María Julia Bearzi

Bio María Julia Bearzi

María Julia es Licenciada en Administración de Empresas de la Universidad Nacional de La Plata. Tiene una trayectoria de más de 19 años trabajando por el desarrollo emprendedor en la fundación Endeavor. Fue la responsable de Desarrollo Institucional y, desde 2016, es Directora Ejecutiva de esta organización. 

Además, tiene una amplia trayectoria en educación emprendedora en universidades como Universidad Católica Argentina (UCA) y Universidad Torcuato di Tella (UTDT). Hoy desarrolla el programa Ventures Academy en conjunto con la Universidad de San Andrés y dicta la cátedra Desarrollo de Negocios en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) Está casada y es madre de dos hijos.

Conectá con ella: https://www.linkedin.com/in/mar%C3%ADa-julia-bearzi/

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María Julia Bearzi


De qué hablamos con María Julia Bearzi:

  • Volver a estudiar formalmente
  • No tener expectativas sobre el futuro
  • Ser directora ejecutiva en Endeavor
  • Construcción de confianza
  • El éxito para ella
  • Quiénes moldearon su forma de pensar
  • Proyectos que vió desde Endeavor
  • Aprendizajes de ver emprendimientos
  • Como empezó a trabajar en Endeavor
  • Balance con su familia
  • Su optimismo
  • La historia de sus padres desaparecidos en la dictadura de Argentina
  • Resignificar historias
  • Aprender a vivir con incertibumbre
  • Participar en juicios como hija de desaparecidos
  • Limitantes y riesgos
  • Sus mejores momentos profesionales
  • Aportar un granito de arena al país
  • Costo de oportunidad
  • Cambiar su equipo interno
  • Qué le cuesta hacer y que le dió orgullo
  • Sus rutinas

Recomendaciones

Menciones

  • Guibert Englebienne
  • Martin Migoya
  • Silvia Torres Carbonell

Transcripción

María Julia Bearzi es licenciada en Administración de Empresas y directora ejecutiva de Endeavor Argentina, donde trabaja hace 19 años. En el episodio cuenta cómo pasó de organizar eventos a dirigir la fundación, qué aprendió viendo crecer unicornios y cómo su historia como hija de padres desaparecidos, con un hermano todavía buscado, le enseñó a resignificar y a vivir con incertidumbre.

Introducción

Julia: Bueno, saber que también mi trabajo y el del equipo de Endeavor, que es un equipo espectacular, aportan un granito de arena a lo que hoy necesita la Argentina.

Los jóvenes, ¿no? Los nómades me encantan, pero también me encantaría que vuelvan. Que puedan adquirir conocimientos, herramientas y experiencias en el exterior, y después poder volcarlos para tener un futuro mejor para la Argentina.

O sea, la puerta de salida sí, pero la llegada también.

Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. ¿Te pasó alguna vez que te quedaste pensando que tiene que haber algo más en la vida? En este podcast analizamos las historias de profesionales de todo el mundo que se transformaron y viven más alineados a sus valores.

Contamos historias y desarmamos cómo lo hicieron. Enterate del detrás de escena y mis reflexiones en el correo semanal, sumándote en tienequehaberalgomas.com/correo.

Esta semana charlé con María Julia Bearzi. Ella estudió Administración de Empresas e hizo una carrera dentro de Endeavor de casi 20 años. Hablamos de cómo es estar como directora ejecutiva, qué aprendió de ver tantos emprendimientos pasar y su lado más personal. Su historia es un tiene que haber algo más diferente a todo lo que veníamos escuchando, así que yo, feliz de poder agregar otra perspectiva. Esta conversación va a estar en audio y en video. La podés buscar en las plataformas de podcast, en YouTube y en redes sociales.

Buscanos en arroba tienequehaberalgomas y contame qué te parece el capítulo. Hola, Julia, bienvenida a Tiene que haber algo más, muchas gracias por venir hoy a conversar conmigo.

María: Hola, amada, un gusto estar acá y ojalá que tengamos una conversación interesante para tu audiencia.

Magali: Vamos, empecemos presentándote. ¿Querés introducirte vos, quién sos, para los que no te conocen?

María: Dale. Soy Julia Bearzi, soy licenciada en Administración. Estoy casada, tengo dos hijos, una hija de 15 y un hijo de 12, y trabajo en la Fundación Endeavor como directora ejecutiva hace casi seis años.

Julia: ¿Y qué más? Estoy estudiando también, estoy nuevamente en el ruedo de los estudiantes: estoy haciendo un MBA en la Universidad de San Andrés, que me tiene muy entusiasmada y muy ocupada también.

¿Cómo es volver a estudiar después de 20 años de carrera?

Magali: Bien, ¿cómo es para vos volver a estudiar formalmente?

Julia: Y, lleva un montón de fuerza. Al principio sí tenía mucho, mucho temor, te digo la verdad, y también me planteaba «no es para mí», porque la edad promedio de mis compañeros está bastante por debajo de la mía. Pero sin embargo, bueno, fue con muchas preguntas, mucha incertidumbre al principio, y ahora me encanta. Me encanta, porque me siento primera, participo en todas las clases, soy muy activa, tengo un grupo muy lindo, muy lindos compañeros y compañeras. La verdad que lo estoy disfrutando un montón. Y la experiencia que uno va teniendo en este recorrido laboral te aporta mucho, te aporta mucho. Y la otra cuestión es que creo que todos los que lo están haciendo tienen muchas expectativas sobre el futuro de sus carreras, y yo no tengo esa presión.

