Pol Rodriguez
Pol Rodriguez es Cofundador de Mumbler, una plataforma para creadores que los ayuda a desarrollar y vender podcast, audios y audioseries. Desde 2010 crea y hace crecer negocios digitales. Entre sus proyectos se encuentran el podcast Planeta M, Camperizando, y Docents.cat una comunidad para los docentes con charlas, documentales y masterclass.

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De qué hablamos con Pol Rodriguez
- Aprendizajes trabajando como farmacéutico. Procesos.
- Cómo cambió su productividad después de tener su primera hija
- Dejar el trabajo en relación de dependencia y emprender
- Su primer proyecto, por qué fracasó
- Tomar la decisión de cerrarlo
- Modelos mentales para resolver problemas
- Trabajar con internet y libertad
- Validar ideas y respuesta del usuario antes de crecer
- El FOMO de no vender
- Qué hacer con el dinero que ingresa. Crecer y generar activos
- Dejar de tener miedo a vender
- Cómo fue su proyecto de producir un podcast y venderlo
Recomendaciones del invitado:
- Victor Correa (Podcast)
- Build your SaaS (Podcast)
Transcripción
Pol Rodriguez es farmacéutico de formación y cofundador de Mumbler, una plataforma que ayuda a los creadores a vender podcasts, audios y audioseries. En este episodio cuenta por qué dejó la industria farmacéutica, qué aprendió de su primer proyecto fracasado, cómo valida ideas, cómo le perdió el miedo a vender y por qué conviene construir activos propios.
Introducción
Pol: La mayoría de la gente gana el dinero y lo gasta, pero no construye cosas, ¿no? Y mi consejo principal es construir lo que sea, pero algo que sea vuestro, que solo dependa de vosotros y que vosotros tengáis el control, que el tiempo, el esfuerzo, la dedicación, el dinero que le pongáis a eso lo podáis rentabilizar en el futuro de alguna forma.
Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. En el podcast desarmamos la historia de profesionales valientes que se transformaron para alinearse con sus valores.
Analizamos el camino para entender cómo lo hicieron. Si querés saber el detrás de escena de esta conversación, todas las semanas escribo el correo Tiene que haber algo más directo a tu bandeja de entrada. Te mando mis recomendaciones y lo último del podcast. Recibilo el próximo jueves anotándote vos también en tienequehaberalgomas.com/correo.
¿Estabas escuchando a Pol Rodríguez? Pol es un español que estudió farmacia y desde 2010 crea y hace crecer negocios digitales. Él cofundó Mumbler, que es la herramienta que permite vender tus audios. Pol habla de creación y monetización de contenidos. En esta conversación hablamos de cómo vendió un podcast, por qué fracasó su primer proyecto, dónde puso sus ahorros, cómo renunció a su carrera en farmacia, la paternidad y el negocio de Mumbler. Antes de ir con el episodio… Rápido: desde que empezamos el podcast recibí muchísimos mensajes de oyentes de 59 países contando el valor que sacaron de escucharlo. Después de hablar con cientos de ustedes, lanzamos la comunidad Tiene que haber algo más. La idea central vino cuando me di cuenta de que los tenía que conectar entre ustedes para que se conocieran.
La comunidad es una membresía global y remota donde aprendemos junto con otros profesionales de más de 25 ciudades, y hay actividades. Todas las semanas vienen invitados del show para hacerles preguntas de todo tipo en un espacio de confianza, o damos clases los que estamos dentro. Tenemos el club de lectura, donde votamos un libro y nos juntamos a debatirlo; hay un chat que nos conecta a todos para pedir ayuda, compartir recursos, eventos y oportunidades laborales. Hacemos un desafío mensual, como por ejemplo usar máximo una hora las redes sociales, y compartimos todos los días una prueba para sostener el compromiso. Además, comparto con los miembros una grabación exclusiva del podcast que no publicamos ni en Spotify ni en YouTube. Dentro hay personas talentosas y ambiciosas que están trabajando activamente en mejorar como profesionales en sus carreras y sus proyectos.
