Martin Wainstein
Bio Martin Wainstein
Martín Wainstein es un Emprendedor Social y Científico Multi- Disciplinar cuyo perfil es una combinación de sus estudios sobre Astrobiología, el desarrollo de empresas sociales, su gusto por las artes visuales y los deportes extremos arriba de una tabla.
Fundó Open Earth Foundation, la cual se dedica a la investigación, implementación de tecnología y creación de redes colaborativas para encontrar soluciones que incrementen la capacidad de resiliencia del planeta poniendo el foco en el cambio climático, la transformación del sistema de energía y la pérdida de la biodiversidad global.

Escuchá el capítulo entero
De qué hablamos con Martin Wainstein
- Quién es Martín
- Su perfil multi-disciplinario
- Estudiar astrobiología
- Estudiar actuación y trabajar el ego
- Elegir en qué trabajar
- El rol de una empresa social
- Su primer emprendimiento
- Ser pionero y pensar en grande en Argentina
- Hacer un doctorado en Australia
- Frenar y buscar algo diferente
- Aprendizaje de estudiar en Australia
- Open Innovation Lab en Yale
- Encontrar su espacio en Yale
- Ser intrapreneur
- Qué es Open Earth Foundation
- Su modelo sin fines de lucro
- No encajar
- Sus influencias y recomendaciones
- Su definición del éxito
- Mirar atrás para conectar puntos
- Un mensaje final
Recomendaciones de Martin Wainstein
- Libro: “The Third Industrial Revolution” de Jeremy Rifkin
- Libro: “Sapiens” de Yuval Noah Harari
- Libro: “The Party’s Over” de Richard Heinberg
- Podcast: “Outrage + Optimism” de Christiana Figueres
Transcripción
Martín Wainstein es un emprendedor social e investigador argentino que vive en Los Ángeles y dirige Open Earth Foundation, una organización que cruza tecnología digital emergente y cambio climático. Cuenta cómo pasó de la astrobiología y la actuación a las empresas sociales, un doctorado en Australia y Yale, y por qué conviene no encajar en un casillero.
Introducción
Martín: Es muy difícil conectar los puntos cuando vos mirás hacia adelante; recién mirando atrás vos ves cómo esas cositas de cada uno y todas esas dimensiones de uno mismo se fueron interconectando en el camino que uno está hoy. Y eso requiere una sensación de confianza.
De trust, de que si bien en ciertos momentos parecen las cosas divididas y las cosas no terminan cuajando, esa convicción también es creativa. Y quizás una cosa que diría es… Es re importante la atención y la intención en algo que queremos lograr, pero también es importante poder soltarlo.
Y eso es en el proceso creativo en general.
Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. ¿Alguna vez te quedaste pensando que tiene que haber algo más en la vida? En el podcast analizamos la historia de profesionales de todo el mundo que se transformaron para estar más alineados a sus valores. Contamos historias y desarmamos cómo lo hicieron. Enterate el detrás de escena y mis recomendaciones en el correo semanal, que lo podés recibir en tienequehaberalgomas.com/correo. Si escuchás el podcast y también sos un profesional inconformista, podés unirte a la comunidad. Es un espacio donde nos vamos a ayudar entre todos para acompañarnos en nuestro progreso y compartir aprendizajes.
En tienequehaberalgomas.com/comunidad podés ver cómo funciona todo esto. Estabas escuchando a Martín Wainstein. Él es investigador y emprendedor argentino viviendo en Estados Unidos. Fundó Open Earth, que es una organización sin fines de lucro de investigación y desarrollo enfocada en innovación digital para ayudar con la emergencia climática. Martín tiene un foco social en todos los proyectos que hace, así que en esta conversación hablamos de cómo eligió especializarse, cómo fue estudiar en Estados Unidos y en Australia y cómo lleva adelante su proyecto.
Buscá esta conversación con video en YouTube y en redes sociales en @tienequehaberalgomas. Cuando termines, contame: ¿qué te pareció el capítulo?
Hola Martín, bienvenido a Tiene que haber algo más, gracias por venir hoy a charlar conmigo.
Martín: Magali, un placer, encantado de estar acá. Gracias.
¿Desde dónde estás grabando hoy? ¿Desde qué lado del planeta?
Estoy en mi casa, en Los Ángeles, California. Bien.
Magali: ¿Querés, para empezar, contarles a quienes nos escuchan quién sos vos?
Martín: Seguro, mi nombre es Martín Wainstein.
Soy argentino y dirijo una organización que se llama Open Earth Foundation. Trabajamos en la intersección entre tecnología digital emergente y cambio climático y sustentabilidad hace ya más de 15 años. Y bueno, también me entiendo a mí mismo como emprendedor serial social, o sea, todos los proyectos que yo he hecho son de impacto, principalmente ambiental, pero por supuesto también social.
Y bueno, seguramente vamos a indagar un poco más del proceso que me llevó al estilo de trabajo que hago yo y que hacemos en conjunto, que pueda resonar en la comunidad.
¿Cómo elegir qué hacer cuando te interesa todo?
Magali: Bien, excelente. Primera cosa que quiero decir, que no salió en esta introducción pero sí salió mientras yo te investigaba, es que vos tenés un perfil mixto. Martín viene de la academia, ¿no? O sea, no se imaginen que es solamente emprendedor. Entonces, dado que vos tenés este perfil que parece que… Podés hacer muchas cosas bastante bien, o por lo menos mejor que el promedio. ¿Cómo elegís qué cosas hacer?
Martín: Sí.
Sí, bueno, para empezar, a mí siempre me costó el concepto de definirme como algo: soy académico, o soy esto, soy lo otro. Casi desde la rebeldía de ser encajado. Y bueno, después me fui dando cuenta que también era porque me interesaba el pensamiento lateral, interdisciplinario o antidisciplinario, digamos.
Quizás esa historia arranca de cuando yo termino la secundaria en Argentina y me veo frente a la realidad de tener que decidir qué quiero estudiar, para ver qué quiero ser. Y eso ya… Resultaba complicado porque me interesaba un poco de todo y al mismo tiempo… Las oportunidades que me ofrecía Argentina quizás yo las veía limitadas.