Hoy estoy muy contenta con lo que hago, estoy muy contenta en la posición en la que estoy. No quiere decir que no pueda cambiar, pero hoy estoy muy contenta y no tengo esa presión de cuál va a ser, o sea, qué herramienta me va a ayudar el MBA. Así que lo estoy haciendo solamente como esponja, viste, para adquirir nuevos conocimientos, para estar actualizada, y nada.

Y en el camino me voy dando cuenta que nunca es tarde para estudiar, que está buenísimo, así que lo estoy disfrutando y aprovechando.

Magali: Qué bien, espectacular. Muy bueno.

Bueno, además, esto de no tener la presión es súper interesante. Porque además vos estás dentro del top número uno de Argentina. Quiero saber cuál es el mayor desafío para vos de estar como directora ejecutiva de Endeavor.

María: Bueno, me encanta lo que hago, me encanta. Estoy en un ecosistema, el ecosistema de emprendedores. Si querés, contamos en un minuto qué hace Endeavor. Endeavor es una ONG de origen americano que tiene 40 capítulos alrededor del mundo, y a mí me toca dirigir el capítulo de la Argentina.

¿Qué hace Endeavor por los emprendedores en Argentina?

Julia: Trabajamos para promover el desarrollo socioeconómico del país a partir de la actividad emprendedora, y eso lo hacemos con distintas dimensiones de apoyo.

A los emprendedores. No siempre estamos hablando de emprendedores de tecnología, pero sí de los que escalan, que crecen, que pueden sortear los desafíos de la coyuntura local y expandirse internacionalmente. Ese es un poco el target al cual ayudamos y al cual nos dirigimos. Y el ecosistema de emprendedores de la Argentina es un ecosistema muy vibrante, muy robusto, que tiene muchos años de desarrollo. Tengo la suerte de que, bueno, estoy hace 19 años en Endeavor y te diría que he visto el crecimiento y el desarrollo de este ecosistema, así que eso es muy interesante.

A los que hoy son unicornios los he visto muy chiquitos. Y entonces tener toda esa película a mí me da una perspectiva muy interesante y muy rica, así que también puedo hablar con propiedad y con autoridad y decir que tenemos un ecosistema emprendedor espectacular en Argentina. Y sí, es una posición desafiante donde hay que estar todo el tiempo actualizada.

También por eso es interesante seguir estudiando. Obviamente se lo recomiendo a todo el mundo.

Cualquiera sea el campo de desarrollo profesional en el que esté, la verdad es que seguir actualizándose es buenísimo. Yo estoy un poco obligada a eso porque todo el tiempo voy conociendo nuevas empresas, nuevos emprendedores, que van muy rápido. Son muy ágiles, viste, el dinamismo de la actividad emprendedora marca un poco esa cancha, y hay que seguirle el ritmo.

Eso es desafiante, pero es muy interesante porque además, sin desconocer la coyuntura del país, que siempre es difícil y en este momento quizás un poco más que siempre, estar en contacto con los emprendedores… Los emprendedores van para adelante y eso también te llena de energía. Viste, te nutre de una energía positiva que está buenísima, así que me siento también una afortunada por estar en este espacio, en este rol.

Me encanta, la verdad que lo disfruto muchísimo.

¿Cómo se construye confianza en un ecosistema de mayoría masculina?

Magali: Bien. Vos estás en una industria donde, por estadística, hay más hombres que mujeres. ¿Cómo hiciste vos para construir confianza a través de los años, sobre todo en posiciones de liderazgo?

María: Bueno, creo que haciendo las cosas bien, un paso a la vez. También, viste, sin apurarte. Como te contaba antes, estoy hace 19 años en Endeavor. Diría que entré haciendo café, literal, y un café horrible. Así que, por suerte, dejé de hacer café rápidamente y después…

Julia: Fui generando confianza con las personas. La red de Endeavor es en sí misma el activo más importante que tiene: la red de personas. Y la palabra que usaste me parece que es clave: saber relacionarse desde la confianza.

Eso creo, desde la confianza y la transparencia.

Y bueno, ser uno mismo: lo que sabés, lo sabés; lo que no lo sabés, lo tratás de aprender. Me parece que eso hizo que también hayan confiado en mí.

Para abrirme oportunidades, ¿no? Y la segunda cosa que quiero decir, que creo que también es importante… Está buenísimo que te abran las oportunidades, pero también uno se tiene que animar, tiene que tener la autoconfianza suficiente para animarse a aprovechar esas oportunidades.

Y ahí creo que es un poco de las dos partes, ¿no? De las personas que me abrieron el camino, que confiaron en mí, pero también tener la seguridad de decir: bueno, yo voy a poder con esto, voy a poder con este desafío. A pesar de un montón de cosas, como por ejemplo esto que decís vos: es un ámbito donde la presencia masculina es mucho más fuerte que la femenina.

Pero bueno, no ha sido ese un impedimento.

¿Por qué? Porque confío en mis capacidades.

Y confío en que las que no tengo las puedo desarrollar. Eso creo que es importante.

Las oportunidades que se te abren y el animarse a aprovecharlas.

Magali: ¿Y qué le dirías a… ¿Alguna mujer que quizás está pasos más atrás que vos?

Con falta de autoconfianza, que esto pasa un montón.

