Verónica Rubio: cómo buscar trabajo remoto con una carrera senior
Verónica Rubio fue gerente de marketing en empresas grandes de Argentina durante años y, en 2024, decidió reconvertir su búsqueda hacia el trabajo remoto internacional. En esta conversación cuenta el proceso completo y con números: cómo pasó de un currículum que puntuaba 44 sobre 100 en los filtros automáticos a uno que puntúa 84, qué empezó a pasar en LinkedIn cuando cambió las palabras de su perfil, por qué contactar directamente a quien lidera la búsqueda le cambió la tasa de respuesta, y cuál es la única competencia que hoy la deja afuera de las mejores posiciones.
Es una de las conversaciones más concretas del podcast sobre cómo se busca trabajo remoto siendo un profesional con trayectoria, que es un caso distinto al de quien recién empieza: el problema no es la falta de experiencia, es que el mercado al que se apunta cambió de reglas.
Quién es Verónica Rubio
Growth marketer y consultora. Licenciada en publicidad, con un máster en administración de negocios y una diplomatura en gestión de proyectos. Fue gerente de marketing en empresas de energías renovables, educación, comercio electrónico y alimentos, incluida una compañía del grupo YPF. Hoy trabaja en la construcción de embudos de adquisición y en la optimización de conversión, y busca su primer puesto totalmente remoto para el exterior.
Episodio 136 de Tiene que haber algo más, publicado el 9 de julio de 2024. Puedes escucharlo completo en la página del episodio, en Spotify o en YouTube.
¿Qué se lleva quien lee esta entrevista?
Cinco cosas concretas, todas verificables en el texto de abajo:
- Un número que ordena el trabajo previo: su currículum pasó de 44 a 84 puntos sobre 100 en las herramientas que evalúan compatibilidad con los filtros automáticos, y el cambio le tomó cerca de una semana de trabajo real.
- Una táctica de contacto que casi nadie usa: buscar en LinkedIn a alguien del área de recursos humanos de la empresa a la que se postuló y escribirle directamente.
- Una advertencia sobre el sueldo: las empresas locales tienden a ofrecer menos cuando saben que la persona está en Argentina, y varias vacantes que dicen ser exclusivas para América Latina lo son por presupuesto.
- El filtro real: no es la experiencia ni la formación, es la conversación fluida en inglés.
- Una definición del trabajo remoto que contradice a la mayoría de los contenidos sobre el tema.
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¿Por qué una gerente de marketing decide especializarse en growth?
Magali: Contame una breve introducción de lo que fue tu carrera hasta hoy.
Verónica: Es un montón. Hasta hace poco estaba trabajando como gerente de marketing en una empresa de energías renovables que pertenece al grupo YPF. Y te lo cuento porque a lo largo de mi carrera ocupé este tipo de posiciones en varias oportunidades: tuve posiciones de liderazgo y posiciones clave. A veces el puesto se llamaba gerente de marketing, en otras gerente de marketing y operaciones, cuando venía con más responsabilidades. Pasé por empresas de rubros distintos, de servicios y de productos, empresas grandes, multinacionales, de comercio electrónico, de educación. Mi mayor experiencia está en servicios, y después me pasé más a productos. Ese cambio lo hice creciendo en comercio electrónico, y ahora en mi rol como growth marketer.
Magali: Marketing es un área inmensa. Según cómo lo defina cada empresa puede incluir quince equipos que hacen cosas diferentes. ¿Por qué decidiste especializarte en algo tan específico?
Verónica: Porque el growth marketing es la parte de mayor crecimiento digital, aunque también hay estrategias omnicanales que un growth marketer puede aplicar. No es que solo pertenecemos al mundo digital. Ahora está muy de moda decir growth, pero marketing es crecimiento: esta palabra nueva es inherente al marketing. Podría existir solo marketing, pero le ponemos growth porque las compañías están poniendo el foco ahí. Todas se dieron cuenta de que desde marketing se genera el crecimiento.
A marketing se le piden un montón de cosas, casi milagros. Pasamos a ser como un rol de magos con los recursos que hay, sean económicos, personas o tiempo. Me tocó muchas veces escuchar las necesidades de la empresa y decir bueno, qué magia tengo que hacer acá. En algunas compañías fue más de branding, en otras más de performance, en otras fue surfear el momento. Lo que necesita una compañía hoy no es lo mismo que necesita mañana.