Durante el secundario hice mucho trabajo en la parte de arte, en la parte de actuación y en musicales. Entonces tenía un costado artístico, pero también me interesaba mucho la parte científica. Hacía muchos deportes; en ese momento estaba más haciendo deportes de tabla, que son por lejos mi pasión, y competía. Entonces era difícil, y yo veía a mis compañeros: uno estudiaba, otro estudiaba economía, mi hermano había estudiado también economía. Las oportunidades eran, desde mi lado, limitadas, o por lo menos las decisiones parecían ser decisiones de por vida. Viste, ¿estudiabas… …arquitectura? Es porque querés ser arquitecto. ¿Estudiás medicina? Querés ser doctor. Y si vas a estudiar leyes es porque querés ser abogado. ¿Pero qué pasa si no entrás en ninguna de esas casillas y si querés estudiar ciencia?
¿Estás atado a trabajar en el CONICET por el resto de tu vida? No me quedaba muy claro eso.
Y bueno, ya de por sí esa decisión que lleva a ser encasillado en algo me molestaba en ese sentido. ¿Cómo navegué eso yo? Bueno, tenía la oportunidad de que mi hermana había ido a estudiar a Estados Unidos, y vía eso aprendí un poco el modelo… …americano o estadounidense, en donde uno tiene un proceso de college donde los primeros 2 años son bastante generales. Ves un poco de todo, artes liberales.
Y eso me pareció bueno porque me daba 2 años para seguir buscando y encontrando eso. Entonces decidí… …anotarme primero en una especie de universidad americana en Argentina, donde yo podía hacer algunas clases que después las podía transferir a Estados Unidos.
Y después fui a un community college en Estados Unidos para preparar otras clases que me permitieran aplicar a una universidad más grande. Yo me gradué de la Universidad del Sur de California, pero estuve ahí 2 años y medio. Ya son cuatro años; hice una especie de transición y eso para mí fue muy bueno, porque estando en la secundaria tomar la decisión de aplicar a la universidad es una decisión enorme. Uno tiene que hacer lo que llaman los SAT… …las aplicaciones. Este proceso vía hacer algunas… …algunas clases en Argentina, transferirlas a Estados Unidos, hacer un community college, que es una especie de algo medio intermediario, y después transferirme a la universidad mayor, me llevó por ese rumbo. Y fue básicamente bajar el stake, digamos, o cuán importante es la decisión. Porque la decisión de decir «tengo que elegir algo que va a determinar» puede ser paralizante para algunos; en mi caso no era paralizante, sino molesto.
¿Qué te enseñan la astrobiología y la actuación sobre el ego y el planeta?
Martín: Y en ese proceso, sobre todo esos primeros 2 años de college, fui encontrando algunas cosas que me terminaron marcando como profesional, y eso estaba principalmente atado a la universidad y al área de investigación, en una clase y una disciplina que me cambió: fue astrobiología. Estudiar cómo surgió la vida en este planeta. En realidad la astrobiología busca investigar vida en otros planetas, pero arranca por entender qué es la vida y cómo surgió en este planeta. Y como yo ya venía interesado en la parte de biología… Me pareció súper interesante. Al mismo tiempo yo también tomaba clases de actuación, porque estaba en Los Ángeles, y también fue eso lo que me dio la posibilidad de darme cuenta de que iba a ser más difícil que eso sea mi carrera, por distintas cosas que veía que podían chocar con… OK, digamos, creo que en la carrera de actuación, bueno, en general creo que todos tenemos que lidiar con nuestro propio ego, pero la actuación lo expone mucho más. Entonces es como: sí, si vos querés ser actor, bárbaro, pero tenés que estar dispuesto a tener que trabajar con vos constantemente. Y eso, digamos, si alguien me daba un review malo de algo que había… …cómo había performado, me afectaba muchísimo. Y veía que quizás prefiero que me den un review malo de algo que estoy haciendo para tener un impacto en el mundo, más que de una actuación. Entonces, porque ya en ese proceso que yo tenía… Pasados los 21 años, y dentro de la universidad, me exponía justamente. El contexto de astrobiología me llevó a ver al planeta como un organismo vivo, y eso no lo había registrado antes. Me ayudó a entender al planeta con un modelo, como un organismo de 4,5 billones de años, y entender que la vida surgió en los últimos 3,5 billones de años.
Y que el planeta que tenemos hoy es muy distinto al que nació.
Y que fue el proceso de millones y millones de años de evolución, la fotosíntesis y las primeras células, cambiando literalmente toda la química y la física del planeta.
Del milagro que tenemos en este planeta. Pero también me expuso a la realidad. En esa visión de ver las cosas en un plano temporal grande y un plano espacial donde un microorganismo afecta la química atmosférica, o sea, lo micro y lo macro están conectados, vi lo rápido que nosotros como seres humanos cambiamos esa química atmosférica, cambiamos la física del planeta, por agarrar el recurso fósil energético, que son billones de años de energía solar atrapada por fotosíntesis, y combustionarlo para hacer correr nuestro sistema económico y acelerar nuestro proceso industrial. Esa visión, ese marco, me cambió la perspectiva y hasta el día de hoy la adopté, y me introdujo a mí mismo como alguien particularmente interesado en estos sistemas que interconectan lo micro y lo macro, y ver las cosas en estos 2 planos espaciales. Entonces eso llevaba a que me diera cuenta de que, wow, OK, mi generación, yo estando vivo, tenía que poder ver el cambio… …del patrón destructivo que veníamos llevando, que venimos llevando, a un patrón regenerativo.
Y eso también puede ser paralizante para muchos: ¿qué hago yo con esto? A mí me resulta inspirador, porque es: bueno, qué interesante poder estar vivo en un proceso en donde tenemos que revertir esto, si no vamos a llevar el planeta a un estado donde no es prácticamente habitable. Entonces estos temas ya estaban surgiendo en mí dentro de la universidad. ¿Por qué? Porque me pude exponer a distintas cosas y poder balancear las distintas maneras.
Y bueno, si querés sigo, porque básicamente lo que pasa ahí es…
Magali: Sí. ¿Entonces cómo elegís en qué cosas meterte y en qué no?