María: Sí, bueno, yo creo que hoy, mirá, así como hablo de la importancia de la capacitación continua, también creo que hay que trabajar mucho sobre los skills personales, ¿no? Esto que hablaba antes de la autoconfianza. Y yo creo que eso se trabaja también en la medida en que uno esté convencido de que esas metahabilidades, por decirlo de alguna manera, también te van a ser necesarias para tu camino profesional y también personal.

Julia: A mí la autoconfianza, la seguridad, el animarse también me ha ayudado en general en mi vida. O sea, no solamente para lo profesional. Así que, yendo a tu pregunta concreta, la recomendación sería también trabajar en el autoconocimiento, en la autoconfianza, en fortalecer también la cabeza haciendo otras cosas, ¿no? No solamente estudiar o trabajar, sino también desarrollándote como persona en otros espacios que te interesen. En lo deportivo también, incluso, que creo que es muy saludable para la cabeza. Y animarse, que creo que no lo tenemos siempre, ni los hombres ni las mujeres. Animarse es mi mayor consejo, y saber… Que todo se puede aprender y todo se puede desarrollar, y desde esa premisa, creo que el mundo es nuestro.

Magali: Me gusta esta lectura más 360 de lo que tenemos que construir como personas, y con esto se me ocurre…

¿Qué es el éxito y quiénes te enseñan a pensar en grande?

Magali: ¿Cuál sería para vos una definición de éxito en tu vida?

Julia: Uy, qué pregunta. Para mí, bueno, el éxito es… Soñar con algo y poder lograrlo, poder conseguirlo. Y en el camino tratar de hacerlo con alegría, viste. No quiero decir «ser feliz» porque definir la felicidad también es muy difícil; nos meteríamos en un terreno del cual no podríamos salir en este rato que vamos a hablar. Pero creo que, mirá, para mí el éxito es levantarme a la mañana contenta con lo que soy y con lo que voy a hacer. Eso para mí es una medida de éxito. Viste, levantarme contenta y decir: bueno, lo que estoy haciendo vale la pena.

Lo que soy, lo que he construido, vale la pena, y lo que le puedo dejar a mis hijos como ejemplo.

También vale la pena. Para mí eso ya es éxito; eso también se acerca a la felicidad.

Magali: ¿Y si te digo que me digas… Qué personas influenciaron tu forma de pensar? Pueden ser personas cercanas o puede ser alguien que hayas leído en Internet.

María: No, a ver, la verdad es que tengo ejemplos muy cercanos. No sé, ¿querés que dé nombres o no?

Magali: Como vos quieras.

María: Mirá, varios emprendedores que he conocido a lo largo de mis años en Endeavor. En materia profesional, te diría que varios de los emprendedores que he conocido me enseñaron esto.

Julia: A salir del statu quo, a pensar en grande, siempre pensar en grande. Da el mismo trabajo pensar chiquito que en grande, así que pensemos en grande. Animarse a ir por más.

Y esto de que no hay ningún imposible, no hay ningún imposible, nunca un no como respuesta. Y ahí te diría Martín Migoya y Guibert Englebienne, los fundadores de Globant, con quienes tengo relación hace muchos, muchos años, casi desde la fundación de su compañía. Yo creo que marcaron mucho mi desarrollo profesional, y también fueron algunos de los que me abrieron oportunidades muy interesantes. Así que en lo profesional, por ahí, te diría eso. Y después, personas importantes en mi vida que también marcaron lo que soy: mi abuela paterna.

Mi abuela paterna ha sido una persona súper clave en lo que soy como persona, y también en esto que hablaba antes, ¿no? Esto de animarse, de no tenerle miedo a nada, que tenés todo por delante. Esas creo que han sido cuestiones que también traigo de mi casa. Y estudiar también: mi abuela siempre, siempre, siempre «estudiá, trabajá, tenés que tener lo tuyo». Te estoy hablando de una persona que falleció hace un par de años a los 96, otra generación realmente. Sí, mucha, mucha enseñanza de mi abuela paterna, mi abuela Beatriz.

Magali: Qué lindo.

¿Qué se aprende de ver crecer a los unicornios argentinos?

Magali: Sí. En estos 19 años, y ahora que mencionaste a los fundadores de Globant, ¿cuántos proyectos estimás que viste pasar en 19 años?

María: No sé, ¡qué pregunta! No sé qué puedo decir, porque viste todo lo que existe en Argentina en 19 años. A ver, ¿todo lo que existe? No te diría. Bueno, nosotros tenemos un sesgo, como te decía al principio, muy fuerte hoy, o hace algunos años, hace diez años: todo lo que sea de base tecnológica. Así que te diría que sí, que he visto, he leído, me he interesado por conocer; quizás no los he conocido a todos. Porque, como te decía antes, felizmente el ecosistema emprendedor, y sobre todo el de base tecnológica de la Argentina, es muy sólido, muy consolidado.

Julia: Tenemos realmente, como siempre digo yo, los unicornios.

Más allá de este mote de criatura mitológica y fantasiosa, son reales en Argentina. Son reales. Los hemos conocido, están acá, están a disposición de cualquier emprendedor que quiera preguntarles. Los hemos puesto desde Endeavor en el spotlight muchas veces, y en toda la Argentina, porque eso no lo dije: también es interesante que la organización Endeavor Argentina es una organización federal. Tenemos oficina en Buenos Aires, pero también en otras cinco regiones, y doy fe de que a lo largo de estos años estos unicornios se han transformado en faros y en modelos de rol y de inspiración para todos los emprendedores de la Argentina. Y ya no solo de tecnología.

