Rebecca Cox

Rebecca creció en Estados Unidos, pero a sus 16 años decidió estudiar en España. Ella es fundadora de Project Olas. Es un proyecto social que emplean a madres de la ciudad de Guatemala para que den clases de conversación en español. Esto les da a las mujeres un ingreso mucho más seguro que les permite trabajar mediante su celular.

Escuchá el capitulo entero

        1. Spotify
        2. Anchor
        3. Apple Podcast
        4. Youtube

De qué hablamos con Rebecca Cox

  • Éxito
  • Qué rol ocupa la fé en su vida
  • Por qué eligió Guatemala para el proyecto Olas
  • El objetivo del proyecto
  • Los cambios en las personas que forman parte de Olas
  • Qué se hizo bien, superar la pandemia
  • Trabajar en organizaciones con impacto social
  • Medios de comunicación y estigmas
  • Creencias limitantes
  • Diferencias culturales

Recomendaciones de la invitada:

  • El Señor Presidente (Libro)
  • Fruta amarga (Libro)
  • Cuando ayudar hace daño (Libro)

Transcripción

Rebecca Cox es fundadora de Project Olas, un proyecto social que emplea a madres de la zona 3 de la ciudad de Guatemala para dar clases de conversación en español por celular. En el episodio cuenta cómo redefinió el éxito desde su fe, cómo lanzó Olas en plena pandemia, el burnout de emprender y cómo los medios estigmatizan a la comunidad del basurero.

Introducción

Rebecca: Bueno, estaba en una entrevista así.

Un par de días, y fue con un líder comunitario, y yo le pregunté: ¿cómo puedo…?

¿Cómo puedo aprender? Más como en general. Y él me dijo: “dejándote enseñar”. Entonces eso es algo que creo que ha sido clave para mí.

Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. Acá analizamos la historia de profesionales de todo el mundo que se transformaron para estar alineados con sus valores. Contamos historias para entender cómo lo hicieron. Nos ayudás un montón si te suscribís en la plataforma en la que estés escuchando este podcast. Estabas escuchando a Rebecca Cox. Ella se mudó sola cuando tenía 16 años desde Estados Unidos hasta España para estudiar por 2 años, y ahora es fundadora de Project Olas, que es un proyecto social que emplea a madres de la Ciudad de Guatemala para que den clases de conversación en español.

Esto les da a las mujeres un ingreso mucho más seguro, que les permite trabajar mediante su celular.

Todas las semanas comparto el detrás de escena y lo que voy aprendiendo en el correo semanal; buscalo en tienequehaberalgomas.com/correo. Y ahora sí, vamos con la historia de Rebecca. Hola, Rebecca, bienvenida a Tiene que haber algo más. Gracias por venir hoy a conversar conmigo.

Rebecca: Hola, muchas, muchas gracias por la invitación. Estoy muy feliz de estar aquí.

Muy contenta de tenerte. ¿Dónde estás hoy grabando esta conversación?

Yo estoy sentada en mi salón en Antigua Guatemala.

Magali: Bien.

¿Cómo se redefine el éxito cuando ya no alcanza con las notas?

Magali: Rebecca, quiero que empecemos con: ¿qué es para vos el éxito?

Rebecca: Me encanta la pregunta. Eso ha sido como una… Una investigación de, bueno, toda una vida, y especialmente en los últimos años, porque… Yo creo que cuando empecé Olas, y tal vez antes también, cuando estaba estudiando en la universidad y en el instituto, creo que mi definición del éxito fue bastante tradicional, como poder ser… Ser una persona de la que la gente diría: “esta persona sí tiene visto, es inteligente, le ha ido bien en la vida, no ha cometido ninguna mulada”. Como la imagen tradicional, por así decirlo. Pero conforme van pasando los años y me profundizo más en el trabajo que hago aquí, también temas personales me han ido enseñando que hoy en día yo veo… El éxito según 2 cosas: sigo mi fe, porque soy una persona cristiana, y también según las relaciones que logro tener en mi vida. Entonces lo defino como si estoy amando bien al prójimo y si estoy creando una comunidad… Profunda, y siendo una persona que las personas saben que podría ser alguien que les ayude, ¿verdad? Y no solamente la gente con la cual trabajo en el programa, sino mis vecinos, mis amigos. Entonces así defino el éxito, y es un poco radical viniendo de una gringa; es un poco radical que esa haya sido mi definición del éxito, porque en Estados Unidos así no pensamos.

Magali: ¿Qué rol tiene la fe para vos en tu vida?

Rebecca: Tiene el rol más grande y más complicado, porque, bueno, para mí… Yo no crecí en un hogar cristiano, pero poco a poco me iba dando cuenta de que algo en este libro viejo tenía como una sabiduría, una certeza muy, muy profunda. Entonces para mí la fe… Yo voy a la iglesia, yo hago todas las cosas que deben hacer los creyentes, pero para mí lo esencial es… Tener como una esperanza, o sea, loca, en que Dios puede hacer cualquier cosa en cualquier momento, y también intentar seguir el patrón que nos ha dado Jesús con su vida, y no complicarlo más. Entonces para mí es medir mi valor acorde con cómo Dios me ve. Sí, lo podría decir así: con las cosas que Dios valora.

Y yo tengo que valorar estas cosas y me debo medir con estas cosas, no medir mi inteligencia…

¿Por qué Guatemala para un proyecto social?

Rebecca: Como el puntaje que sacás en un examen, ¿verdad?, sino mi corazón. Así, para no dar muchas vueltas.

Magali: ¿Por qué elegiste Guatemala para el proyecto Olas?