Martín: Bueno, lo primero que pasa en esa instancia es que me doy cuenta de que las cosas que estaba estudiando desde el punto de vista científico eran interesantes y eran útiles y me ayudaban a pensar en cosas. Por ejemplo, la química orgánica me permitía entender cómo era la estructura de ciertas moléculas y cómo eso puede afectar el funcionamiento a nivel macro. En los minerales, muchas veces vemos un diamante o algún tipo de mineral, y esa estructura macro está ligada a cómo está funcionando… …la molécula. Y lo segundo fue descubrir que dentro de esa sensibilidad frente al cambio climático había oportunidades de poder volcar esos saberes en cosas concretas. Por ejemplo, mi profesor de astrobiología estaba trabajando en celdas de combustible microbianas, microbial fuel cells, donde estudiaban cómo las bacterias podrían limpiar el agua y producir electricidad. Dije: guau, qué interesante, algo concreto. Entonces me metí a trabajar en eso.
Pero también lo que pasó en ese proceso… …es que también veía, al poder estudiar el tema del cambio climático como algo macro, que el gran problema no es algo tecnológico. No es que nos falta la tecnología para resolver el problema; tenemos muchas tecnologías que no están usadas. Tampoco es económico, porque podemos decir «no tenemos la capacidad económica financiera como civilización para prevenir la destrucción del planeta», y esa frase no tiene sentido. No tiene precio, digamos, proteger algo que nos mantiene a todos.
Entonces, lo interesante es que cuando yo estaba decidiendo qué estudiar, lo último que quería hacer era lidiar con economía y empresas. Pero empezaba a ver que el pensamiento económico y cómo funcionaban nuestras empresas también eran parte del problema. Intuitivamente, en las grandes empresas de petróleo y gas natural o de energía. Veía en ese momento, como en el 2007 creo, que tuvieron el récord de ventas, tuvieron las mayores ganancias de su historia, y había más información sobre cuánto se le pagaba al CEO. Entonces yo, estudiando y sensibilizado con esto en la universidad, veía esto y decía: esto no está bien, tiene que haber algo más, para usar la frase, ¿no?
Y ahí empezó a generarse un pivote también dentro mío: ¿quiero estar encerrado en un laboratorio estudiando esta tecnología de bacterias o cualquier otra cosa? Podría haber sido ingeniería electrónica, en donde estoy buscando nuevas maneras de guardar electrones en baterías, etcétera. ¿O… …también tengo que verlo de una manera holística? Y fue la exposición a ese pensamiento del planeta como algo orgánico la que me dio el empuje, también, digamos, para poder pensar de manera distinta.
¿Qué es una empresa social y por qué puede cambiar el sistema energético?
Magali: ¿Y cómo sabías que querías emprender?
Martín: Bueno, entonces ahí ocurre que por distintas razones vuelvo a Argentina. Y lo que me queda de todo ese proceso que yo había vivido en la universidad era… …no tengo claro cuál es la tecnología que va a ayudar a transformar nuestro sistema de energía en uno más sustentable, pero lo que sí tengo claro es que las empresas de energía que tenemos hoy no pueden continuar haciendo lo que están haciendo, o sea, no pueden continuar operando de esa manera. Entonces mi visión, una teoría básica, es que si las empresas de energía, digamos, pudiesen… Y otra premisa básica para mí era: nadie necesita un bono de 20 millones al año.
Me parecía ilógico. O sea, las ganancias, y lo que se llama la compensación ejecutiva, pueden tener un límite, digamos, no tienen que ser ilimitadas. ¿Y si pudiésemos ponerles cierto límite orgánico?
El resultante de eso puede ser volcado en cosas positivas, digamos, volcarlo en más investigación de la organización, en impacto social y ambiental. Entonces, en el 2008 empiezo a teorizar sobre una empresa social y el rol de una empresa social en donde los ejecutivos tienen un cierto cap, no fijo, en la compensación, sino una compensación que tiene que estar atada a cierta lógica, y que se dedica a la transformación del sistema de energía.
Mostrando esas ideas, no estaba muy armado el concepto de las empresas sociales en esa instancia, pero hablando con las personas y proponiendo esto, escuché también un poco de push back de alguna manera: ¿por qué alguien va a trabajar en tu organización si en otra organización va a poder ganar más?
¿En qué mundo una empresa va a decidir soltar un modelo de negocio que es destructivo pero es rentable versus uno que quizás es menos rentable? Y ese push back me generaba más una sensación de rebeldía. Decir: bueno, yo tengo 2 opciones. Acá puedo teorizar cómo tenemos que evolucionar las organizaciones, o puedo tratar de arrancarlas y probarlas.
Y sí, la segunda. En ese momento, porque hacía muchos deportes de tabla, competía sobre todo en deportes acuáticos, competía en wakeboard, tuve una fractura muy fuerte y estuve cuatro meses sin caminar.
Entonces estoy con todo este proceso interno trabado, y además sin caminar, así que no podía trabajar. Tuve que volver a vivir en mi cuarto, donde me había criado, con mi viejo, viste, con mis padres, que era raro. Y en ese proceso digo: bueno, decido casi emprender, desde salir un poco de las cenizas. Y lo primero que hago es darme cuenta de que, haciendo folletos para poder articular mi idea, me interesaba muchísimo la parte de diseño. Todo lo que yo había hecho de arte, porque hacía mucho arte visual en el colegio… De repente, aprendiendo herramientas digitales, se me expandía la posibilidad de poder yo plasmar visiones.
Empecé con el Pages de Apple y al toque tuve que aprender Illustrator. Y así fui creciendo, y dije: bueno, ya que estoy, armo una página para poder articular esta organización, que tiene una parte de impacto social y tiene modelos de negocio en el área de energía renovable. Y fue ahí que lancé…
¿Qué pasa cuando tu emprendimiento llega antes de tiempo?
Martín: …el primer emprendimiento mío en la Argentina. Es una empresa de energía dedicada a la sustentabilidad y teníamos distintos modelos de negocio, en consultoría… Bueno, fue todo un proceso duro también después arrancar, pero llegamos a medir la huella de carbono de grandes empresas argentinas, a transformar edificios corporativos, a proponer proyectos grandes de energía limpia dentro de un marco nacional. Y también proyectos de alto impacto social y ambiental. Por ejemplo, teníamos un programa donde instalábamos cocinas solares en Jujuy, en la puna, o sea, cocinas parabólicas que usan el calor del sol para prevenir el uso de arbustos en el desierto. Era un poco de todo.