Vas a encontrar personas en relación de dependencia con carreras súper interesantes, emprendedores y freelancers, y aunque cada una está en una industria diferente, nos une la forma de pensar. Te dejo el enlace en la descripción. Unite vos también en tienequehaberalgomas.com/comunidad. Ahora sí, vamos con Pol. Hola, Pol, bienvenido a Tiene que haber algo más, gracias por venir a conversar conmigo.
Pol: Gracias a ti, un placer enorme estar aquí contigo charlando un rato.
Me encanta el fondo que tenés, Pol. Quiero empezar con esta primera pregunta: ¿cuál fue la decisión más valiente que hayas tomado en tu vida?
Uf, claro, aquí te voy a contestar una doble. A nivel personal, probablemente la decisión más valiente es tener hijos. Yo tengo tres niñas y eso, bueno, es una decisión compleja y valiente, porque al final traer gente nueva a un mundo que es complejo siempre es un reto, y creo que es una decisión valiente. Esto en lo personal.
¿Por qué dejar una carrera de farmacéutico para emprender?
Pol: En lo profesional, yo creo que la decisión más valiente que tomé fue abandonar mi carrera. Yo soy farmacéutico, licenciado. Estuve trabajando en la industria farmacéutica durante unos años, pero aquello no me llenaba, hasta que descubrí que había un mundo en internet, un mundo súper interesante en el sector de los contenidos y también del emprender, que había la opción de crear negocios en internet y de ganarse la vida en internet. Y ahí a mí se me abrió como un mundo enorme y decidí, yo siempre digo, colgar la bata de farmacéutico, salirme de ese camino profesional que yo tenía y lanzarme a emprender en internet. Para mí estos son los dos momentos en los que creo que he sido más valiente, a nivel personal y a nivel profesional.
Magali: ¿Qué… …es lo más difícil de tener hijos?
Pol: Pues yo creo que lo más difícil es hacerte a la idea de que dejas de ser tú lo primero para que otros sean lo primero, ¿no? Y ser capaz de dar este paso atrás para que en tu vida lo más importante sean otros y no tú. Creo que es algo complejo, que tienes que trabajar y que no es gratuito. A mucha gente quizá le salga solo, porque tiene ese instinto, pero muchas veces ves casos en los que esto no ocurre y hay gente que aún no ha sido capaz de poner a sus hijos por delante de sí misma, y creo que es un error.
¿Qué se aprende de una planta de fabricación que sirve para trabajar mejor?
Magali: Claro, entiendo. Ya que mencionaste que estudiaste farmacia y eras farmacéutico, vamos a empezar por ahí. ¿Qué es algo que hayas aprendido fabricando ibuprofeno que todavía apliques al día de hoy?
Pol: Pues mira, buena pregunta, me gusta. Yo era técnico y llevaba una planta de fabricación de comprimidos, entre ellos ibuprofeno, y una de las cosas que aprendí fueron procesos. Al final estamos hablando de una plantilla de mucha gente trabajando en varias máquinas en paralelo. Entonces son básicos los procesos, los sistemas, unos pasos que se deben seguir para conseguir una calidad esperada en un producto. Estos procesos es algo que yo interioricé en aquel momento y que desde entonces he procurado aplicar a todo lo que hago, en mis emprendimientos y también en mis contenidos. Al final es ser sistemático e intentar crear un… …sistema que se pueda ir mejorando paulatinamente, que tengas un sistema que cada día puedas mejorar un pelín, y que esto se vaya convirtiendo en un proceso de mejora continua que te lleve a producir mejores contenidos o a producir, ¿por qué no?, mejores empresas.
Magali: ¿Cuál es el sistema que tengas implementado que más orgullo te da?
Pues es un sistema muy sencillo, la verdad. Trabajo con las herramientas que me da Google: básicamente trabajo con Gmail y con Calendar, y con esto tengo montadas todas mis tareas y todos mis quehaceres de la semana. Yo utilizo el time blocking, no un time blocking muy estricto, sino que habitualmente lo que hago es reservarme un bloque de horas un poco amplio, porque sé que en medio habrá problemas, habrá cosas que solucionar, habrá pequeñas tareas que se tengan que hacer en el momento, ¿no?
Pero sí que soy partidario de, durante la semana, reservarme unos espacios de tiempo para hacer determinadas cosas en un orden determinado. Y esto me permite ser muy sistemático a lo largo de la semana, aprovechar muy bien el tiempo y hacer tareas que probablemente sirvan para más de una cosa durante la semana.
