Marina Ponce
Quién es Marina Ponce
Marina Ponce es contadora de San Luis, Argentina, con experiencia en prevención de lavado de activos y compliance; obtuvo becas del BID, Chevening y Georgetown y comparte estrategias en su Instagram MasBecable. En este episodio habla de perder el miedo a postularse, diferenciarse de otros postulantes y prepararse para entrevistas.
Marina Ponce es de San Luis, Argentina. Se graduó como Contadora, tiene experiencia en prevención de lavado de activos y compliance. Durante los últimos años, trabajó remoto para bancos en Argentina y Estados Unidos. Realizó su magíster en University College London y Georgetown. En su instagram MasBecable, comparte estrategias sobre cómo potenciar tu perfil para tener becas. Dentro de su experiencia, obtuvo becas en el BID, Chevening y Georgetown University.

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De qué hablamos con Marina Ponce
- ¿Por qué las oportunidades están centralizadas en las ciudades capitales?
- ¿Cómo hacer llegar información sobre oportunidades a todos lados y sacarla de los círculos donde siempre se mueve?
- Cómo bajar el nivel de miedo antes de postularse y aplicar a presentaciones, becas y trabajos.
- Diferenciarnos de otros postulantes.
- Usar ingeniería inversa para aplicar. Ponerse en el lugar de quien hace la entrevista.
- Aprender a venderse
- Prepararse para ir a una entrevista. Cuáles son las típicas preguntas.
- Identificar logros aunque no se den los resultados esperados.
- Tener en cuenta objetivos antes de aplicar a una beca.
- La mejor manera de hacer networking para conseguir resultados
- Ganar una beca para una pasantía en el BID
- Cuándo frenar en la carrera de aplicar a becas.
- Costo de oportunidad de aplicar a becas
- No dejar que los sesgos autoimpuestos nos limiten en buscar oportunidades.
Transcripción
Marina Ponce es contadora de San Luis, especializada en prevención de lavado de activos y compliance, con másters en University College London y Georgetown, y comparte estrategias para becas en su cuenta MasBecable. En el episodio cuenta cómo ganó becas del BID, Chevening y Georgetown, y explica cómo diferenciarse, prepararse para entrevistas, hacer networking y cuándo dejar de aplicar.
Introducción
Marina: Si intentás y fracasás, es aprendizaje; si no lo intentás, no es nada en tu vida, no te sirve. Así que lo que más importa es intentarlo, y si vos realmente ves que no está funcionando, buscar la manera de hacerlo funcionar.
Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. Acá desarmo la historia de profesionales valientes que transformaron sus carreras. Como buena ingeniera, analizo el camino para entender cómo lo hicieron. Si vos sos un profesional avanzando en tu carrera, quizás querés trabajar remoto. Todas las semanas mando un email con búsquedas de trabajo remoto abiertas para que encuentres tu próximo desafío. Son búsquedas no técnicas de 15 áreas distintas, tanto en español como en inglés.
Si querés recibir el próximo, anotate en el enlace de la descripción. ¿Estabas escuchando a Marina Ponce? Ella es contadora, magíster en finanzas, gobernanza global y ética. Estudió en University College London y en Georgetown. Tiene experiencia en prevención de lavado de activos y compliance. Durante los últimos años trabajó remoto para bancos de Argentina y Estados Unidos. En su Instagram MásBecable comparte estrategias de cómo potenciar tu perfil para conseguir becas. Esta conversación es una clase maestra de cómo abrirse a las oportunidades. Hablemos de cómo hacer networking y conseguir becas internacionales.
Pero además me generaba mucha curiosidad cómo ella, viniendo de una carrera que no es digital, logró encontrar la forma de especializarse y trabajar remoto. Atención, que esta es solamente la primera parte de la entrevista con Marina. Hay una segunda solo para los participantes de la membresía Tiene que haber algo más. Vamos con la conversación, y cuando termines, escribime contándome qué te pareció este capítulo. Hola, Marina, bienvenida a Tiene que haber algo más, gracias por venir a conversar conmigo.
Marina: Muchísimas gracias, para mí es un placer estar acá como tu invitada.
Magali: Me encanta. Vamos a empezar con una frase que es muy de Argentina, pero estoy segura de que se da en muchos países, sobre todo latinoamericanos. En Argentina existe esta frase: «Dios está en todos lados, pero solo atiende en Buenos Aires», porque es un país que está muy centralizado.
¿Las oportunidades solo pasan en las capitales?
Magali: Quiero saber, vos que no sos de Buenos Aires originalmente, ¿cuáles creés que son mitos sobre oportunidades que solo pasan en las capitales de los países?
Marina: Buenísima pregunta a modo de intro. Yo soy de San Luis, que es una provincia del interior de Argentina, donde realmente las oportunidades no son muy conocidas, como vos bien decís. Una cosa que creo que es un mito, que yo misma creía antes de conocer nuevas oportunidades, es que… …intencionalmente las oportunidades se las llevan los porteños, que los mecanismos de selección están atrofiados y están diseñados para beneficiar a los porteños. ¿Y sabés qué? Me di cuenta de que en realidad el problema no es que se postula gente de todo el país y eligen a los porteños. El problema está en que la gente del resto del país no se entera de estas oportunidades y directamente nunca aplica. Entonces, cuando las personas que otorgan estas oportunidades van a buscar… …en el pool, en la base de candidatos, la mayoría son de Buenos Aires. Entonces el problema viene un paso antes: realmente la falta de apertura y de difusión de este tipo de oportunidades. Y me refiero a oportunidades laborales, a becas, a todo tipo de oportunidades de desarrollo profesional y académico. Es una realidad que pasa no solo en la Argentina, sino te diría en muchísimos países de Latinoamérica: la centralización de las oportunidades y de la información valiosa.
En los grandes centros urbanos, y eso pasa muchísimo. Así que eso es una realidad, pero es un mito que sea intencionalmente así; lo que pasa es que directamente no llegan a conocerse esas oportunidades.
Magali: Claro, vos que no venís de Buenos Aires, donde abunda esta información. Porque en realidad siento que no es el tema de la capital; siento que es información que se mueve en algunos círculos muy cerrados, y que si no estás en esos círculos tampoco te enterás, aunque estés viviendo en la misma ciudad. ¿Cómo creés vos que se puede hackear, que se puede romper este mal circuito de la información?
Marina: Mirá, muy buena la aclaración, porque yo, que soy de afuera de Buenos Aires, veo que eso mismo se produce acá con, por ejemplo, las delimitaciones de a qué colegio fuiste, dónde estudiaste.