Rebecca: Sí, es una historia un poco larga, pero básicamente, para empezar, yo siempre tuve… Un contacto con Guatemala, más o menos. Mi estado se llama Maine, está en el norte, noreste, para los que no saben. Es un estado muy rural y no es conocido por ser muy internacional, por tener mucho contacto con el resto del mundo. Es bastante… Tranquilo, y nosotros, ya solo rural, ¿va? Pero sí hay una organización grande que trabaja en Guatemala con la gente que vive alrededor del basurero de la zona 3 de la ciudad capital, y yo desde muy pequeña supe de eso. Fui muy ignorante, obviamente, como la mayoría de las personas cuando estamos conociendo otro país, ¿va? Pero sí siempre escuchaba estas historias, y… Hasta creo que tengo un quetzal que me dieron cuando yo tenía como 5 años o algo así. Todavía está en mi cuarto. Entonces eso siempre existía en mi imaginación, en mi conciencia, pero se fue creando la idea de Olas por otras experiencias.

Y después contacté a esta ONG y a otras también, contacté en otros países, pero quise saber si verían útil un proyecto como Olas, ¿verdad? Y hizo un click inmediatamente con el proyecto.

De mi estado, que había desarrollado, y ahora es mucho más grande que mi estado, pero ahí se hizo el click, y… Fue como una casualidad más que nada, pero busqué dónde podría ser útil. Y ya.

Magali: ¿Por qué existe el proyecto Olas?

¿Cómo nació la idea de Project Olas?

Rebecca: Por qué existe… Pues voy a seguir contando la misma historia, un poco de lo que empecé, ¿va? Entonces, siempre he escuchado de Guatemala, estaba en mi conciencia, pero nunca dije, como hay gente que tiene una historia de que a los 6 años dicen “yo voy a ir a Guatemala para el resto de mi vida”. No, yo no tengo esta historia, yo no sabía qué iba a ser de mi vida. Pero con 16 años decidí hacer un año de intercambio, y tuve la oportunidad de hacerlo en el sur de España.

Yo siempre había sido muy interesada en los idiomas, en las culturas, en todo eso.

Siempre quise poder comunicarme con gente de otros países y de otras experiencias, ¿verdad? Entonces para mí fue muy importante eso. Y después me encantó tanto la experiencia allá, estudiando en un pueblo español sin gente de mi propio país, aprendiendo el idioma, que dejé el high school, el bachillerato de los Estados Unidos, y me metí en el bachillerato de España a tiempo completo, y me gradué del bachillerato de España.

Entonces así aprendí mi español, y con esta experiencia también formé una relación que fue súper clave para mi vida, que fue con mi mamá anfitriona, porque yo había perdido a mi mamá en ese entonces hacía como 6 años; fue cuando yo tenía 10 años. Entonces ahí empecé a ver que con ella la plática era distinta. Podía soltarme más, no tenía miedo de decir algo incorrecto por la compasión que ella me tenía. Y a la vez, en este segundo año en España, empecé a dar clases de inglés para poder generar un poco de dinero para pagar mis boletos, cosas así, ¿va?

Y ahí me di cuenta: guau, yo ni tengo mi diploma de bachillerato y la gente me está dando la oportunidad de enseñar inglés. Yo no tengo experiencia, no tengo nada, pero me la están dando. Entonces estas 2 experiencias fueron muy claves para poder lanzar Olas, que empezó justo antes de la pandemia, en 2020. Yo había empezado mi primer año de la universidad en Georgetown, en Washington DC.

Y ahí también estaba trabajando otra vez enseñando inglés, pero esta vez a familias recién inmigradas desde Latinoamérica, la mayoría de Centroamérica. Entonces estaba trabajando, por ejemplo, con una familia de El Salvador. Perdón, que es una historia bien, bien, bien larga, pero creo que tiene más sentido cuando uno puede ver todos los pedacitos, ¿va? Pero ya, entonces… Por estas experiencias, con mi mamá anfitriona, enseñar inglés sin experiencia, después trabajar con migrantes de Centroamérica, y… También interesarme de nuevo en Guatemala y en esta región del mundo específicamente, de ahí surgió la idea. Contacté a varias ONG; al final, en Guatemala fue la conexión más… Sinérgica, se podría decir, no sé cómo más.

Magali: Perfecto.

Rebecca: Y después pegó el COVID un mes después, y se convirtió: antes fue una idea, y después, ya con el COVID, fue de una vez a la acción.

¿Qué hace Olas con las madres de la zona 3?

Rebecca: Sí, sí.

Magali: ¿Y cuál es la misión que ustedes tienen con Olas?

Rebecca: Sí, eso tal vez hubiera sido bueno describirlo antes. Lo que nosotros trabajamos es en la zona 3 y parte de la zona 7, que son las comunidades que están alrededor del relleno sanitario de la ciudad capital de Guatemala. El relleno sanitario ha estado ahí durante, creo, 50 años en su forma actual, tal vez 60, y es un lugar muy, muy peligroso para trabajar, porque no hay un proceso… Desarrollado, organizado para manejar la basura que llega. Pero hay una comunidad que depende de la economía de este basurero, y lo han hecho desde que empezó el basurero en Guatemala.

Y más en los años 70 y 80, por el terremoto grande que hubo aquí, como en el 77, algo así, y también, obviamente, la guerra civil. El conflicto armado interno causó un montón de refugiados internos en el país. Entonces mucha gente que estaba huyendo de lugares de violencia, o de lugares donde habían sido destruidos sus hogares por el terremoto, y así se fueron creando estos… Creo que se siguen llamando asentamientos. Entonces hay 23 comunidades específicas ahí, que se crearon en distintos años, y la gente vive ahí por necesidad financiera y porque el basurero, aunque es muy peligroso en todos los sentidos y el pago es mínimo, ¿verdad?… Siguen trabajando ahí porque no hay otras opciones que puedan encontrar. Hay muchas más dinámicas en la comunidad, pero así es. Entonces nosotros lo que hacemos en este entorno es intentar dar otro tipo de ingreso a unas mujeres de la comunidad que quieran trabajar como maestras particulares de español. Entonces les damos un par de herramientas, las apoyamos para que den estas clases por medio de WhatsApp o Zoom, porque la mayoría de la comunidad sí tiene acceso a un celular, a internet.