¿Cómo cambia la productividad cuando tenés hijos?
Magali: Claro. ¿En qué dirías que te cambió haber tenido tu primera hija? Porque la tuviste muy joven, a los 25 años.
Pol: Sí, te veo que estás ahí bien informada. Pues sí, la primera a los 25. Yo creo que el cambio más bestia es la productividad. Es decir, yo pienso: pero qué caray hacías antes de ser padre con tanto tiempo, ¿por qué perdías tanto el tiempo haciendo una tarea? Uy, tengo que hacer esto, y me llevaba ahí dos semanas dando vueltas. En el… …momento en que eres padre, se reduce drásticamente el tiempo que tienes y evidentemente tienes que mejorar en este sentido. Entonces te vuelves mucho más productivo para poder alcanzar la misma cantidad de trabajo que hacías, o incluso creo que acabas superando lo que hacías, porque al final acabas mejorando tu productividad y tu sistema, y te acabas mejorando a ti mismo. Cuando tenías muchísimo más tiempo.
Magali: Bueno, estás explicando la ley de Parkinson, que es que vamos a usar todo el tiempo disponible para resolver las cosas. De manual. Es así, y estaba escuchando a un invitado del show que es Cal Newport, que se dedica a productividad y a la intersección entre la tecnología y la sociedad, y justo mencionó… ¿Leíste el libro 4000 semanas, de Oliver Burkeman? Me parece que es otro gurú de la productividad, y él decía que, como tenía tantas cosas para hacer, hizo el experimento de recortar su semana laboral a cuatro horas cada día. Obvio que no iba a llegar, pero era como enmarcar muy claramente el tiempo disponible, a ver qué pasaba.
Pol: Y eso te obliga. Al final eso es como aquello de los estudiantes, al menos los que no somos muy buenos estudiantes: hasta que no llega el día del examen no te pones de verdad a estudiar, ¿no? Pues es un poco lo mismo. Como tienes una fecha que te obliga a haberte preparado aquel examen, los últimos días estudias. Si tuvieras todo el tiempo del mundo para preparar un examen, no lo prepararías nunca, porque siempre baja en la escalera de prioridades, ¿no?
¿Qué aprendió Pol Rodriguez de su primer emprendimiento fracasado?
Magali: Quiero saber: vos hiciste tu primer proyecto, pusiste ahorros, invertiste en un proyecto que al año cerró. Pero tuviste esa cosa de tirarte a la pileta… …de cero a cien, teniendo una hija, renunciando a todo tu confort de relación de dependencia en una empresa.
¿Qué dirías que analizarías ahora diferente, con el diario del lunes, ante esa decisión?
Pol: Claro, yo siempre he sido de aprender haciendo, ¿no? También es verdad que estamos hablando de hace 13 años, que la realidad de la educación en internet no era la misma, no había las mismas opciones formativas que hay hoy en día. Yo no me veía entrando a estudiar un máster o un posgrado en una universidad, sino que lo que quería era entrar en acción rápidamente.
Entonces por eso di este salto, entre comillas, de fe, ¿no? Y lo aposté todo a un proyecto que duró un año, porque fracasó, diciéndolo claramente. Pero claro, en aquel año conseguí aprender un montón de cosas, y esto es lo que yo quería: aprender de forma muy acelerada. Claro, visto con perspectiva y con el conocimiento que ahora tengo, evidentemente haría cosas muy diferentes. Probablemente hubiera alargado un pelín más el trabajo, convivir un poco más con el proyecto hasta dejarlo del todo, para intentar darle un poco más de cancha, que pudiera sobrevivir un poco más y, por lo tanto, darle un tiempo más para coger esa tracción que nunca logró coger. Entonces probablemente iría por aquí, aunque repito que al final, hasta que no te obliga la realidad, tampoco te implicas al cien por cien. Entonces yo quería dejarlo todo precisamente por lo que antes hablábamos, para estar obligado a tener que ponerle todo mi empeño, mi foco en aquel proyecto y darlo todo para conseguirlo.
¿Cómo saber cuándo cerrar un proyecto que no funciona?