Hay como minigrupos de pertenencia en los cuales es muy difícil penetrar. A mí lo que me sirvió es, primero, ser muy curiosa. La curiosidad de decir: bueno, ¿qué hay en el mundo? Googlear, buscar, investigar y contactar gente. Ser muy curiosa y proactiva en la búsqueda de oportunidades, y no pensar que simplemente porque no ves nada significa que no existe. Hay una infinidad de oportunidades que uno no conoce, que están ahí. Y después, no subestimarse. Uno tiende a pensar que, tal vez porque viene del interior, tal vez porque tu inglés es más rústico que el de una persona que fue a un colegio bilingüe acá en Buenos Aires, no vas a poder llegar, o que te va a ser más difícil, o que no te lo van a dar.
Entonces ni siquiera lo intentás, y vos mismo te estás autoboicoteando desde el principio. Realmente hay que romper esa barrera. Es muy importante saber que cualquiera tiene la misma capacidad de lograr algo, siempre que se lo proponga, arme un plan o una estrategia y trabaje para eso.
Para mí esas fueron dos cosas claves que me permitieron realmente romper esa barrera y decir: bueno, yo tengo las mismas capacidades que cualquier otra persona. Aparte, hay un tema: cuando uno tiene una recompensa, recibe un reconocimiento, una validación, y dice «realmente puedo lograrlo», eso es un refuerzo positivo que te alimenta las ganas de seguir buscando oportunidades. Entonces el problema es dar ese primer paso, animarte a superar tus barreras autoimpuestas. Y a partir de ahí, animate… …a seguir buscando nuevas oportunidades. Creo que esas podrían ser las cosas que destacaría en ese sentido.
Magali: Claro, porque cuando no aplicás ya te estás ganando el no. Y al final alguien tiene que ganarlo; quizás no sea la primera vez, pero ese alguien puede ser vos. Es como si no pusieras tu nombre en la bolsa de papelitos cuando tienen que sacar un número.
Marina: Claro, o sea, el no ya lo tenés, es la famosa frase. Entonces creo que hay dos cosas que pasan: la gente a veces, en realidad, no aplica porque tiene miedo de que ni siquiera va a llegar.
¿Cómo bajar el miedo antes de postularse a una beca?
Marina: Entonces dice: ¿para qué voy a hacer ese esfuerzo si seguramente no lo voy a lograr? O hay gente que, cuando ve lo que requiere ese esfuerzo, no le quiere poner el esfuerzo que corresponde. Puede ser cualquiera de las dos. Ambas creo que son trabajables, de decir: puedo hacer cosas para mejorar cualquiera de estos dos puntos que me están imposibilitando perseguir esa oportunidad.
Magali: Muchas veces, para aplicar a oportunidades, concursos, becas, te hacen un millón de preguntas, ¿no? Y como hay cinco filtros y videos de presentación, ¿cómo dirías vos que se puede bajar… …el miedo ante ver una aplicación así, y decir: bueno, quizás le puedo dedicar un par de horas?
Marina: Sí, sí. Me encanta lo que preguntás, porque aparte nosotras lo vivimos en carne propia con la aplicación al proyecto que hicimos juntas. Para empezar, resulta súper abrumador. Y creo que ese es el principal factor que genera reticencia en la gente a presentarse a estos proyectos. Vos, por lo general, tenés que cargar todos tus antecedentes académicos y profesionales, y además desarrollar contenidos, un ensayo, una carta de motivación. El consuelo que les doy es que una vez que lo hiciste para una beca o para un trabajo, se hace mucho más fácil hacerlo para otras.
El trabajo más pesado es el primero, el importante, cuando armás todo desde cero: desde tu CV hasta la determinación de tus tareas y logros académicos, tus objetivos profesionales. Todo eso es un trabajo que vas a tener que hacer. Requiere horas, es un esfuerzo que hay que hacer y vale la pena, porque luego es más escalable: una vez que lo hacés, podés empezar a replicarlo. Pero un consejo extra que doy sobre cómo empezar… …en vez de ponerte directamente, por ejemplo, a escribir de entrada un ensayo, empezá un paso antes. Empezá con una introspección. No te quieras poner a escribir y volcar en la computadora ideas que ni siquiera tenés claras. Un proceso muy importante, que sirve especialmente para las becas, pero que creo que también se puede relacionar con querer hacer un cambio en tu rumbo laboral, es hacer una reflexión interna.
¿Qué es lo que te gusta? ¿Qué es lo que te apasiona? ¿A dónde querés llegar en el mediano y largo plazo? Eso te va a ayudar a tener tus ideas más claras. Una vez que ya sepas más o menos hacia dónde querés ir, anotá las ideas en un papel, y recién ahí empezá a darle forma a un ensayo, a una carta de motivación. Escribí en papel conceptos, ideas, cosas que quieras lograr, y recién ahí ponete a trabajar. Porque si de entrada querés ponerte a hacer un video, a hacer un ensayo, va a ser muy difícil, muy difícil.
¿Cómo diferenciarte de otros postulantes?
Marina: También para tener en cuenta, y aplica tanto para becas como para un trabajo: el que está del otro lado va a estar mirando una descripción, de trabajo o de programa, y ante eso te va a estar comparando. Entonces tenés que armar tu perfil para que encaje con eso. Que encaje y que se diferencie de otros: esa es la clave. Primero, que encaje con lo que ellos están esperando de una persona en la cual valga la pena invertir, porque que te ofrezcan una beca es una inversión que hacen en vos. Entonces, primero, que seas alguien que a ellos les vaya a redundar en un beneficio.
Nadie te va a invertir en tu educación si tu experiencia solamente te va a beneficiar a vos. Ellos buscan… …que estés alineado a sus valores y que tengas el efecto de causar impacto y multiplicar el impacto positivo. Entonces es clave que estés alineado al perfil de quien otorga esa oportunidad, ya sea una beca o un empleador. Y a la vez, que tengas un factor que te diferencie, que te haga original, que demuestre por qué te merecés esa oportunidad que tantos otros están buscando. Porque lo que caracteriza a este tipo de oportunidades es que son muy competitivas.
Entonces siempre tenés que jugar con ese factor de ver cómo diferenciarte. Te voy a dar un ejemplo, porque suena muy abstracto. Cuando apliqué a Chevening, además del ensayo donde hablo de mis planes de carrera y de por qué elegí las universidades, no solamente dije que las universidades que elegí eran prestigiosas y top en el mundo, y que los programas eran interesantes y se alineaban con mi carrera. Yo mencioné que yo… …juego al handball, o jugaba, porque ahora, a los treinta y pico, la espalda ya no es la misma. Mencioné que UCL, la universidad de Londres que había elegido, tenía una liga de handball que participaba en torneos interuniversitarios, y que eso me agregaba un valor específico sobre esa universidad, porque además tenía la posibilidad de pertenecer al equipo, representar a la universidad, hacer deporte. Y yo creo que factores como esos, o por ejemplo, si tenés un hobby, algo que te destaque y lo podés mencionar y alinear con lo que encontraste en ese programa, son clave para hacer una diferencia.
