate de Rappi, de la valuation, de si hacen IPO. ¿Cuál es el business? El modelo de negocio, ¿verdad?

Hablamos de tendencias: la gente cada vez más no quiere ir al restaurante, sino quedarse en su casa.

¿Significa que el restaurante va a morir? No, no significa que el restaurante va a morir. Es más probable que la gente deje de cocinar.

Que deje de ir a comer afuera. Entonces, en realidad, lo que está pasando, si lo pensás a nivel macro, es: hoy yo estoy intentando solucionar un problema que es una nueva tendencia de uso de comida. ¿Cuáles son los usos que existen para comer? Puedo cocinar, puedo pedir por delivery o puedo ir al restaurante. Son 3, ¿OK? ¿El delivery cuál está canibalizando?

O sea, el hecho de pedir cada vez más delivery, ¿significa que la gente deja de ir al restaurante o que la gente deja de cocinar? ¿Por qué te tenés que preguntar esas cosas? Porque estás en esta famosa búsqueda del market fit, o sea, de cómo va a aparecer la mejor solución posible. Estás empezando a pensar cómo piensa tu mercado, y nosotros empezamos así. Fue el primer desafío.

Entender cómo piensa la gente que pide por delivery.

Y entonces nos dijimos: bueno, no quieren cocinar. No es que no quieren ir al restaurante. Siempre lo digo, no sé si hay otro podcast donde aparezco, siempre uso esa metáfora: es un poco como Netflix y el cine. Netflix apareció, ¿y el cine? La gente sigue yendo al cine. Sí mató el DVD o está matando la tele, la película de las, no sé en Argentina, debe ser de las 10 de la noche, donde tenías la película para ver. Bueno, eso sí se mató, pero la gente sigue yendo al cine. Entonces entendimos eso y nosotros fuimos con todo en esa solución de: OK, entonces necesitamos hacer algo bastante accesible a nivel precio, porque si vas a cocinar, en general es más barato que si vas al restaurante. Depende.

Y rápido, porque si ibas a cocinar y decís «ah, existe el delivery», pero lo recibiste en 2 horas, no solucionaste el problema.

Empezamos diciendo: OK, nuestros 2 nortes son accesible y rápido. Entonces, gran laburo de supply chain, es decir, de costo de comida, de materia prima, de desperdicio, etcétera. Y súper procesos internos en la cocina para despachar el producto rápido.

Para que sea rápido. Al mes llegó el COVID.

Al mes de operar, pum, COVID. Y acá nos dimos cuenta de otro problema enorme que no teníamos previsto. Por eso es importante hacer.

Es que el problema no es tanto de la demanda.

O sea, no es que no existe el tipo de marca que la gente quiere y yo voy a inventarla porque tengo data, ¿no? Si mirás la data, la gente quiere comer hamburguesa, pizza, sushi. No estoy inventando algo.

Pero la oferta era un desastre, porque todos los restaurantes se volvieron dark kitchens, o sea, cocinas para delivery, durante la pandemia. Y ahí saltó todo: básicamente no lo saben hacer. No tienen los procesos hechos para poder despachar algo en 15 minutos. Están haciendo la misma cosa para su salón que para el delivery, y no los podés culpar: su business, su negocio principal, es el salón. ¿Entonces, de repente, les decís de hacer 100 por 100… Por delivery? No, no puede cambiar su proceso, que está haciendo desde hace 8 años.

¿Cómo se posiciona una marca nueva en Rappi y PedidosYa?

Alex: Entonces, gran problema de procesos y enorme problema de venta. Los restaurantes no entienden cómo vender, algunos sí, cada vez más, pero no es el negocio principal de ellos. ¿Entonces? OK, acá tuvimos una oportunidad de decir: OK, pero ¿si yo manejo bien, si yo entiendo bien qué hacer a nivel acciones de marketing en Rappi, PedidosYa?

¿En cuánto tiempo logré posicionar una marca que no existía hace un mes? Y empezó a ganar mercado solo por juego de ecommerce. Y funciona.

Porque, obviamente, esos marketplaces, que no lo puedo traducir en castellano, son ese modelo de Mercado Libre, de Rappi, donde hay vendedores que vienen a proponer cosas y clientes que compran. Y ese Mercado Libre o ese Rappi, que se llaman marketplace, es un intermediario entre la oferta de un vendedor y la compra de un usuario.