Pol: Luego, si no sale, no sale, pero como poco quedarme tranquilo de que había apostado todo, ¿no?
Magali: ¿Cómo analizaste cuándo cerrar ese proyecto? Porque hay veces que caemos en una meseta donde no es tan claro que es un fracaso absolutamente rotundo y que tenés que cerrar, sino que es como un medio gris. ¿Qué señales viste vos para decidir cerrarlo?
Claro, es una decisión compleja porque está el coste hundido, ¿no? Tú ya llevas un tiempo invertido ahí, un dinero invertido allí, unas esperanzas invertidas ahí. Entonces darte cuenta de que aquello no funciona y dejarlo es complejo, y la verdad es que doloroso también, porque es aceptar que algo tuyo, un hijo tuyo, no ha funcionado. De todos modos, sí que es verdad que tiendo a no alargar estas situaciones, porque enseguida en mi yo interior noto una incomodidad.
Noto algo que me resuena por dentro y me dice que algo no está yendo del todo bien, y cuando llega este momento no tardo mucho en sacarme de encima proyectos. Fue el caso, y lo vi muy claro, porque al final era un proyecto que necesitaba volumen, necesitaba mucha adquisición, tener mucha gente dentro para que realmente fuera un proyecto viable, y yo en aquel momento no tenía las capacidades para generar ese volumen, ese tráfico que permitiera darle tracción al proyecto.
Lo entendí enseguida y al final decidí cerrar, entre otras cosas porque tampoco me quedaba ya más dinero, y volver a trabajar para alguien. Pero lo que sí me sirvió ese paso fue para aprender muchas cosas y luego para intentar ir a trabajar para alguien que me permitiera mejorar en lo que yo sabía que había carecido en mi primer proyecto, que era esta parte de comunicación, marketing, adquisición. Toda esta parte me había faltado en mi primer proyecto, y cuando cerré mi primer proyecto me fui a trabajar, a colaborar con otra empresa. Busqué esto.
¿Qué modelos mentales usa un CMO para experimentar?
Magali: Y después pasaste siete años trabajando en marketing como CMO, Chief Marketing Officer. ¿Qué cosas están en tu caja de herramientas, qué frameworks, qué modelos mentales usás como CMO cuando tenés un problema delante para analizar qué hay que resolver?
Pol: Vale, a ver. En primer lugar, lo hablábamos justo antes de empezar la entrevista, cuando el micrófono estaba cerrado: la adquisición, podemos contar detalles, pero en general la adquisición, o sea, conseguir usuarios para un producto, es muy compleja, es difícil, y la atribución aún más, es decir, saber de dónde vienen esos usuarios, cómo te han descubierto y por qué se han dado de alta en tu producto.
Es muy compleja. Entonces entender esto como primer punto es muy importante. Al menos para mí ha sido muy importante, porque sí que es verdad que al principio, con un poco menos de experiencia, tendía a explorar canales, intentar medirlo todo muy bien, y me volvía un poco loco, ¿no? Y al final acababa perdiendo más tiempo en intentar medir las cosas bien, en tenerlo todo hipercontrolado, que en hacer cosas que realmente pudieran traerme usuarios. Entonces para mí este fue un gran primer aprendizaje. Luego, ser consciente de que tienes que atacar el problema por distintos frentes.
No se vale eso de «yo solo voy a hacer esto y lo voy a hacer muy bien, y luego ya lo otro». Cuando tienes una empresa y tienes una adquisición que cumplir y unos usuarios que conseguir, tienes que abrir varios frentes y experimentar, probar cosas, porque además los frameworks, esas plantillas que otras empresas te explican que han utilizado y que les han funcionado, normalmente no funcionan con la tuya. Tú tienes que buscar tu propio camino, experimentar muchas cosas, intentar… …ver qué te funciona, qué no te funciona, con qué matices. Porque al final tu producto es completamente diferente del de los demás y, sobre todo, tus usuarios son completamente diferentes de los de los demás. Entonces ahí para mí es muy clave experimentar, testear rápido e intentar probar cosas muy rápidamente, si puede ser sin desarrollo, para no alargar este proceso, ¿no? E intentar validar cosas, experimentar, ver qué funciona y apalancar más recursos en aquello que ves que tiene sentido, pero sin esperar milagros. En toda mi experiencia… …no tengo ni una sola cosa de la que te pueda decir «esto hay que hacerlo porque funciona», porque estoy seguro de que a ti no te funcionaría. Es probar muchas cosas.