Magali: Este ejercicio igual me parece superdifícil, el de alinearse pero diferenciarse, porque es una línea muy fina. Sí. ¿Cómo dirías vos que…
¿Qué es la ingeniería inversa de una convocatoria?
Magali: …se ejercita esto de leer entre líneas cuando tenés una oportunidad enfrente? Leer entre líneas para intentar ponerte en el lugar del que va a elegir, para hacer como la ingeniería inversa y alinearte con lo que buscan.
Sí, ellos nunca te van a decir el trasfondo de lo que están buscando, jamás. Cuando leés una convocatoria, la respuesta es siempre «esto está abierto a todos». Y vos, exactamente, tenés que hacer una tarea de investigación detrás. Tenés que investigar la organización que financia la beca, ver en qué tipos de proyectos se involucra, cuáles tienen puntos en común con los de tu país, por ejemplo. Vuelvo a citar Chevening: en mi aplicación, una cosa que hice para mostrar la alineación de mis intereses con los del Reino Unido y Argentina fue ponerme a investigar si había tratados de… ¿O recuperar las Malvinas?
Marina: Ah, no, esos temas que son tan sensibles, jamás. Hay que ser muy políticamente correcto, eso también es algo a tener en cuenta. Lo que hice fue investigar si había algún tipo de tratado de cooperación entre el Reino Unido y Argentina en mi temática profesional. Y encontré de casualidad, como contexto: yo trabajo en temas de prevención de crímenes financieros, análisis para prevenir lavado de dinero.
Encontré un convenio del 2015, creo que era, donde el Reino Unido se comprometía a brindarle a la Argentina cooperación financiera y técnica para prevenir la corrupción. La corrupción es un crimen financiero. Entonces ahí encontré un punto en común y dije en mi aplicación: mirá, mi carrera está alineada con lo que vos querés lograr en mi país, yo también quiero trabajar en pos de prevenir crímenes financieros. Pero ¿qué pasa? Tenés que hacer esa tarea adicional, ¿me explico? Tenés que ver qué tipo de valores promueve.
¿Qué tipo de oportunidades financia? Siempre tenés que hacer un trabajo detrás, porque no van a ser tan claros, como vos bien dijiste. Tenés que leer entre líneas qué es lo que están buscando, y ahí está. La clave de la preparación de cualquier postulación de este estilo es ser estratégico. No quiero decir que tengas que decir solo lo que ellos quieren escuchar, pero tenés que saber venderte, y que cuando ellos lean… …tu aplicación digan: bueno, este puede ser un buen representante de mi marca. ¿Qué es lo que quiere cualquier sponsor? Que seas un buen representante de la marca que ellos promueven, ¿me entendés?
Magali: Hago una pausa del capítulo. Si necesitás ayuda con tu carrera profesional, en Tiene que haber algo más reabrimos el curso para transformar tu carrera con trabajo remoto. ¿Se puede ganar estabilidad trabajando en una empresa a distancia sin ser tu propio jefe? De hecho, esto es lo que yo hice durante casi toda mi carrera. El curso ya tiene más de 180 evaluaciones, con un puntaje de 9,83 sobre 10 estrellas. El objetivo es ver cómo pivotear tu perfil sin desaprovechar toda tu experiencia anterior.
Es un curso en vivo y en grupo, donde durante un mes nos vamos a ver una vez por semana. Participando en el curso tenés acceso a cientos de oportunidades remotas, armás tu red de contactos y me tenés a mí para ver tu caso puntual. Si esto resuena con vos, empezamos el 13 de mayo; dejo toda la información en la descripción. Y ahora sí, volvemos con la conversación. Es que también me parece que algo que hay que analizar es, por ejemplo, qué palabras repiten mucho.
¿Cómo alinear tu perfil con los valores de la institución?
Magali: Por ejemplo, nosotras, que fuimos a Georgetown: se repetía que eran jesuitas una y otra vez. Entonces, si te dicen «somos jesuitas» una y otra vez, ¿qué es ser jesuita? ¿Qué representa ser jesuita? ¿Qué valores conlleva?
Marina: Claro, claro.
Magali: ¿Qué hay detrás de ser jesuita? Y bueno, muy LGBT no parecen ser los jesuitas, como que si te están diciendo que la facultad existe desde 1789…
Marina: Muy claro, exacto. Exacto. Es muy cierto lo que destacás, y eso tiene que ver con una técnica que también se usa mucho en la búsqueda laboral o en las entrevistas, que en inglés es el mirroring: significa espejar el vocabulario y las características de la persona a quien querés impresionar, y ser un poco camaleónico. Por supuesto, respetando sus propias creencias. No les estamos diciendo que no sean auténticos, pero tienen que ser estratégicos.
Tenés que reflejar un poco, como vos bien dijiste con ese ejemplo. Si sabés que esta institución es más bien conservadora, obvio que vas a tener espacio para manifestar tus pensamientos y ser quien sos, pero tampoco vas a pretender que sea todo el mecanismo de campaña y de lucha, de romper el statu quo, si no es el perfil de la entidad. En el lado opuesto, si ves que es una organización que se preocupa mucho por la promoción de la diversidad, la igualdad entre el hombre y la mujer, los derechos de todas las personas y de las minorías étnicas, raciales, etcétera… …ese perfil tuyo, si es más de lucha por los derechos y más progresista, tal vez tenga más éxito ahí. Y creo que es clave lo que vos decías de identificar qué están repitiendo cuando hablan de su misión, de su visión. Incluso investigar a la gente del comité de selección, porque muchas veces esa información está disponible. Podés hacer una investigación de qué tipo de perfil tiene esta persona y tratar un poco de alinear tu discurso a eso que ellos promueven. Siempre que te haga sentir cómodo como persona, por supuesto, pero hay que ser muy estratégico.
Magali: Sí. Claro, totalmente.
Si decidís que eso se alinea con quién sos, quién querés ser, y te hace sentido dentro de toda la oportunidad, ahí tenés este margen de alinearte un poco, sin mentir y sin tirar toda tu personalidad por la borda.
Obvio, ahora todos somos jesuitas.
Marina: Ahora todos somos… sí, obvio.
¿Cómo aprender a venderte sin vergüenza?
Magali: Mencionaste algo que es aprender a venderte, y es de las cosas más difíciles que tenemos que aprender a hacer, porque a todos nos incomoda hablar de nosotros mismos, mostrar nuestro trabajo, nuestro portfolio, el CV, el LinkedIn. Todo eso nos incomoda porque no aprendimos a hacerlo.
¿Cómo dirías vos que se hace para aprender a venderte y mostrar lo que hacés?
Marina: Lo que decís es muy cierto, porque en la cultura argentina y latinoamericana no estamos acostumbrados a eso tan egocentrista de decir «yo hice esto, yo…», sin pudor, e ir y venderte y hablar bien de vos. Y eso es algo muy diferente, por ejemplo, en la cultura gringa, americana, donde el eje de las personas está bastante definido por lo que hacen y cómo se ven ante los demás. Es un ejercicio que, para mí, se rompe practicando.
