Miriam De Paoli

Bio Miriam De Paoli

Periodista nacida en Brasil, co-fundadora de “No pausa” una organización latinoamericana que visibiliza y desarrolla soluciones para el climaterio y menopausia. Miriam tiene trayectoria trabajando en radio, TV, diarios y docencia universitaria. Es autora de “La cultura de la influencia” y “Generación invisible» junto a Tomás Balmaceda.

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De qué hablamos con Miriam De Paoli

  • Cómo es su historia con la menopausia
  • Por que nace No pausa
  • Por que se falla en el diagnóstico
  • Trabajar en sociedad con una persona de menos de 30 años
  • Mitos y temas tabú sobre la menopausia
  • Longevidad y cómo pensarla. Planificarla
  • Que aprendió de hacer Tsunami latam
  • Cómo fue escribir un libro cultura de la influencia entre 3 personas
  • Cómo fue salir de Tenaris después de 10 años
  • Procesos creativos
  • Cultura de la cancelación
  • Cosas que le hayan salido mal
  • La mirada del alrededor

Recomendaciones de Miriam De Paoli

  • Cultura de la influencia (Libro)

Transcripción

Miriam De Paoli es periodista nacida en Brasil y cofundadora de No Pausa, una organización latinoamericana que visibiliza el climaterio y la menopausia. En el episodio cuenta cómo llegó a su diagnóstico de perimenopausia, por qué dejó Tenaris para emprender, cómo trabaja con una socia de menos de 30 años y por qué las empresas deberían mirar el talento de más de 45.

Introducción

Miriam: Nosotros nacimos analógicos, pero crecimos digitales, ¿OK? Toda nuestra vida como personas generadoras de ingreso ya fue digital. Saquen de sus cabezas la idea de que una persona de 55 años no es digital, saquen de sus cabezas la idea de que no podemos aprender a utilizar una nueva tecnología.

Eso es una falacia tremenda que está impidiendo muchos avances de discusión hacia dentro de las empresas y hacia afuera como sociedad. Empecemos a ver a las personas como realmente son, como realmente es una persona de 50, hoy, de 60, de 78.

Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. En el podcast analizamos la historia de profesionales de todo el mundo que se transformaron para estar alineados con sus valores. Desarmamos la historia para entender cómo lo hicieron. Nos ayudás un montón…

…si te suscribís en la plataforma en la que estés escuchando este podcast. ¿Estabas escuchando a Miriam De Paoli? Ella es periodista, nacida en Brasil, cofundadora de No Pausa y autora de varios libros. No Pausa es una organización latinoamericana que visibiliza y desarrolla soluciones para el climaterio y la menopausia. En esta conversación hablamos sobre el paso del tiempo, innovación social, startups, culturas organizacionales y procesos creativos.

Todas las semanas comparto ideas en el correo, donde escribo sobre el detrás de escena, lo que voy aprendiendo, mis recomendaciones. Buscalo en tienequehaberalgomas.com/correo. Antes de empezar, tengo un anuncio rápido: lanzamos la Comunidad Tiene que haber algo más. Después de recibir cientos de mensajes, esto existe porque ustedes lo pidieron. La Comunidad es una membresía donde conectamos con otros profesionales de 3 continentes y más de 25 ciudades. Esto es ideal para vos si también sentís que a veces a tu alrededor no te terminan de entender adónde querés llevar tu carrera profesional o tu vida.

Esto es para conectarnos entre todos, con personas que trabajan en cosas diferentes pero que tienen una forma parecida de pensar. Entrá a tienequehaberalgomas.com/comunidad para seguir aprendiendo. Ahora sí, vamos con Miriam. Hola, Miriam, bienvenida a Tiene que haber algo más. Gracias por venir hoy a conversar conmigo.

Miriam: No, la verdad que el placer es mío. Estaba bastante ansiosa con esta oportunidad.

Magali: Qué lindo. Bueno, estoy entusiasmada por este tema. Empecemos esta conversación con la primera pregunta, Miriam: ¿qué es para vos el éxito?

Miriam: Creo que voy a decepcionar a un montón de gente que espera acá una gran fórmula. Para mí el éxito es estar cómodo en tu propia piel. Puede parecer medio raro, pero no lo es, porque muchas veces te va re bien en el trabajo y en la familia las cosas están complicadas. No has logrado conseguir un equilibrio en tu vida personal, vos como persona. Para los que me están escuchando, yo soy mujer, me autopercibo mujer. Y obviamente, con esas cuestiones de género, muchas veces te va re bien de un lado y el equilibrio también… Acá de nuevo, ¿no?

¿Qué es esa palabra? ¿Equilibrio?

Resumen de la historia: es estar cómodo, es que cuando nos acostamos decimos: «Qué bien se siente el día que viví». Eso para mí es éxito. Quizás bastante llano para muchos que esperaban la fórmula del éxito, pero para mí hoy es eso. Quizás en un año lo cambio, pero hoy es eso.

Magali: Sí, 100%, es algo que va cambiando a través del tiempo.

Y nadie de los que pasaron por acá y a los que les hice esta pregunta, nadie…

…dijo algo material o cosas así. Entonces creo que viene muy alineado. Quiero que arranquemos con…

¿Cómo se manifiesta la perimenopausia y por qué cuesta tanto diagnosticarla?

Magali: …saber cómo fue tu historia y tu experiencia en relación a la menopausia y el climaterio.

Miriam: Guau, vamos a empezar con… bueno. Espero que ustedes, que nos están escuchando, tengan tiempo, porque la historia es larga, desafortunadamente más larga de lo que me hubiera gustado. Afortunadamente…

…de esa experiencia nació No Pausa, una organización que hoy llega a más de 170.000 mujeres en toda Latinoamérica; una startup que desarrolla productos y servicios para ayudarnos a atravesar esa etapa; una organización de la sociedad civil que lleva información a personas en situación de vulnerabilidad sobre esa etapa. O sea, muchas cosas nacieron de ese lugar tan incómodo que yo habité. Menopausia y climaterio: bueno, si menstruaba y voy a dejar de menstruar, pareciera lógico que tuviéramos información, porque es una cosa tan natural que hoy la está viviendo el 12% de la población mundial; solo en Argentina, 5.000.000 de personas. Imaginate: un extraterrestre llega, ve esos números y dice «eso se come hasta en la sopa, eso se debe hablar de manera cotidiana». Pero no es así. Yo tenía 47 años, tenía un rol en una empresa bastante grande, una corporación, de hecho, internacional. Y empecé a tener algo muy común con la bajada de los estrógenos en la etapa del climaterio, de estar cerca de la llegada del día de la menopausia.

¿Qué son? Las lagunas mentales, los olvidos.

Pero a mí me agarraron 3 en un período de un mes más o menos, un mes y medio, no me acuerdo perfectamente. Eso fue ya hace 6 años. Y yo empecé a pensar que me estaba volviendo loca, que estaba con algún problema neurológico. En ningún momento tenía como…

…olvidos. Fueron 2 casos muy específicos. Yo estaba dando una presentación y de repente era como: «¿De qué estoy hablando?». Muy diferente de los olvidos del cansancio, muy diferente de los olvidos que uno tiene…

…porque está pensando en otra cosa. No, era como que el cerebro se apagara y volviera a arrancar, pero en un lapso de 10 segundos. Me pegué un susto, Magali, que no te puedo explicar. ¿Y por qué el susto? Porque en mi familia, las personas que tuvieron la fortuna de atravesar los 80, 85 años…

…desarrollaron demencia senil, por el lado de mi papá. Entonces, para mí, la palabra demencia senil era algo con lo cual convivía, y también muy de cerca. Después, más adelante, si tenemos el tiempo, les voy a contar qué pasó con los que sí atravesaron esa etapa y no desarrollaron, y por qué no desarrollaron. Estamos hablando de gente muy longeva. La primera cosa que pensé es: con el estrés que vivo, con el tipo de vida que llevo, seguramente estoy desarrollando algo a nivel neurológico. Quizás no demencia, pero debe haber hecho clic y acá algo no está bien. En ningún momento conecté 47 años, bajada de estrógeno, entrar en la menopausia.

Fui al neurólogo. ¿Qué hace el neurólogo? Empieza a hacer análisis a nivel cerebral. De nuevo, hablo desde un lugar de privilegio, porque acá no tuve que ir a un hospital público y esperar un año para que me atendieran, no. Todo muy rápido.

El neurólogo me dice: «Usted, señora, está muy bien».

Y los olvidos seguían. Y los olvidos venían acompañados de anemia, venían acompañados de dolor en las articulaciones, venían acompañados de lo que yo ahora llamo TPM, tensión premenopáusica. Era como vivir una tensión premenstrual, pero durante todo el mes. Y no sabía lo que me pasaba.