Y después también hacemos contactos en los Estados Unidos y en otros países donde quieren aprender español, ¿verdad? El marketing para atraer a los estudiantes. Entonces así pueden generar otro tipo de ingreso.

Que en algunos casos es su ingreso completo, y en otros es otra ayuda más encima de otras… Otras oportunidades o emprendimientos que tienen. Sí, entonces intentamos tener un apoyo así, integral, pero nuestro enfoque es en… La inclusión económica.

¿Qué cambia en las mujeres que dan clases de español?

Magali: Sí. ¿Cuál es alguna de las historias de las mujeres que sea tu preferida con Olas?

Rebecca: ¿Que sea mi preferida, o como qué?

Magali: Como alguna historia que te guste mucho de alguna de las mujeres que se involucraron con Olas.

Rebecca: Guau. Hay muchas.

Hay muchas anécdotas, pero puedo… Por ejemplo, hay una mamá que empezó con nosotros, y nosotros no lo sabíamos, pero ella nunca había usado realmente un celular antes de esta forma.

Yo creo que no tenía mucha… Ella estaba en sus años 30, por ahí. Entonces, en esa época, cuando ella era niña, no tenía oportunidades de ir a la escuela. Y la tecnología nos puede agobiar a todos, ¿verdad? Pero para ella era algo difícil.

Entonces no lo sabíamos, pero en sus primeras conversaciones con sus alumnas, que, por cierto, quedaron encantadas de conocerla porque es una persona muy, muy amable y cariñosa, su hija estaba presionando el botón de audio en WhatsApp para que su mamá pudiera hablar. Entonces ella, con sus ganas de participar, aunque no sabía nada de WhatsApp, de esta tecnología, buscó el medio de poder seguir adelante, ¿verdad?

Y obviamente después, cuando nos enteramos de eso, le brindamos un poco más de apoyo, y ya… Fue de grabar sus propios audios y todo. Pero tenemos mamás así, que son luchadoras. Sinceramente, son gente que me inspira muchísimo por los retos que han encontrado, pero nunca, nunca se han rendido.

Magali: ¿Qué es algún cambio que hayas visto en estas mujeres que no te hayas podido imaginar antes?

Rebecca: Sí. Hay varios ejemplos, ¿verdad?, de lo que nosotros hemos visto. Bueno, también no queremos tomar todo el crédito, porque las mujeres… Ellas son capaces de cambiar por sí solas, y muchas veces ya vienen con este nivel de “quiero superarme, quiero otra oportunidad”, y hay otras ONG también en la comunidad brindando otros tipos de servicios. Pero de nuestra parte, lo que ha sido increíble ver es cómo puede abrir la mente hablar con una persona de otra cultura, como yo también tuve esta experiencia, ¿va? Como yo crecí en un lugar bastante aislado. Pero la mayoría de la gente de la zona 3, por muchos factores, casi nunca salen de la zona 3, y muchos, si han hablado con extranjeros, han sido los extranjeros de ahí mismo, de unas ONG.

Que tal vez ya han tenido contacto así. Pero al tener una conversación con una persona que nunca ha viajado a Guatemala, tal vez una persona que nunca ha salido de los Estados Unidos, y una mamá que tal vez nunca ha salido de la zona 3, eso para ellas es algo que les abre la mente a las posibilidades para sus vidas en otros sentidos, y muchas hablan de eso.

De que es muy chilero para ellas poder… Bueno, experimentar eso, casi como viajar por medio de hablar con otra persona. Y también yo diría que el tipo de relación, porque ellas en esta relación son las maestras, y yo diría que no es muy típico en sus vidas diarias que ellas tengan la oportunidad de realmente enseñar, de estar en esta posición de liderazgo y de autoridad cuando se trata de su cultura, su idioma, todo eso. Entonces este… Autoempoderamiento que ellas pueden lograr.

Es una relación sana y bonita. Creo que les agrada mucho eso, y he visto que…

¿Cómo arrancar un proyecto en plena pandemia?

Rebecca: Les ayuda en muchos sentidos, emocionales y de perspectiva, ¿verdad? Ya.

Magali: Ajá, sí. ¿Cuáles crees que fueron algunas buenas decisiones que tomaron al principio para que el proyecto gane tracción?

Rebecca: Uf.

Es una buena pregunta. La verdad, mucho fue casualidad.

No sé, no, no es así. Pues, pero la verdad es que sí fue bastante increíble cómo surgió todo, porque nosotros habíamos recaudado como 200 USD con un pequeño fundraiser, o levantamiento de fondos, de vender galletas o algo así, porque queríamos lanzar un proyecto piloto. Eso fue en enero, febrero de 2020. Entonces estuvimos ahí… Emocionados para poder empezar, al tener como 2 mamás con 2 estudiantes. Yo también tenía una pequeña beca para poder ir a Guatemala el verano después del programa piloto, conocer mejor a las mamás y a las ONG que están en la zona, y ver si el programa podría crecer… A otro nivel. Y eso, la verdad, hubiera sido el mejor camino, más sano, más lógico, poco a poco, ¿verdad? Pero pegó el COVID de repente en estos próximos meses, y cualquier otra ONG que en ese momento estaba ofreciendo un tipo de servicio en persona, o hasta un tipo de ingreso en persona, como costura… Joyería, cosas así, tenían que cerrar, y el relleno sanitario también cerró por el tema de la salud. Entonces ya, y después había toques de queda muy… Mucho más extremos en Guatemala que en los Estados Unidos, que eran retos muy grandes para las personas que viven en condiciones así, tan… como en una… Un hogar de metal, como una champa, ¿verdad? Es muy difícil obedecer una orden de quedarse en casa, ¿verdad? Entonces todo eso tuvo que ver, y decidimos lanzar de una vez con la ayuda, con el apoyo de la ONG. Y… Según lo que estuvimos viendo, ¿verdad? Entonces… La primera vez que yo me fui a Guate fue como 1 año después de eso, por el COVID.