El arte de saber identificar tus logros y no tener vergüenza de compartirlos, destacarlos y exaltarlos cuando sea necesario para destacarte es algo que sí se aprende. Por ejemplo, te voy a dar un ejemplo de algo que pasa en las entrevistas de becas.
Ellos no quieren escucharte hablar de lo que tu equipo hizo y de lo que hiciste con tu equipo. Ellos quieren tu contribución, entender qué hiciste vos. Te voy a dar un ejemplo de una pregunta que te podrían hacer en una beca: «Contame de alguna vez en que en tu trabajo haya habido un conflicto de equipo y cómo lo manejaste». Cómo no debés responder: «Bueno, en esa situación con mi equipo nos juntamos, lo conversamos y entre todos resolvimos cómo comunicarnos mejor». No, ellos no quieren esa responsabilidad diluida. Quieren saber qué hiciste vos, que sos la persona que está enfrente de ellos en esa entrevista; quieren saber cómo lo resolviste vos. Entonces ahí tenés que decir: «En ese momento me comuniqué con la persona que detecté que tenía el conflicto. Identifiqué a las dos personas que estaban en desacuerdo, escuché a cada una de ellas, las distintas opiniones que tenían sobre el punto, sobre la discusión.
Promoví el debate y gracias a ello logré generar un entorno que facilite la discusión y el compañerismo». Enfatizando lo que vos hiciste. Entonces, tratar de romper esa barrera de hablar de los otros, enfocarte en hablar de vos y sacarte un poco el miedo a venderte. Hablar de vos no significa que, cuando estés hablando con una persona, hagas que la conversación gire en torno a vos.
Ese es otro tema diferente, no es lo que queremos decir. Pero sí tenés que aprender a confiar más en tus habilidades. Esto no está mal visto. Tenés que verlo como una estrategia, no como algo que te haga quedar como soberbio, engreído. Esto forma parte de un plan específico de acción que desarrollás para lograr tu objetivo, que es ganarte ese trabajo o ganarte esa beca. Entonces tenés que hablar de tu mérito y no del de los demás, y es un trabajo que hay que hacer y practicar, porque sí, nos cuesta. En Latinoamérica no estamos acostumbrados a esa mentalidad, no estamos acostumbrados.
Magali: Es que tampoco queremos quedar como engreídas o engreídos hablando de los logros, pero creo que hay que diferenciar: hay logros que son datos, que son cosas concretas, no son tu interpretación. Si algo pasó, es un hecho. No estás usando adjetivos, que los adjetivos son subjetivos.
No estás diciendo «yo soy una excelente persona» o «yo soy un excelente profesional». Estás diciendo «yo me gané el premio de Globant a las mujeres del año», «yo obtuve esta beca cuyo porcentaje de aceptación es del 2%». Son datos, son datos, y hay que darlos.
¿Cómo prepararse para una entrevista de beca o trabajo?
Marina: Es así, tal cual.
Magali: Además de leer la descripción del puesto o del programa al que estás aplicando, ¿de qué otra forma te preparás vos para una entrevista, cuando llega el momento y tenés que hablar cara a cara con alguien que te va a evaluar del otro lado?
Marina: Bueno, lo que siempre hago es simular escenarios de posibles preguntas que me van a hacer, escribirlas como primer paso y después practicarlas.
El famoso archivo de Word con las potenciales preguntas para mí es clave, porque realmente este tipo de formato de entrevista es tan común que te diría que el 90% de las preguntas son predecibles. Podés buscar en internet las típicas preguntas de entrevista, las típicas preguntas de beca, y vas a encontrar todo tipo de preguntas que son casi siempre las mismas. Entonces una cosa clave, además de lo que dijimos de investigar un poco las características de la persona que te va a entrevistar, es anticiparte a las potenciales preguntas y practicarlas.
No significa que te las vayas a aprender de memoria ni que vayas a sonar poco natural. Obvio que eso no va a pasar. Pero sí te va a permitir que, si hubiese una pregunta que se sale de las que estabas esperando, tengas más margen de acción, porque vas a haber diseñado en tu cabeza varios escenarios, y eso te va a permitir estar más preparado para potenciales nuevas preguntas.
Pero lo cierto es que te va a pasar que la mayoría de las preguntas son predecibles. Las que sí van a cambiar son las de cuando tengas una entrevista de trabajo con el gerente de contratación y no con la persona de recursos humanos. El gerente de contratación lo que quiere saber son tus habilidades técnicas específicas para ese trabajo; te va a preguntar cosas más de tu expertise y tus habilidades duras. Pero siempre que hablemos de las entrevistas con recursos humanos, las preguntas son siempre las mismas.
Son preguntas que se llaman behavioral questions; behavioral significa comportamiento. Entonces son preguntas para entender cómo actuaste en tal situación, y para ellos el mejor predictor del futuro es el pasado. Por eso quieren saber cómo manejaste anteriormente ciertas situaciones, ya sea de conflicto, de desafío o de potenciales mejoras, para saber si vas a ser capaz de hacer lo mismo cuando estés con ellos. Entonces es muy importante tratar de anticiparte a ese tipo de preguntas, creo que es clave.
¿Qué hacer cuando te dicen que no?
Magali: ¿Te viene a la cabeza alguna historia donde hayas aplicado, te esforzaste y te dijeron que no?
Marina: ¿En mi trabajo, te referís? ¿O…?
Sí, sin duda, tengo múltiples ejemplos, pero el primero que se me viene a la cabeza es la beca Fulbright. Antes de aplicar a Chevening, apliqué a Fulbright dos veces.
Magali: ¿Esto es para hacer un posgrado, verdad?
Marina: Sí, perdón, me olvidé de mencionarlo. Fulbright es un programa de becas para maestría y doctorado en Estados Unidos, financiado por el Gobierno de Estados Unidos, y es muy competitivo. Es como Chevening para el Reino Unido, pero Fulbright para Estados Unidos.
Lo cierto es que las dos veces que me postulé realmente le puse muchísimo esmero y dedicación, y ninguna de las dos avancé en el proceso.
La verdad es que una vez no lo logré, y una segunda vez intenté y tampoco lo logré. Y lo que me di cuenta después, entendiendo un poco más el perfil de la gente que se ganaba esa beca, es que realmente no era la beca para mí. Se buscaba un perfil más académico. A mí lo que me caracteriza, y lo que logré hacer, es encauzar mi carrera alineándola con otro tipo de experiencias que te permitan una proyección internacional.