La ginecóloga tampoco me ayudaba. ¿Ustedes pueden creer? O sea, tenía 47 años y me atendía hacía 20.

Y no conectó las 2 cosas, ni las 3. Me dice: «No…

…es tu estilo de vida». De nuevo, una piedrita más en la mochila de la culpa. O sea, la culpa era mía.

¿Bueno?

Hasta que llegó el chequeo de fin de año y le pido. Le dije: «Mirá, haceme un chequeo completo, porque vivir así no puedo, está muy difícil». Entonces me hace un chequeo donde se incluyen todos los chequeos hormonales, y ahí aparece el diagnóstico: perimenopausia. Es casi una anécdota graciosa, porque eso fue prepandemia, acuérdense, y yo lo había ido a buscar en papel, porque también estaba el análisis del VIH. No se rían: yo vivo en un matrimonio monogámico, pero siempre está bien chequear todas las posibilidades. Esa soy yo, por las dudas. Ahí estaba, y en ese entonces vos ibas a buscar…

No me pregunten por qué. Cuando abrí el sobre y leí perimenopausia, leí en voz alta: «¿Peri qué?». Y el taxista se dio vuelta y me dijo: «Perdón, señora». Y le dije: «No, no, nada». La primera cosa que me vino a la cabeza fue «estoy enferma de la menopausia». No me pregunten por qué me vino peritonitis, siendo que itis es la inflamación y peri de peritoneo, pero viste ese momento donde la cabeza se te hace un bache.

¿Qué locura, no? Llego a casa y empiezo a googlear.

Y me doy cuenta de que había 2 tipos de información: información médica o información en primera persona. Que la Pachamama, que lo mejor… Pero nadie me ayudaba a decidir qué quería hacer yo en esa etapa. Y acá les dejo eso: fue el puntapié inicial de lo que después se transformó en No Pausa. Entonces, para mí, ¿cuál fue? Haciendo así como una frasecita: mi experiencia con el climaterio y la menopausia fue un trauma que terminó siendo una oportunidad de negocio y de reconversión de carrera, pero un trauma. Y es eso lo que hoy lucho para que no sea así para las personas que están entrando en esa etapa.

Magali: Me encanta. ¿Por qué creés vos que hay tanto problema en el diagnóstico?

Miriam: Porque estamos acá cruzados: un tabú dentro de otro tabú, ¿no? La salud sexual femenina en especial es compleja. O sea, acordate que estamos recién ahora hablando de pobreza menstrual. ¿Cuántas de ustedes que me están escuchando nunca nos pusimos a pensar que teníamos personas cerca nuestro que quizás tuvieron problemas económicos para comprar toallitas, y nunca nos pusimos a pensar en eso?

No es que no sucedía; es que si no se habla, si no se visibiliza, de verdad no sucede, porque no logramos, o sea…

…traerlo a nuestra realidad cotidiana.

Salud sexual no reproductiva.

Creo que nadie del otro lado, o la gran mayoría, nunca escuchó ese término, pero es lo que pasa: dejamos de menstruar y empezamos a…

…tener que cuidar nuestra salud sexual no reproductiva, porque sí, la gente sigue teniendo sexo después de la menopausia. Oh, my God. Sí, y muchos años más. Cruzado por el envejecer.

¿Hay algo menos sexy que el paso del tiempo?

Nadie quiere hablar de eso. Y a todo eso, venimos de una construcción muy loca que está muy atada a la realidad del siglo pasado, que era que vivíamos muy poco tiempo después del día de nuestra menopausia. Les voy a dar un poquito de números, porque a mí me encantan los números, porque los números sacan la idea de percepción y nos muestran una fotografía real de por qué nace alguna percepción.

¿Por qué la menopausia sigue asociada a la idea de finitud?

Miriam: Hace 75 años, Magali, una mujer vivía alrededor de 2 o 3 años a partir del día de su menopausia. Hace 75 años, la edad de la menopausia estaba alrededor de los 57 años y la expectativa de vida en Sudamérica, alrededor de 59, 61.

Entonces empieza a tener lógica por qué la menopausia venía con esa idea de finitud. Pero hoy, mientras hablo con vos…

…la edad de nuestra menopausia es alrededor de los 51 años, 2 más, 2 menos. Bajó, y después vamos a saber por qué bajó.

Pero la expectativa de vida es alrededor de 80, 83 años. Tenemos un tercio de nuestras vidas a partir del día de nuestra menopausia. Pero no hemos cambiado la percepción de una mujer menopáusica. No hemos cambiado la idea. Cuando yo te digo, a vos que me estás escuchando, que cierres los ojos y pienses en una mujer menopáusica, seguramente no vas a pensar en J.Lo, en Jennifer Aniston, en esa amiga tuya que está hecha un fuego a los 48, 50 años, porque todavía tenemos una idea…

…muy relacionada con un estereotipo que ya no representa la menopausia del siglo 21. Entonces, tiene una explicación, ¿no? La sociedad es una construcción cultural; de ahí viene el porqué todavía no hablamos de eso. Y pasa acá una cosa muy loca: la peor interlocutora que tiene No Pausa son mujeres en lugares de poder de entre 48 y 53 años, porque no quieren estar conectadas con la idea de menopausia. No quieren que las vean como viejas, no quieren que se las vea como que les va a dar la locura.

O sea, de qué estamos hablando: de que las construcciones sociales tienen un peso tan poderoso, y que romperlas también lleva tiempo. Y en eso estamos.

Magali: Claro, es que…

Es muy entendible que a una mujer le pase eso. Hace poco también tuvimos un capítulo donde vinieron los chicos de una startup que tiene un servicio de pastillas anticonceptivas. Y hablamos de…

…este problema, donde los que toman decisiones en salud son, por lo general, hombres. Y todos estos problemas de mujeres son poco sexys y, además, están interceptando un montón de problemas a la vez. Obviamente, ellos no son el público ni les interesa. Entonces hay un problema ahí, como de desalineamiento entre qué puede ser negocio y la agenda y el presupuesto de las personas que están ahí, en el poder.

Miriam: Sí, creo que hay un punto súper interesante, y más interesante todavía…

…nosotras, como mujeres, tenemos que entender que las agendas tienen que ceder un poquito a nuestras propias percepciones, ¿no? Entre que somos pocas en lugares de poder y que muchas veces nuestras autopercepciones todavía paralizan el avance de algunas agendas…

…es muy entendible por qué de algunas temáticas todavía no se habla. Y acá no…

…para nada es una crítica a mi género ni nada por el estilo, pero muchas mujeres que hoy tienen entre 45 y 60 años lograron llegar a esos lugares de poder repitiendo…

…muchas veces esa manera de liderazgo muy masculina, ¿no?

Entonces, son mujeres que muchas veces no pudieron ni estar en conexión con sus cólicos menstruales, porque tenían que seguir actuando. Entonces también tenemos que echar una mirada a ese tipo de liderazgo y a ese tipo de decisión desde el lugar en que fue construido. Porque acá lo que más me parece interesante de la conversación que estamos teniendo es que nadie quiere juzgar a nadie, porque nadie tiene la respuesta y cada uno hizo lo que pudo. Pero ahora, ya pasado el 20% del siglo 21, tenemos que empezar a entender que hay temas que son públicos, por más que las decisiones sean personales. Hoy ninguna mujer tendría que entrar en el climaterio y la menopausia sin información suficiente para que pueda decidir…

…y que esa etapa no ponga su vida patas para arriba.

Hoy el climaterio y la menopausia son vividos como nuestras abuelas vivían la llegada de la menarca, ¿no? Porque menarca, primera menstruación; menopausia, última. Primera y última son 2 días: la menarca, la primera gota de sangre; la menopausia, la última. Y ya vamos a hablar de la diferencia entre el climaterio y la menopausia, porque la menopausia está adentro del climaterio, pero uno es una etapa y el otro es un día de nuestras vidas. Entonces, hoy todavía vivimos el climaterio y la menopausia de la manera en que nuestras abuelas vivían la menarca. Todos tenemos esa historia en la familia, ¿no?, de la tía, de la abuela, que cuando vio la sangre creyó que se iba a morir, porque nadie le había explicado qué estaba pasando. Hoy, pasado el 20% del siglo 21, el 70% de las mujeres llega a esta etapa sin información suficiente para poder decidir. Números de la OMS, no de Miriam ni de No Pausa. O sea, estamos hablando de algo que tiene alta incidencia, alto impacto y que todavía no está en agenda. Bien.

¿Qué es No Pausa y cómo trabaja en América Latina?

Magali: ¿Querés contarnos hoy qué es No Pausa?