¿Por qué buscar trabajo remoto después de años en empresas locales?
Verónica: Ya había trabajado de forma remota incluso antes de la pandemia. En 2018 trabajé para una compañía que tenía su sede acá en Buenos Aires, con un socio en Miami y la base de operaciones en Bogotá. Ya había tenido la experiencia de trabajar remotamente con equipos grandes: hablo de un equipo de ochenta personas, sin contar el centro de atención telefónica, que eran otras sesenta. Fui a Colombia diez días para la inducción, conocí toda la operación, y después me manejé de forma remota desde Argentina.
Esa experiencia fue la que más me marcó, para decir: yo ya trabajé así, entonces por qué no volver a un trabajo remoto cien por ciento. Después la pandemia aceleró todo. Durante ese período trabajé en dos empresas, y en una de ellas fue cien por ciento remoto: me contrataron de forma remota, estuve un año trabajando y prácticamente no conocía a nadie en persona. Juntarse era más por gusto que para lograr objetivos concretos.
Y empecé a ver que en LinkedIn se incrementaban muchísimo las búsquedas remotas, que muchas compañías no tenían problema con dónde estuvieran las personas, y que hasta era rico que hubiera diferencias entre países y que cada uno aportara desde su cultura.
¿Por qué no hacer sola la búsqueda si ya venía de la industria?
Verónica: Lo que más me interesaba era la sistematización. Yo no conocía un sistema claro y concreto donde pudiera agarrar un paso a paso y seguirlo, y decir hoy tengo que hacer esto, mañana esto otro. Como agarrar un tablero y sacarme los pendientes.
Y hubo cambios, realmente hubo cambios. Lo fui implementando clase a clase. Yo ya me había mentalizado: dije bueno, voy a poner foco acá, porque si no uno lo deja y dice después en otro momento, con más tiempo. Preferí hacer foco y probar, y ver los resultados, porque si no iba a ser muy difícil hacer las cosas a medias.
Magali: Algo que dijiste medio rápido y que me importa: mejor hacer y aplicar en vivo aunque no esté perfecto, porque nadie vuelve a los cursos después.
Verónica: Claro. Cuando decimos después lo reviso es porque no le estamos dando foco. Hay que ser sincero con uno mismo y ver dónde uno pone las prioridades. Si yo invertí dinero en eso, lo estoy invirtiendo en mí, con lo cual soy yo la que tengo que trabajar. Sería muy fácil decir pago acá y que me lo hagan, que me hagan el currículum. Pero aunque mañana existiera ese servicio, nunca va a ser fiel a escucharse uno mismo hacia dónde quiere ir. Hay que escucharse e implementar en base a eso. Y ahí va a encontrar del otro lado ese match con la empresa y con la oportunidad más afín a uno en este momento.
¿Qué cambió exactamente cuando reescribió el currículum?
Magali: ¿Se te ocurre algo que hayas aplicado y que te haya sorprendido por los resultados?
Verónica: Lo que más me sorprendió es el puntaje. Cuando empecé, me saqué 44. Mi currículum de entonces, tanto el documento como LinkedIn, estaba en 44 puntos. Hoy está en 84 sobre 100. Y lo que falta es porque haría falta usar herramientas pagas, y no sé si se justifica tenerlo al cien.
Pasar de 44 a 84 es un montón. Y lo que vi es que, aunque yo no me estuviera postulando en ese momento, empecé a recibir mensajes espontáneos de LinkedIn de gente que buscaba justamente las palabras clave que yo puse a propósito, pensando estratégicamente en esa búsqueda.
El trabajo fue así: empecé por el currículum en el procesador de texto, con la plantilla, y fui optimizando. En paralelo actualicé LinkedIn. Lo dividí en tres partes: el documento, el LinkedIn en español y el LinkedIn en inglés. Todo lo que cambiaba en uno, esa misma línea la cambiaba en los otros. Mi currículum tiene unas cuantas líneas, así que me llevó tiempo: prácticamente estuve una semana con esos tres repositorios.
Magali: Y antes, ¿cómo era tu currículum?
Verónica: Cuando empecé tenía un currículum de una página. Para mí estaba bien: tenía los logos de las empresas, el título y la descripción del puesto, y no mucho más. Esa era la versión que yo mandaba, sin pensar en toda la tecnología que hay detrás, que nadie conoce si no es de la industria. Yo vengo del palo del marketing y de la creatividad, así que tenía una portada con colores. Y resulta que todo eso los programas no lo veían, o al revés, me estaba restando.