Tienen que ordenar, tienen que hacer que, bueno, vos entrás, Magali, ¿qué te muestro primero? ¿McDonald’s, un sushi o una comida árabe? ¿Qué te muestro primero? Entonces, entendiendo esos algoritmos, tenés mucha más probabilidad de aparecer donde la gente está buscando, si empezás a entender un poco cómo funciona este juego. Y eso fue un gran desafío, mostrar que esto funcionaba. Cuando lo logramos, logramos básicamente demostrar que podemos crear una marca con 500 USD, 100% virtual, o sea, 100% para el delivery, y que esta marca podría tener un engagement grande con el mercado en un mes, mirando la tasa de recompra, mirando cuánto nos cuesta un cliente nuevo, etcétera.

Ya empezamos a interesar a un par de inversores.

Y ahí es donde empezamos a decir: OK, pero nosotros tenemos esta solución para nuestras marcas, también la podemos empezar a monetizar para otras empresas.

Y ahí es donde, hablando con los restaurantes que operan nuestra marca, nos llama un restaurante y nos dice: ¿te interesa tener una franquicia virtual nuestra? ¿Qué significa eso? Significa que vas a recibir empanadas totalmente gratis, te las vamos a abastecer, te vamos a poner un software y cada vez que hay un pedido de una empanada de jamón, la despachás y te llevás un porcentaje de la venta, y nosotros nos encargamos de todo: la supply chain, la logística, las plataformas. Vos sos un brazo operativo que despacha. Al principio te dice que sí, porque el modelo es bastante fácil de entrar, ¿no?

No hay inversión, no hay riesgo. Y a los 2 meses te dice: pero ¿cómo vos lográs llegar a este nivel de ventas? Lo podrías hacer para mi marca.

Y ahí te das cuenta de que estás en otro océano azul. OK, entonces, si yo me pongo como intermediario entre la plataforma y la marca, hablo con la plataforma yo y le digo al restaurante: olvidate, no hables más con Rappi, ese no es tu negocio, es el mío. Lo único que hacés es decirme cuánto marketing querés gastar, si es un 5 o 6% de la venta, y lo hago todo: te integro, te hago las acciones de marketing en función de qué funciona en tu zona, de tus competidores, porque tengo toda la data para hacerlo. Y vos lo único que me decís es: no quiero gastar más de 6% de marketing en eso. Y con eso es lo que manejo.

Y ahí, otra oportunidad. Entonces empezamos a tener un modelo híbrido, donde nosotros tenemos marcas y las empujamos, y son nuestro asset, son nuestras marcas, y otro modelo donde vendemos un servicio de inteligencia a algunos restaurantes. Y ahí empezás a tener a tus inversores.

¿Por qué a los fondos de venture capital no les gusta la palabra consultora?

Alex: ¿Qué te dicen? Te dicen: yo invertí en algo.

Y ahora estás haciendo otra cosa rara, que no entendemos bien tu ADN, porque por un lado sos una empresa de marcas y por otro lado sos una consultora. Cuando decís consultora en el mundo de venture capital, que son los fondos que te invierten, es una palabra mala. ¿Por qué es una palabra mala? Porque no te va a traer retorno por 10.

Uno puede decir que sí: Globant empezó como consultoría. Pero es más que eso.

Consultoría, en la mente de la gente, es hora hombre. Yo tengo una persona que me cuesta 100, me doy vuelta y te vendo su laburo a 120. Entonces, cada vez que tengo un cliente más, necesito una persona más. Entonces no es escalable en el sentido de venture capital, escalable en el sentido de venture capital.

Lo digo sonriendo porque puede parecer un poco utópico, y lo estoy simplificando. Sintetizando, es: con un grupo de 15 personas en un garage, tenés que hacer un producto que pueden usar 100000000 de personas en todo el planeta.

Eso es escalable, eso es muy escalable. ¿Entonces? Consultoría es: ah, bueno, OK, te llama McDonald’s, te llama Alsea, te llama otra empresa y le proveés inteligencia porque tenés data scientists y comerciales que pueden dar esa data un poco más cara de lo que te cuesta a vos. Ese es tu business, tu modelo de negocio, y no es súper sexy para un VC, entonces.

El desafío es hacer que eso sea escalable.

Porque la necesidad existe. Entonces la solución no es decir: no lo hago. Si ves que la necesidad está, que hay un mercado para eso, la solución es: ¿cómo lo vuelvo escalable? ¿Cómo puedo tener un software donde la gente no me necesita? Solo paga un abono mensual y le doy toda la información que necesita para poder manejar su marca en las aplicaciones estando integrados. Pero eso ya es más desarrollo de producto.