Miriam: Con…

…todo el placer del mundo. O sea, No Pausa…

No Pausa es mi hija. No es una broma. No Pausa es una organización latinoamericana que trabaja en visibilizar, informar y generar soluciones, productos y servicios para las personas que están atravesando el climaterio y la menopausia, para las que lo van a atravesar, y estamos empezando a generar soluciones para las que ya lo atravesaron.

Lo que busca No Pausa es traer a la sociedad el concepto de climaterio, porque el climaterio es una etapa que dura entre 10 y 15 años de la vida de la mujer, y que se reduce a un solo día, que es el día de la menopausia.

Va, empecemos un poquito de cero, por si alguien que está escuchando no lo tiene muy claro: menopausia es un día de nuestras vidas, es el día en que cae la última gotita de sangre en la bombacha, en la copita, en la toallita, en el Carefree, no importa dónde. Ese es el día de tu menopausia, y solo lo vas a saber 12 meses después: es una fecha retroactiva. Para ponerlo en un ejemplo, para que quede bien claro: Miriam tuvo su menopausia el 31/03/2021. Yo supe que había tenido mi menopausia el 31/03/2022, porque habían pasado 12 meses sin mi período. Entonces acá vamos empezando a ver también la importancia de entender el período para poder entender la menopausia. Yo, por ejemplo, soy de una generación que no anotaba ni tenía mucho control de cómo menstruábamos, de cómo eran nuestras fases hormonales. Y a mí me da mucha tristeza, porque creo que perdimos una gran oportunidad de empoderarnos. No es lo mismo pedir una reunión para que te aumenten el sueldo en las semanas en que estás ovulando o en las que estás en la fase lútea. O sea, es distinto, y creo que toda esa información te da mucho poder…

…también para entender cómo vas a enfrentar algunas decisiones muy importantes de tu vida. Entonces, No Pausa es eso. Hoy esa organización somos más de 170.000 mujeres en toda Latinoamérica. Digo mujeres, pero en realidad tendría que decir personas, porque el 1,2…

…por ciento de No Pausa son varones trans. Sí, ustedes que están escuchando: las personas que no se autoperciben mujeres también pasan por la menopausia, y tenemos una comunidad pequeña pero muy activa dentro de No Pausa.

También somos una startup que desarrolla productos de base digital. Somos, en realidad, un team.

Nuestro primer gran producto, que tuvo bastante éxito y que ahora está en la fase de mejora para la expansión, fue un formulario de ayuda a la toma de decisiones.

Tenemos la organización de la sociedad civil, con la cual vamos a hablar a mujeres en situación de vulnerabilidad para explicarles qué es el climaterio y la menopausia, ayudarlas a que los síntomas impacten menos en su vida y cuáles son las alternativas para poder ayudar a transitar esa etapa. Tenemos también toda una red multiplataforma de comunicación gratis…

…que está en todas las redes sociales. Tenemos el sitio web para que cualquier persona pueda entrar a informarse. Hay muchísimos documentos de qué preguntarle al médico, o sea…

Y por último, también trabajamos mucho para influenciar en políticas públicas desde la organización de la sociedad civil. Porque todo es muy lindo cuando es una iniciativa de un pequeño grupo, pero realmente tiene impacto cuando llega a ser parte de la agenda de los países, de los ministerios de salud, porque acá también estamos hablando de un tema de salud, ¿no? Entonces…

…resumen: No Pausa es una organización civil que también hace innovación social en salud con impacto social. Y la palabra impacto para nosotros no es menor, ¿no?

Porque si no podemos llegar a la mayoría de las personas, tampoco sirve mucho lo que estamos haciendo, porque el 5% privilegiado de la población, bien o mal, siempre termina teniendo algún tipo de solución. Tenemos que pensar también en el otro 95%, donde quizás no solo el impacto sea más fuerte, sino que también la búsqueda de soluciones es bastante más compleja.

Magali: Bien. Hay algo que me llamó la atención: ustedes son 2 socias…

¿Cómo funciona una sociedad entre generaciones distintas?

Magali: …pero tu socia tiene menos de 30 años. ¿Cómo tomaron esa decisión?

Miriam: Ah, para mí es la parte más linda de No Pausa. O sea, No Pausa, como ustedes que escucharon antes o que están llegando ahora, es una organización y una startup que empezó hace 4 años. Vamos a cumplir 4 años como organización ahora, el 16 de mayo; como startup, 2, el 16 de marzo. O sea, somos jovencitas por donde la miremos. No sé si lo escucharon antes, cuando yo comenté que estaba desesperada, cuando descubrí que estaba atravesando la perimenopausia y no sabía qué era…

Milagros Kirch, mi cofounder. Mi amiga…

…mi némesis algunas veces también, porque está bueno, ¿no?, porque somos muy complementarias.

Me llama. Ella había sido mi alumna de clases durante muchos años en la UCA, de periodismo.

Y habíamos quedado… Yo siempre quedé en contacto con algunos alumnos que eran brillantes. O sea, para mí dar clases en la universidad era como ese semillero…

…de gente brillante, porque cada año yo cumplía años y ellos seguían teniendo 21. Entonces tengo la suerte de tener cerca mío personas increíbles que me fueron brindadas por esa experiencia como profesora universitaria. Y ella me escribe diciendo: «Che, Miri, ¿podemos hablar? Estoy con una duda en mi carrera».

Pobre, nos juntamos en un bar, 2 horas de menopausia. Cuando termino de hablar, me mira y me dice: «¿Y qué vas a hacer sobre el tema?». Y yo le dije: «¿Hacer qué?». Me dijo: «No, hay que hacer algo. Yo no quiero atravesar esa etapa de esa manera». Y ahí empieza a nacer el germen de No Pausa. Milagros en aquel entonces tenía 24 años, y para los curiosos, lo que ella me quería preguntar era si me parecía…

…que se fuera unos meses a Australia a mejorar su inglés, porque se estaba dando cuenta de que en las interacciones que tenía en el idioma, especialmente por teléfono, por Zoom (porque fue en pandemia, casi no se hablaba de otra forma), no sentía que estaba pudiendo dar todo su talento. Bueno, resumen, ¿no?

Nace No Pausa y Milagros se va a Australia. O sea que nosotras trabajábamos con ese desfasaje horario en la génesis de No Pausa. Esa es Milagros, si me está escuchando.

Magali: ¿Cómo se complementan, si ustedes 2… O sea, ustedes no son médicas, son periodistas. Pero a la vez mencionaste que se complementan. ¿Cómo sería esto?

Miriam: Primero, nos complementamos por un tema generacional, o sea. Si yo a los 53 creyera que tengo la misma mirada del mundo que ella a los 28, alguna de las 2 tiene un serísimo problema, o yo o ella. Nos complementamos. ¿Por qué? Porque obviamente yo vengo con un bagaje de experiencia que muchas veces me hace ser neofóbica, me hace ser reactiva…

…¿o me hace ser demasiado ingenua?

Y viceversa. Entonces nos vamos complementando en eso. Lo que vos decías: lo que hace No Pausa acá es unir al médico y la paciente, generar todas las instancias. Esa consulta, que hoy, gracias a este sistema nefasto de salud que tenemos, no dura más que 20 minutos: es ayudar a esa mujer a que vaya a consultar a ese médico, a que ese médico reciba a esa mujer y que esa entrevista sea más corta, que se logre llegar a un diagnóstico de manera más rápida. Y la única manera posible de eso es a través de la información.

Y también pasa algo bastante interesante: la Miriam y la Milagros de hace 4 años no somos las mismas de hoy.

Hace 4 años teníamos experticias muy parecidas, y hoy nos hemos desarrollado en lugares muy distintos. Por ejemplo, Milagros se transformó en una experta en desarrollo de producto…

…y ella hoy es la… Me encantan esas letritas que al final significan tanto y al mismo tiempo no significan nada, ¿no? Ella es la COO de No Pausa. Ella es la que…

…maneja toda la operación de No Pausa en todos los países en que estamos y todo eso. Mili hoy es una persona que vos la ves y nada, o sea, solo la veo brillar, y a veces hasta me pongo un poquito emotiva. Yo, por otro lado, me desarrollé mucho en todo lo que es cultura, el tema de las finanzas, el tema de cómo pensar estratégicamente No Pausa, cómo crecemos. Ahora, por ejemplo, estamos siendo incubadas…

…por un venture capital de impacto social. Yo ni sabía qué era un venture capital. La gente me venía y me decía PNL, y PNL para mí era programación neurolingüística. No sabía que tenía que ver con las finanzas de las organizaciones, y un montón de cosas que fuimos aprendiendo. O sea…

Y tomamos la decisión de formarnos en cosas complementarias para así también poder garantizar el éxito de No Pausa. Obviamente, ustedes acá están escuchando toda la parte linda…

…pero también hay mucho crecimiento, y muchas veces ese crecimiento viene del dolor. Ese crecimiento viene de no saber hacer algo y tener que aprender.