Mi perfil tenía que ver más con una beca que te permita desarrollar habilidades de liderazgo, networking, que es la construcción de redes, y no tanto con la academia más dura, el tema de las ciencias. La verdad es que no se condecía mucho con mi perfil. Entonces, en vez de frustrarme y seguir tratando con algo que realmente no iba con mi esencia, decidí ir a buscar otra cosa, y encontré eso que se alinea más a mis valores. Y después, la verdad, resultó ser lo mejor para mí. Me ha pasado eso, y también me ha pasado muchas veces llegar a la última instancia de un proceso de entrevistas laborales muy competitivo y que después no sea yo la persona que queda para el puesto. Todas esas experiencias realmente las veo como aprendizajes, y para mí es muy importante que uno se permita reconocerse esos pequeños logros.
El logro no es solo haber obtenido el trabajo al final, como si sin eso no hubiera logro, no hubiera progreso. Haber llegado a una entrevista de un puesto muy competitivo es un logro en sí mismo también. Entonces, permitámonos reconocer esos pequeños hitos anteriores, porque somos muy exitistas y a veces creemos que si no llegamos al objetivo final no logramos nada, y no es así. Y le pasa mucho a la gente con las becas; a mí me preguntan mucho de Chevening. La gente que llega a la entrevista y después no queda en la beca queda muy frustrada, y les cuesta ver que haber llegado a la entrevista es un tremendo logro. Que después no hayas quedado… …puede ser por un montón de factores que no tienen que ver con que no te merezcas la beca. Puede ser que justo había dos perfiles parecidos y el otro se alineaba un poco más a lo que estaban buscando. Puede ser que recortaron la cantidad de becas; hay muchos factores. Entonces, quedarse también con los pequeños logros que se producen en el camino, no simplemente con lo final.
Magali: Está bueno, porque hay veces que detrás de escena pasan un montón de cosas. Por ejemplo, quizás hay donantes por países, hay cupos. Entonces de pronto dicen: «Bueno, chicos, los de tal país este año son menos». Entonces no tiene que ver con vos.
Marina: Pasa que obviamente es muy difícil verlo, y está bien ponerse mal y llorar si te dicen que no y le dedicaste un montón de horas. Está bien, lo dejamos, dejamos que se pongan un poco mal, pero no bajes los brazos. Obvio, podés tener un período de duelo. Está bien, les vamos a conceder eso, pero que eso no te desanime a seguir intentándolo o a seguir buscando otra cosa, porque de verdad no significa que algo esté mal en vos, ¿me entendés? Puede haber muchos factores que no conocés, como el que mencionás.
De los sponsors, de los países, la cantidad de lugares otorgados para ciertas plazas, que no conocés por detrás. Incluso si el programa tiene una agenda en particular, que tampoco te la van a decir: este año, viste, le dan más importancia a un tema en particular, y vos no lo sabés. Entonces no siempre tiene que ver con vos. Y recordemos que la persona que gana una beca… …es porque muchas otras veces le dijeron que no. Tuvo estas cosas, no es que tiene 100% de éxito. No los vemos, no los vemos porque los casos que se cuentan en las redes, en LinkedIn, son los de éxito. Nadie cuenta los fracasos, es la naturaleza del ser humano. Pero en mi camada, la gente que se fue conmigo, había mucha gente que aplicó dos o tres veces y recién en la tercera se ganó la beca.
Y es así: realmente, cuando empezás a hablar con gente que se postula a estas oportunidades, vas a ver que hay un montón de cosas por detrás que uno no sabe. Es así.
Magali: Totalmente. También pasó en nuestra beca en Georgetown: había gente que estaba haciéndola con nosotras y había aplicado un montón de veces antes. Quizás años atrás le dijeron que no, después no aplicó más, después volvió a aplicar, le dijeron que no de nuevo, y finalmente ahora quedaba. No es todo lineal.
Porque además, cada año que aplicás es una nueva persona y un nuevo comité el que revisa tu aplicación. Entonces, que no hayas quedado la vez anterior no significa que la próxima no vas a quedar. Puede recibirla otra persona que tiene otra valoración de tu perfil, y mismo vos podés haber cambiado mucho de un año a otro. Entonces siempre te recomiendo volver a intentarlo. Después hay que encontrar el balance entre seguir intentando y dejar ir. Es un balance que tenés que encontrar, decir: bueno, voy a seguir probando hasta cierto punto, y si no, buscaré otro camino. Eso también es lo que tenemos que ver: por dónde seguimos.
¿Qué errores cometemos al planificar alrededor de una beca?
Magali: Y también algo que he escuchado, que me parece un error, es cuando aplicás a estas cosas. A veces los procesos son muy largos y hay muchos filtros. Y vos aplicás y decís: bueno, mi año puede pasar… y ponés en hipotético tu año, ¿no? Porque si sale esta oportunidad… «…voy a tener que…», equis, «no me restan unos meses». Eso no existe. O sea, es trágico decir cosas que todavía no pasaron, digamos. Claro, cuando eso pase verás cómo lo resolvés, pero no pauses tu vida porque aplicaste a algo. Hasta que no salga, no existe. Lo más probable es que te digan que no.
Marina: Sí, sí, exactamente, vos sabés que pasa mucho eso.
La verdad es que tendemos a hacernos ilusiones muy rápido, y hay que mantener los pies realmente en la tierra. Estos procesos son muy competitivos. Como vos bien decís, la mayoría de las chances es que no te salga. Como te digo, de Chevening el porcentaje de probabilidad de ganarte la beca es entre 2 y 3%. Que eso no te detenga, por supuesto, porque también te puede detener decir: «No, ¿para qué lo intento?».
Pero después mantengamos los pies en la tierra y no nos autoboicoteemos, porque también pasa con gente que dice: «No, porque si me sale… Yo justo estoy en un muy buen momento laboral, entonces en realidad va a ser una complicación. ¿Sabés qué? Mejor no aplico». No, fijate: aplicá, a ver si llegás, y después, en última instancia, será un buen problema a tener el de decidir qué hacer. Viste que hay mucho de autoboicot a veces, de decir «no lo intento porque…». Exacto, hay que luchar contra eso.
Magali: Total. También otro problema que veo como un error, o un sesgo, es cuando indexamos decisiones que son independientes. Por ejemplo, cuando alguien está mal en su trabajo y dice, situación hipotética: «Yo me quiero ir del país. Entonces aplico a la beca, y cuando me salga la beca dejo el alquiler donde estoy». Y empezás a mezclar un montón de temas que cada uno se resuelve por separado.
Marina: Claro, el escenario. Sí, sí, sí. Como, si te querés ir del país, por ejemplo: primero, salir de ese trabajo que no te gusta; dos, después resolvés tu vivienda; tres, después ves si te sale la beca. Pero no… «…voy dejando… no renuevo el contrato de alquiler por si me sale la beca».
Magali: Claro, no le adjudiquemos todos los problemas de tu vida a la pobre beca.