Entonces, tu pregunta era qué hicimos bien al principio, y… No sé si eso se puede llamar hacerlo bien, porque me hubiera gustado hacerlo de otra forma, pero sí, respondimos a las circunstancias y no nos rendimos a decir “bueno, como ya estamos en pandemia, no se puede”. Fue más como: ahora que hay esta pandemia, hay un estado de crisis para las comunidades, para todos; hay que hacerlo. Entonces solo tuvimos un tipo de esperanza… Como loca, y también… Naif, no sé cómo es esta palabra en español, pero de ingenuidad también, de que lo vamos a hacer y ya. Y así creo que no nos rendimos ante las circunstancias.

En los proyectos de impacto social, para quien nos escucha que nunca estuvo involucrado con uno, hay que tener mucho cuidado, porque hay decisiones que puedes tomar que tienen impactos secundarios que no te imaginabas.

¿Qué errores se cometen al llegar a una organización de impacto social?

Magali: ¿Cuál dirías que es algún error que cometieron en Olas que hoy, en retrospectiva, lo hubieses hecho distinto?

Rebecca: Uf, sí, sí, sí, yo pienso en montones de temas. Yo creo que la mayoría de las ONG, especialmente hoy en día, lo piensan. Bueno, es difícil, ¿verdad? Yo no sé si se podría llamar error, o parte del proceso de aprendizaje por las circunstancias, pero en un mundo ideal yo hubiera sabido un montón más de Guatemala y de la zona 3 antes de empezar, y ese fue el plan original.

Que no se dio por el COVID. Pero eso también significa que yo, cuando vine a Guate, tuve mucho que aprender, y ya teníamos una organización desarrollada. Y también, una parte clave de eso es que, por el mismo hecho de que yo no pude venir físicamente a Guatemala antes de lanzar el proyecto… Mi mentalidad acerca de cómo tienen que ser las organizaciones de impacto social se formó en un ambiente universitario de Washington DC, en vez de un ambiente real como el de la zona 3 de Guatemala. Entonces fue un choque cuando vine y descubrí niveles de complejidad que yo no me había imaginado, porque muchas veces, bueno, no quiero decir nada malo de mi país, pero nosotros podemos simplificar para poder de una vez estar en la acción.

Y yo creo que hay que tener un balance. Entonces sí, me hubiera gustado tener un tiempo sin tener un objetivo, solo para aprender, y ahorita, 3 años y medio después, me estoy encontrando con este tiempo y con este espacio para el aprendizaje. Pero eso hubiera sido… Creo que lo mejor. Sí.

Sí.

Magali: ¿Y cuál fue alguna de estas dificultades que te encontraste, que no te hubieses imaginado antes?

Rebecca: Pues yo, cuando vine, bueno, también tenía 19 años, no sé si eso tenía algo que ver, pero yo estaba viendo el lado económico, porque yo dije: “yo me enfoco en el lado económico”.

Y yo estaba trabajando mucho, creo que demasiado, como tal vez 80 horas semanales, porque así es una startup, un emprendimiento en los Estados Unidos. Entonces estaba trabajando un poco como una loca, y con un enfoque muy específico. Y lo que yo… Muy pronto empecé a entender, cuando ya estuve aquí, en la tierra de la zona 3… Es que no es solo económico; no se trata solamente del dinero. Hay muchos otros sistemas, muchas otras complejidades que afectan las vidas de las mujeres, y hay que tratar con mucho cuidado y mucho cariño todos estos otros aspectos. Por ejemplo, algo que vemos mucho en Olas es el impacto del trauma, porque la zona 3 es básicamente controlada por… Bueno, diría que tiene muchísima influencia de las pandillas, y las pandillas reclutan a los de como 6, 7 años. Es muy intenso el tema. Y hay violencia entre las mismas familias también, lastimosamente.

Hay dinámicas difíciles; las mujeres de la comunidad sufren mucha violencia doméstica, entonces… Y la pobreza hace que todas esas circunstancias sean mucho más extremas, porque no tienes margen. No hay dinero para escaparte de una situación; te ves obligada a algo que no quieres hacer. Entonces en Olas hemos visto a mujeres que desaparecen del programa por un par de meses, de la nada, y las contactamos, y tal vez les han robado el teléfono, les ha pasado algo… O ya no quieren formar parte de Olas, no sabemos qué está pasando. Y la mayoría de las veces es que han pasado por una situación de tanta incertidumbre, tanto trauma y tanto dolor personal, que no han podido… Trabajar, y no han sabido qué hacer, ¿verdad? Entonces se desconectan, y un par de meses después vienen otra vez, sí quieren trabajar, quieren avanzar. Y yo diría que lo bueno y lo bonito del modelo de Olas es que ellas pueden hacer eso, ¿verdad? Pueden venir, y no vamos a cerrar nunca las puertas, pero significa que es mucho más complicado que el dinero, ¿verdad?

Porque si solo se tratara de dinero, las mamás nunca faltarían a una sesión, nunca llegarían tarde, nunca les pasaría nada.

Entonces, para mí, ahí es donde yo estoy ahorita intentando enfocar más atención, para entender cómo.

Cómo podemos colaborar con otras ONG, cómo podemos entender mejor o estar ahí apoyando mejor en las etapas donde.

Donde la vida se pone muy, muy dura.

¿Cómo muestran los medios a la zona 3 y qué estigmas refuerzan?