Y para los que me están escuchando y tienen más de 50 años: todos nosotros sabemos que podemos, que no tenemos ese tema de la barrera digital, bla, bla, bla…

…pero sí cuesta un cachito. No es lo mismo.

Y no creo que tenga que ver con una cuestión de que mi cerebro a los 53 sea distinto. Tiene que ver con que soy madre y mujer, tengo que cuidar la casa, hay 1000 cosas que tengo que hacer y quizás no me permiten dedicar la misma atención a aprender una nueva habilidad que quizás en años un poco anteriores.

Eso, por ejemplo, es mi percepción. Ustedes que me están escuchando quizás digan «no, mirá, tiene razón» o «no, mirá, no tiene ninguna razón», y está buenísimo, porque eso también es muy importante. Cada experiencia es única, ¿no? Y acá les vengo a comentar cuál fue la mía.

¿Qué deja trabajar más de 10 años en una corporación como Tenaris?

Magali: Miriam, vamos un poco para atrás, porque trabajaste más de 10 años en Tenaris. ¿Cómo fue tu proceso para irte?

¿Y terminar emprendiendo con No Pausa?

Miriam: Bueno, vamos a contar cómo trabajaba en Tenaris. Primero, yo tenía un rol bastante interesante ahí, que era de externa interna. Brindaba consultoría integral en comunicación durante casi 12 años.

Yo tenía un rol en el que trabajaba en muchos proyectos y ese era mi único cliente. O sea que eso es importante, que quede claro: yo trabajaba para Tenaris prácticamente todo mi tiempo, pero era una externa interna.

Aclaro eso porque no quiero tener ningún tipo de problema, y si ustedes entran en mi LinkedIn, eso está bien marcadito ahí. Fue muy difícil, muy difícil, porque tenía una jefa que, si me está escuchando, Cecilia, te mando un beso: mucho de lo que soy hoy es gracias a ella.

Y un director mundial de Comunicaciones, que fue y sigue siendo, porque sigue vivo… Una de las personas más brillantes que conocí en mi vida. Y entre los dos forjaron la Miriam de hoy, forjaron la persona que ha podido empezar a emprender con No Pausa, porque la corporación tiene una cosa muy maravillosa.

Al mismo tiempo que muy negativa. La corporación te enseña protocolos, enseña herramientas, enseña estructura, y todo eso a la hora de emprender es muy valioso. Y la corporación te enseña algo también: hay una línea muy sutil entre enseñarte humildad y anular quién sos. Los que me están escuchando, tengan eso muy en claro, cuidado, porque muchas veces, para pertenecer, dejamos de ser quienes somos. Eso es muy importante. Entonces, para mí esos años fueron la mejor escuela, con los mejores profesores, los mejores compañeros de trabajo, donde viví todos los días la intergeneracionalidad, porque obviamente, como yo vuelvo a decir, cada año uno está un año más viejo y cada año sigue entrando gente más joven. Y fue un lugar donde, de verdad, estoy muy agradecida. Tomar la decisión no fue fácil, pero me ayudó mucho la pandemia.

La pandemia tuvo ese rol, porque yo estaba ahí.

Iba casi todos los días, la gente me veía y me sumaba a proyectos: «Vení, vení». Me veía y hacíamos brainstorm, y de ahí nacían nuevos proyectos. Con la pandemia, ese ver y estar había dejado de existir. Entonces el número de proyectos mermó, o sea, tenía más tiempo para No Pausa. Y también me sentí más empoderada para arriesgarme en esa nueva aventura. Pero la verdad es que, a todos los que me están escuchando, que son muy jóvenes… Hacer una experiencia en una corpo está bueno; los que están en la corpo, aprovechen. Pero cuidado con esa línea muy sutil de que, para pertenecer, dejen de ser quienes son. Y para los que ya estuvieron en la corpo y tienen quizás algunos sentimientos encontrados, miremos la parte positiva, porque la verdad es que si tenemos algunos años, ya sabemos que el lugar ideal no existe.

¿Por qué las empresas no ven el talento de las personas de más de 45?

Magali: Leyendo tu libro Generación invisible, hay un párrafo que me gustó mucho y que lo quiero leer, ¿ok?

Hay una parte donde dice: «Nuestras vidas son ahora mucho más extensas y eso debería celebrarse como un indicador del progreso de la humanidad, como una oportunidad de poder contar con cada vez más personas adultas educadas, experimentadas y saludables. No obstante, esto no ocurre. La globalización no solo está excluyendo a esas personas: las instituciones más tradicionales que nos rodean, como el mundo del trabajo, la educación o el entretenimiento, nacieron cuando las vidas eran más cortas y han quedado en ocasiones obsoletas».

¿Cuál es para vos el problema estructural que tienen las instituciones que no se adaptan a…

Miriam: Los nuevos estilos de vida?

Ok, gran tema si los hay. Y primero vamos a ser un poquito… Misericordiosos también con las instituciones. Las instituciones también son construcciones sociales y responden a un imaginario social.

Como decíamos en un principio, recién ahora nos estamos dando cuenta de forma consciente, porque hay una gran diferencia entre saber que algo va a suceder y ser consciente de que esa cosa va a suceder. La diferencia es que cuando soy consciente (bueno, eso en líneas generales, no siempre sucede de esa manera)… Nos preparamos y vamos tomando decisiones más inteligentes frente a cualquier fenómeno del cual somos conscientes.

Que vamos a vivir más: mi generación, la generación X, los famosos nacidos entre 1965 y 1980, somos la primera generación que sabemos que podemos llegar a vivir 80 años y quizás vemos que hay que planear para eso. Lo que las empresas están empezando a ver por primera vez es que tienen cuatro generaciones trabajando juntas: los baby boomers, los X… Los millennials y los Z. Pero nadie está preparado para eso.

Entonces, por eso cuando vos hacías la pregunta: ¿por qué muchas veces nos sentimos excluidos, invisibilizados? Y por eso el nombre de Generación invisible.

Porque para que las empresas empiecen a tomar decisiones que sean positivas para todos, para ellas, al poder exprimir lo máximo posible de ese talento experto todavía muy jovial, porque hoy se vive a los 50 años de una manera muy distinta de como se vivía hace 20. Hoy se viven los 60 años de una manera muy distinta de la que se vivía, y así te puedo ir diciendo con cada una de las décadas.

Las corporaciones (porque obviamente en una pyme muchas veces es un poco más difícil ver estas cuatro generaciones, pero también hay)… Tienen que sentarse y darse cuenta de dos cosas… Muy difíciles de poner sobre la mesa. Primero, sacar el romanticismo de la intergeneracionalidad. No es fácil, no se da naturalmente. ¿Ponés una persona de 60 a charlar con una de 20 y simplemente porque cada uno viene de diferentes experiencias se va a dar una charla positiva, constructiva y productiva para los dos lados? No es así. Para eso, por ejemplo, es necesario que los dos sepan que vienen con estereotipos… Que vienen con bias, que vienen con sesgos. Por ejemplo, muchas veces hoy, si le preguntás rápidamente a cualquier persona en la calle: «Describime un millennial», «Son vagos». Nos tenemos que cuidar, porque esas son las profecías autocumplidas… Que muchas veces son construcciones que no tienen que ver con la gran mayoría de las personas que sí están trabajando y representan esas generaciones en este momento.

Por ejemplo, si le preguntás a una persona de 50 años por una persona de 50 años, seguramente te va a dar una imagen de una persona que no es esa. Eso es muy loco.

Entonces tenemos que entender que todos esos fenómenos no se dan de forma natural, porque son construcciones sociales que van a tener que cambiar statu quo y paradigmas con los cuales venimos viviendo hace muchísimo tiempo.

Otra cosa muy loca: todos los países del mundo en este momento están revisando sus leyes de jubilación. Mirá lo que pasó en Francia. ¿Por qué? Porque ya se dieron cuenta de que estamos viviendo más, estamos viviendo más activos, y que no vamos a poder dejar de trabajar tan temprano, porque vamos a tener que seguir pagando impuestos para poder también cubrir ese gap del aumento de la expectativa de vida.

Para mí acá el gran desafío es cuándo, como empresas, vamos a empezar a entender el rol que tienen esas personas… De entre 45 y 65 años en toda la producción… Que tiene una empresa en los días de hoy. ¿Qué está pasando? Que es una cosa bastante triste.