Magali: Bien, ahora ese proyecto parece como… …adelantado culturalmente para la época en que lo hicieron.
Entonces se me ocurre preguntarte: ¿qué desafíos tuviste? ¿Con qué cosas te chocaste haciéndolo en Argentina, ese proyecto, en ese momento?
Martín: Sí, eso es un poco, como diríamos en inglés, la historia de mi vida, porque casi todos los proyectos que he lanzado, la mayoría, han fracasado por haber estado adelantados a su tiempo. Con lo cual naturalmente tiene sí… Pero también, en realidad es difícil ponerle el mal timing, porque si vos ya tenés la visión y sentís que el mundo lo necesita, el rol del pionero es… ¿no?
A ver, ¿voy a esperar a que esto sea el buen timing? Si uno está called for doing, llega un momento en donde vos no podés prevenirte a vos de hacerlo, porque ya entra la pasión y no te queda otra, eventualmente.
Uno tiene que también no ganarse el crédito. Eso permite a otros que vinieron más tarde poder lograr lo suyo gracias a que otros fracasaron antes. No tengo ningún problema en ser el que fracasa antes para que otros lo logren, pero sí, obviamente, el timing siempre ayuda. Sí, muchos problemas y fricciones, digamos, el concepto de empresa social no estaba claro. Y yo descubrí 2 cosas en ese proceso. Uno… …que me encantaba el emprendedurismo porque permitía… …todas las cosas que me interesaban, desde el diseño y las cosas como branding o marketing, que me fascinaban. Voy a estar horas armando la página de Internet y aprender un poco eso, a diseñar modelos de negocio. Y me di cuenta de que armé cuatro o 5 modelos de negocio: uno para el campo, uno para el sector de arquitectura, uno para el sector de consultoría empresarial, uno para grandes proyectos de energía y uno para impacto social. Y era como: bueno, pero tenés que elegir uno, o sea, la visión. Empecé a ver cómo enfocarme, pero me costaba mucho porque veía la creatividad de los modelos de negocio. Y eso también me fue dando cuenta de que había un… Y después, sobre todo, yendo con clientes que querían hacer algo.
«Ah, quiero armar un proyecto de casas sustentables en Córdoba». «Bueno, pero la manera en que lo estás encarando… quizás sería mejor de esta manera». Y ahí lo que pasa es que me di cuenta de que a veces quería hacer los proyectos que me parecían más relevantes y no el que el cliente quería hacer. Y eso es un problema para un prestador de servicios, porque te ponés como un prestador de servicios quisquilloso, digamos.
Solo te gusta cierto tipo de proyectos en donde te permite aprender, y bueno, pero alguien tiene que pagar la cuenta, ¿no? Entonces me fui dando cuenta de que ese perfil de investigador y de pensar las cosas en grande seguía estando. Como dijiste de la academia, de la parte de astrobiología, seguía operando como emprendedor. Y obviamente en Argentina, porque las cosas que yo proponía eran grandes y requerían cierta voluntad política o voluntad económica, una de cada 10 cosas realmente se ejecutaba. Entonces también había una fricción en la performance comercial. Inclusive terminó siendo un proyecto muy abocado al área de prevención de deforestación en la frontera con Brasil, en Misiones. Y también muchas cosas idílicas que quizás yo tenía, en donde todo esto va a funcionar y vamos a lanzar los bonos de carbono, y había armado varias puntas para que esto funcione, también requerían ciertas voluntades políticas y cosas que se organicen.
Entonces tuve varios colapsos, así como fracasos, dentro de esos años en Argentina, como emprendedor y quizás como investigador idílico, que me di cuenta de que… …tenía sentido que yo hiciera un parate.
Y dije: bueno, a ver qué pasa si… Claramente la parte de la creatividad en el mundo empresarial es algo que me interesa. Quizás me voy a estudiar, viste, a hacer un máster de administración de empresas. ¿Entonces?
Viste, con la situación argentina complicada, busco un poco una salida, miro los másters afuera y también me doy cuenta de que uno tiene que tomar préstamos para hacer un máster de dirección de empresas en universidades americanas. Claro. Yo iba a terminar trabajando en una consultora para poder pagar esa deuda, iba a estar trabajando en Accenture, Deloitte, y no me entusiasmaba tampoco esa visión. ¿Entonces?
Cuando yo había arrancado en la parte científica dentro de la universidad tenía presión, inclusive de mis profesores, para hacer un doctorado. Pero en ese momento los doctorados eran disciplinarios. O sea, si vos tenías que trabajar en microbiología, era estudiar una bacteria por 6 años, y tampoco me resultaba algo interesante. Pero ya para el 2000… ¿Sería 2012? Ponele. Los programas doctorales, tanto en Estados Unidos como en el exterior, habían evolucionado y habían abierto las puertas a trabajar de manera más interdisciplinaria. Mi hermana estaba viviendo en Australia y encuentro un programa en la ciudad de Melbourne, que es donde hice mi doctorado, que me daba esa flexibilidad. Y yo, habiendo aprendido como emprendedor que uno no espera que las cosas… a veces… …uno tiene que aprender a pedir perdón en vez de pedir permiso, digamos, pero de una manera respetuosa, y poder proponer proactivamente. Propuse el marco de mi estudio doctoral, que iba a ser una fusión entre… …innovación en empresas e innovación en el sector de energía limpia, y teorías que permitan que las cosas que hace el emprendedor estén conectadas a un cambio de paradigma a nivel planetario, o sea, algo bien macro.
Fui claro en esa propuesta y bueno, ahí arrancó ese proceso.
¿Cuándo conviene frenar y hacer un doctorado afuera?
Magali: OK. ¿Qué cosas te llevaron? ¿Cuáles fueron estas señales que vos viste que te llevaron a parar el proyecto y buscar hacer algo diferente? ¿Qué pasó ahí?
Martín: Frustración en la situación de… …digamos, de cuántas cosas se podían concretar en Argentina, eso es uno. 2: darme cuenta de que yo no tenía ninguna atadura jurisdiccional, digamos. Por ser argentino no quiere decir que tengo que operar en Argentina; lo que a mí me sensibiliza es el problema planetario, nuestra relación con la salud del planeta. Entonces… Me entiendo como un ciudadano terrestre. Y entonces, que lo haga en la Argentina o en el resto del mundo no cambia, y eso me dio la visión de que quizás yo tengo más impacto estando afuera. Y después, punto número 3: tampoco es que los emprendimientos que yo había arrancado en Argentina estaban volando por los cielos, entonces tenía la chance de poder frenarlo. Tenía buenos socios también, que me habían acompañado, que podían seguir adelante con el proyecto, y yo buscar nuevos rumbos. Así que esas 3 cosas fueron claves.