Magali: Ya. ¿Se te viene a la mente algún momento que haya sido para vos como un baldazo de humildad, de decir: esto es mucho más grande o distinto o difícil de lo que yo creía?

Rebecca: A diario. Sí, sí, siempre. Desde el principio. Estoy intentando ver cómo elijo uno o dos. Bueno.

Uno que sí me acuerdo.

Yo quiero decirlo de una forma delicada porque no quiero hablar mal de nadie, ¿verdad? Pero tuvimos una entrevista con un.

Un programa de noticias, y una de las mamás.

Hizo una pequeña parte de esta entrevista para que se escuchara un poco de la zona 3 según una voz que no soy yo, una extranjera, ¿verdad? Eso era y es muy importante. Entonces ella habló como dos minutos acerca de la zona 3 y todo, y fue bien interesante porque ella.

Y muchas de las mamás y las mujeres hablan así: ella estaba diciendo que el basurero es una bendición. Y hay muchas razones por las que eso podría estar.

Podría ser como la psicología, pero yo veo que es claramente la herramienta económica más poderosa que tienen estas familias. Y son condiciones horribles, es muy poco dinero, no es una buena situación, pero es lo que hay. Y también creo que lo que quiso decir la mamá es que admira el esfuerzo que hacen los trabajadores, los recicladores en el basurero cada día, y habló mucho de eso. Pero después, desafortunadamente, las noticias solo cortaron un pedacito, cuando estuvo hablando como diez minutos de cómo hay muchas gracias a Proyecto Olas, y después pusieron muchas fotos del basurero. Y sí, es difícil ver las condiciones, ¿verdad? Entonces ahí me puse a pensar cómo he dejado que pase eso, cuál ha sido mi responsabilidad en eso, y por qué.

Por qué este choque, y por qué la mamá no pudo representar su perspectiva. Porque cuando ella habla de los retos y de todas las bendiciones de su vida, pues hay que creerle la verdad, no hay que cambiar su historia para que esté diciendo otra.

Otra cosa, ¿verdad? Entonces esto es solo un ejemplo de muchas cosas que veo muy a menudo.

Sí, las dinámicas de la comunidad también. Hay bastantes, hay bastantes. Creo que me pasa cada mes.

Por lo menos.

Magali: Claro. Bueno, también en esto que preguntabas, cómo dejé que pasara: es muy fácil para un medio agarrar solo esa frase y mostrarlo así, y eso está fuera de tu control.

Rebecca: Sí, sí, pero creo que también es como yo, como extranjera, como alguien con más.

Poder, como alguien que ha sido el contacto para esta fuente de noticias, ¿cómo puedo yo?

¿Cuál es mi responsabilidad para que estas cosas no vuelvan a pasar de la misma manera? Porque.

De lo que yo veo, las historias de las mujeres y las familias de la zona 3 han sido mal representadas muchísimas veces a lo largo de su historia, porque hay versiones de la historia que son mucho más fáciles y mucho más sexys, sinceramente, para el que lo escucha. Las dinámicas reales son más complejas y menos fáciles de resolver.

Magali: Ajá. Ya que vos tenés el micrófono ahora, ¿qué es algo que vos digas: yo conozco cómo es la zona 3 y lo puedo representar mejor que lo que se escuchó en medios tradicionales?

Rebecca: Yo todavía estoy en el proceso de aprender eso. Ahorita estoy en un proyecto de investigación y tengo la oportunidad de entrevistar a muchas personas de diferentes organizaciones y líderes comunitarios, y es lo que más me emociona ahorita en mi trabajo. Cuando pienso en el futuro de Olas, es poder escuchar todas estas distintas perspectivas. No he llegado a una conclusión y no me veo como la voz indicada para hablar por la comunidad, pero sí podría decir.

Algunas cosas que yo he logrado aprender hasta ahorita, pero.

¿Qué mitos hay sobre el reciclaje y quienes viven del basurero?

Rebecca: Por ejemplo, hay muchas cosas. Bueno, primero, que hay un estigma, que es una de las cosas que más afectan a las personas de la zona 3 al no poder encontrar un trabajo formal en nuestro sector. Eso es uno. Entonces yo diría que es muy importante para los medios, las noticias, representar de una forma un poco más humanizada las condiciones de la zona 3, con más historias de superación, no de desesperación, porque eso está aumentando el estigma que estas personas encuentran a la hora de intentar encontrar un trabajo. Porque hay pandillas, hay narcotraficantes en la zona 3, pero no son todas esas personas. Son, yo diría, una minoría de las personas, que afectan y aterrorizan a estas comunidades. Y hay muchas, muchas personas.

Increíbles, luchadoras, más honestas de lo que yo podría. Yo no creo que podría llegar nunca a este nivel de honestidad y sacrificio que ellos hacen por su comunidad. Entonces creo que es más dónde queremos enfocar las historias: en qué tan mal está trabajar en el basurero y.

Las cosas malas y todo, o las historias de superación. Esto es.

Uno. Y también hay un mito que yo he encontrado, es algo bien interesante, donde la gente piensa siempre que.

La modernización, el cuidar el medio ambiente y todo eso, que son cosas muy buenas, implican en sí una mejor vida para las personas en la zona 3. Y no es así para nada. Por ejemplo, si el proceso de reciclaje en Guatemala se lograra modernizar y hacer más eficiente, como si las personas.

Empezaran a reciclar en sus casas para hacerle el trabajo más fácil a la gente de los camiones y todo, ¿eso quitaría el trabajo de la gente en la zona 3? Y muchas veces hay protestas en la zona 3 por los mismos medios que supuestamente son para ayudarles a tener un trabajo más sano, más seguro, y modernizar la Ciudad de Guatemala y su recolección de basura. Entonces, por eso yo digo que no podemos ser idealistas y decir el medio ambiente y las personas de la zona 3. Tal vez en un caso, pero no lo podemos dar por hecho, que son sus prioridades.