Así que eso me parece también interesante. Pero sí, conozco muchos, muchos, y cuando aparece alguno que no conozco, voy enseguida a leerlo. Incluso digo: «Ay, no se me puede pasar, lo tengo que conocer». Así que es un poco eso, la curiosidad también, que es una de las características mías.

Magali: ¿Sentís que alguna vez se te pasó…

Julia: Algún emprendimiento?

María: Puede ser. Y por ahí, mirá, nosotros desde Endeavor tenemos… Tenemos un proceso de selección que es muy estricto, y a nadie le gusta que le digan que no. Eso lo tengo clarísimo, porque a mí tampoco me gusta que me digan que no, y a algunos les hemos dicho que no en el camino, así que supongo que alguno se debe haber enojado. Pero bueno, con el tiempo creo que hemos podido limar esas asperezas. Y también digo: Endeavor es una organización que tiene recursos limitados, es una ONG, como te contaba al principio, y es un desafío todo el tiempo.

La sustentabilidad. Así que los recursos son limitados y tampoco podemos darle solución a todo el mundo. Pero bueno, desde ese lugar también tratamos de que todo el mundo entienda, o sea, que a los que les decimos que no también entiendan por qué.

Y que en otro ámbito de cosas trabajamos mucho. A algunos los ayudamos de manera enfocada, no a todos, pero a todos los que podemos tratamos de inspirar y de influenciar positivamente.

Bueno, eso.

Magali: Ok.

¿Qué aprendiste vos de ver tantos proyectos, de los cuales muchos crecieron radicalmente a través de los años?

María: Bueno, lo primero que aprendí es que se puede, que incluso desde Argentina se puede, y que incluso en condiciones coyunturales adversas como…

Julia: Como la del 2001. Hoy leemos en los diarios y hay bastantes similitudes con una crisis profunda, económica y social, parecida a aquellos años. Incluso en coyunturas muy difíciles, el emprendedor argentino se sobrepone… Y la rema y la gana. Entonces, viste, a veces algunos periodistas, algunas personas, me preguntan: «Che, pero ¿cómo puede ser desde Argentina, en este momento? ¿No es el momento ideal?». No, definitivamente nunca es el momento ideal para emprender. Pero a los hechos me remito: veo empresas tan emblemáticas para la Argentina, obviamente como Globant, como Mercado Libre, como Despegar y algunas otras que seguramente me estoy olvidando, que se gestaron y se desarrollaron a la sombra de la crisis del 2001.

Y sin embargo, hoy son lo que son. Entonces digo, me parece que eso tiene que ser de vuelta un faro y una luz de esperanza para muchos otros. Y no tiene que ser una traba ni una excusa de decir «bueno, no es el momento para emprender». El momento no es nunca, así que vamos. Hay que animarse, de vuelta. Viste, la palabra animarse.

Magali: Es como el común denominador.

María: Sí, sí.

¿Cómo se pasa de asistente a directora ejecutiva en Endeavor?

María: Cuando vos entraste a trabajar en Endeavor hace 19 años, ¿cuál fue tu primer rol y qué hacías, además del café?

Además del café. Bueno, trabajaba…

Julia: Hacíamos un evento que hoy se conoce con el nombre de Experiencia Endeavor, que es muy, muy grande hoy. Pero en aquel momento, año 2003, yo entré para asistir, para trabajar, para hacer lo que sea que hiciera falta, en lo que llamábamos la Conferencia Endeavor, que solamente se hacía en Buenos Aires en aquel entonces. Era un evento grande, pero no tan grande como es hoy, y donde tratábamos en aquel entonces de instaurar el tema, digamos. No era un tema en aquel momento.

Ni relevante ni interesante para la agenda pública ni para los medios. La palabra emprendedor era… Así que ahí empezamos nosotros. El IAE también, Silvia Torres Carbonell tiene un rol enorme y fundamental en la génesis.

Y allá por 2003 hacía eso: organizaba, colaboraba.

Estaba en el equipo de organización de la Conferencia Endeavor, y era una fundación muy chiquita. Hoy somos casi 30 personas en todo el país y en aquel momento éramos cuatro o cinco.

Magali: ¿Y cómo fue el proceso por el que pasaste de eso hasta donde estás hoy?

María: Y, mirá. A ver, otra de las características que tiene Endeavor, que por supuesto no va conmigo…

Julia: Soy la antítesis de lo que voy a decir: hay mucha rotación de la gente que trabaja en Endeavor. Porque claro, es un lugar donde podés generar muchas conexiones, podés desarrollar un conocimiento muy interesante con un montón de emprendedores, de modelos de negocio. La verdad que es un lugar muy lindo para trabajar. Y los chicos que trabajan hoy o que han pasado por Endeavor tienen la posibilidad de hacer un MBA… En vivo, siempre digo eso. Se parece bastante a un MBA y tenés la posibilidad de ver diferentes modelos de negocios, diferentes industrias verticales.

Que crecen, que no crecen, poder entender por qué sí, por qué no.

Pero además, es una fuente de conexiones muy interesante. Entonces vos, como profesional que trabajás ahí, tenés la posibilidad de visualizar cuál es tu siguiente paso, o sea, en qué área te gustaría trabajar.

Y abrir esa puerta, digamos, generar esa conexión para trabajar en eso. Entonces hay mucha rotación.