Magali: ¿Y cómo adquiriste esta…? Me parece que dijiste muy rápido un análisis muy complejo. Esto nos cuesta mucho.
Todo bien con los libros, Lean Startup, poner una hipótesis, testear y probar. Lo que pasa es que el cerebro humano no funciona así. Entonces es muy difícil respetar esos procesos como los dicen los libros, que está buenísimo.
¿Cómo sentís que cambió tu forma de pensar para que puedas experimentar, tener estas cosas así y sacar el costo de un día tan rápido?
Pol: Para mí aquí fue muy clave descubrir todos los contenidos que hablaban de experimentación.
Yo he sido consumidor de contenidos de toda la vida: leer blogs, escuchar podcasts de todo, ¿no? Y al final te encuentras mucha gente que te cuenta frameworks o cosas que le han funcionado, pero hay una parte de contenidos muy interesantes, que son los que te cuentan lo que han hecho y los resultados que han obtenido, con datos. Entonces ahí te das cuenta de varias cosas: uno, que se puede medir; dos, que hay gente que lo mide; tres, que hay gente a la que le funciona.
Parece una tontería, pero sin ser talibán de las cifras, sin estar muy, muy obsesionado con conseguir medir cosas y tener las cifras, sí que es importante tenerlas. Hay que, como en todo en esta vida, encontrar un pequeño equilibrio. Entonces para mí fue clave, uno, descubrir que tenía que experimentar, que probar muchas cosas y que tenía que, en la medida de lo posible, medirlas. Pero también es verdad, y con esto nos encontramos los pequeños negocios, que cuando tienes volúmenes bajos es complicado hacer algo como un test… …A/B, por ejemplo, porque al final, hasta que no tienes una gran cantidad de usuarios entrando, no puedes ver qué está sucediendo allí. Entonces ahí también hay una parte de experiencia y de instinto: experimentar, ver resultados, y un poco la experiencia y el instinto te dicen si aquello tiene sentido o no lo tiene.
Magali: Qué difícil incorporar ese instinto, ¿sí?
¿Por qué elegir trabajar en internet y con libertad?
Pol: Porque somos las personas más fáciles de engañarnos a nosotros mismos, dice esa frase muy famosa. Y es verdad.
Magali: ¿Qué opinás? ¿Viste el lanzamiento de Alex Hormozi? Justo acaba de lanzar un nuevo libro, ¿no? OK, bueno. ¿Por qué nunca volviste a farmacia?
Pol: Uy, no volví nunca porque, cuando descubrí internet y que se podían hacer negocios en internet, ahí se me abrió un mundo, un universo, algo que yo desconocía completamente. Es decir, yo sabía que se podían hacer negocios, pero los negocios físicos a mí siempre me habían dado mucha pereza: mover productos, vender productos, cosas así. No me llamaba nada la atención. Cuando vi que se podían vender servicios y productos digitales por internet, ahí sí se me abrió un mundo y le vi mucho sentido, ¿no?
Por este lado soy un fanático de internet y de los negocios en internet. Por lo tanto, no voy a soltar esto en mi vida, ¿no? Y además hay otro factor muy clave, que es el de la libertad como trabajador. Yo, desde hace 13 años, no rindo cuentas a nadie y soy muy feliz, asumiendo mis propios fracasos y celebrando mis propias victorias, pero sin tener que rendir cuentas a nadie.
Entonces yo decidí que esto iba a ser así en mi vida y no pienso volver atrás.
Magali: Perfecto. Pol, ¿qué es algo que sepas ahora que te hubiese gustado saber diez años atrás?