Entonces, por definición, tenés un roadmap de más de 5 o 6 meses donde vas por ahí con mucha incertidumbre, diciendo: che, voy a ver a mis inversores, necesito un poco más de plata porque este producto me va a llevar un poquito más de tiempo. Y te dicen: bueno, ¿cómo lo ves? Los buenos inversores te dicen: ¿cómo lo ves? Explicame por dónde lo ves y por qué lo estás intuyendo, más que intuyendo, con qué métricas. Porque, al final, los inversores que empiezan con vos en la etapa donde estamos nosotros, que es una etapa temprana… Nosotros hicimos 2.

Fundraising, levantamiento de capital. Y esas personas, obviamente, van a apostar sobre la industria. Si estás en delivery, que estaba en pleno boom, obviamente es más sexy que decir: vendo medias, más allá de que toda la gente usa medias.

Entonces van a ver el market size, el tamaño de tu industria, pero también, y más que todo, van a confiar en el equipo que maneja el barco, van a confiar en sus decisiones del día a día y van a confiar en lo que están viendo en la trinchera y en la solución que proponen para eso. Obviamente, explicándonos; tampoco es hacé lo que quieras. Confiamos en vos. Pero esos son los buenos inversores. Los otros te piden reportes y no les importa mucho lo que estás haciendo en ese laburo.

¿Qué se aprende de un experimento con un restaurante atípico?

Alex: De 18 o 20 horas por día. Ellos no lo ven de esa manera. Entonces no sé si te contesté, lo intenté.

Magali: ¿Voy a hacer otra pregunta? Yo creo que sí. Hablemos de la experimentación. ¿Por qué? Algo que me gustó de ustedes es que, como vienen de la parte digital y la parte de ecommerce, hacen mucho A/B testing, que es esto, para el que no lo conoce, de mostrar una oferta casi igual, pero le cambiás una cosa y ves qué funciona. Entonces, en el caso de Kitchenita, pueden probar si incluyen delivery gratis o le bajan 200 pesos, bueno, no sé ahora cuánto sale un delivery, le bajan 1 USD al delivery, y probar qué convierte mejor. Y también escuché que con las marcas que ustedes tienen van haciendo estos tests para entender cómo funcionan las aplicaciones y la industria. Contame.

¿Cuál fue hasta ahora tu experimento favorito en la historia de Kitchenita?

Alex: Tengo varios.

Lo más lindo fue intentar encontrar un hueco de oportunidad, lo llamamos, o sea, encontrar qué tipo de categoría falta en este mercado.

Hacer eso no es tan fácil. O sea, parece fácil, pero no es tan fácil, porque tenés que leer la demanda y la oferta, y obviamente los marketplaces no te dan esa información.

Encontramos un restaurant.

Un restaurante, un local, que tenía un comportamiento… Totalmente atípico: nadie estaba haciendo lo que él estaba haciendo y nadie estaba teniendo el retorno que él estaba teniendo, ni siquiera nosotros. ¿Entonces? Fuimos a ver a ese restaurant, porque además estaba en una zona accesible para el equipo. Y le dijimos… Dame 1 hora y explicame, por favor, tus secretos, tu salsa secreta, porque no sé si lo estás haciendo a propósito, pero no sabés el retorno que estás teniendo. Y me dice: ¿de qué hablás?

Yo cocino, yo soy el dueño del lugar, soy el cocinero.

Mi sobrino quiso vender por las aplicaciones, nos puso, no hacemos nada. Le digo: OK, pero tenés la tasa de recompra más alta del mercado, tenés un 4.8 de review, o sea, toda la gente que te pide está contenta con lo que hacés. Tenés algo súper interesante.

No lo sé, me dice, no lo sé. Pero era súper interesante. ¿Qué pasa? Esas son las joyitas. De repente te encontrás algo que está fuera de foco. Es muy probable. De hecho, le dije: ¿pero las plataformas te llaman todas las semanas? No, no me llaman. Digo: ni siquiera la plataforma está viendo que eso es un caso de éxito.

O sea, para decirte la virginidad de la industria.

OK, ¿qué pasa si me quedo una semanita viendo lo que estás haciendo, si no te molesta? Obviamente, había probado antes su comida, etcétera, pero ya quería ver más los procesos.

Es una persona que cocina, pero tampoco es una persona muy buena en la producción, en la mise en place. Para el que no entiende de gastronomía, es: hoy voy a vender 37 sándwiches de milanesa, entonces me tengo que organizar a la mañana para hacer 37 milanesas prehechas. Así, cuando me cae la orden, solo tengo que calentar un poquito, y me hace ganar un montón de eficiencia en el tiempo, en el cooking time.