Pero yo me fui quedando. ¿Por qué? Qué sé yo, no sé, acá estoy, 19 años. Me fui quedando porque me encanta, porque ningún año hice lo mismo que el año anterior, porque en el camino me fui nutriendo de muchísima gente que siempre piensa en el futuro, que va para adelante, y eso me fue entusiasmando mucho y me fui quedando. Pasé después por el área de comunicación, que obviamente no estaba tan desarrollada como lo que… Digamos, lo que hemos podido construir también gracias a las redes sociales y a la cantidad de canales de comunicación que hemos ido sumando. En aquel momento era muy, muy, muy limitado, y ahí estaba yo. Y después pasé por todas las áreas, porque, te digo, éramos pocos, así que hacía de todo, y eso también me parece que es positivo, ¿no? O por lo menos en mi desarrollo profesional ha sido bueno tener un conocimiento amplio de toda la organización. Y después empecé a generar alianzas. Como decía antes, el fundraising de la organización, la sustentabilidad, siempre es un tema sobre la mesa, un tema que hay que estar mirando y ocupándose.

Así que muchos años también… Estuve con el foco puesto ahí, y me encanta. Me encanta vender porque confío mucho en el propósito de lo que hacemos. Me gusta generar alianzas con otras organizaciones. Así que bueno, un poco ese ha sido el recorrido. Y obviamente siempre en contacto con los emprendedores, con sus necesidades.

Y más para acá hemos desarrollado muchos programas de capacitación, que también me encantan.

Herramientas y conocimiento a gente que está buscando. Así que, bueno, nada, he hecho de todo, de todo, de todo en Endeavor, pero los sigo eligiendo.

Magali: Se nota, ¿no?

María: Sí, sí, obvio.

¿Cómo se equilibra un trabajo exigente con la familia?

Magali: ¿Mínimo vas a llegar al aniversario número 20?

María: Claro, tengo que llegar en marzo del año que viene; ya estamos casi, marzo 2023.

Magali: Bien. ¿Y cómo se va a celebrar?

María: Ay, no sé, no sé, le voy a tener que contar a todo el mundo así. No sé, que alguien me traiga una torta.

Magali: Por lo menos, sí, sí, mínimo. ¿Cómo hiciste estos años para balancear toda esta trayectoria profesional y a la vez tener una familia?

María: Bueno, se puede. Lo que uno quiere, se puede.

Y también esto, ¿no? Estar convencida de que el mejor ejemplo que les podés dar a tus hijos es trabajar y estudiar, como decía antes, y que te vean contenta. No sé, hoy mi hija mujer no conoce otra realidad, digamos. No se plantea otra posibilidad. Yo tampoco, si bien soy otra generación, ni hablar que la de mi hija, pero también que la tuya y la de las chicas con las que trabajo en mi equipo.

Yo tampoco nunca tuve otra. O sea, desde mi casa nunca tenía otra posibilidad que no fuera estudiar y trabajar; no entraba otra posibilidad. Pero si además podés hacer lo que te gusta, y eso se nota, creo que eso es el mejor ejemplo para tus hijos.

Y bueno, trabajás mucho, pero si te ven bien, está bueno, qué sé yo.

No sé, siempre digo esto. Y después, tener ayuda. Creo que esto también es fundamental, ¿no? Tener ayuda, porque los chicos tienen necesidades, hay momentos donde tenés que estar o donde alguien tiene que estar.

Entonces, eso también: tener ayuda, tener una red de soporte interesante. Porque hoy mis chicos son más grandes, pero cuando eran chiquitos sí era mucho trabajo, mucho trabajo y mucho desafío, porque alguna vez te decís: «¿Cómo voy a hacer con todo?». Bueno, nada, desde la premisa de que todo se puede. Y si hacés lo que te gusta, se puede.

¿De dónde sale el optimismo después de una historia de vida difícil?

Magali: Bien. Me encanta este optimismo con el que contás.

María: Totalmente.

Magali: ¿De dónde sale este optimismo, de dónde viene?

Julia: Bueno, te lo dije al principio, creo que mi abuela era una persona súper optimista. Y también, a ver, tengo una historia de vida difícil.

Te contaba por ahí al principio: soy hija de padres desaparecidos, busco un hermano que nació… En el secuestro de mi mamá; todavía no sé nada de ese hermano. Pero la esperanza es lo último que se pierde. Entonces eso, y después, desde una historia de origen difícil, una historia trágica, cruel… También podría seguir todo este rato que vamos a conversar adjetivando una historia que no fue fácil. Y yo creo que la palabra que… Que el hijo es la resignificación. Y desde ahí, la resignificación de una historia difícil hace que seas optimista, que vayas para adelante, que entiendas que la única posibilidad es pensar que se puede.

Siempre digo: la vida es el tango que se baila entre las circunstancias y lo que nosotros hacemos con eso. Y desde esa premisa es que la resignificación de lo que me tocó ha jugado un papel fundamental en mi vida. Así que desde ahí construyo todo el tiempo mirando al futuro. Ojo, no quiere decir que no me acuerde, o sea, ni reniego del pasado. Tengo la convicción de que es re importante mirar al pasado para construir el futuro, entender lo que pasó, entender lo que le pasó a la Argentina.

Como sociedad, porque es mi historia, pero es la historia de la Argentina.

Y creo que, a pesar de los hechos que marcaron mi pasado, necesité, o necesito… Bueno, la necesidad de vivir un presente y construir un futuro promisorio tanto para mí como para mis hijos. Así que desde ahí creo que elijo la palabra resignificación.