Claro, me hubiera gustado saber… Ostras, ojalá pudiera volver diez años atrás con la experiencia que tengo ahora, ¿no? Al final es eso, porque ahora se te plantea un proyecto o te viene una idea a la cabeza y enseguida puedes clasificar esa idea, puedes analizarla con profundidad y ver si tiene sentido o no. Tengo herramientas para testear cosas más rápido, y esto es una ventaja brutal. De todos modos, si alguien nos está escuchando y se pregunta cuál sería para mí una clave: si quieres lanzar proyectos o contenidos en internet, tienes que hablar con el cliente. Esto sale en todos los libros de emprendimiento del mundo habidos y por haber, no estoy diciendo nada nuevo, pero en realidad te das cuenta con la experiencia de que es así, ¿no? Yo al principio también pequé de esto, de no hablar suficiente con los clientes, porque me daba pereza, me daba reparo tener que poner mi producto, mi servicio delante del cliente y que me dijera que no le gustaba, ¿no?
No me gustaba tanto vender como me gusta ahora. Entonces yo por ahí he pasado, pero te das cuenta de que hace la diferencia, porque al final es: oye, tengo esta idea en la cabeza, ¿tú la comprarías?, ¿pagarías por ella? Incluso si tienes la opción de poner un pequeño test en el que realmente paguen, o sea, una landing page en la que cuentas qué vas a hacer aunque no tengas el producto aún, y pones un precio y la gente le da al botón, ¿no? Pues intentar buscar estas validaciones que te ayuden a validar cosas antes de ponerte a hacerlas, porque al final a mí me pasó en mi primer proyecto: yo creé un proyecto, me gasté todo mi dinero, invertí todo y al final fue un fracaso, porque la gente o no le veía el suficiente sentido o yo tampoco sabía… …cómo gestionar aquello, ¿no? Cuanto antes pones el producto o el servicio delante de tu potencial cliente, más pronto te vas a dar cuenta de sus carencias, de sus virtudes, de las cosas que pueden mejorar, y más pronto vas a poder pivotar o arreglar o modificar lo que haga falta.
Bien.
¿Cómo validar una idea antes de lanzarla?
Magali: ¿Cómo hacemos para testear una idea cuando se te cruza algo por la cabeza que puede llegar a ser interesante?
Pol: Primero, tiempo.
Primero, tiempo, que pasen unos días, vale, porque muchas veces se te ocurre una idea y dices: buah, esto es brutal, ¿no? Y dejas pasar dos días, tres, cuatro, cinco, y a los cinco días dices: ¿qué coño?, esta idea no tiene ningún sentido ni ningún fundamento. Por lo tanto, yo primero la maduraría, la dejaría en reposo. Vale, he tenido esta idea, la anoto, me la guardo en un email. Incluso he llegado a apuntar en un email y autoenviarme ese email a la semana siguiente, para que me llegue y volver a reanalizar aquello que escribí hace una semana. Y en el 90% de las ocasiones o más es: esto es una tontería, no va a ninguna parte, fuera. Luego, si pasa ese proceso de tiempo de maduración y esa idea te sigue pareciendo algo interesante, entonces ya la contrastas con gente que sepas que tiene idea de negocio, para ver si tiene sentido. Y si… …pasa el tiempo, lo contrastas y parece que tiene sentido, entonces para mí llega el momento de contrastarlo con algún potencial cliente, con alguien que sería cliente de eso, y preguntarle si estaría interesado, si pagaría, qué ventajas ve, si tiene sentido para su nicho, si resuelve uno de sus problemas, etcétera, etcétera.
¿Cómo perderle el miedo a vender?
Magali: Bien. Mencionaste que antes no te gustaba vender, pero que ahora mejoraste.
¿Cómo le hiciste?
Pol: Pues mira, yo creo que… …cambiando mi propia percepción de lo que es vender, ¿no? A mí vender inicialmente me aparecía como un proceso invasivo: tú estás aquí y yo te vengo a invadir tu tiempo o tu espacio o lo que sea para venderte una cosa. Entonces para mí es un concepto que me echa mucho para atrás y con el que mucha gente que vende mal ha hecho daño.
Luego te das cuenta de que hay otras formas de aproximarte a la venta mucho más interesantes, ¿no? La primera, para mí, el interés genuino. Es decir, cuando tú quieres vender algo, sabes quién es tu público objetivo, ¿no? Por lo tanto, antes de intentar vender algo, para mí tienes que mostrar interés por aquella persona. Oye, yo sé que mis clientes en Mumbler ahora mismo son creadores de contenido, pero no te voy a citar a ti un día en una reunión para venderte Mumbler, porque no me conoces, no sabes de qué va el proyecto.