Tampoco tenía inteligencia de forecast. Tampoco sabía cuántas milanesas iba a vender, lo sabía de ojo, como nuestros abuelos, pero no tenía ninguna herramienta. Y a esta persona logramos convencerla de que esto sin él podría funcionar igual, porque él, cuando le decía cuál es tu salsa secreta, te contestaba que él estaba todos los días en su restaurante.

Que es verdad igual, ojo. Hoy, siendo súper transparente, hay muchas cosas que nosotros, con la data, decimos: ah, este es el ingrediente. Y te das cuenta de que el ingrediente más poderoso de todos es tener al dueño, a la persona a la que realmente le importa el negocio, en el local; eso puede competir contra cualquier tipo de data. Pero encontramos un plan para intentar mostrarle que, con este sistema de Kitchen Prep usando nuestra red de operadores, podríamos tener su marca, en vez de en una location, en 8 locations, y que este negocio se iba a multiplicar por 10, y que realmente tenía en las manos… Una marca que podría ser una marca increíble, y a un nivel de escalabilidad muy alto en el mercado.

Y sí, con el sobrino, entonces, convencimos al sobrino, y logramos hacer este caso de éxito en 3 sucursales. Nos costó un montón, porque obviamente es una persona que tiene que estar en todos los procesos, tiene que estar metido. Entonces ahí el desafío es: bueno, ¿cómo empezás a delegar… Sin construirte un cáncer adentro, sin estresarte tanto?

Y lo logramos. Lo logramos, y hoy es una marca a la que ahora sí las aplicaciones empiezan a llamar diciendo: che, si me das la exclusividad, te pago, a nosotros nos interesa llevarte a esa zona, te pagamos todo. Y eso fue muy lindo, porque me parece que ahí es donde estás haciendo algo para todos: tanto para nosotros, porque nos funcionó, como para el emprendedor que tenía esa marca, como para el mercado, que está súper feliz de tener esa marca por todos lados ahora.

Magali: Alex, ¿cómo hiciste vos cuando estabas pensando en renunciar para minimizar los riesgos de empezar a emprender y solapar todo eso?

¿Cómo minimizar los riesgos antes de renunciar para emprender?

Alex: Bueno, eso tiene que ver con la personalidad de cada uno también. Yo decidí emprender cuando mi hija tenía 1 año.

Y fue con mucho apoyo, obviamente, de mi pareja. O sea, no era mi pareja en ese momento, pero de su mamá, mucho apoyo, diciendo: bueno… Prefiero ver eso. Creo que eso es súper importante, verlo de esta manera. Prefiero que des el ejemplo a nuestra hija de una persona que cumple y sigue sus sueños… En vez de darle el ejemplo de que te quedaste empleado toda tu vida, pero bueno, nunca dejaste de pagar el colegio. Creo que el balance está muy, muy rápidamente visto. Entonces, seguí tus sueños, y ese es el aprendizaje más grande que le podés dar a nuestra hija, más allá del aspecto financiero. Puede sonar fácil para la gente a la que realmente le cuesta financieramente y que dice: ¿pero entonces dejo de laburar?

Y salto, y todavía, Alex me dice… Alex dijo en el podcast que mi hija va a estar feliz porque le iba a dar un modelo, pero, uno, si fracaso, ¿qué pasa?, y dos, ¿cómo voy a hacer para comer? Todo bien. El aprendizaje, entonces, depende de la condición de cada uno. Yo creo que si estás en una situación donde realmente no podés dejar de laburar, tenés que laburar, tenés que emprender cuando terminás de laburar. Te cuesta 2 veces más. Es la vida, ¿no?

Entonces, lo más importante para mí es saber hacerlo. O sea, es saltar a la pileta… Teniendo un mínimo colchón. En mi caso significa que ya tenía algunos ahorros. Entonces decís: bueno, tengo 6 meses para ver lo que pasa con eso, y de todas maneras, en 6 meses, si no logré… El step, subir de nivel… Vuelvo a ser empleado. Pero tengo eso. Y la otra es: si realmente no podés dejar de laburar o no tenés ese colchón financiero, lo tenés que hacer en paralelo. Y de todas maneras, fracaso o no fracaso, que te dure 6 meses o que te dure 10 años, yo creo que mucha gente va a estar de acuerdo conmigo, porque hablo con muchos emprendedores, es la parte más enriquecedora, personalmente, de mi camino laboral. O sea, eso aprendí. Estuvimos 2 veces casi cerca de cerrar la compañía, en momentos muy, muy estresantes para todos, y lo que aprendí de esta situación, de esas crisis, es algo que no lo puedo comparar con ninguna experiencia laboral que tuve… Antes, y laburé en empresas donde, considero, te enseñan un montón de cosas igual. Entonces, nada, en mi caso era financieramente por ahí un poco más fácil, tenía un colchón y las ganas de poder hacer realmente lo que hago, diciendo: bueno, ese es el motor y es lo que quiero transmitir a mi hija. Eso fue mi…

Magali: ¿Qué existía de Kitchenita antes de que vos renuncies? ¿Qué habías hecho, qué tenías?