Hoy siento que mi currículum pasa esa barrera. Si me postulo donde sé que coincido con un porcentaje alto, enseguida avanzo a los pasos siguientes.
¿Sirve la inteligencia artificial para escribir el currículum?
Verónica: Me ayudó a inspirarme, nada más. No es que puse todo el currículum y que lo haga la inteligencia artificial: eso es imposible. Lo que uno quiere contar y enfatizar lo tiene que generar uno. Qué quiero poner, dónde quiero poner el foco: eso es la impronta.
Mi perfil tiene un montón de aristas. Yo podría dirigirlo más a comercio electrónico y no tanto a crecimiento en general. Uno va tomando decisiones, y en esas decisiones me fui apoyando en la inteligencia artificial para escribir las oraciones, para que no me ocuparan más caracteres de los que necesitaba, para que el currículum no pasara de dos páginas. Pero pasaron por mi filtro personal. No es que le di todo al modelo, era imposible.
¿Qué pasa cuando se contacta directamente a quien lidera la búsqueda?
Verónica: También cambió la forma en que buscaba trabajo. Antes me postulaba y listo, me olvidaba. Ahora tengo sistematizada una planilla donde sigo todas las búsquedas a las que me voy postulando.
Y otra cosa clave que empecé a hacer fue contactar a la persona. En algunos casos figuraba quién lideraba la búsqueda y en otros no. Si no había un referente, buscaba a alguien de recursos humanos: era muy fácil, ponía la compañía en LinkedIn y filtraba dentro de esa empresa por recursos humanos, human resources o alguna palabra parecida, y automáticamente aparecían esas personas. Les escribía y les preguntaba si estaban liderando la búsqueda o si me podían orientar sobre quién la lideraba.
Encontré mucha solidaridad dentro de las empresas. Hago el mismo trabajo de postularme que antes, pero tengo mucha más interacción: hablo con muchas más personas de la búsqueda.
Después me empezó a pasar al revés. Me empezaron a agregar muchas personas de recursos humanos a LinkedIn. Antes, si me agregaban, no decía nada. Ahora apliqué la estrategia de escribir: hola, cómo te va, ¿estás con alguna búsqueda abierta? Yo me encuentro en búsqueda laboral remota. Y en el cien por ciento de los casos, quien me agrega de recursos humanos es porque miró mi perfil y tiene una búsqueda que coincide. Entonces me dicen que sí, les pido la descripción del puesto, y ya hay un camino allanado.
¿Qué ocurre con el sueldo cuando la empresa sabe desde dónde trabajas?
Verónica: Ahí ya está la negociación. Sobre todo en empresas de acá, en Argentina, dicen: mirá, esta persona busca trabajo remoto, le voy a ofrecer. Pero ofrecen sueldos para Argentina. Siempre tratan de tirar el sueldo hacia abajo. Y en ese lugar estoy, tratando de no bajarme, de sostener los números que considero que valgo, y escuchando propuestas, porque esa es la realidad.
Te diría que en la mayoría de los casos estoy en etapas de negociación. Prácticamente estoy eligiendo más por el sueldo y por la empresa que por otra cosa. Oportunidades no me están faltando. Lo que me falta es ir con la empresa que realmente me pague lo que valgo.
Magali: ¿Y qué pasa con las búsquedas que dicen ser exclusivas para América Latina?
Verónica: Las empresas muchas veces publican búsquedas en Estados Unidos que dicen exclusivo para LATAM, y uno dice: y por qué exclusivo, si lo único que necesitás es inglés. Porque te van a pagar menos, porque sos de Argentina, porque sos de la región. Buscan maximizar el presupuesto. Me cambiaría de país solamente para que eso no suceda. Pero por otro lado hay más oferta, porque nos están buscando: nos están mirando con más cariño.
Sobre la ubicación en LinkedIn, yo pregunté eso en su momento: si quiero un trabajo en España, ¿me cambio la ubicación o me quedo en Argentina, porque les conviene pagarme menos si saben que soy argentina? Creo que cada uno sabe qué le conviene estratégicamente. En mi caso me sirve seguir poniendo Argentina.
¿Cuánto pesa el inglés en una búsqueda remota?