Magali: ¿Te costó dar un paso al costado, o ese paso?
Martín: No, no, porque me entusiasmó la idea de… Digamos, me acuerdo que en su momento leí un libro, The Third Industrial Revolution, de Jeremy Rifkin.
Hubo varios libros. Creo que en un momento dijiste que si tenemos libros para sugerir… Hubo un libro que me llevó desde la universidad a dedicarme al cambio climático, que era The Party’s Over. Es un libro sobre el peak oil y el cambio climático, sí. Y el título del libro es tipo alguien con un… ¿cómo se llama esto? Lo que está en el… …como el surtidor de la estación de servicio, la gas station, ahora la palabra: apuntándose, como tirándose, suicidándose con la manguera de la nafta. Exacto, exacto. Gracias.
Ese libro fue bastante influencia, y The Third Industrial Revolution, el potencial de lo que son modelos de negocio distribuidos, en donde no se concentra el poder en uno sino que se distribuye. Y eso conectaba con mi visión de empresa social y conectaba con mi visión, ya incipiente pero creciendo, de que para poder lograr grandes cambios teníamos que apuntalar en el poder de la exponencialidad de lo que hoy llamamos peer to peer, modelos o plataformas.
Entonces, poder abocarme a eso en un programa doctoral que yo iba a poder diseñar, y que lo podía hacer en 3 años en vez de 6 años, me entusiasmó y bueno.
Magali: ¿Qué aprendiste de esa experiencia en Australia?
Martín: Muchísimo, pero siempre cuento que para ese entonces era claro que yo era demasiado emprendedor para ser académico y demasiado big picture thinker, académico, para ser un emprendedor convencional.
El primer encasillamiento, al cual yo quizá le tenía rebeldía, es como «sos arquitecto» o «sos abogado» o «sos administración de empresas», y tampoco encajaba en eso. ¿Tampoco encajaba en «sos emprendedor» o «sos académico»? No, ninguna de las dos me sentaba bien. Entonces me interesaba la gestión de esos dos mundos, de cómo poder usar un pensamiento sistémico y científico, una base teórica académica, para poder desarrollar emprendimientos que realmente estén diseñados con un propósito, y el propósito del emprendimiento es transformar al sistema.
Y para eso usa herramientas como la administración de empresas y el saber comercial, y ser vivo, digamos, como emprendedor. Pero creo que lo que cambia es el propósito del emprendimiento, y en gran parte eso también fue mi enfoque en el doctorado: lo que en realidad tenemos que hacer es cambiar el propósito de nuestras empresas, particularmente si están lidiando con el recurso natural del planeta, porque tampoco son dueñas.
O sea, para decir nombres comunes, las petroleras no son dueñas del petróleo que están extrayendo y vendiendo. Esos son billones de años de fotosíntesis. ¿A quién le pertenece? Tampoco es que le pertenece a los humanos. Es un recurso natural que tenemos que poder administrar de manera conjunta. Entonces eso también me lleva a pensar en el gobierno del sistema terrestre, y en las cosas que aprendí también, que la universidad me permitía exponerme a estos pensamientos macro. Y bueno, y ahí hubo un segundo… Pivot, de alguna manera.
¿Cómo encontrar tu lugar en una universidad como Yale?
Martín: En ese momento estaba arrancando la relación con quien hoy es mi esposa, y ella decide hacer sus estudios de administración de empresas en una universidad de Estados Unidos. Y bueno, yo me organizo para la última parte de mi doctorado visitar como investigador visitante esa universidad, que es la Universidad de Yale. Lanza un nuevo centro, que es el Center for Innovative Thinking, y me da la oportunidad de proponer este nuevo modelo, el modelo que yo me iba diseñando a mí mismo, de mitad emprendimiento, mitad pensamiento macro e investigación científica. Y tuve la oportunidad de poder lanzar el Open Innovation Lab en la universidad, en donde… Con alguien que estaba trabajando en proyectos de microrredes eléctricas y el uso de blockchain, y le interesaba lo que yo había hecho en mi doctorado, que estaba ligado a eso, empezamos a hacer esa colaboración.
Y bueno, eso para mí fue genial porque, digamos, en todas las instancias en donde yo tuve como cierta rebeldía… No sé si rebeldía es la palabra correcta. Es más como no conformarme. Como no me quiero conformar con lo que está dado de los casilleros de profesiones o el perfil que uno hace.
Y decir: «Pero si no existe, ¿lo puedo crear?».
Puedo diseñar y probar, y no es fácil. Siempre hay fricciones, pero eventualmente como que el universo de repente abre las oportunidades para que eso se introduzca en algún lado. Ese diseño único que uno se va armando después puede ser testeado, y hasta ahora la vida me ha demostrado que he podido insertarlo en algún lado. Y bueno, hasta el punto de que empezamos a trabajar en la parte de contabilidad climática, dándonos cuenta de que había una especie de brecha en el uso tecnológico en cómo se manejaba el Acuerdo de París sobre el clima, presentándolo en Madrid, en la COP25.
Y eso motivó lanzar Open Earth Foundation, que es, digamos, mi idea de ese modelo: mitad investigación, mitad emprendedurismo. Y eso lo lanzamos.
Magali: OK. ¿Qué fue lo que más te sorprendió de tu paso por Yale?
Martín: La receptividad que tenía.
Probablemente tres cosas. La receptividad que había a mis ideas en la universidad, esas cosas que quizás en otros momentos de mi vida se me criticaban: por no estar enfocado, por hacer muchas cosas.
Que había un espacio para eso. El espacio siempre está, hay que buscar el lugar concreto, el nicho. De alguna manera nadie es profeta en su tierra, entonces uno tiene que buscar la tierra donde lo que uno presenta es bien recibido.