Algunas empresas, sí, están mirando ese talento 45+ con una mirada mucho más inteligente, pero la gran mayoría lo que termina haciendo es invisibilizar ese talento. Entonces no lo capacitan más, lo tienen un poquito al margen, porque la idea es: «Bueno, lo invisibilizo y se va a ir solo». No se va a ir solo.

Vos lo que vas a estar haciendo es generando una manzana podrida.

No me gusta mucho esa analogía de la manzana podrida, pero en este momento no se me viene nada más. Vas a estar generando una persona dolida y enojada, que muchas veces no se va a ir porque tampoco sabe para dónde ir… Que tampoco sabe qué quiere hacer, qué puede hacer, porque esos procesos de reinvención se dan mucho mejor cuando son asesorados y vienen desde las ganas y no desde la bronca.

Entonces, por ejemplo, nosotros muchas veces asesoramos empresas en programas exactamente de eso, para hablar de jubilación con su fuerza de trabajo.

Piensen conmigo un poquito: ¿quién está del otro lado? Qué bueno hubiera sido tener 25 años y haber tenido, desde la empresa donde trabajás, una charla sobre inversión… Una charla sobre planeamiento financiero para cuando vos tuvieras 60. Por más que seguramente, cuando te llegara la invitación, pensarías: «Nada, eso para viejos no es para mí». Quizás al primer grupo de esa empresa hubieran ido dos o tres personas, pero estoy segura de que en el segundo el número aumentaría, en el tercero o en el cuarto. ¿Por qué?

Porque las reinvenciones, aprovechar esa expectativa de vida, todo eso que está en el libro Generación invisible, hoy todavía necesita planeamiento. Hoy todavía necesita herramientas, necesita que alguien nos llame para hablar, necesita ser verbalizado, porque, como decíamos en el principio de esta charla tan interesante que hemos estado teniendo, en la que vamos de la menopausia a la reinvención y pasamos por todos esos caminos… Si no está en la agenda, si no está visible, no existe.

Si no existe, nadie toma decisiones, y si nadie toma decisiones estamos librados al azar, y ya sabemos como sociedad que no hay nada peor que dejar las cosas 100% libradas al azar. ¿Por qué? Porque nos impide decidir. Entonces, en relación al talento 45+, especialmente al talento femenino, tenemos que estar muy atentos también y no perder ese talento experto, y no dejar en nuestras empresas que ese talento termine diluyéndose simplemente porque no le vemos… Todas las posibilidades que puede brindar para nuestra empresa. Y dejo acá una alerta muy importante: la generación X es una generación anfibia. Nosotros nacimos analógicos… Pero crecimos digitales, ¿ok? Toda nuestra vida como personas generadoras de ingreso ya fue digital.

Saquen de sus cabezas la idea de que una persona de 55 años no es digital, saquen de su cabeza la idea de que no podemos aprender a utilizar una nueva tecnología. Eso es una falacia tremenda que está impidiendo muchos avances de discusión hacia dentro de las empresas y hacia afuera como sociedad. Empecemos a ver a las personas como realmente son… Como realmente es hoy una persona de 50, de 60, de 78.

No sé si ustedes que me están escuchando lo sabían, pero las personas que más estudiaron online durante la pandemia pertenecen a la franja 50+, no fueron los millennials.

Para estudiar online hay que saber utilizar esas herramientas. Se dan cuenta de que hay una gran diferencia entre lo que percibimos y lo que realmente sucede. Eso sería anecdótico si no tuviera un gran impacto hacia adentro de las empresas, si no hubiera un gran impacto en la idea que tenemos de éxito o fracaso, o de a qué personas sumamos a nuevos proyectos.

Y acá traigo un poco cuando vos me decías que mi cofounder tiene 28 años. Hoy no, tiene 29, cumplió años antes de ayer. Para los que van a escucharnos de manera asincrónica: ella cumple años el 27 de abril. Entonces hace unos días que cumplió años.

Entonces acá estamos hablando de que, si ella tuviera barreras y vallas y sesgos… Quizás no se hubiera metido en generar una startup con alguien de 53. ¿Entienden? O sea, cuidado con eso.

¿Cómo reinventar tu carrera cuando te sentís invisible?

Magali: Me gusta esta relación que existe entre la bronca y la invisibilización del talento. Me pregunto, para un montón de gente… Que va quedando excluida, ¿qué cosas ayudan a empezar a hacer una reinvención de carrera?

Miriam: Ok, vamos a hablar acá de una reinvención de la que me gusta mucho hablar, que es la reinvención desde el dolor.

Porque es muy duro ser invisibilizado.

Es muy duro porque te sentís viviendo un momento muy anacrónico, o sea, estás en el auge, porque no sé si… Ustedes que me están escuchando lo sabían, pero… Estudios muestran que, por ejemplo, una mujer llega al auge de su capacidad cognitiva… Alrededor de los 45 o 50, que es el máximo.

Y por eso nosotros trabajamos mucho con el tema del climaterio y la menopausia, que es más o menos cuando empiezan a aparecer los primeros síntomas. Y si vos no sabés lo que te está pasando, podés perder ese auge. ¿Y por qué ese auge? Porque tenemos todas las conexiones a full y también un montón de experiencias que ayudan a que esas conexiones se potencien al máximo.

Pero si vos entrás en una empresa, la gran mayoría no ve como high potential o nuevo talento a alguien de más de 40 años. Entonces vamos empezando a ver… Esos lugares donde muchas veces esa reinvención nace de la bronca y del dolor. Primero… Es sentarte. Y esto te lo estoy dando como sugerencias porque fueron cosas que yo hice, es primera persona total. Si no les funciona, escuchen también otros podcasts que quizás les pueden ayudar más. Primero, llegar a la conclusión de que no pasa solo con vos. Eso sí que es «mal de muchos, consuelo de tontos», pero ayuda. La verdad es que ayuda.

Segundo, esa es una pregunta que muchas veces nuestra generación no se hace: ¿qué me gusta?

¿En qué de verdad soy bueno? Pero hacé eso no pensando, simplemente con un papel y una birome, y empezá a escribir. Ustedes van a ver cómo duele llegar a la conclusión de que la mayoría de nosotros no tiene respuesta para esa pregunta tan simple.

Tercera pregunta: ¿a qué estarías dispuesto? ¿O estarías dispuesto a hacer cualquier cosa… Para lograrlo? Fue cuando yo escribí que quería que No Pausa funcionara, y ahí fue donde yo decidí que iba a dejar mi trabajo para poder apostar todo a No Pausa. Y cuarto y último: hagan una lista de todas las personas que los apoyarían si tomaran una decisión considerada… Polémica por la sociedad, como dejar su trabajo y emprender, como dejar su trabajo y transformarse en nómada digital, cualquier cosa en ese género, y se van a sorprender… Del tamaño de ese listado. Y ese listado, acuérdense, no estoy diciendo de amigos. Estoy diciendo personas que te apoyarían; son dos cosas completamente distintas.

¿Qué nos ayuda eso? Que desde ese dolor, desde ese lugar de invisibilidad, vamos empezando a ver que, primero, el panorama muchas veces es mucho más brillante de lo que vemos desde el dolor.

Y segundo, que hay muchísimas oportunidades y posibilidades desde el lugar que estamos habitando. Si ustedes ven que su corporación, su empresa, no está valorizando todo lo que vos tenés para dar… No renuncies: empezá a emprender mientras seguís trabajando. Es muy difícil, el primer año te lo regalo, es muy complicado.

Pero también ayuda tener un poquito de respaldo, porque todos nosotros acá, o la gran mayoría por lo menos, tiene cuentas para pagar, tiene que sobrevivir. No sé cuántos de los que me están escuchando tienen suficientes ahorros para poder estar un año sin recibir un peso. Entonces también es entender desde qué lugar vamos a empezar a pensar esa reinvención, y ahí sí es donde suma mucho toda la experiencia que tenemos.

Y por favor, el lugar del dolor es un lugar muy nefasto, porque también es un lugar muy cómodo.

Quejarse es muy cómodo, y les habla alguien que ha estado ahí. Y empezás en una espiral negativa de la que salir también es bastante complicado. Por eso yo decía lo de escribir, porque es rarísimo: parece que el papel no acepta nuestras trampas mentales. Cuando vas escribiendo es como: «¿Qué vas a decir?». «Ah… No era tan así». «Ah, mirá».

Entonces, les sugiero eso, y no dejen para emprender cuando el dolor sea la única opción…

¿Cómo planificar la longevidad y las finanzas para la vejez?

Miriam: Que siga siendo la mejor opción.