Verónica: Hoy en concreto lo que sé que no sé es mi nivel de inglés. No soy bilingüe, y para la mayoría de las búsquedas remotas el nivel de inglés hace un montón. Al principio yo pensaba que no tanto, que uno se puede defender, pero realmente es un montón.
En estos años hice foco en eso: subí tres niveles en un año y medio, pasé del tercero al sexto, estoy en un B2. Pero me falta la conversación del día a día. Nunca trabajé en inglés, nunca tuve un trabajo cien por ciento remoto en inglés, con lo cual esto es nuevo para mí.
Y no es solo entender los correos. Es estar dispuesto a trabajar ocho o diez horas en inglés, charlar con tus compañeros, interrelacionarte, negociar, gestionar. Hay que cambiar el chip. Cada vez más personas van a estar desafiadas por esto, porque cada vez el trabajo se va a hacer más remoto y sus trabajos se van a transformar en trabajos remotos.
Magali: Rescato el análisis que hacés sobre qué te falta, porque en general la respuesta a esa pregunta suele ser hacer un curso más, que queda como certificado guardado y no construye la dirección hacia donde vas.
Verónica: Claro. La certificación en una herramienta de analítica no me va a hacer dar el salto. La pregunta es cuál es la competencia que debo adquirir para pasar de nivel. Y ahí estamos hablando de dos cosas distintas: buscar trabajo remoto, por un lado, y ascender en sueldo, por el otro.
¿Por qué rechazan a alguien por estar sobrecalificado?
Verónica: Muchas veces me pasa que quiero algo y me terminan rechazando porque estoy sobrecalificada para esos puestos. Entonces sigo estando afuera del sistema. Por eso prefiero enfocarme en lo que sé que puedo hacer y no tirarme abajo. Si busco un trabajo de community manager, aunque sé que lo puedo hacer, voy a quedar afuera porque la propia empresa me va a dejar afuera por sobrecalificada. Capaz hasta paso las entrevistas, pero al final me van a decir que no les conviene.
¿Trabajar remoto es lo mismo que ser asistente virtual?
Verónica: No. No tenemos que convertirnos todos en asistentes virtuales o en agendadores de reuniones. Pareciera que trabajar remoto es igual a eso. Trabajar remoto es convertirnos en los profesionales que somos, para trabajar remotamente y para competir como profesionales a nivel mundial. Eso de que el trabajo se globaliza tiene que ver con esto: los profesionales que no transforman su profesión en un trabajo global es muy posible que queden afuera.
Mi trabajo yo debería poder hacerlo en cualquier tipo de compañía en cualquier parte del mundo. De hecho hice marketing para empresas de energías renovables sin tener ni idea del rubro, e hice marketing para empresas de alimentos. Las empresas estaban acá, pero qué pasa si están en otra parte del mundo: en un punto es lo mismo. Tendré que entender la cultura. La única barrera es la idiomática. Si yo como profesional cuento con las competencias, ya está. No me tengo que pasar a algo menos y decir bueno, me hago asistente virtual y respondo mensajitos. Yo como profesional me empodero y me globalizo.
Magali: Y sobre los números, para que quien nos escuche no se quede solo con una cifra: en las clases doy distintas referencias de sueldos y estadísticas, y cómo mirarlas. Porque si no nos quedamos con la idea de que se puede trabajar remoto desde la nada y ganar mucho, y probablemente no sea así.
Verónica: Totalmente. Cuando hablamos de esas cifras estamos hablando del sueldo de un director de marketing, no de cualquier puesto. Yo puedo aspirar a eso porque tuve posiciones de gerencia y el recorrido profesional me da para ese cambio. Pero está el tema de la conversación fluida en inglés, y eso cambia todo.
¿Qué hacer cuando llega un no?
Verónica: Te cuento un caso concreto. Me postulé a una empresa que trabaja para el mercado de Estados Unidos, a un puesto que se llamaba growth admin, un nombre que ni siquiera te dice mucho. Pedían un alto nivel de inglés, sin especificar cuál, y para cada empresa alto es otra cosa. Yo dije: no voy a poner el foco ahí, que lo pongan ellos. Avancé a la entrevista y terminó rápido.
Pero el correo que me mandaron empieza diciendo que están impresionados por mi experiencia y por las habilidades que mostré en mi currículum. Ahí tengo la respuesta: mi currículum está bien para el puesto que ellos requieren. Lo único que me muestra es cuál es la competencia que me falta. Si no hubiese sido por la fluidez en inglés, habría avanzado perfectamente.