Marina: Claro, a la pobre oportunidad. Tal cual, hay que tener en eso un poco la cabeza fría, hacer compartimentos y diferenciar. Y además, la verdad es que para dedicarle el tiempo y el esfuerzo que amerita este tipo de proyectos tenés que estar bien, tenés que estar enfocado, tenés que tener el tiempo.
Si estás atravesando un proceso duro a nivel personal, puede ser muy difícil que te salga, porque no estás en tus mejores condiciones. Si vos no podés resolver tu vida, imaginate cómo vas a convencer a otro de que resuelva tu vida, ¿lo entendés? Es muy, muy importante estar en un buen momento, porque, como mencioné antes, va a ser un proceso de introspección. En ese camino de aplicar y escribir una carta de motivación, un ensayo, si mirando para adentro lo único que ves es malestar, va a ser muy difícil proyectar una idea que venda… …viste, un proyecto que convenza. Entonces también es muy importante estar preferentemente en un momento que sea positivo, de cambio, de reflexión. Y además, otra cosa que creo que vale la pena mencionar: a veces la gente piensa en la beca como irse del país, como la solución para irse del país.
¿Qué no hay que decir sobre quedarse en el país?
Marina: Y no es así, porque el 99% de las becas te exigen como requisito que vuelvas a tu país a aplicar lo aprendido. No te estás yendo del país para siempre. Y eso es muy importante, porque también tenés que tener cuidado de dejarlo reflejado cuando apliques. Tenés que pensar que la entidad que financia esta oportunidad educativa no te va a financiar un máster en el Reino Unido para que te quedes en el Reino Unido: ellos quieren que vuelvas a la Argentina a implementar lo que aprendiste. Entonces hay que ser muy, muy inteligente para alinear tu discurso y tus objetivos con eso. Nunca vayan a poner en una beca que… …sueñan con irse a vivir al Reino Unido y tocar la guitarra en el subte. Por favor, ¿me entendés? Entonces, tal cual, tenés que ver tu objetivo. Si tu objetivo es irte del país porque te querés ir, la beca no necesariamente es el camino que te dé esa solución.
Magali: Y si ese es tu objetivo, espectacular. Pero fijate qué decís, porque te vas a… Además, ¿en países como… …el Reino Unido o Estados Unidos es hipersensible esto de quedarse sin visa, o cómo hacés para tener una visa para quedarte?
Marina: Entonces no les vayas a decir que te querés quedar ahí, porque ellos van a proteger a sus ciudadanos y no quieren que nadie les saque el trabajo que sería de sus ciudadanos. Es una ridiculez, pero así funciona conceptualmente. Entonces no les digas que te querés quedar ahí. No, por favor, esa es la lección uno de las becas: nunca digas que querés irte al país y quedarte ahí. Siempre tu objetivo, que es realmente el que deberías tener si seguís… …el propósito de la beca, es aprender para implementar en tu país. Y además, no olvidemos que estamos en un contexto mundial delicado y de tendencias restrictivas en materia migratoria, y particularmente en el Reino Unido está habiendo un movimiento muy fuerte de restricción migratoria. Entonces es un tema delicado.
Magali: Claro, hay que tenerlo en cuenta, totalmente. Lo mismo que en el aeropuerto. ¿Vas a hacer el chiste de la bomba? Nunca. No vayas a hacer eso.
Bueno, tampoco vas a decir eso, viste, lo típico de cosas que no tenés que decir. Pero tampoco decir que te querés quedar en el país, porque… Claro, no digas que estás yendo a ver qué onda. Te pegan media vuelta y te meten en el avión de nuevo para que te vuelvas a tu país. Trucos: escuchame, ¿cómo hacemos para hackear el acceso a la información? Alguien que está escuchando por primera vez que existe Fulbright, que existe Chevening, ¿cómo hace para entrar, de forma concreta, a donde están y se mueven esas oportunidades?
Marina: Bien, para mí la clave…
¿Cómo hacer networking que funcione?
Marina: Mirá, hay una frase muy conocida que es: «No importa lo que sabés, sino a quién conocés». Qué mejor para saber cómo lograr algo que preguntárselo a alguien que ya lo logró. Es clave conectar con gente que identifiques que hizo lo que vos querés hacer. Pero ahí entra en juego un tema muy importante, que es el famoso networking, la conexión de redes, donde hay principios básicos que tenés que seguir para que ese intercambio sea productivo. Hay reglas básicas del networking que creo que es importante que todos sepamos, que fui aprendiendo a lo largo de mi vida en base a evidencia empírica, de ver qué es lo que realmente funciona. Por ahí me sale natural, porque creo que personalmente tengo facilidad, pero identifiqué qué es lo que mejor funciona. Para empezar, una cosa muy importante que la gente tiene que entender del networking: jamás le tenés que pedir algo a alguien que no conocés. Jamás.
Primero tenés que encarar una conexión demostrando interés genuino en la persona: de aprender de esa persona, de preguntarle su experiencia, de conocer cómo lo hizo, sin pedirle nada. Si no te conoce, vas a generar mala impresión. Tenés que estar dispuesto incluso a ayudar y ofrecerle valor a esa persona antes que pedírselo.
Meto entre paréntesis un concepto muy importante que promueve un psicólogo organizacional muy conocido, que se llama Adam Grant: el concepto de los givers y los takers. Eso es en inglés; givers significa los que dan, y takers, los que toman. Jamás, jamás querés ser conocido como la persona que se aprovecha y está siempre pensando en qué puede obtener de los demás. Por el contrario, cuando sos ese tipo de persona que le da al otro, le generás a esa persona ganas de ayudarte. Y ahí es cuando el networking funciona. Eso por un lado: no ser un taker, sino un giver, dar. Después, tener interés genuino por la persona, interesarte en lo que el otro tiene para decir, y enfocarte no solo en lo que hace, en a qué se dedica, sino… …en las experiencias que esa persona vivió. No hay nada más importante que sentir que alguien te está escuchando en una conversación, y no que están queriendo ver cómo te pueden sacar provecho. Otra cosa que aprendí, que creo que es clave: es mucho más valioso hablar mucho con pocas personas que hablar poco con muchas personas. ¿Viste cuando llegás a un salón y hay un montón de gente, y decís: «Bueno, voy a ir a hablar un poco con cada uno»?
No, no. Idealmente tendrías que haber hecho una inteligencia previa de la gente que está en ese lugar e identificar de entrada a quiénes te interesa conocer, a quién te gustaría hablarle, y tratar de ir a conectar con esas personas. Y de vuelta, no desde «bueno, voy y te entrego mi tarjeta de negocios», como se hace en Estados Unidos, y que sea todo un intercambio así, utilitario y rápido. Tratá de conectar de manera genuina con menos personas y de manera más profunda.