Lo segundo es… Quizás más ligado a que mi experiencia como emprendedor, la viveza que tiene que tener el emprendedor para sobrevivir, en el mundo académico o en otros mundos sirve muchísimo. O sea, ser emprendedor es una gran herramienta de capacitación personal. A mí me interesa más contratar a gente con experiencia en emprendedurismo que gente que no, para poder trabajar dentro de un emprendimiento. Mucho mejor. Y el tercer punto, que conecta con este segundo, es que… Mi hambre de emprendimiento, de estar generando algo nuevo, porque obviamente también me doy cuenta de que esa es mi personalidad, me gusta estar creando o iniciando cosas nuevas, me lo daba ser… No sé cómo es la palabra en español, pero es intrapreneur, cuando uno es emprendedor dentro de una organización. Intraemprender, no sé cómo se puede decir. Pero eso me gustaba, o sea, obviamente estaba la necesidad, y entonces emprender algo, lo que sea, dentro de Yale me daba cierta satisfacción también.
Sí, realmente me gustaba. Por eso, contratar a gente que tiene experiencia en emprendimiento para que trabaje en la organización es bueno, porque pueden ser entrepreneurs themselves, y eso es válido. Esas son las tres cosas.
Magali: Perfecto. Bien, contanos qué es Open Earth y qué están haciendo.
Martín: Bueno, somos, primero, una organización sin fines de lucro basada en California…
¿Qué hace Open Earth Foundation?
Martín: Por temas legales, obviamente, pero con una visión totalmente planetaria. Y mi descripción en general es que investigamos, desarrollamos y desplegamos… Proyectos que están en la intersección de tecnología digital y emergente, con mucho enfoque en… Blockchain, internet de las cosas, y todo ciento por ciento abierto. O sea, el rol del open source como una herramienta para poder generar infraestructura digital abierta, porque eso es algo que fui viendo como importante para que nosotros tengamos mejor capacidad de poder manejar el sistema terrestre. Y entonces esas dos partes, la tecnología digital, el código abierto y las colaboraciones necesarias para poder desarrollar ese código abierto, apuntadas… A proyectos a escala planetaria. ¿Cómo, proyectos a escala planetaria? Bueno, usando el pensamiento sistémico y transformando ese pensamiento sistémico, que es: el todo es más que la suma de las partes y todo está interconectado, para simplificarlo. Pero también viendo cómo funcionan los sistemas vivos, o sea, cómo aprendemos de ellos. Los sistemas vivos tienden a estar caracterizados como complex adaptive systems, están adaptándose a su entorno. Entonces, ¿cómo pensar de esa manera y traducirlo al pensamiento de diseño, al design? Entonces, los insights que yo puedo recibir por el pensamiento sistémico los puedo traducir al pensamiento creativo, que me permite crear algo… Que está diseñado, como dije, para apuntalar al sistema, para transformar el sistema. Porque el gran problema que tenemos hoy es que necesitamos cambiar nuestro sistema. Este sistema económico, político, social no nos está llevando a un sistema sostenible.
Magali: Ahora, para que se entienda un poco mejor, cuando decís que es sin fines de lucro, ¿cómo hacen para sostener la empresa o la compañía?
Bueno, eso también fue una gran decisión. Ver un modelo en donde es una organización sin fines de lucro que puede lanzar proyectos como subsidiarias que están encapsulados dentro del marco legal de una organización con fines de lucro, pero las ganancias o el profit que generan pueden ir a la organización sin fines de lucro madre, que reinvierte ese profit en mayor investigación, en mayores proyectos, en vez de llenar el bolsillo de los dueños. Esa fue la decisión de yo verme más como un public servant, un servidor público. Y donde tu salario es público.
¿Cómo se financia una fundación con subastas de arte digital?
Magali: ¿Y estás atado a las decisiones de la organización?
Martín: Pero tenemos la posibilidad de poder tener subsidiarias. Ahora, para lanzar, lo primero que fui buscando fueron oportunidades de filantropía que bancaran la investigación y proyectos innovadores, fondos de innovación.
Y aun así, dentro de las organizaciones filantrópicas de innovación, que son más, digamos, vanguardistas, las cosas que yo proponía eran bastante complejas. De vuelta era como: «Esto es muy innovador, estás mezclando muchísimas cosas, y todas las tecnologías que estás explicando no las tenemos muy claras».
Entonces, bueno, empezamos a aplicar a distintos grants puros, hicimos una primera campaña de recaudación de fondos bastante particular, porque estábamos tan metidos dentro del mundo blockchain y cripto, y yo con mi pasado, digamos, bastante artista. Se dio la oportunidad de poder invitar a los artistas digitales del mundo de los NFTs, en el principio del 2021, donde estaba explotando todo, para que armáramos una… Una subasta de arte digital caritativa, digamos, porque los fondos iban a aportar a este proyecto. Y obviamente, para los artistas digitales, los proyectos que propone la organización les resultan muy interesantes. Entonces estuvimos con ocho grandes nombres dentro del sector y con eso hicimos una subasta en donde las piezas digitales se vendieron muchísimo, particularmente las del quizás mayor artista de renombre en ese sector, que es Beeple, que vendió su obra en 70 millones de dólares.
Bueno, una pieza de él que subastamos se vendió en… Eso obviamente nos dio la posibilidad de pensar las cosas de cero, desde una perspectiva distinta. Como organización, estábamos buscando levantar dos millones para poder operar el primer año y habíamos levantado… Más que eso. Hoy por hoy… Vamos a cabo con tres, digamos… Fuentes de revenue. Una es filantropía. Incluye estos eventos creativos, donde empoderamos a creadores a hacerse filántropos, pero también a la gente, digamos, donde hay muchísima… Riqueza acumulada y hay posible filantropía. Dos son los grandes fondos, digamos, de investigación. La Fundación Carnegie de Nueva York, por ejemplo.
Y tercero, que todavía no está ejecutado, es, digamos, donde nosotros podemos proveer servicios que otros pueden pagar, y también desarrollar empresas que son subsidiarias que tienen su propio modelo de negocio. Entonces esa versatilidad me parecía, me parece genial. Parte de las decisiones: todavía podemos lanzar emprendimientos, y esos emprendimientos, si están diseñados para un propósito que está alineado con la misión de la organización madre… Pueden estar operados, pueden tener su propio equipo y pueden hacer las cosas de la manera que quieren. ¿Pueden levantar capital semilla? Pueden atraer capital de venture, pero las ganancias, o sea… La gran parte de quien es dueño de ese emprendimiento es la fundación. Entonces los dividendos que eventualmente se recaudan, la fundación los puede usar para reinvertir en esa organización o reinvertir en el laboratorio para generar nuevas ideas.