Magali: Claro, este es un buen ejemplo que ilustra la complejidad, ¿no?

Rebecca: Sí.

Magali: Y cómo cosas que están en la agenda mundial, como el clima, la sostenibilidad, pero a la vez cómo garantizar que se abran nuevos puestos de trabajo para personas.

Rebecca: Claro, claro. Y yo diría que estas historias de superación, si se lograran publicar o escuchar más, ayudarían, va, porque los recicladores del relleno sanitario son los que realmente están cuidando el medio ambiente, y tienen un estigma por la zona.

Por cómo es y cómo se ve y cómo huele, va, pero ellos son los que están limpiando. Eso es lo irónico, que yo.

Ojalá se escuchara más. Porque ellos están haciendo un trabajo que muchas personas no quieren hacer y por eso el mundo es más limpio y más verde.

Magali: Ya, claro.

¿Cómo se vive el burnout al emprender?

Magali: Rebecca, ¿qué dirías que son algunas de las cosas más difíciles de emprender?

Rebecca: Pues no sé si es algo que uno puede evitar, o si tal vez es inevitable, o tal vez yo fui el problema, ¿verdad? Pero el agotamiento.

Uno, cuando está emprendiendo, muchas veces tiene tanta pasión y tanta emoción, y tal vez también muchas veces hay un miedo, porque no se sabe qué va a pasar día a día. La próxima semana, ¿vamos a tener fondos para poder pagar a la gente, seguir avanzando? Todo eso crea un estado donde es muy, muy fácil llegar a un agotamiento, a estar totalmente, en mi caso, quemada. Me ha pasado y quiero que nunca me pase de nuevo, porque es horrible, ¿verdad?

Porque lo primero que se te va es la pasión por lo que haces. Y creo que la gente no piensa que puede llegar a este nivel, pero sí pasa. Y es triste.

Pero también yo creo que hay formas de evitarlo.

Sí: tener una comunidad alrededor, relaciones fuertes, delegar el trabajo, confiar. Para mí, confiar en Dios: yo no soy capaz de hacer que seamos sostenibles el mes que viene, pero Tú sí. Entonces esto también hoy en día sí me ayuda. Entonces sí, creo que puede ser evitable al no intentar cargar todo en los hombros de uno y creerse Hércules, ¿verdad? No somos Hércules, y yo lo aprendí de una forma dura.

Magali: ¿Cómo se sintió para vos estar en este estado de quemada? ¿Qué sentías?

Rebecca: Bueno, es no entender por qué levantarse de la cama en la mañana, es no poder abrir la computadora, es pensar y pensar y pensar y pensar y no llegar a ninguna conclusión. Estás así.

No estás alerta. Y también lo quieres esconder, porque todos te conocen como la persona que siempre está haciendo, con una sonrisa, emprendiendo y pudiendo con todo. Entonces, qué desánimo si te ven así. Así ves la realidad de vivir la vida tan ferozmente emprendiendo.

Yo diría que, aunque la honestidad cuesta.

En estas circunstancias, yo creo que es lo más importante para poder salir: ser honesta con una misma y con la gente. Mira, yo estoy así, yo quiero seguir, pero ¿cómo le hacemos? Yo tengo que cambiar algo.

Esto ya hoy en día trato de ser.

Honesta, y nunca tener un disfraz.

Siendo la.

O bueno, no me siento tanto la cara de Olas hoy porque tengo otro equipo, pero al principio sí, y es difícil ser la cara de una organización y ser vulnerable, pero creo que la vulnerabilidad ayuda.

Magali: Ajá, sí. ¿Cuál dirías que es alguna creencia limitante de la cual te deshiciste recientemente?

¿Qué creencias limitantes frenan el crecimiento de una organización?

Magali: Me gustan, me gustan las preguntas.

Limitante.

Pues creo que también tiene que ver con el éxito, como estuvimos hablando antes, y esto es un proceso constante de aprender, desaprender, definir, pero.

Yo creo que es limitante.

Medir su éxito personal con.

Es más, no tengo que definir mi.

Mi valor y mi éxito. Y yo tengo flexibilidad, creo que es eso. Yo tengo flexibilidad al definir este éxito y definir la forma en que vamos a trabajar según lo que dicen las mujeres, según lo que dicen los líderes de la comunidad, según lo que dicen los alumnos, los que trabajan con nosotros como líderes.

Y según yo también. Tengo flexibilidad.

A la hora de definir cuáles son nuestras metas y en cuánto tiempo las queremos alcanzar. Porque yo me voy a estresar y agotar si digo: quiero que empleemos a 50 mujeres de la zona 3 el año que viene. Y creo que si hago así, es muy probable que no haga bien mi trabajo con las mamás con las cuales trabajamos ya. Entonces uno tiene mucho más flexibilidad con estos números y estas metas de lo que uno cree.

Al menos de lo que yo creía al principio. Yo sentía, un poco como el sueño americano, ¿verdad?, que teníamos que seguir avanzando y avanzando y avanzando de una forma lineal, y que no podía tomar el tiempo de reflexionar o de moderar un poco lo que estábamos haciendo para que sea un ambiente más sano para todos. No sé si tiene sentido eso, pero así respondería.

Ajá. Sí.

¿Qué tiene que ver su mamá anfitriona en España con Olas?

Magali: Vos te fuiste a España siendo muy joven, a los 16 años, ¿sola?

Quiero saber cuánto dirías hoy que se relaciona todo lo que estás haciendo con Olas.

Con la relación que tuviste con tu mamá host en España, que te recibió allí dos años.

Rebecca: Sí. Pues tienen mucho que ver. No puedo decir que es como.

Cómo lo explico, o sea, yo creo que al conocer a mi mamá, Isabel se llamaba, mi anfitriona.