Y por último, otra cosa que para mí es muy importante: tenés que ser una persona con la que dé gusto hablar, que tenga experiencias y habilidades que compartir, y ser el punto de referencia de esa persona. Eso va a hacer que la otra persona tenga ganas de hablar con vos cuando se le viene a la cabeza un tema que tenga que ver con lo tuyo, por ejemplo.
Suponete que no nos conocíamos, yo escuchaba tu podcast, estoy planeando un cambio en mi vida laboral y sé que vos sos la persona para hablar de eso. Entonces, identificar en qué le podés servir a la persona. Bajando un poco a la realidad, decís: bueno, ¿cómo hago para contactarme con la gente que ya logró ese camino? Un ejemplo más fácil y básico: un mensaje de LinkedIn. Agregarlo con una nota corta, concisa, acercarte y decirle «hola». Si identificás puntos en común, es clave mencionarlos.
«Noté que fuimos a la misma universidad, hicimos el mismo programa, tenemos puntos en común. Me interesa saber, me genera admiración tu trayectoria, me encanta la organización en la que trabajás». «¿Nos podríamos tomar un café virtual?» Eso ya es más agresivo, eso ya es muy al punto, pero lo he hecho también. Si querés ser más sutil: «Me encantaría hacerte un par de preguntas sobre cómo llegaste hasta ese lugar». Muchísima gente acepta, y no hay que tener vergüenza de hacerlo.
Mucha gente tal vez no te va a contestar; por eso tenés que tratar de abrir el abanico y escribirles a muchas personas. Pero así es como lográs conectar con gente que te va a abrir puertas. Esa es la manera de hackear el sistema: siendo inteligente en cómo conectar con esa gente y siguiendo esos principios básicos de tratar de aportar valor también, y no solo quitarle y pedirle al otro. ¿Me explico?
Magali: Sí, ese es un buen ejemplo de mensaje para el que está preguntando: «Bueno, lo identifico, ¿y ahora qué hago?». Acá tenés el template.
Marina: Claro, y literal, hay templates: googleás «plantilla de mensaje en LinkedIn para pedir consejo profesional», literal. Bueno, ni hablar. Exacto, la inteligencia artificial es clave; creo que todos la necesitamos en nuestro día a día.
Magali: Decime, ¿cuál fue la mejor puerta que lograste abrir por networking?
¿Cómo ganó Marina la pasantía del BID y Chevening?
Marina: Bien, mirá, fue una cadena de puertas que se abrieron, porque a veces una abre otra, y esa abre otra, ¿viste? A mí me pasó que en 2018… …tuve la oportunidad de viajar un tiempo a Estados Unidos, y cuando estuve ahí me puse a ver: bueno, ¿qué puedo hacer en función de mi perfil? Me puse a investigar por motu proprio y encontré el programa de pasantías del BID.
Le metí toda la preparación: vi videos en YouTube, leí blogs, contacté a gente. Me presenté, era un programa muy competitivo. Hacé de cuenta que es muy similar a Chevening, pero para hacer una pasantía rentada en este organismo internacional. Y lo logré. La verdad, no podía creer que lo había logrado. Y me pasó que conocí gente tan interesante en esa oportunidad, una camada de 30 personas de toda Latinoamérica, muy similar a lo que vivimos en Georgetown. Gente de distintos perfiles que me abrió la cabeza. Una de esas personas me habló de la beca Chevening; yo no la conocía. Yo le hablaba del Reino Unido y me dice: «¿Y conocés la Chevening?». Y aparte, mirá, yo era grande ya, para que vean que no tenés que haber tenido tu plan delimitado desde los 15 años. Yo tenía 28 años.
Escuchen esto: en 2018 yo tenía 28 años, y dije: «Uy, esto es para mí». Y de vuelta, megainvestigación: contactar gente, aprender, leer, ver la página de Chevening de la A a la Z. Y eso me abrió la cabeza a un montón de otras cosas que había. Y después, cuando me gané Chevening… …realmente el efecto multiplicador fue increíble, por la gente que conocés allá. Ni hablar de la camada de argentinos con la que te vas, pero allá eran alrededor de 3000 becarios de todo el mundo, porque Chevening ofrece oportunidades en más de 150 países. Entonces es impresionante la cantidad de gente que se va con ese programa, la gente que conocés en la universidad, las experiencias que vivís. Eso después te abre un montón de puertas. Y otra cosa que me ayudó mucho es que me quedé muy en contacto con la Embajada británica, por una obligación moral que sentí de devolver un poco todo lo que recibí.
Me sumé a la Asociación de Alumni de Chevening de Argentina, en la comisión directiva, organizando eventos de networking, promoviendo oportunidades laborales en la red de alumni, y un montón de cosas más. Viste, son como bloques que vas construyendo y que se concatenan. Por lo menos a mí me pasó que fue una experiencia que después desencadenó otras múltiples experiencias y oportunidades.
Magali: ¿Cuándo te das cuenta de que es momento de, entre comillas, frenar con este…
¿Cuándo frenar de aplicar a becas y cuál es el costo de oportunidad?
Magali: …perseguir beca tras beca? Onda, soltar.
Marina: Ah, sí. Claro, ya, sí. Bueno, es un balance que depende un poco de tu momento personal. Si te menciono mi ejemplo, que estoy en mis treinti… vamos a mantener un poco el misterio, pero pueden sacar la cuenta, porque ya dije lo de 2018. La verdad es que estoy en un momento donde mi beca ideal es como la que nos ganamos de Georgetown, que fue de dos meses. No estoy para una beca de uno o dos años, porque tengo una vida armada, tengo una carrera, mi trabajo, mi rutina. Depende del momento de la vida en el que estés. Si estás en tus veinti, es el momento más exploratorio, donde uno está más en la búsqueda de oportunidades.
Pero creo que, siempre y cuando no entres en una espiral donde simplemente estás evadiendo la realidad y no querés asentarte en ningún lado, está muy bueno que aproveches las oportunidades que te salgan. Porque además hay un tema, un sesgo positivo de haber ganado becas: la organización que te ofrece una beca… …ve que te ganaste una beca anterior y dice: «Esta persona ya se ganó una beca, ya tiene un sello de calidad», entonces suma unos puntos. Hay un sesgo positivo: cuando una persona se ganó varias becas, significa que otras entidades ya hicieron un proceso de selección competitivo y ya pasó ese filtro. Entonces: «Ah, bueno, tiene la capacidad de ganarse esa beca». Hay como un círculo virtuoso de retroalimentación: si te ganás una beca, tenés chances de ganarte otra. Eso es algo que he visto en muchos casos de gente que dice: «Bueno, ¿pero por qué le siguen dando becas?». Y bueno, es por eso, porque nadie se quiere perder de darle una beca a esa persona.