Magali: OK, bien.
¿Qué se siente no encajar ni como emprendedor ni como académico?
Magali: Ahora, esto que contaste varias veces del no encajar… ¿Alguna vez te generó incomodidad? Es decir, como: «Yo entiendo que no soy ni 100% emprendedor ni 100% académico», y tampoco, para la beca, encajé perfecto para lo que quiero hacer. ¿Cómo se sintió eso? Porque ahora, con el diario del lunes, es como: «Bueno, en realidad yo tenía razón y acá hice la empresa», ¿no? Pero en el momento, ¿cómo fue?
Martín: Sí, es… Tiene momentos duros, depende mucho también de quién uno busca validación, ¿no? La validación de uno mismo, esa es la más importante. Y eso lo sentía, la tenía, pero no sabía, no estaba convencido de que mi mundo exterior, quizás mi familia o mis amigos, me daban esa validación. O el mundo exterior en general, como: «Estás muy… Disperso, desencontrado». Y yo internamente no me sentía así. Entonces también había alguna especie de disputa entre la convicción de un modelo que yo tenía frente a una percepción de que quizás cierto grupo cercano no necesariamente lo veía. La realidad también es que quizás yo también me armaba esa… Esa desaprobación de afuera, o alguien que cuestiona lo que yo hago, porque quizás es parte de la motivación. Es como… «Tengo que mostrarte que esto es posible». Es posible que eso también sea parte, inconscientemente trabajando. Lo que también era difícil era, por ejemplo, las oportunidades del emprendedor. Es decir: «Yo creo en esta visión, creo en este emprendimiento, pero este último mes nos trajimos 1 dólar y me encuentro en una situación financieramente desfavorable, pero estoy convencido de mi convicción».
No es muy distinto a eso, creo que todos los emprendedores lo enfrentan en algún momento. Pero lo necesitaba de alguna manera, porque también eso es lo que te dice: «¿Realmente querés hacer esto, sí o no? ¿Estás convencido?».
¿Y después? En una… Campaña histórica de Apple: los locos que piensan que pueden cambiar el mundo son los que terminan cambiándolo. Entonces hay cierta aceptación de que si uno quiere pensar de manera diferente… Hay un lugar para eso. Y por otro lado, que es relevante, sobre todo en el mundo de la sustentabilidad y el impacto, es tener que probar cosas distintas, porque lo que estamos haciendo claramente no está funcionando. Entonces, no tenerle miedo a los modelos distintos, porque si seguimos como estamos, vamos a generar un cambio irreversible en el planeta. Estamos yendo hacia un planeta con 3 grados más de temperatura en comparación con la época preindustrial, y es como tener fiebre por el resto de tu vida.
Eventualmente eso va afectando de manera terminal. Hemos acabado con casi el 50% de la biodiversidad que había antes de la época industrial, y esas son cosas irreversibles. O sea, cuando uno tira abajo la mitad del Amazonas, hay bibliotecas genéticas que no vuelven a aparecer. Entonces también ese estado de emergencia lleva a uno a pensar de manera distinta. Eso no aplica a todos, pero lo tiro porque es relevante. Es como, bueno, nosotros como organización… Queremos hacer algo distinto. ¿Por qué? Porque todo lo que hacen los demás quizás no está funcionando. Entonces tenemos que tener la convicción de que hay que probar algo distinto, tiene que haber algo más.
¿Qué libros y personas influyeron en Martín Wainstein?
Magali: Bien. ¿Y se te vienen a la cabeza personas o entidades que hayan influenciado tu mindset?
Martín: Sí, varias, digamos. Está el profesor de Teología en la universidad, digamos. Está leer un libro de cambio climático.
Después… Bueno, indagar un poco más, también la búsqueda de encontrarme como emprendedor. Me reconecto con el hecho de que mi abuelo también había sido emprendedor, entonces también eso me conectaba y quizás me impulsaba un poco.
Por otro lado, bueno, distintos libros o autores que quizás validan cierto modelo. Era como buscar esa validación.
Magali: ¿Y después?
Martín: Bueno, en ese momento, The Third Industrial Revolution, de Jeremy Rifkin. Creo que como pensador fue bueno en ese momento, pero no diría que lo sigo mucho hoy. Últimamente me ha gustado mucho la perspectiva de Harari, tanto Sapiens como otros dos muy buenos.
Magali: Libros que recomiendo. ¿Podcast, por ejemplo?
Martín: Sería el podcast de Christiana Figueres que se llama Outrage + Optimism, sobre todo para la gente que le interesa indagar en el mundo del cambio climático.
Bueno, si bien yo tengo muchas visiones encontradas y desacuerdos con ciertas decisiones de Elon Musk, me parece que tiene un par de nuggets que son muy interesantes, que es… Pensar en algo grande aunque esté destinado al fracaso, porque hay que probarlo porque vale la pena. Eso creo que es interesante, y la capacidad de realmente poder emprender en paralelo.
Eso también siempre lo mantuve: dentro de una organización, distintos modelos de negocio o distintas iniciativas en paralelo, porque mucho de lo que aprendés en uno te lo da el otro. Si bien te divide un poco los esfuerzos, también ganás que lo que estás aprendiendo en un sector lo podés aplicar a otro. Y para que quede claro, quizás las cosas en las cuales puedo estar desencontrado: me parece que la prioridad alta sea ya vivir en Marte. Me parece que tenemos que lograr vivir en este planeta primero y aprender cómo hacer una sociedad uniplanetaria, porque no podemos ser multiplanetarios si no somos uniplanetarios, y hoy no somos ni planetarios.
¿Cómo se define el éxito desde el propósito?
Magali: Claro, hay cosas básicas que todavía no resolvimos.
Martín: Claro.
Magali: Bueno, si tuvieses que decir, ¿qué sería para vos la definición de éxito?
Martín: Qué buena pregunta.
Hay como una parte filosófica y una parte concreta. O sea, súper filosófico, angelical, pero para mí es importante poder conectar esas dos, ¿no? No me gusta separar las cosas, por ejemplo, como trabajo. Yo no digo: «Bueno, ahora estoy trabajando y ahora hago mi vida».