Magali: Hay un dato que encontré… Que me llamó mucho la atención y me preocupó un montón, que es que el 38% de los argentinos 60+… Tiene ingresos suficientes para la vejez. O sea, me asusta el porcentaje que no. Esto lo saqué de la encuesta que hicieron a más de 20.000 personas con Tsunami Latam. Y quiero saber qué aprendiste vos de analizar todos estos datos de personas de más de 45 años.

Miriam: Qué buena pregunta, Tsunami Latam, wow. Para quien está escuchando y se pregunta qué es Tsunami Latam: bueno, Tsunami Latam fue una investigación que hicimos en siete países de Latinoamérica para entender quiénes eran, qué querían y cómo vivían las personas 45+.

¿Por qué? Porque nos dimos cuenta de que la mayoría de las encuestas, por ejemplo, no tenía perspectiva de género, o sea, creían que todas las personas 45+ eran heteronormadas. Y no es así.

Que la gran mayoría de las encuestas no preguntaban qué querían esas personas, sino que daban por sentado: las preguntas eran muchas veces binarias y daban por sentado que esas personas respondían a un imaginario social construido. También nos dimos cuenta, por ejemplo (ese número a mí me encanta), de que un 2% de las personas 65+ se autoidentificaron como estudiantes. Y abuelo… Dejó de estar arriba, quedó en el quinto lugar en Latinoamérica, de cómo las personas se definen.

Cuando la gran mayoría de las personas, si vos preguntás por una persona grande, te dice el abuelo, la abuela. No, no. O sea, olvidémonos, que esa idea quedó… En el lugar de una construcción social que ya no es más real. Cuando vos decías ese tema de finanzas para la longevidad: eso es un tema bastante importante, bastante interesante, y es de ahí donde te decía que aprendí mucho sobre cómo nosotros, por primera vez la generación que hoy tiene entre 45 y 60, sabemos que vamos a llegar hasta los 80 si no nos pisa un coche o no agarramos ninguna gran enfermedad. Sabemos que vamos a tener que planearlo. Por eso ese número del 37% es un número que pareciera bajo, pero la verdad es que es alto… Porque acá estamos hablando de personas que tienen… Ahorros suficientes para la vejez, y no ingresos. Son dos cosas diferentes, porque la gran mayoría de las personas de más de 60 en Argentina… En este momento son hasta sostén de familia, ayudan a su familia con su pequeña jubilación, que muchas veces es el único ingreso formal de un grupo familiar.

Lo que acá estamos viendo es la gran diferencia entre sobrevivir y tener una vida digna; son dos cosas muy diferentes. Por eso yo decía que lo que más he aprendido, y viniendo de una pregunta que habíamos hablado anteriormente sobre envejecer, sobre el paso del tiempo, es la necesidad de planear económica y financieramente nuestra longevidad. Y para eso creo que las empresas que tienen empleados tienen que empezar a dar cursos sobre eso. ¿Y por qué no se hace?

Magali: Porque hablar de envejecer es muy poco sexy. Nadie quiere pensar en el paso del tiempo. Nadie que nos está escuchando seguramente hizo esa conexión: «cuando termine de escuchar este podcast estoy una hora más viejo». Nadie lo hace. Nadie de nosotros piensa que nunca vamos a ser tan jóvenes como en este momento.

Miriam: Exactamente, es verdad. Y ese es el gran problema que veo como sociedad: tenemos esas frases que todos hemos escuchado alguna vez, pero que nadie realmente ha pensado qué significan. Por ejemplo, hoy es muy común ver grupos de amigos, y me incluyo… Que siempre decimos que vamos a envejecer juntos, que vamos a buscar una casa. Y yo siempre devuelvo: ¿cuántos hicieron un Excel? ¿Cuántos saben cuánto sale?

¿Cuántos ya empezaron a ver en qué país va a ser? ¿Si ese país cuenta con salud pública? O sea, dejemos de pensar la longevidad como algo que algún día va a llegar y que no necesita planeamiento para que sea exitoso. Entonces, si vos me preguntabas lo que más aprendí de Tsunami Latam, del estudio que hicimos, fue que para llegar a viejo bien… Hay que planear. Y para planear… Es necesario muchas veces tocar temas que nos duelen, como también para reinventarnos, como también para entender que hoy vos, yo, las personas que nos están escuchando, la gran mayoría se va a reinventar por lo menos 2 veces en su vida.

¿Por qué? Porque al vivir tanto tiempo… Esa idea de estar en pijama mirando la tele, que es la idea que tenemos de una persona jubilada, dejó de ser posible por varios motivos. Primero, porque casi ya nadie mira la tele, gran punto. Segundo, porque la gran mayoría se dio cuenta de que esa longevidad la vive activa.

Entonces, sentarse a mirar la tele tampoco tiene sentido; tiene más que ver con un estereotipo que con una realidad. Y tercero, que la gran mayoría va a tener que buscar algún tipo de ingreso extra… Porque solo con la jubilación es muy difícil que nos alcance para mantener la calidad de vida. Entonces, también por eso digo la importancia de planearnos.

Magali: Claro. También somos la primera… Generación que, así como empezó a pasar en Japón, pasa en todos los países del mundo: tiene cada vez menos hijos. Entonces me hace pensar en estos textos de Instagram o de TikTok donde dicen como «¿quién te va a cuidar si vos no tenés hijos? ¿Te cuida tu perro?».

¿Por qué América Latina es el continente que más rápido envejece?

Magali: ¿Por qué creés vos que, si la única certeza que tenemos en esta vida es que nos vamos a morir, nos cuesta tanto hablar de estas cosas?

Miriam: Vamos a ver, acá podemos ir a la filosofía, ¿no? Creo que la filosofía es la madre de todas las respuestas. Nadie puede vivir pensando todo el tiempo que va a morir, eso es una cuestión básica. O sea, ¿para qué me voy a hacer la cama si sé que me voy a dormir y la voy a deshacer?

Si empezamos entonces, una manera de convivir con la muerte es no pensando en ella. Por eso, en lugar de pensar en la muerte, a mí lo que me gusta es pensar en la longevidad.

¿Y por qué no pensamos en la longevidad? Porque nosotros estamos acostumbrados a ver longevidad igual a vejez, igual a necesidad, igual a carencia, igual a ausencia de poder de decisión. Y acá les tiro un dato súper interesante: ¿ustedes sabían que solo el 17% de las personas de 65 o más en la región no son capaces de tomar decisiones por sí mismas? O sea que estamos hablando de una longevidad mucho más activa, de una longevidad… Mucho más basada en tus propias decisiones que en las decisiones de tus hijos, si los tuvieras. Y vos tocaste un punto acá que no es menor.

Estamos hablando de que somos el continente que más rápido envejece en el mundo. Sí, señores, perdimos la ola demográfica, excepto Paraguay y Bolivia. En segundo lugar, toda la región es una región bastante vieja, Argentina incluida, donde ya estamos viendo la inversión de la pirámide.

¿Por qué pasa eso? Porque empezamos a tener muchos menos hijos y a vivir mucho más. Imaginate que ese número tendría que chequearlo un poco mejor, pero creo que hace 40 años los hijos eran como 6,5 y hoy son 2,2. O sea, mirá la diferencia, es una cosa loquísima.

Vamos teniendo menos hijos y vamos viviendo cada vez más.

Esa es la inversión de la pirámide. En Brasil, por ejemplo, hay más abuelos que niños menores de 5 años. En Uruguay, en 2050, va a haber más fiestas de 50 que cumpleaños de 15. O sea, lo que les estoy diciendo no es algo que cree Miriam, son cosas que dicen… Encuestas, investigaciones, los índices de cada uno de los países.

Y a nosotros todavía nos duele ver esa realidad. ¿Por qué? Porque nos tenemos que enfrentar con que vamos a envejecer, que vamos a dejar de tener tanto colágeno si sos mujer, que se nos van a caer los cachetes de donde sea, de atrás, de adelante.

No es agradable. Y todavía tenemos, de nuevo, vuelvo a la cuestión de los sesgos. Son esos sesgos que nos impiden hasta decidir, porque nadie quiere pensar. Yo no quiero pensar en una Miriam vieja, en una Miriam quizás necesitada de algunas decisiones, hasta arquitectónicas, para tener una casa más segura. Porque todavía tenemos esa cosa loquísima de que si no hablamos, no existe.

Desafortunadamente, en relación a la longevidad, no hablar no impide que llegue. ¿Por qué? Porque ¿cuál es el contrario de la longevidad? La muerte. Mucho mejor ser longevo, obviamente. Pero para eso hay que planearlo.