Pero bueno, es una decisión personal. Después llega un momento en que decís: bueno, ahora tengo que poner en práctica y cosechar un poco todo lo que…
Magali: …aprendí, ¿no? Claro, muy linda la facu, pero de acá en adelante a laburar. No somos Wanda Nara, hay que laburar, hay que ganarse el pan. Y sí, olvidate. Porque también, y este es como mi momento polémico, hay una parte de todas estas cosas que es muy ficticia. ¿Qué cosa, la vida de la beca? Ah, sí, es una mentira, no es la vida real, es un paréntesis en tu vida. ¿O sea, no?
¿Es real eso de presentar proyectos? A veces son verdad. Yo siento que en mi caso, que me fui con vos, con Tiene que haber algo más, era real. Pero hay muchas veces donde los proyectos son ficticios, y no significa que por la beca mejores tu proyecto, lances el proyecto o eso exista, ¿no?
Marina: Claro, obvio, la vida real es otra cosa. Tal cual, o sea, de hecho… …el año que te vas de beca, o el tiempo que sea, es como un paréntesis en tu vida; hay que aprovecharlo porque no se vuelve a repetir. Eso de vivir sin preocupaciones, o que tu preocupación sea ir a la facultad y que te vaya bien en el ensayo, sin obligaciones más allá de eso, con tus horarios y tu forma de organizarte, después no existe.
Magali: Sí, es así, tal cual. Es una buena definición la que diste.
¿Y cuál es para vos el costo de oportunidad de participar de estas cosas, también cuando vas avanzando en tu carrera?
Marina: Sí, mirá, sin dudas el costo de oportunidad es mayor mientras más desarrollado estés en tu profesión, ¿no?, y en tu carrera.
Conozco casos de gente que consiguió ganarse una beca justo cuando le acababan de dar el ascenso a su posición soñada, y decidieron declinar la beca. Y está perfecto, porque tiene que ver con tus prioridades. Además, otra cosa que pasa: conversando con alguien hace poco, me dijo que había pensado lo de la maestría, pero obtuvo su trabajo soñado muy pronto. Entonces se dio cuenta de que, en realidad, el máster o el doctorado, lo que quieras, es un medio y no un fin.
No querés tener un máster por tener un máster; lo querés por lo que te va a ayudar a lograr. Es un medio para lograr un fin. Entonces, si de entrada llegaste a tu fin, bueno, tal vez no necesitás eso, ¿me entendés? Depende mucho del tema del costo de oportunidad. A mí personalmente me pasó que Chevening me vino en el momento perfecto de mi vida.
Yo estaba justo en un impasse. Estaba en Estados Unidos, a punto de volverme a Argentina. Tenía que retomar la búsqueda laboral, pero a la vez quería cambiar un poco el giro.
Hace mucho tiempo que estoy en el mismo campo profesional, pero quería darle una vuelta a mi formación académica, hacer algo un poco más blando. Yo soy contadora, tengo un máster en finanzas, quería estudiar un poco de ciencias sociales, políticas. Y me vino en un momento muy bueno, porque el costo de oportunidad era muy bajo. Para mí era todo ganancia ganarme la beca. Pero te puede pasar que te encuentres en esa disyuntiva, y tendrá que ver con tus prioridades. Una cosa que sí hay que considerar es que las becas te las ganás una vez y no sabés si alguna vez te la vas a volver a ganar.
Entonces, ojo con dejar pasar un tren y después arrepentirte, porque puede pasar también.
Magali: Voy entonces con la última pregunta, que es cómo cerramos este capítulo. Un último mensaje de algo que hayamos dicho, o no, pero que quizás quedó en tu cabeza, y este sea el momento de decir: si escuchaste hasta acá, no te olvides de esto, que es muy importante.
Marina: Yo creo que si algo se tienen que llevar de esta charla es no dejar que tu percepción propia de las limitaciones que existen en tu vida, en el mundo, te impida intentarlo realmente. Si intentás y fracasás, es aprendizaje; si no lo intentás, no es nada en tu vida, no te sirve. Así que… …lo que más importa es intentarlo, y si realmente ves que no está funcionando, buscar la manera de hacerlo funcionar. Ya sea si tu objetivo es cambiar y buscar un trabajo remoto, pivotear en tu carrera aunque no te lo permitas porque es más tradicional; o si querés la oportunidad académica para estudiar afuera: buscar cómo hacerlo, cómo potenciar tu perfil, cómo mejorar tu experiencia, tu escritura, cómo practicar. No dejar que los prejuicios y los sesgos que nosotros mismos nos ponemos nos limiten en buscar oportunidades. Nada determina que vos, porque venís de tal provincia, de tal lugar, no puedas llegar a donde querés llegar. Por supuesto que hay realidades que sí nos limitan, y no estoy desconociendo eso. Lo que quiero decir es que no… …no detengamos nuestro propio progreso por miedo a no estar a la altura, a no tener la capacidad. Todo lo podemos lograr si trabajamos para eso, si somos estratégicos y nos ocupamos de buscar la forma de potenciar nuestro perfil para explotar nuestras habilidades. Eso creo que es algo que me gustaría dejar en claro como aprendizaje.
Magali: Me encanta, me encanta. Si está en tus posibilidades, aplicá, y que el otro te diga que no, y no vos mismo decirte que no antes.
Exactamente. Mandá y esforzate. Eso sí, porque si vas a mandar fruta, ahí ya no. Tenés que meterle rosca. Eso, por ahí, viste: «Ay, qué fiaca hacerme un video de un minuto y medio». Hablando de MásBecable. Pero bueno, lo tenés que hacer. Es así.
Total, espectacular. Bueno, gracias, Mari, por venir y contar todo esto. Qué divertido.
Marina: Gracias por invitarme. Me encantó. Espero que le guste a la gente, y bueno, muchas gracias de nuevo por la invitación.
Magali: Te pueden mandar un mensajito por Instagram, a MásBecable, o directo por LinkedIn si son más formales.
Marina: Bien, pero en LinkedIn van a ver mi perfil más serio, más profesional. En Instagram van a ver cualquier cosa, mis reels con filtros y cosas más distendidas.
Ahí va, espectacular, gracias.
Gracias a vos, chau.
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Preguntas frecuentes sobre este episodio
¿Quién es Marina Ponce y de qué habla en este episodio?
Marina Ponce es de San Luis, Argentina. Se graduó como Contadora, tiene experiencia en prevención de lavado de activos y compliance. Durante los últimos años, trabajó remoto para bancos en Argentina y Estados Unidos. Realizó su magíster en University College London y Georgetown. En su instagram MasBecable, comparte estrategias sobre cómo potenciar tu perfil para tener becas. Dentro de su experiencia, obtuvo becas en el BID, Chevening y Georgetown University.
¿Dónde escuchar el episodio completo con Marina Ponce?
El episodio completo se puede escuchar gratis en esta misma página, y también en Spotify, Apple Podcasts, YouTube e iVoox, donde está el podcast Tiene que haber algo más.