Alex: Tenía…

¿Qué hace falta para levantar una ronda pre semilla?

Alex: Un deck. O sea, es una presentación en PowerPoint de cuál es la idea, cuál es la industria y cuál es el equipo. Presentar un deck en presemilla, o sea, cuando nada existe, es un ejercicio muy marcado, no hay mucha improvisación. Son 5 slides importantes que tenés que tener: el market size, el equipo, el plan, las condiciones de la ronda y un anexo que muestra un par de cosas. Pero no hay mucho más para decir, es presemilla. Entonces tenía esto hecho.

Había pasado un mes juntándome con un montón de emprendedores que yo respeto mucho.

Pablo Grandinetti, Gaby Gruber, Mariano Mayer, que ahora es emprendedor, pero en ese momento no era emprendedor, pero pasó tanto tiempo… creo que es la persona que más sabe del emprendimiento. Algunos fondos también, para decir: bueno, ¿cuál es tu proceso? O sea, realmente averigüé un montón de cosas… Teniendo muy en claro la primera etapa.

O sea, iba a las reuniones y no decía: bueno, dale, contame cómo es emprender. Le decía: contame, tengo este deck, quiero levantar 500000 USD, ¿qué me dirías?

Muy concreto, ¿no? Y esas personas se volvieron advisors míos, de hecho, después. O sea, les di un porcentaje de la compañía a cambio de estar al lado mío; es muy psicológico, pero para no estar solo. Y también tuve una persona que me ayudó mucho al principio, mucho, mucho, que es un emprendedor muy, muy exitoso, que también estuvo muy presente en mis inicios diciendo: este error lo hicimos todos y te lo puedo ahorrar. Entonces, eso es súper… Importante también.

Magali: Contame estas 2 veces que casi cierran y funden la empresa.

Sí. ¿Qué querés que te cuente en particular? Porque fue cómo reaccionamos… Qué sentimos en ese momento…

Alex: O cuál fue el error que hicimos para llegar tan cerca de la muerte. Puedo hablar de eso todo el podcast, porque son las cosas más interesantes que viví, así que…

Magali: Contame primero los errores.

¿Qué errores llevaron a Kitchenita casi a cerrar dos veces?

Alex: OK. Si me preguntás a posteriori el error, que es un error conceptual… El más grande que hicimos es… Que nos autoconvencimos de que eso iba a funcionar.

Y es que tenemos data, eso es lo más lindo. O sea, es: pero la data te dice otra cosa. Sí, sí, pero mirá que la data… La data, o sea, yo digo, está centrado en la data, y te está mostrando que vas contra la pared. ¿No lo ves o qué te pasa? Entonces es como… hay en Instagram, un día, qué lástima que no guardé el dibujo, pero igual el dibujo es fácil de visualizar.

Había un dibujo que era tipo 2 personas cavando, no sé cómo se dice, un túnel. Y los 2 cavan.

Y no hay vías… Digo, ¿cómo sigue? Sigue que uno se para, uno deja de cavar porque está cansado, y porque además el túnel lo que tiene es que nunca sabés cuándo se termina. Entonces no sabés si estás en el 10%, y te falta 10 veces lo que hiciste y te vas a morir en el camino, o si la puerta está a 2 metros. Y el que sigue llega a la puerta, y el que se para, literalmente, en el dibujito, se para a 1 metro de la salida. Entonces, uno de los riesgos que yo las 2 veces pasé es pensar que lo que estás haciendo… Requiere más tiempo. Requiere más tiempo, y eso está bien, pensar eso. O sea, lanzás una compañía; en 1 año no vas a hacer un unicornio. Puede pasar, pero hablando de la regla, no vas a ser un unicornio. Necesito más tiempo para llegar ahí. OK, primero, tener muy claro lo que es llegar ahí. Y, segundo, tener métricas. Voy a repetir por ahí lo que dicen los libros, pero en este punto realmente tienen razón. Tenés que tener métricas que te permitan medir si efectivamente, en el camino donde estás parado, te falta mucho o no versus el plan. No importa si el plan después está equivocado: versus el plan.