Magali: Eso es importante entender: a qué parte te están diciendo que no. Hay veces que no tiene nada que ver con vos, quizás estaba todo bien y apareció otra persona cuya experiencia se alineaba más.
Verónica: Es tan fino el equilibrio. Cada vez me voy dando más cuenta. Hoy, con mi perfil y sacando la foto de este momento, al mercado de Estados Unidos no me podría postular si tengo que hablar cien por ciento en inglés. Entonces debería enfocarme en búsquedas dentro del mercado latinoamericano, en México, Chile o Colombia, que requieran perfiles como el mío pero donde el inglés no sea obligatorio, hasta que pueda perfeccionarlo.
Magali: Y también te postulaste a empresas grandes.
Verónica: Encontré oportunidades relevantes en empresas muy reconocidas. Como ya tenía el currículum optimizado, aproveché. En otro momento me hubiese dicho: para qué me voy a postular, qué va a mirar una empresa así de mi perfil. Y sí, mandé mi currículum, les escribí a las personas de referencia de la búsqueda y me respondieron. Más allá de que no haya avanzado, avancé igual: me dio seguridad para la que sigue.
Magali: Los porcentajes de gente que pasa de la aplicación a una primera entrevista pueden ser de dos a cuatro por ciento. Que hayas mandado tu perfil y te hayan entrevistado ya es un montón.
¿Cómo se detecta un falso trabajo remoto?
Verónica: Hay que analizar, porque se esconden trabajos independientes dentro de la búsqueda remota. Tuve una entrevista donde no quedaba claro si querían contratarme para trabajar en forma remota o si querían contratar mis servicios por horas. Tuve dos entrevistas con esa persona y al final me dijo que quería que trabajara por contrato, pero presencialmente en las oficinas. O sea que al final no era trabajo remoto: querían una persona que trabajara como independiente pero adentro de la compañía, con mucho trabajo de campo y operativo. Terminé diciendo que no.
Hay que dividir: querés una cosa o querés la otra. Y hay que no tener miedo a decir que no a esas propuestas. Si uno está alineado, esas búsquedas van a aparecer. Yo tuve propuestas donde dije que sí avancemos, y en muchas fui yo la que dijo que no: porque era menos remuneración de la que corresponde a mi perfil, o porque no estaba claro si era trabajo remoto o independiente.
Acá en Argentina hay un poco de eso: como hay mucha gente buscando trabajo remoto, algunos aprovechan y lo mezclan.
¿Qué consejo le da a quien está empezando esta búsqueda?
Verónica: Por un lado, escucharse: qué objetivos tiene uno, hacia dónde quiere que sea el trabajo siguiente, no el actual. Y después, todos tenemos la misma cantidad de horas: si podemos sistematizar algo dentro de esas horas, no vamos a estar perdiendo el tiempo. Una forma sistematizada de buscar trabajo, con un plan y una estrategia, permite optimizar el tiempo y da seguridad. Da un mapa de qué queremos, qué no queremos y qué nos falta.
Hay competencias que sabemos que nos faltan y otras que no percibimos, y que van a ir apareciendo en función de los comentarios que vamos recibiendo. Hoy sé que el inglés es una competencia que no tengo optimizada al cien por ciento, pero debe haber otras que no estoy percibiendo, y las voy a tener que escuchar.
Y una cosa más: no es magia, es dedicarse. No es actualizar el currículum, es transformarlo estratégicamente en función del trabajo que uno quiere. Es un viaje de ida: pasan tres meses y hay que revisarlo de vuelta, ajustar, usar las palabras que se están usando en ese momento, mirar hacia dónde va el mercado y actualizar en función de eso. El mercado se va haciendo más competitivo y eso nos hace a todos elevar la vara.
Tres frases para llevarse
«Trabajar remoto es convertirnos en los profesionales que somos para competir a nivel mundial. Los profesionales que no transforman su profesión en un trabajo global es muy posible que queden afuera.»
«Publican búsquedas que dicen exclusivo para LATAM, y uno dice: por qué exclusivo, si lo único que necesitás es inglés. Porque te van a pagar menos. Buscan maximizar el presupuesto.»
«No es actualizar el currículum, es transformarlo estratégicamente. Y es un viaje de ida: pasan tres meses y hay que revisarlo de vuelta.»