Personalmente, creo que especialmente como mujer es más difícil pensar en eso, porque estamos muy acostumbradas a ver el paso del tiempo mucho más desde el dolor, desde la ausencia, que desde la oportunidad. Ojo, no estoy romantizando. Yo sé que tenemos sistemas de salud que no apoyan a la tercera edad. Yo sé que tenemos sistemas públicos que complican la vida social y todo eso.

Pero simplemente mirar lo que falta… Para no planearnos no creo que sea la salida.

¿Cuánto nos pesa la mirada del otro y la cultura de la cancelación?

Magali: Miriam, ¿qué es algo que te gustaría hacer antes de morir?

Miriam: ¿Qué querés, la respuesta de podcast o la contestación que doy a mis amigos? Porque eso parece tipo que algún amigo mío te dijo «preguntale eso a Miriam», porque realmente se va a reír, ¿no? La de mis amigos, sí. Yo siempre bromeo, no sé cuántas veces, que cuando yo cumpla 75 años voy a vivir la vida loca al estilo Ricky Martin. O sea, están todos avisados: mis amigos, mi marido, si sigo con él.

Porque me voy a dar lugar. Y tengo una lista, quizás sea una bucket list que nunca voy a cumplir… Pero yo espero poder de verdad… No preocuparme por la mirada del otro en ningún aspecto, cosa que a mí todavía en este momento me afecta. Creo que esa es mi gran… Y obviamente que en una charla entre amigos digo: me voy a probar todas las drogas que no he probado, me voy a tomar todo lo que nunca he tomado, voy a salir disfrazada de Halloween en mayo. Obviamente no creo que eso vaya a suceder, pero… Sí, me llama poderosamente la atención eso que siempre me viene a la mente: ¿por qué me daría esas libertades solo después de una determinada edad y no ahora? Pero eso me imagino que es un tema que tengo que trabajar con el psicoanalista y no con ustedes, que me están escuchando.

Magali: Me gusta, porque también nos pesa mucho la mirada del otro. Claramente los humanos somos seres sociales, nacimos para vivir en grupos y obviamente nos va a afectar. Y se me ocurre… ¿Por qué creés vos que ahora la cultura de la cancelación tiene tanto poder sobre nosotros?

Miriam: Guau, qué tema. La cultura de la cancelación sería un tema gracioso… Si no estuviera teniendo impactos gravísimos, como por ejemplo en las universidades. ¿Viste? En las universidades ya no se debate por miedo a la cultura de la cancelación.

Las personas en una comida muchas veces ya no dicen lo que piensan por miedo a la cultura de la cancelación. ¿Cuánto vamos a dejar de crecer como sociedad por la cultura de la cancelación? Por otro lado, qué maravilla que haya cultura de la cancelación, porque hace que gente que dice muchas bobadas quizás piense 2 veces antes de abrir la boca. Compleja tu pregunta, para la cual les recomiendo el libro Cultura de la influencia, que escribí con Tomás Balmaceda y Juan Marenco, donde analizamos profundamente la cultura de la cancelación, sus pros y sus contras, ¿no?

Te debo decir que creo que lo bueno de ser generación X es que nosotros estamos un poco menos preocupados por la cultura de la cancelación. Porque como tenemos una vida en redes sociales quizás un poco menor y un poco más acotada, todavía damos pasos un poco más seguros, sin ese miedo a la cancelación, porque no estamos muy pendientes de quién vio o quién no vio mi story… Quién me siguió, quién me dejó de seguir, ¿no? Y creo que eso es muy limitante, especialmente para las nuevas generaciones. Y acá podemos empezar a hacer mil cruces, hasta para las relaciones interpersonales. Por ejemplo, cuando las personas están buscando pareja, es obvio: la preocupación por lo que pasa en lo digital casi que es superior a lo que pasa en vivo y en colores. Entonces es muy complejo y es una gran pregunta. Pero la única cosa que sí les puedo comentar es que hoy nadie se escapa de la cultura de la cancelación. Por eso, obviamente, yo hablo muy poco de mis planes para cuando sea vieja, porque la gran mayoría de ellos generarían una gran cancelación. Porque no son los más políticamente correctos, pero son de los que más me enorgullezco, porque es el momento donde me doy cuenta… De que todavía necesito hacer que el otro tenga exactamente ese lugar, el del otro, y no tanto impacto en mis acciones cotidianas.

Magali: Está buena. ¿Cuáles fueron los desafíos de escribir este libro entre 3 autores?

Miriam: Fue lo más gracioso que pasó en mi vida, pocas veces me divertí tanto. Imaginate vos juntar a un filósofo, a una periodista…

¿Cómo se escribe un libro entre tres personas?

Miriam: Y a un publicitario a pensar un libro.

Pero una periodista que viene de la corporación, entonces para mí todo es Excel; por más que yo viva en Word, pienso en Excel, toda cuadrada. Tomás Balmaceda, ese gran filósofo comunicador, y Juan Marenco, gran publicitario.

La verdad es que fue súper exitoso hasta un momento donde decidí que ya no podíamos avanzar más y nos fuimos 3 días a un hotel. Dejamos nuestras familias, dejamos nuestros celulares, trabajábamos 12 horas por día y teníamos un cuidador, como una niñera… Emiliano, beso si nos estás escuchando… Que nos controlaba. O sea, nos sentaba en la mesa, trabajábamos tantas horas, decía «ahora el snack», «ahora tal cosa». Y ahí sí terminamos de cerrar… El libro como realmente queríamos. Y aprendimos una cosa muy importante, porque el libro fue gestado gran parte en pandemia, donde pudimos avanzar… Pero sin ese momento que te comentaba de 3 días juntos, dando la forma final, no sé si hubiera sido posible.

Porque hay determinadas cosas del cara a cara que agilizan mucho los procesos, que por más que vos puedas hacerlas por Zoom… No es lo mismo, y nos dimos cuenta. Quizás si los que me están escuchando son más jóvenes… Acá todos nosotros: Juan tiene casi 40, Tomás tiene 40 y algo, yo tengo 50 y pico. Quizás si fuéramos más chicos la cosa hubiera sido de otra manera, no podría decirlo, porque esa fue la experiencia que vivimos nosotros 3.

Pero fue muy gracioso. Hay muchas anécdotas.

Magali: Contame una.

Alguna que se pueda contar.

Miriam: Sin traer consecuencias a nadie, totalmente. Yo, por ejemplo, tengo un problema: cuando la gente empieza a pensar muy alejado, yo me voy. Yo soy capaz de dormir con los ojos abiertos, mirándote, y vos creyendo que yo estoy presente. Y cuando trabajábamos, mis compañeros se daban cuenta. Había momentos donde Tomás hacía así, aplaudía, me miraba, y yo me sobresaltaba: «¿Dónde estabas?».

Y yo digo: «Ay, no sabés, estaba en otro planeta». Durante mil años la gente nunca se dio cuenta de eso porque nunca había convivido conmigo 12 horas por día, tantos días seguidos, pero ellos se dieron cuenta. Otra cosa: por ejemplo, Tomás, cuando se cansaba de nosotros, se largaba a escribir solo, y Juan y yo nos quedábamos mirando. De ahí salían muchos insights y todo, pero no se podía hablar.

Y Juan hablaba mientras pensaba, entonces vos sabías que si Juan empezaba a hablar te tenías que quedar callado… Porque de ahí iba a salir realmente algún insight interesante. Entonces, acá creo que lo divertido era también entender cómo cada uno tenía procesos de creación muy distintos que tenían que convivir… Porque estábamos ahí, metidos juntos, con un objetivo final que era sacar un libro. Y acá les traigo para todos ustedes, que trabajan en empresas y todo eso, lo que aprendí de eso: respetar las diferencias de cómo crean los grupos. Nosotros estamos muy acostumbrados a procesos que son más lineales, que necesitan ser así también para avanzar.

Muchas veces no nos damos esos espacios que para mí son los que más construyen. Entonces, si ustedes ahora están trabajando de manera híbrida y todo, usen esos momentos en que están juntos para dar lugar a que esas maneras de desarrollar nuevas ideas, tan únicas de cada uno, puedan seguir existiendo. Porque estamos muy acostumbrados a que una persona se para, presenta una idea, el otro toma nota, después alguien escribe una minuta, y casi siempre los procesos creativos son un poquito distintos de ese lugar tan protocolar al cual estamos acostumbrados.

Ábranse un poquito a esas posibilidades; la verdad, los resultados son impresionantes. Ojo, no estoy diciendo que sea fácil, estoy diciendo que hay mucha oportunidad.