Yo quiero tener 100 operadores. Tengo 5.

OK, hoy estamos en junio; en octubre voy a tener 100 en mi business plan. Bien, para tener 100 en tu business plan, necesitás tener 70 en julio, ¿no? O sea, es una cuenta regresiva, un reverse planning, y te queda. O sea, si no estás atenta, la probabilidad de que estés en 100 en octubre es muy baja. No, pero no llegué a 70.

En julio llegué a 60, pero te voy a contar por qué: en realidad, como llovió y como hubo un fin de semana largo… Y te empezás a encontrar excusas.

Pero el número te está diciendo que no vas a llegar.

¿Cuándo cortar y pivotear aunque ya pusiste todas las fichas?

Alex: Pero sí, pero este mes, ¿te acordás de que hubo 3 feriados y eso nos mató? ¿Y te acordás de que después la persona se enfermó? Y entonces entrás en el bullshit que vos odiás cuando la gente del equipo lo hace, lo odiás absolutamente, este bullshit, y empezás a hacértelo vos mismo. Eso es un gran error común, tenés que saberlo. Y también el segundo, que es una problemática más que un error, es el famoso dilema del póker.

El dilema del póker. O sea, ya puse todas mis fichas.

Sigo. ¿Qué, voy a parar ahora?

Ah, el costo hundido. ¿Entendés? O sea, vos estás ahí en una mesa. Hay una primera vuelta, no tenés nada en la mano, tenés una combinación mediana.

OK, ¿por qué te estás ocultando? Que no va. Entonces, es mediana, pero en realidad puede ser muy potente si en el flop agarrás algo. Si caen 2 reyes y una reina, lo que tengo en la mano vale mucho. Bueno, pero por ahora no vale mucho. OK, pero vos actuás con mucha seguridad, mucha confianza, y ponés all in, ponés todas tus fichas, y el de al lado…

No, perdón, no ponés all in, ponés la mitad de tu pot, ponés la mitad de lo que tenés de fichas en la mesa. El de al lado te sigue, el otro te sigue, el otro te sigue. Entonces decís: bueno, voy a poner más todavía, así realmente van a entender, van a empezar a tener miedo. Y ponés la otra mitad, o sea, un 25% más, boom, en la mesa; te quedás solo con el 25%. Él decide no seguir, ganaste el juego psicológico; el otro decide no seguir, y uno enfrente decide seguir.

Ya tenés el 75% menos de tus fichas, te queda el 25%. ¿Qué hacés? ¿Decir: bueno, no juego más? Estás demasiado adelantado para dormirte en la jugada. Y eso es entrar en un círculo vicioso que es muy peligroso. Entonces hay que saber cortar, hay que saber decir: no me doy una chance más con este modelo si no está funcionando, o si no está funcionando en los números en que tendría que funcionar, más allá de que lo veo, más allá de que hubo 2 personas enfermas. Necesito cortar.

Y cortar, ¿por qué da tanto miedo cortar?

Primero, porque muestra que el modelo del que tan seguro estabas, que vendiste a muchas personas, operadores, empleados, inversores, no está funcionando. Pero son cosas que pasan. Entonces, primero es reconocerlo.

Y segundo, es mover el barco hacia el otro lado. Y cuando movés el barco en una startup, perdés gente… Porque esos movimientos no son para todos.

Entonces es organigrama, es táctica, es estrategia, es inversores, es pivot, es extensión de ronda, porque para hacer ese pivot hace falta plata. Entonces, muchas veces es como: esa es mi última opción, please, por favor, sigamos en el camino. Y ahí está el error. Es mejor agarrar los esfuerzos desde el inicio y hacer tu pivot cuando lo necesitás.

Magali: ¿2 veces se equivocaron con lo mismo?

¿Cuál es la diferencia entre un error y una falta en un equipo?