Magali: Ok. Primero, gracias por compartir esto. Quiero saber en qué otras cosas te moldeó a vos haber pasado por esta experiencia terrible de que tus padres desaparezcan en la dictadura que vivió Argentina.

María: Mirá, en qué otra cosa, bueno…

Julia: La historia que me tocó es la historia que me define, es la historia que soy. O sea, todo lo que soy parte de ahí.

Pero si querés, así como te elegí la palabra resignificación, también te puedo decir que… Creo que la otra cuestión… Vivir en la incertidumbre también es algo que he tenido que aprender a manejar. Digo, qué sé yo, a mí me encantaría poder enterrar a mis viejos o encontrar a mi hermano vivo. Con estas incertidumbres… Me acostumbré a vivir en la incertidumbre, y la Argentina es un país con muchas incertidumbres. Entonces, qué sé yo, desde ahí también digo, bueno, me hago la canchera, digo: ¿puedo? ¿Y después?

Y tratar de… O sea, tratar de ser mejor persona. De alguna manera, reivindicar la memoria de mis padres. Y es como lo hago, lo hago siendo… La mejor persona que pueda todos los días, haciendo bien las cosas, recordándolos también. Y esto también, como te decía antes, no borrar la historia. No soy de los que niegan la historia. Creo que hay que entenderla, hay que pensarla, para poder pararte hoy en un lugar que no sean arenas movedizas, porque eso también es un poco lo que genera la incertidumbre.

¿Cómo es declarar en los juicios como hija de desaparecidos?

Julia: Eso un poco. Sí, y sobre todo como sociedad: no olvidamos estas cosas para que no se vuelvan a repetir. Sin duda, sin duda. La verdad es que, como siempre digo, he tenido… La posibilidad, la fortuna, de haber podido participar en varios juicios donde estaban los casos de mi mamá o mi papá, en distintos juicios que se llevaron a cabo, obviamente, hace pocos años, porque… Son juicios muy nuevos. Pensá que pasaron 46 años, 45 años. En el 2014 participé, o sea que más o menos ayer. Y afrontar esa situación, que es muy, muy difícil, también lo pude hacer desde esto que hablaba antes, de cómo se conectan los mundos inconexos. Viste, cuando decís: «Uy, esto es muy difícil, no voy a poder. ¿Cómo afronto esta situación?». Bueno, vamos, puedo, voy a poder, y no tenerle miedo, y afrontar y tener la convicción de que la justicia es sanadora. Entonces, desde eso también decís… Bueno, esto lo tengo que hacer. Lo tengo que hacer por mí, por mis hijos, lo tengo que hacer por la Argentina. Y lo hice. No es fácil estar en un tribunal y… Y tener al lado a todas personas indeseables que, felizmente, fueron casi todos ellos sentenciados a cadena perpetua. No es fácil. Pero es re importante. La justicia creo que es un valor enorme y tenemos que seguir peleando por ella en todos los ámbitos. Y la memoria, la verdad y la justicia creo que son las banderas que han levantado las organizaciones de derechos humanos a lo largo de todos estos años. Las compro todas.

O sea, acuerdo con ellas.

Magali: Sí. Ni siquiera me puedo imaginar lo difícil que habrá sido pasar por estos juicios, pero quiero saber cómo fue para vos vivir esas experiencias.

Julia: Para mí fue, por un lado, esto primero.

Entender que era difícil, entender que lo quería, entender que me tenía que animar (de vuelta la palabra animarse) y que lo tenía que hacer también… Por la memoria de mis padres y por la memoria de los otros 30.000 desaparecidos. Y por la posibilidad cierta y concreta de que aparezcan los hermanos que nos faltan. A mí me faltaba un hermano, pero hay otros 300 chicos que también fueron robados en aquel entonces y que hoy… No conocen su verdadera identidad.

Por eso, desde ese lugar tenía un compromiso… Fundamental de hacerlo. O sea, me sentía con la obligación de hacerlo, y no era fácil.

¿Qué creencias limitantes hay que soltar para animarse a arriesgar?

Magali: ¿Y después, cuando podés, te sentís la Mujer Maravilla? ¿De qué creencias limitantes te deshiciste estos años?

María: ¿Qué creencias limitantes? Bueno, esto que te decía antes…

Julia: ¿Qué creencias limitantes? Nada. A ver, se puede con todo, hay que tratar, hay que proponérselo. Creo que lo vengo diciendo a lo largo de toda esta charla. Pocas limitantes.

Hay que asumir riesgos en todo lo que hacemos. Hay riesgo en todo lo que hacemos, y eso también es muy del ecosistema emprendedor. Siempre digo: el emprendedor argentino es como el protagonista de una película de acción, donde todo es incertidumbre, todo es riesgo, todo es velocidad. Nunca se sabe bien cuál es el final, pero termina bien. Así que limitantes, creo que… Sí, hay dificultades, pero hay que animarse a sortearlas.

Magali: ¿Se te viene a la cabeza algún momento en el que hayas hecho o logrado algo que digas: «No puedo creer que llegué hasta acá», o que conocí a esta persona, o que logramos…?

Mirá.

A nivel profesional, todos los años me entusiasma todo lo que hago, pero este año tuve la Experiencia Endeavor, que fue en el mes de mayo en la ciudad de Buenos Aires.