Después de haber tenido esta pérdida personal en mi vida.

Fue como la primera lucecita de mi definición actual del éxito, yo podría decir, si vamos a conectar las ideas así. Yo creo que fue la primera vez, porque.

Después de que falleció mi mamá, yo me puse a estudiar duro, a definirme según mis niveles académicos y también según lo que era ser una persona fuerte, que no necesitaba a nadie, que era independiente y que lo podía resolver todo. Entonces así estaba yo, un poco fría, y trabajando así. Entonces ella fue muy clave en cambiar un poco esta mentalidad y abrir esta puerta para que yo pudiera.

Avanzar en lo personal, que al final se convirtió en Olas. Porque lo que nosotros tenemos, que otros servicios tal vez no ofrecen igual, es que lo basamos en la relación. No decimos que con nosotros vas a aprender el subjuntivo en una semana, no podemos ofrecer eso, pero sí podemos ofrecer que uno se va a sentir cómodo y va a poder aprender de una buena persona a la que realmente.

Le importa. A la mamá le importa su vida y quiere seguir conociéndole.

En los mejores casos, y la mayoría, para los dos es una relación de beneficio mutuo, con un cariño, también con un cariño.

Porque las mujeres de la zona 3 no tienen los estudios universitarios para, como dije, poder enseñar así rápido el subjuntivo y todo eso, pero sí, por ser madres la mayoría y por ser mujeres luchadoras, sus historias inspiran a los estudiantes, y también se encariñan con la gente con la cual están hablando. Y eso creo que es algo que todos necesitamos: conversaciones, relaciones así.

¿Qué diferencias culturales hay entre Estados Unidos, España y Guatemala?

Magali: ¿Y en esto de haber salido de Estados Unidos a España, con qué diferencias culturales te encontraste?

Rebecca: De los Estados Unidos a España. Es bien interesante, porque hay una muy clave, pero tal vez está tan marcada en mi mente porque.

Porque es tan diferente aquí en Guate.

Entonces voy a hablar un poco de eso, porque yo veo a los Estados Unidos, con el nivel de.

Ser educado, y con cosas como malas palabras, estamos como en medio. En España, yo me di cuenta de que tengo que ser más directa, y hasta para mí podría sonar, como si lo hubiera dicho en inglés, maleducada, pero muchas veces en España la gente es bien así, directa. Yo he visto amigos que se pueden gritar y decir cosas que yo veía como muy feas, y después estar abrazándose a los cinco minutos, como si no hubiera pasado nada.

Es una cultura un poco más, no sé, tal vez un poco más fría en este sentido, no en todos los sentidos, que los Estados Unidos. Y directa, y la gente va a los temas. Después, en Guatemala.

La gente es mucho más educada. Si uno va a escribir un correo, hay que poner al menos dos líneas de introducción preguntando por todos, y siempre al empezar una conversación hay como diez minutos de.

Una reunión, quiero decir, diez minutos de hablar de la familia, cómo están. Y las ofensas son mucho más sutiles, hasta para mí me cuesta. Cuando dos guatemaltecos se ofenden el uno al otro, yo me quedo viendo así, con una sonrisa, como: ah, creo que solo están platicando. No puedo ver el insulto sutil que está pasando, mientras en España es como pum, directo. Entonces, al irme de los Estados Unidos a España, tuve que empezar a.

Guau, me tuve que soltar para que me escucharan un poco, no con todos, obviamente no con mi familia, pero con amigos tal vez. Y después en Guatemala, si uno se queja así, es lo peor que podrías hacer.

Entonces yo tuve que aprender mucho.

Tuve que aprender a cambiar mi personalidad un poco en español, para hacerla más así, delicada. No sé si me explico, pero eso fue uno de los choques culturales.

¿Qué libros recomienda Rebecca Cox para entender Guatemala?

Magali: Sí. Rebecca, ¿qué dirías que es algo que te gustaría hacer antes de morir?

Rebecca: No sé, yo estoy contenta así como estoy, no sé. Bueno.

Sería, sería chilero.

Bueno, sería chilero poder viajar mucho más, así, profundamente, como he tenido la oportunidad de hacer.

Yo creo que donde más aprendo es cuando estoy interactuando con otras culturas que me retan a pensar de otras formas sobre la vida. Eso me encanta, pero también yo siento que tengo demasiado todavía que aprender aquí en Guatemala, de la zona 3. Es un país muy, muy bello, y las comunidades son muy.

Muy especiales también, entonces.

Tengo una respuesta un poco ilógica, porque me gustaría viajar y poder profundizar en otras áreas, pero a la vez me gustaría dedicarme 100% a mi trabajo aquí. Entonces, a ver si de alguna forma se logran los dos, pero mientras tanto estoy contenta como estoy.

Magali: Bien. ¿Qué es algo que te hubiera gustado saber hace cinco años, que sepas ahora?

Hace cinco años yo tenía 17 años, entonces no sabía mucho. Tampoco ahora, tengo 22, pero tal vez que.

Que las memorias más bonitas que yo tengo no son de logros, sino de cosas así, muy cotidianas, como tomando un café con amigos. Y estas son mis memorias más bonitas desde esta edad en adelante, ¿no? Y las veces que yo he podido tener algún tipo de logro, algún tipo de reconocimiento, es muy bonito y estoy muy agradecida por estas oportunidades, pero.

Una semana después ni lo recuerdo, no es un recuerdo tan poderoso, ¿verdad? No es tan tangible. No sé si sabes qué quiero decir.

Sí, sí, entiendo perfecto. ¿Cuál dirías que es alguna decisión valiente que hayas tomado?

Yo no estoy acostumbrada a verme en estas.

Con la palabra valiente no sé si me identifico.

Yo no me veo como una persona necesariamente valiente.