No, para mí es todo un continuo. Y eso está ligado al propósito. Entonces, la manera en que yo hablaría sobre el éxito es el propósito, para qué uno está acá, ¿no? Si pensamos que hay dos días, los dos días más importantes en la vida de uno son cuando nació y cuando entiende para qué. Es como el segundo: encontrar el propósito de uno y sentir que uno está alineado con eso, esa es una gran definición de éxito. Para usar un término del hinduismo, dharma, digamos, es también lo que yo vivo en mi propósito, para mejorar la vida de otros, porque en el proceso de éxito estoy impactando positivamente en la vida de otros. Me doy cuenta de que yo no soy solo yo en este cuerpo físico, sino que los otros y nuestro colectivo también son parte de quién soy yo.
Muchas veces lo pongo en este término: el problema de las grandes empresas o del paradigma capitalista es la maximización del self interest. ¿Quién es el self? ¿Cuál es el estado de conciencia? ¿Es la empresa o es el creador? El self es expandir un poco la conciencia, entender que yo también estoy interconectado al ecosistema y al mundo en el que habito. Entonces… Mi propósito también tiene que poder estar conectado a cómo yo… Me voy descubriendo en esas etapas: yo como cuerpo físico, yo como persona dentro de una familia, yo como rol en la sociedad y yo como ciudadano terrestre, que en realidad soy parte de la Tierra y la Tierra es parte de mí. Ese proceso me parece clave. Y obviamente en el caso mío, o en el caso de cada uno que está buscando su propósito, también es descubrirse a uno mismo como alguien que no se conforma con ciertos casilleros concretos.
También hay un patrón de éxito en poder encontrar el camino que te permite plasmar eso, el camino creativo, digamos, donde encontraste tu manera de trabajar, de aportar, y hacerlo desde una playa en Bali, el sótano de tu casa en Buenos Aires o en cualquier lado, ¿no?
Magali: Sí. ¿Y si tuvieras que decirle algo al Martín de hace cinco años?
¿Por qué los puntos se conectan solo mirando hacia atrás?
Magali: ¿Qué le dirías ahora, con todo lo que ya recorriste?
Martín: Uy, estamos en el 2022, a ver… Estaba en Australia hace cinco años. Sí, sí, sí. Te diría: «Seguí para adelante como venís». O sea, no cambiaría nada en mi vida viendo hacia atrás.
No haría nada distinto. Cositas chiquitas, sí, pero a nivel macro, viendo para atrás, uno se da cuenta de cómo esas cosas se fueron integrando. Hay una buena charla de Steve Jobs hablando sobre eso: es muy difícil conectar los puntos cuando mirás hacia adelante; cuando mirás atrás, ves cómo esas cositas, todas esas dimensiones de uno mismo, se fueron interconectando en el camino en el que uno está hoy. Y eso requiere una sensación de confianza, de trust.
De que, si bien en ciertos momentos parecen las cosas divididas y no terminan cuajando… Esa convicción también es creativa. Y quizás una cosa que diría es… Es re importante la atención y la intención en algo que queremos lograr, pero también es importante poder soltarlo.
Y eso es en el proceso creativo en general. Si uno está aferrado a lo que yo creo que algo tiene que ser en el futuro, puede frenar la magia que esa creación puede tener. Entonces soltarlo me parece importante, y es un trabajo constante. Eso, a veces, soltar cómo las cosas van a ir convergiendo, es lo que genera la magia del universo.
Magali: Bien.
Martín, ¿dónde te podemos encontrar en internet, para los que quieren saber más de vos?
Martín: En openearth.org. Mi página está re desactualizada. La había hecho sobre todo para aplicar al trabajo en Yale. La mantuve, a veces me parece raro tener una página de internet de mí, pero la hice por un tema de poder lanzar el laboratorio de Yale y quedó ahí. Ahí está. En LinkedIn.
Y nada, no me escriban emails, porque trato de mantenerlos limpios.
Magali: OK, no ayuda en nada a que su bandeja de entrada esté limpia. Ahora, palabras o pensamientos finales para cerrar este capítulo, un último mensaje a la audiencia.
Martín: Bueno, conectando un par de cosas que fui diciendo: no tener miedo al no conformismo, digamos, no tener miedo a no encajar en algunas cosas. No encajo en nada; encajo en todas, pero no hay una que las involucre a todas. Y crear esa realidad que puede hacer eso es además como una especie de… Entretejido que conecta las cosas.
Y enfocarme en para qué estoy acá y cuáles son mis superpoderes que traigo y cómo los puedo conectar para también mejorar la vida de otros y el planeta. Porque en ese proceso también mejoro… Porque somos eso, ese colectivo.
Y bueno, por suerte, empujar a la gente a vivir y a trabajar de manera distribuida hace unos años parecía complicado; hoy es casi moneda corriente, así que ni hablar. Uno puede trabajar desde cualquier lado del mundo. Obviamente, resolver problemas con otras personas en conjunto en un pizarrón es algo muy gratificante, y yo hoy por hoy lo estoy… Extrañando un poco, porque la universidad lo tenía mucho.
Bueno, esas son un par de cosas que fui diciendo que son relevantes.
Magali: Excelente, súper. Muchas gracias, Martín, gracias por compartir todo esto. Gracias por tu tiempo. Estoy segura de que a la audiencia le va a llegar el mensaje.
Me alegro, me alegro. Y nada, a seguir buscando, porque hay algo más, y eso muchas veces, si no siempre, está dentro de uno.
Gracias por escuchar este capítulo. Si tenés una amiga o amigo a quien le pueda gustar, reenviáselo, que nos ayuda a crecer. Todas mis reflexiones mientras construyo Tiene que haber algo más están en el correo semanal: tienequehaberalgomas.com/correo. Todos los links de lo que hablamos están en tienequehaberalgomas.com, y mandame tus comentarios por redes sociales. Nos vemos la semana que viene.
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¿Quién es Martin Wainstein y de qué habla en este episodio?
Martín Wainstein es un Emprendedor Social y Científico Multi- Disciplinar cuyo perfil es una combinación de sus estudios sobre Astrobiología, el desarrollo de empresas sociales, su gusto por las artes visuales y los deportes extremos arriba de una tabla.
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