Magali: Más de 2 veces, de hecho. Nuestra frase en Kitchenita es: aceptamos el error, valorizamos el error, pero no la falta. La falta es un error 2 veces. Entonces nosotros hacemos falta si seguimos haciendo los mismos errores. Hacer errores es parte del camino; tenés que identificar rápidamente por qué hiciste el error y, obviamente, un proceso de solución. Y a partir de ahora ese error se transforma en aprendizaje. Genial, perfecto. Así es el camino. Pero faltas es cuando hay 2 errores que se hacen de nuevo. ¿Y por qué pasan esas faltas? Gente que no está 100% engaged; entonces, por ahí, la curva de aprendizaje es más lenta porque son muy pasivos. Entonces, súper importante el reclutamiento. Y en común, falta de comunicación; esa es la master one, la más importante de todas. Ah, no, bueno, pero…

¿Esta persona hizo ese error 2 semanas después, la misma persona en el mismo equipo? ¿No hablan de bad practices, de prácticas malas, entre ustedes? Ah, no. ¿Y de quién es la culpa? Es la culpa del manager. ¿Por qué ellos iban a hablar de malas prácticas en el almuerzo? Si están mirando la misma serie de Netflix, ¿por qué van a hablar de eso? Che, te aviso, no hagas eso, que yo lo hice y me funcionó mal.

Si no les pedís hacerlo… La comunicación es, para mí, lo que más te salva de hacer faltas.

Ajá. Ante estas 2 casi… Oportunidades de fundirse, ¿qué hicieron bien?

¿Qué destacás de esta experiencia, de cómo reaccionaron?

Alex: Creo que lo que mejor hicimos, primero, es la comunicación. Nosotros no tenemos una empresa con tanta gente, y no tenemos una empresa tan horizontal; es bastante vertical, donde el jefe toma las decisiones. Entonces, por ahí, es un poco más fácil que en otras empresas que son más verticales.

Pero nosotros tenemos una monthly meeting; hoy tenemos weekly, pero tenemos una monthly meeting donde toda la compañía participa y se habla de cosas estratégicas y del norte, y es un espacio donde los empleados pueden preguntar cualquier cosa. ¿Cuánta plata nos queda? ¿A dónde vamos? ¿Qué pasó en México, que al final no se hizo? Che, es como para…

Entonces, una de las cosas que hicimos bien es la comunicación, creo. Explicar de manera muy humana a dónde vamos… Y que antes de chocar contra la pared vamos a hacer un pivot que va a ser difícil, porque el organigrama va a cambiar, porque hay cosas que van a tener que aprender, que salir de su zona de confort, etcétera, pero que es lo importante para la compañía, por estos motivos. Explicarlo con números, no tipo: che, me encantó esta idea, hagámoslo, y su opinión no me interesa. Abrir también a preguntas, comentarios, no solo en la meeting sino después, decir: bueno, tengo agenda de 30 minutos conmigo, o con su jefe, para los que quieren saber. Etcétera.

Eso es uno. Y dos, eso es una recompensa, en realidad; eso nos ayudó mucho: tener un equipo en el que casi todos quieren ser emprendedores. Y ese es el deal que le ofrecemos a las personas que quieren laburar en Kitchenita. Súper transparente, al principio les digo: mirá, nosotros estamos en una industria gastronómica, o sea, de tecnología, dependemos de fondos externos, somos chiquitos, o sea, con un nivel de fragilidad altísimo.

Y con un presupuesto limitado, es muy probable que otras empresas te paguen mejor que nosotros. OK, más honesto no puedo decírtelo.

Entonces necesito que tus drivers, que tus motivaciones para entrar en Kitchenita, sean también otras cosas.

Y la más grande que veo es que vos quieras emprender, porque no importa dónde estés en Kitchenita: si querés aprender sobre fundraising, si querés aprender sobre cómo armar un holding en un país, cómo hacer las filiales en otros, si querés aprender cómo se hace un deck, cómo hacés una extensión de ronda, qué es un SAFE. O sea, todo eso son mecanismos que vas aprendiendo una vez que aprendés, pero que antes nadie te los explica. Vas a tener acceso a todo eso.

Vas a tener acceso a la horizontalidad, a la disponibilidad de cada uno, vas a poder juntarte. De hecho, nosotros tenemos juniors en el equipo que de vez en cuando están pitcheando con nosotros, y ellos están enfrente, para que aprendan. Entonces eso hace que tenés un equipo de emprendedores que, cuando hay una crisis y hay que hacer ese pivot, no se agarran de los pelos; dicen: es como otro desafío. Y eso, bueno, eso es una gran diferencia.

Magali: Alex, última pregunta. ¿Cómo hacemos para cerrar este capítulo? Quiero dejar un momento de micrófono libre para algo que haya quedado en tu cabeza y no hayamos charlado, o algo que quieras volver a iterar como cierre final. Un último mensaje a la audiencia… De lo que se te ocurra y sin presión.

¿Por qué conviene correr hacia el fracaso?

Alex: OK, creo que no hablamos mucho del fracaso. A ver, que por ahí es un tema. Es el primo del emprendimiento.