Vinieron 4.000 personas. Y la verdad es que no esperaba tanta gente. Y cuando estaba en la sala principal del lugar donde hicimos el evento, había tanta gente joven, porque además eso es otra cosa: no solo la cantidad, sino la juventud.

Y un poco me paré ahí adelante y dije: «Wow».

«Qué bueno esto. ¡Cuánto necesita la Argentina de esto!». Y sí, miré un poco para atrás, retrospectivamente, y dije: hago esto hace… 19 años. Pero la dimensión que tomó este año fue increíble. Obviamente un poco por la pandemia, porque hacía 2 años que no nos encontrábamos de manera presencial, pero también creo que no toda la responsabilidad de ese éxito es de la pandemia, sino de tantos años trabajando y tratando de instalar este tema, que hoy creo que ha salido del ámbito particularmente emprendedor, y mucha más gente se siente llamada o interesada por conocer, por saber, por adquirir alguna herramienta más que pueda potenciar su carrera, no solo como emprendedor, sino su carrera profesional o personal. Entendiendo que muchas de las dinámicas, las herramientas, el mindset que utilizan los emprendedores que nosotros ponemos en escena en esos eventos te pueden servir para potenciar estos otros aspectos de tu vida. Así que… Mirá, la verdad, eso que me decís… Tuve esa sensación, la tuve este año, pero también como mirada en retrospectiva. Y esto es un poco lo que me hace levantar a la mañana contenta: saber que mi trabajo y el del equipo de Endeavor, que es un equipo espectacular, aportan un granito de arena a lo que hoy necesita la Argentina. Y… Los jóvenes nómades me encantan, pero también me encantaría que vuelvan, que puedan adquirir conocimientos, herramientas y experiencias en el exterior y después poder volcarlos para tener un futuro mejor para la Argentina.

O sea, la puerta de salida, pero la llegada también.

María: Sí, clarísimo.

¿Se resigna algo al quedarse 19 años en la misma organización?

Magali: Si bien claramente tu trayectoria fue muy ecléctica dentro de una sola organización, ¿sentiste que resignaste algo estando todo este tiempo en un mismo lugar?

María: No, no lo pienso así. La verdad es que no, porque… Sí, desde tu mirada, que sos muy joven y muy millennial, es probable que este sea un modelo muy… Pero bueno, las circunstancias de la vida y lo dinámico de la organización también han hecho que yo cada 2 o 3 años cambie mi equipo, no te diría por completo, pero casi. Entonces todo el tiempo, y también lo que nosotros hemos ido haciendo…

Julia: Te decía: desde un aparato de comunicación de Endeavor donde solamente había publicidad en los diarios impresos (¡qué antigüedad!) a hoy, donde tenemos un sinnúmero de canales a través de los cuales llegar a distintas audiencias.

Ha ido cambiando muchísimo. Así que no, yo creo que no. No lo veo así, estoy contenta. Si te digo, miro para atrás y digo: «¡Cuánto que hemos hecho!». Y bueno, entonces no digo: «Che… ¿En qué otro lado podría haber estado?». No, yo siempre digo que estoy en el mejor lugar para trabajar del mundo. Bueno, el optimismo de vuelta. Pero sí, me encanta, y no me planteo eso. Y no porque no me lo quiera plantear, sino porque estoy segura de que me encanta lo que he hecho y lo que tengo por hacer todavía.

Magali: Bien.

¿Se te ocurre algún momento de estos años, profesionalmente, en el que hayas tenido un momento muy difícil o crítico?

Julia: No, te diría que han sido más a nivel personal, y eso ya te conté un poco: los desafíos… De conocer mi historia, porque he tenido que ir construyendo mi historia.

Es, como siempre digo, como esos agujeros negros del espacio, viste, donde hay mucha información que falta porque hay muchas personas que faltan. Entonces uno tiene que tratar de… Yo me crié con mis abuelos paternos, y toda la parte de la militancia de mis papás no fue una historia muy contada, porque no la conocían ellos tampoco, no porque fuera algo para ocultar. Entonces sí tuve la necesidad de conocer desde ahí.

Y eso fue, como todo, un camino difícil. Pero de vuelta, esto que te contaba de los juicios ha sido tan difícil que cualquier otro desafío que yo tenga a nivel laboral o profesional lo relativizás enseguida. A ver, con esto también voy a poder.

Magali: Bien.

¿Qué es algo que te cuesta, que de afuera no lo podríamos adivinar?

Julia: Hablar inglés.

Magali: ¿Fluido?

María: Sí, sí, sí. Estudio, sigo estudiando. No estudié de chica, no tuve la posibilidad que hoy tienen mis hijos.

Y para mí es una traba mental, te diría, hoy. Porque sí estudio y sí hablo, la gente que me escucha sabe que hablo, pero no me siento cómoda. Me siento muy en desventaja. Y sí, es una traba mental, te diría. Pero sigo estudiando.

Magali: ¿Y algo que hayas hecho que te haya dado mucho, mucho orgullo?

María: Mis hijos.

Sí, sin duda, sin duda. Tengo 2 hijos hermosos.

Magali: Sí. Bien.

¿Qué libro, podcast y hábito recomienda María Julia Bearzi?

Magali: ¿Se te ocurre un podcast y un libro para recomendar a quienes nos escucharon hasta ahora?