¿Qué dice el mercado hoy sobre lo que cuenta Verónica?
Esta conversación es de julio de 2024. Dos años después, nuestros propios informes de vacantes confirman con datos casi todo lo que ella intuía desde adentro de la búsqueda.
Sobre el inglés: al leer 1.417 vacantes remotas verificadas en ocho áreas, el idioma es el único filtro que aparece en las ocho verticales. En finanzas y contabilidad, solo 2 de 124 posiciones son accesibles sin inglés. Su diagnóstico personal era el correcto.
Sobre las búsquedas exclusivas para la región: lo que ella llama maximizar el presupuesto es lo que en nuestros informes aparece como el carril de contratación. En operaciones, la vertical donde leímos más avisos con banda publicada, los del carril regional se movían entre 12.000 y 28.800 dólares al año mientras los del carril global arrancaban en 70.000, y la diferencia no la explica la antigüedad de la persona sino cómo está escrito el aviso.
Sobre los falsos trabajos remotos: en la vertical de operaciones medimos que un 13 por ciento de los avisos etiquetados como remotos exigía presencialidad en alguna parte de la letra chica. Lo que ella detectó en una entrevista es un patrón medible.
Para seguir por este camino, la guía de qué trabajos profesionales se pueden hacer de forma totalmente remota parte de la misma pregunta que se hizo ella, y nuestra bolsa de trabajo publica vacantes remotas verificadas una por una. Para la parte de contactar personas, que fue lo que más le movió la aguja, sirve cómo expandir el círculo profesional.
Nota sobre esta transcripción: el texto está editado a partir del audio del episodio para que se pueda leer. Se quitaron muletillas, repeticiones y los cortes publicitarios, y se ordenaron las respuestas por tema. Se respetó el sentido y el registro de lo que dijo cada una. No es una transcripción literal palabra por palabra.
Que las oportunidades remotas te encuentren
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Fuentes
- Episodio 136 de Tiene que haber algo más con Verónica Rubio, publicado el 9 de julio de 2024.
- Informes propios de vacantes verificadas de Tiene que haber algo más: 1.417 posiciones remotas abiertas a América Latina en ocho verticales, enero a julio de 2026.
Preguntas frecuentes
Es growth marketer y consultora de marketing. Licenciada en publicidad, con un máster en administración de negocios y una diplomatura en gestión de proyectos. Fue gerente de marketing en empresas de energías renovables, educación, comercio electrónico y alimentos, entre ellas una compañía del grupo YPF. Pasó por el podcast Tiene que haber algo más en el episodio 136, publicado en julio de 2024.
Reescribió en paralelo tres documentos: el currículum, su perfil de LinkedIn en español y su perfil en inglés, cambiando la misma línea en los tres a la vez. Le llevó cerca de una semana de trabajo. El resultado medido con herramientas de compatibilidad fue pasar de 44 a 84 puntos sobre 100. Usó inteligencia artificial solo para redactar frases, no para decidir el contenido.
Contactar directamente a una persona de la empresa después de postularse. Cuando el aviso no decía quién lideraba la búsqueda, filtraba dentro de esa compañía en LinkedIn por recursos humanos o human resources, escribía a esa persona y preguntaba quién estaba a cargo. Dice haber encontrado mucha predisposición a ayudar y haber pasado a hablar con muchas más personas por cada postulación.
Según su experiencia, en buena parte por presupuesto: la empresa busca el mismo perfil profesional a un costo menor. Es lo mismo que en nuestros informes de vacantes aparece como el carril de contratación. En operaciones, la vertical donde leímos más avisos con cifras publicadas, los del carril regional se movían entre 12.000 y 28.800 dólares al año y los del carril global arrancaban en 70.000.
En su caso, un B2 alcanzó para avanzar en procesos pero no para cerrarlos: quedó afuera de varias búsquedas por no tener conversación fluida. Subió tres niveles en un año y medio. Su conclusión es que no basta con leer correos: hay que estar en condiciones de trabajar, negociar y coordinar ocho o diez horas en inglés.
No. En sus palabras, trabajar remoto es convertirse en el profesional que uno ya es para poder competir a nivel mundial, no bajar de categoría. Su tesis es que los profesionales que no transforman su profesión en un trabajo global tienen muchas probabilidades de quedar afuera del mercado.