Y es exactamente como el éxito. Es una… Herramienta. Lo que quiero decir es que es mental, como el éxito.

¿Entonces?

¿Cómo tratarlo? Es un buen guardalocura para mí, porque si realmente no te importa nada el fracaso, realmente no te importa nada, podés hacer un poco cualquier cosa. Y de vez en cuando está bueno decir: para, pero si voy acá, la probabilidad de fracasar… Más allá del aprendizaje y todo el resto también, es importante decir qué significa fracasar, ¿no? Efectivamente, si aprendiste un montón, no es fracaso. Pero, más allá de eso, estoy hablando del fracaso al primer nivel, como se entiende en la sociedad: una empresa no funciona, tuviste que cerrar. Es un buen guardalocura, pero muchas veces creo que está demasiado… Visto como algo que hubiéramos podido evitar.

No sé cómo explicarlo, pero creo que, si quieren ganar tiempo… Hay mucha gente que está corriendo contra el tiempo y dice: uy, tengo 35 años y todavía no emprendí, pero no sé, a los 40 voy a emprender, y si no, ya pasó, ya pasó mi bola. Si quieren ganar tiempo, creo, ahora estoy en esa, al menos pensando eso, que hay que correr hacia los potenciales fracasos.

Que en realidad esos fracasos tenían que pasar, tienen que pasar, para que ustedes puedan acceder a donde realmente tienen que ir. Es muy loco eso. No por eso van a pensar que soy un determinista espiritual, para nada. Solo digo que muchas veces, a posteriori, cuando te das cuenta: ¿cómo fracasé realmente acá? Fracasé con toda la gloria.

Fue el trampolín más grande hacia otras cosas. Entonces, sacarse de la cabeza el fracaso que pueden tener, porque efectivamente, cuando emprendés, la probabilidad no está a tu favor al principio. No sé, el primer año, no me acuerdo las cifras, pero creo que el 70% de las empresas mueren en el primer año o algo así. Entonces, el fracaso es más la regla que el éxito.

Corran hacia el fracaso, corran. O sea, si la juegan chiquita diciendo: ay, no, si hago ese movimiento, voy a fracasar, ¿entienden?, están perdiendo mucho más tiempo. Ahora me estoy dando cuenta de eso, y tiene que ver con la decisión que tomé en enero, que está empezando a funcionar ahora. Es como…

Es como el miedo, es exactamente como el miedo. Cuando te dicen: ¿tenés miedo? Corré hacia tu miedo. No sé si lo sabías: la diferencia entre las vacas y los búfalos cuando llueve. ¿A ver cuál es la diferencia? Las vacas le dan la espalda al ciclón, a la tormenta, y corren. Y el búfalo va directo hacia ella. Entonces pasa 10 minutos de mierda, porque efectivamente, hasta llegar al centro, donde está más o menos cubierto, se come una lluvia, pero ya está.

La vaca hace más de 400 km, una distancia que es una locura para cualquier humano, para intentar que no la agarre la lluvia. Y al final, ¿qué pasa? Obvio, la agarró la lluvia en algún momento. Entonces es lo mismo: corran hacia el miedo del fracaso. Diciendo no hago eso, voy a fracasar, o si lo hago voy a fracasar… Lo mejor que les puede pasar, si tenían que fracasar, es fracasar. Es lo mejor que les puede pasar. Eso quiero decir.

Magali: Espectacular. Entonces, con esto cerramos.

Gracias, Alex, por venir, por compartir todo esto con honestidad.

Alex: Gracias a vos por la invitación y por el formato. Ojalá haya mucha gente a la que le abrimos alguito una puertita para pensar distinto y animarse más. Te mando un abrazo.

Magali: Abrazo enorme. Gracias.

Gracias por escuchar este capítulo. Si tenés una amiga o amigo a quien le pueda gustar, reenviáselo, que nos ayuda a crecer. Todas mis reflexiones mientras construyo Tiene que haber algo más están en el correo semanal, tienequehaberalgomas.com/correo. Todos los links de lo que hablamos están en tienequehaberalgomas.com, y mandame tus comentarios por redes sociales. Nos vemos la semana que viene.

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Preguntas frecuentes sobre este episodio

¿Quién es Alex Boccara y de qué habla en este episodio?

Alex Boccara es emprendedor francés viviendo en Argentina. Co-fundó "Kitchenita" una startup que une gastronomía y tecnología para revolucionar la industria del delivery a través de 3 pilares: una red de cocinas virtuales usando la capacidad ociosa en restaurantes tradicionales, creación de marcas nativas para delivery y tecnología.

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