Magali: Sí. Ya que mencionaste el proceso creativo y la cultura de la cancelación, no se me viene mejor historia a la cabeza que cómo hizo J. K. Rowling, la autora de Harry Potter, para terminar su último libro. Como la mina no podía sentarse a escribir, estaba bloqueada, se reservó un hotel 5 estrellas en Edimburgo, tenía una suite, el hotel es espectacular, donde solo iba todos los días a escribir 2 horas por día. Algo parecido a lo que ustedes contaron de tener un marco para terminar las cosas.

¿Qué le salió mal a Miriam De Paoli y qué aprendió?

Magali: Quiero saber, vos que parecés una persona… Que hace su tarea previa, como muy analítica, que seguro que existe, como tu diligencia en un montón de cosas… ¿qué cosas te salieron mal en la vida?

Miriam: El 98% de las cosas que empecé. Ustedes ven el 2%, que fue un éxito. A todos los que me están escuchando: nunca en la vida.

Para mí la maravilla de las redes sociales es que empezamos a ver a través de Instagram que una cosa era la vida que sabíamos de las personas y otra cosa la vida real que vivían las personas.

Sí, yo hago la tarea, pero tuve que aprender a hacer la tarea. Yo soy desbolada por naturaleza, vivo en un mundo onírico por naturaleza. Yo tengo ideas que no logro bajar al papel. Hago mis películas: en mi cabeza abro empresas, cierro empresas, me peleo con CEOs, y nunca nadie se entera de eso en la vida real. El momento de cambio para mí fue cuando aprendí que todo eso que estaba en mi cabeza, si encontraba alguna manera de canalizarlo, podría tener un gran impacto, no solo en mi vida profesional. Porque, ojo, yo no soy J. K. Rowling, todavía no puedo pagarme el hotel 5 estrellas, pero sabía que podía hacer algo interesante, porque también todos acá tenemos cuentas que pagar, ¿no? Y yo quería cada vez más poder pagar mis cuentas y tener un poco más de tranquilidad.

Uy, mirá, eso es muy Miriam típico: me olvidé. ¿Cuál era la pregunta entonces? Ahora te puedo contestar cualquier cosa. ¿Me la repetís?

Magali: La pregunta es: contame una cosa que te haya salido mal.

Miriam: OK. Bajando bien a la realidad, voy a contar una cosa que no tiene un marco de tiempo y voy a contar una cosa que tiene un marco de tiempo y un resultado concreto. La cosa que más salió mal en mi vida fue que durante, creo, y el número es alto para quien está escuchando, alrededor de 20 años… Yo no acepté que Miriam era Miriam y quise ser otra persona.

Sí, sí, sí, lo trabajé en psicoanálisis, todo muy tranquilo. El resultado final fue bueno, pero acá, en líneas generales: sí, hablo demasiado; sí, tengo 80.000 ideas; sí, soy una máquina de empezar cosas; sí, tengo una capacidad de trabajo un poco distinta a la mayoría de las personas; sí, la mirada del otro me afecta mucho más de lo que me gustaría. Siempre tuve todas estas herramientas, pero no me preguntes por qué durante mucho tiempo, en lugar de eso, intenté construir otra persona. Por eso, al principio del podcast, ustedes que tuvieron paciencia de estar acá desde el principio, decía que el éxito para mí… Es estar cómodo en tu propia piel.

Porque es muy difícil. Nunca, si no estás cómodo con quien sos… Vas a poder estar cómodo con nadie más, ni a mediano ni a largo plazo. Entonces, eso para mí fue mi gran fracaso. Creo que perdí muchos años… De mi vida. Por otro lado, con otra mirada, aprendí mucho y creo que soy quien soy hoy gracias a esos años.

Pero fue muy doloroso, fueron demasiadas lágrimas que no hubieran sido necesarias. Y ahora, trayendo la cuestión real de algo que no pude hacer en mi vida… Nunca pude gestar un proyecto sola.

Magali: Interesante.

Miriam: Entonces, eso para mí es un gran aprendizaje. Yo soy una persona que trabaja en equipo. He intentado 2 veces gestar proyectos sola y las 2 veces fue un fracaso. No pude avanzar. Y eso también tiene que ver con autoconocimiento. Yo soy una persona que trabaja en equipo, con todo lo que es complicado, con todo lo que es difícil, con todo lo que muchas veces conlleva trabajar en equipo. Por eso, cuando vos preguntabas por escribir el libro de a 3… El lugar donde Miriam mejor funciona es en equipo, y si es multigeneracional, con personas muy dispares que piensan cosas muy distintas, mejor. Pero ojo, esa es la Miriam de 53 años, que también aprendió cómo funciona la crítica constructiva, aprendió a escuchar lo que es crítica constructiva y lo que es simplemente crítica. Aprendió que uno nunca va a ser monedita de oro y que no todos te van a amar. No sé si ustedes, que me están escuchando, se dan cuenta de que son todas frases que todos hemos escuchado, son todas frases que hoy… La gente conecta mucho con la literatura de autoayuda y todo eso. Pero una cosa es escucharlas… Y otra cosa es que esas cosas de verdad hayan sido incorporadas en tu vida cotidiana. Es muy difícil. Especialmente esa cosa que parece tan simple: que la mirada del otro es simplemente eso, la mirada del otro.

Es una separación tan fina que es muy difícil, como emprendedora… Como persona que vive en sociedad, en realidad, que esa mirada, si no estás muy atenta, no te termine afectando.

Y otra cosa importante, la crítica constructiva: solo acepten críticas de quien alguna vez construyó algo en su vida.

Ojo, ahí están los críticos de guardia. Hay gente que solo critica.

A mí en la vida lo que me ha funcionado es que de verdad escucho a quien construyó algo. Y ahí sí bajo la guardia, muchas veces en lo que justo no me gusta. Hay cosas que sé que puedo mejorar, hay cosas que no, y entonces, bueno, está, todos tenemos condiciones.

Pero ojo, cuidado, hay gente que tiene como deporte la crítica y nunca ha hecho nada.

Magali: Mirá, hasta acá te exprimí el cerebro durante 2 horas. Y mi última pregunta…

¿Por qué el futuro es viejo?

Magali: Va a ser: ¿cómo cerramos este capítulo? Palabras finales, donde te voy a dejar micrófono abierto para dar un último mensaje a la audiencia, algo que hayamos hablado o no, pero rienda libre tuya.

Miriam: Primero, no soy nadie para dar un mensaje a nadie, pero les dejo pensando: el futuro es viejo.

Hay mucha oportunidad de negocios, productos, servicios y emprendedurismo para los 45 y más.

Piensen en eso. Empecemos a pensar en el paso del tiempo como lo que realmente es, el paso del tiempo… Con todas las oportunidades. Porque ya sabemos todos y ya hemos visto todo lo que falta, todos los desafíos, pero creo que todavía no hemos mirado todo eso desde la oportunidad.

Y acá creo que puedo hablar en primera persona, porque sí, yo creo que a los 53 años estoy haciendo cosas que la sociedad mira como pensadas para personas más jóvenes.

Y les dejo con eso, un último detalle: la edad promedio en una startup de Silicon Valley cuya empresa ha logrado sobrevivir por más de 2 años no es 28 años, no es 35 años, es 45. Empecemos a pensar que quizás nuestra idea de juventud y de éxito son conceptos que tenemos que empezar a repensar un poco, como personas y como sociedad. ¿Por qué digo primero como personas? Porque somos las personas las que hacemos la sociedad, y siempre queremos que el cambio sea al revés. Pero va a ser imposible, porque la sociedad la hacen las personas. O sea, el cambio tiene que estar de verdad en uno. Y eso sí sonó a autoayuda, a lugar común, pero no puedo hacer nada.

Eso es lo que les quería comentar. El futuro es viejo y está copado pensarlo de esa manera.

Magali: Gracias, Miriam, gracias por venir y compartir todo esto.

Miriam: No, gracias a vos, gracias por el espacio. Ojalá… Si esto sumó a alguien, la charla que tuvimos va a ser un golazo. Si provocó algún debate, otro golazo. Si les pareció que nada tiene sentido, otro golazo, porque seguramente te hizo pensar en cosas que quizás no estabas pensando. Acá no es cuestión de que estemos de acuerdo, sino de que empecemos a pensar sobre cosas que quizás no estábamos pensando. Si hemos logrado eso… Exitazo.

Magali: Ajá. Bueno, gracias, Miriam, te mando un abrazo.

Miriam: Un beso.

Magali: Gracias por escuchar este capítulo. Si tenés una amiga o amigo a quien le pueda gustar, reenviáselo, que nos ayuda a crecer. Todas mis reflexiones mientras construyo Tiene que haber algo más están en el correo semanal: tienequehaberalgomas.com/correo. Todos los links de lo que hablamos están en tienequehaberalgomas.com, y mandame tus comentarios por redes sociales. Nos vemos la semana que viene.

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