María: Ay, bueno, están esperando un libro de… No, no puede ser cualquier cosa. Cómo emprender mejor, búsquenlo en los canales de Endeavor, porque ahí publicamos un montón de sugerencias. No va por ahí lo mío. Sí tenemos un podcast buenísimo que se llama Mindset Emprendedor, que sí lo recomiendo, porque tratamos de sacar de las historias de emprendedores…

Julia: Las personas que están atrás. No solo ver cómo levantó capital o cómo detectó la oportunidad, sino también un poco las historias, lo que define ese mindset de las personas. Ese podcast lo súper recomiendo: Mindset Emprendedor. Y yendo a otro ángulo, desde otro ángulo de la información, y que tiene que ver… Más conmigo. Bueno, yo tuve que leer mucho para reconstruir la historia, viste, para poder entender desde el hoy… La Argentina de los 70, que no es fácil. Así que leí muchísimo, muchísimo, pero tampoco voy a recomendar ningún libro de ahí. Pero sí hay un libro muy lindo, que es una novela, es una ficción, pero me encantó. Es de un autor afgano, médico, afgano exiliado en Estados Unidos, obviamente por las vicisitudes de su país.

Se llama… Khaled Hosseini. Y es un libro que se llama Y las montañas hablaron. Tiene varios; creo que hay uno más conocido que se llama Mil soles espléndidos. Pero este en particular, Y las montañas hablaron, habla de la historia muy cruda, muy cruda, de Afganistán, un Afganistán siempre con guerras civiles y muchas injusticias. Fue muy difícil.

Y habla de 2 hermanos que son separados cuando son muy chiquitos, y la búsqueda de uno de ellos del otro, y el encuentro.

Y es muy lindo el libro, muy fuerte para mí.

Porque tiene algunos paralelismos muy sutiles con mi historia. Nada que ver, te digo, o sea, nada que ver con nada, pero bueno, me tocó, me tocó y me encantó, me encantó. Viste esos libros que no podés dejar y además llorás. Que llorar con un libro es muy difícil, pero bueno, ese libro me encanta. Este autor afgano.

Y las montañas hablaron.

Magali: Bien, todo eso va a estar en las notas del episodio. ¿Y si tenés que recomendarnos un hábito o rutina que te sea muy funcional?

María: Correr, correr, correr.

Magali: ¿Sí? ¿Salir a correr te despeja la mente?

María: Te hace bien físicamente, pero mentalmente también, sí.

Magali: ¿Cuánto corrés?

María: Corro 3 veces por semana. Trato.

Julia: Los fines de semana un poco más: sábado o domingo corro más de 10 km. Y está bueno, al aire libre, además, no en una cinta. Eso está bueno. Sí, eso lo súper recomiendo.

Magali: Qué genia, 10 km es un montón.

María: No, no es tanto para los corredores, no es tanto. Pero bueno, recomiendo, qué sé yo, caminando. Yo no era nada deportista hace muchos años y empecé caminando, y un día dije: «Bueno, ¿por qué no corro una cuadra?». Y así, de una cuadra a 10 km.

Ajá, sí, sí. Pero está bueno, la verdad que está bueno, te deja pensar. A veces corro con música, pero a veces con mis pensamientos.

Magali: Ok. Y con todo lo que pasó hasta ahora, todo lo recorrido y todo lo aprendido, ¿qué le dirías a la Julia de hace 5 años atrás?

Julia: Nada, sí. ¿5? No, vamos un poco más.

Vamos 20, vamos 20, claro, justo antes de empezar esta trayectoria. Vamos 20. El mundo es tuyo, el mundo es tuyo, animate. No hay nada que no puedas.

Y hacerlo con pasión. Eso le diría a la Julia de hace 20 años. Y nunca, nunca, pero nunca pierdas la esperanza.

Sí, eso. Pero también me lo digo.

También me lo digo hoy. Así que no sé, quién te dice, en 20 años hablamos y te cuento otras cosas.

Magali: Si querés, ojalá, la segunda entrevista. Ojalá. Así vemos si esto sigue siendo válido o no. Julia, ¿dónde te pueden encontrar a vos en Internet si quieren conectar con vos?

María: Bueno, Endeavor está en todas las redes, y yo te diría que la red donde publico cuestiones más…

Julia: De índole profesional y oportunidades del sector y para emprendedores, te diría que LinkedIn, María Julia Bearzi.

Magali: Perfecto. Ahí bien.

María: Pero también los invito a seguir las redes de Endeavor, el podcast de Endeavor, que también es muy interesante.

Magali: Bien, eso va a estar compartido.

María: Dale, gracias.

¿Cómo hacemos para cerrar este capítulo? ¿Unas palabras finales, un último mensaje a quienes nos escuchan, algo que haya quedado en el tintero, que hayamos hablado o no?

No, me parece que lo que más dijimos, Maga, va por animarse, animarse a ir por más, pensar en grande y resignificar…

Julia: Las circunstancias, las cosas malas, tratar de convertirlas en… En cuestiones positivas que nos ayuden a eso, a ir por más y a pensar en grande. Con eso me quedo.

Magali: Bien, súper bueno. Juli, muchas, muchas gracias.

María: Gracias a vos.

Magali: Gracias.

¿Había algo más? Bueno, gracias, te mando un beso. Un beso a todos. Adiós.

Gracias por escuchar este capítulo. Si tenés alguna amiga o amigo a quien le pueda gustar, compartilo, que eso nos ayuda a crecer. Acordate que mando un correo semanal en tienequehaberalgomas.com/correo, donde mando todas mis recomendaciones y reflexiones de la semana.

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