Tal vez. Bueno, yo creo que valoro mucho la honestidad, como dije. En todos los procesos que he experimentado, como la pérdida de mi mamá, otras cosas duras que me pasaron en esa época de mi vida.

El agotamiento de alguna forma en Olas, todo eso, he visto como una constante que la honestidad y la vulnerabilidad te hacen libre, y nadie te puede decir nada si todas tus cartas están sobre la mesa. Entonces, no es que tenemos que andar contando toda la historia de nuestra vida a todo el mundo, pero creo que requiere de bastante valentía ser honesto con uno mismo y con los demás sobre.

Tus intenciones, tus errores.

Las cosas que te duelen, el estado en el que estás.

Poder decir la verdad es tal vez lo más valiente que puede hacer uno.

Ya. Rebecca, ¿hay algún libro que te haya gustado recientemente?

Hay muchos. A mí me encanta.

Bueno, de libros sobre Guatemala.

Me gusta Miguel Ángel Asturias. El señor presidente todavía lo tengo que terminar, entonces no sé, pero es increíble. Es un libro súper.

Fascinante. También, para entender la historia de Guatemala, Fruta amarga, que cuenta la historia de la compañía United Fruit.

Y cómo se involucró.

En la historia de Guatemala en los años 50. Estos son unos que recientemente he estado repasando también.

Hay un libro que se llama Cuando ayudar hace daño. Es un poco controvertido, pero a mí me ha ayudado mucho a formar un tipo de teoría y contexto para unas dinámicas que yo he visto, especialmente cuando gente de mi país va a otros países.

Y mucho se trata de la cultura, al final, que tenemos una cultura muy extrema. Pero es un buen libro, es un buen libro también, siento yo. Bueno, he dado tres, podría dar más, pero estos son.

Perfecto.

¿Cómo hacemos para cerrar este capítulo? Palabras finales, un último mensaje de algo que hayamos hablado o no, pero que quieras decirle a la audiencia.

Rebecca: Bueno, puedo dar un poco más de información acerca de Olas: si alguien está interesado y quiere tomar unas sesiones o quiere involucrar de alguna forma a su universidad o instituto, es projectolas.com, con j, project, y tenemos Instagram y Facebook. Y ahí está todo. Pero después, ya personalmente, yo soy joven y estoy aprendiendo todavía, entonces no sé si tengo palabras de sabiduría para la audiencia, pero.

Me ha gustado lo que, bueno, estaba en una entrevista hace.

Un par de días, y fue con un líder comunitario, y yo le pregunté: ¿cómo puedo?

¿Cómo puedo aprender más?, como bien general. Y él: dejándote enseñar, me dijo, así. Entonces eso es algo que creo que ha sido clave para mí.

Y estoy de acuerdo. Entonces yo creo que muchas veces la forma de aprender es primero parar, parar de hacer todo lo demás que estamos haciendo y.

Llegar a un estado en que estemos listos para.

Para ser enseñados, y tener la humildad de decir que no sabemos todo.

Magali: Ya, genial. Gracias, Rebecca, gracias por venir y contar todo esto.

Rebecca: Súper, muchas gracias, fue un gusto.

Magali: Gracias por escuchar este capítulo. Si tenés una amiga o amigo a quien le pueda gustar, reenviáselo, que nos ayuda a crecer. Todas mis reflexiones están en el correo semanal, tienequehaberalgomas.com/correo. Todos los links de lo que hablamos están en tienequehaberalgomas.com, y mandame tus comentarios por redes sociales. Nos vemos la semana que viene.

Sobre Tiene que haber algo más

Unite a la comunidad exclusiva de Tiene que haber algo más

ESTEMOS EN CONTACTO

 💌 Recibí el newsletter semanal

📸  Instagram

 💜 Linkedin

COLABORÁ
Regalanos un cafecito para que el proyecto siga vivo y creciendo:
💰 Para el mundo https://www.buymeacoffee.com/tqham
💰 Argentina https://cafecito.app/tienequehaberalgomas

OTRAS ENTREVISTAS

Helle Jeppsson, Alex Boccara, Carolina Samsing, Gustavo Rodriquez, Santiago Nandin, Natasha Spitzer, Daine Garza, Santiago Grassi, Gaby Natale, Miriam De Paoli, David Smolansky, Silvia Haba, Pepe Villatoro, Sebastian Javelier, Kike del Río, Enzo Cavalie, Isela Costantini, Alex Llull, Luis Moreno Ocampo, Tito Yoan, Juan I. Solera, Edith Eger, Martina Flor, Martin Wainstein, Adolfo Berraquero Nomadito, Aniko Villalba, Charo Vargas Charuca, Matias Peire GRIDX, Luciana Reznik Wolox, Laura Lichtmaier Simones, Luli Invierte, Gerry Garbulsky, Magali Bejar, Talin Terzakyan, Floxie, Matias Pierrad, Marina Diaz Ibarra, Valentin Muro, Carla con Wifi, Maria Sajim SinOficina, Pablo A Gonzalez El Gato y La Caja, Alejandro Melamed, Pepe Garcia El Estoico, Agostina Trovato, Bosco Soler Sinoficina.com, Sebastian Siseles Freelancer.com, Liz Ribot Outsite, Gabriel Marcolongo Incluyeme.com, Soma, Santiago Bilinkis, Sergio Sala, Dani Dini, Santiago Magnin Deinmobiliarios.com, Sofia Contreras, Ian Teperman Seeds, Matias Burstein Calm, Diego Pereyra Medivac, Sir Chandler, Adriana Tech, Ale Marcote, Fredi Vivas Rocking Data, Eliana Bracciaforte Workana, Manu Malvezzi Club Solidario, Meme Pigretti, Agustina Paz, Caro Composto, Agustin Di Luciano Nexton, Agustina Irure

Pasá a la acción

Recursos gratis para tu próximo paso

Ver todos los recursos →