No tiene ningún sentido, ¿no? Pero sí igual te cito para conocerte: oye, hablamos, nos presentamos, tú me cuentas qué haces, yo te cuento qué hago, nos tenemos en el radar y más adelante ya veremos qué surge, ¿no? Para mí este cambio ha sido clave. Y luego entender también otra cosa muy importante, un concepto que le escuché por primera vez a Álvaro Sánchez, que es el FOMO de no vender. Es decir, cuando eres consciente de que tienes un buen contenido o un buen producto o un buen servicio, deberías sentir FOMO si no eres capaz de venderlo bien. Y me explico por qué.
Porque tu potencial cliente se podría beneficiar mucho de aquel producto, de aquel servicio, de aquella herramienta o de aquel contenido. Entonces, si tú no eres capaz de trasladarle eso a tu cliente, deberías sentir FOMO de no ser capaz de hacerlo. Para mí es un concepto muy interesante porque te suelta un poco, te libera un poco en este sentido. Es decir: oye, yo tengo un producto que está muy bien y sé que mi cliente va a disfrutar con él, o va a aprender con él, o va a ser mejor con él. Entonces… …yo me preocupo de que realmente lo compre, porque sé que esto le va a mejorar la vida.
Parece lo mismo, pero no es lo mismo, porque lo estás viendo desde otra óptica, ¿no? Y este tipo de cosas a mí me han ayudado.
Magali: Está bueno. Además, me gusta esto que dijiste de…
¿Qué hacer con el dinero que ganás para construir activos?
Magali: …que hacés llamadas para conocer gente, porque así conseguiste tu entrevista en Tiene que haber algo más. Nosotros hicimos eso.
Pol: Ahí va, ahí está el retorno de la inversión.
Magali: Nosotros hablamos hace un año, más o menos, nos juntamos dos desconocidos a decir: hola, ¿vos qué hacés? Y hablamos y acá estamos un año después. Ni más ni menos, es así. Qué bien. Pol, ¿cómo dirías… …que se puede hacer una diferencia económicamente para que te vaya bien en la vida, además de tener un sueldo? Que nunca nadie se hizo millonario por tener un sueldo.
Pol: Pues yo creo que la clave es construir activos, ¿no?
Seas emprendedor, seas asalariado, da igual, tú al final tienes unos ingresos. Y esos ingresos normalmente, el común de los mortales, casi todos, lo que hacemos es gastarlos. Es un poco la ley del tiempo que decíamos antes, se cumple también con el dinero. Al final entra dinero en tu cuenta y automáticamente lo gastamos todo, y cuanto más entra, más gastamos, ¿no? Entonces para mí esto es un error muy grande. ¿Cuál es el camino que yo creo que hay que seguir? Entra dinero en tu cuenta.
Parte de este dinero lo destinas a construir activos y con el resto haces tus gastos, ¿no? ¿Y cuando digo construir activos, a qué me refiero? Pues esto puede ir desde crear empresas, como hago yo… …comprar acciones, comprar un inmueble, lo que sea, algo en lo que sepas que inviertes ese dinero y que ese activo te va a generar ingresos a corto, a medio o a largo plazo. Entonces para mí esto es clave. Cuando entiendes esto, entiendes que tiene sentido invertir y conseguir alargar tu columna de activos, y no solo la de pasivos, porque si no, al final entra dinero y solo tenemos pasivos en nuestras vidas: gastos, gastos, gastos, gastos, gastos.
Una rueda que es muy difícil de romper. Entonces para mí, ya te digo, construir activos, ya sea en forma de empresas, de acciones, de inmuebles, de derechos de autor, de lo que sea.
Magali: OK, Pol, ¿cuál es alguna de las últimas cosas sobre las cuales cambiaste de opinión?
Una de las últimas cosas sobre las que cambié de opinión ya la hemos comentado: las ventas. Porque para mí las ventas eran «lejos de mí, no quiero verlas», hasta que me doy cuenta de que, uno, son necesarias, y dos, pueden ser bonitas también, ¿no? Y pueden ser beneficiosas para todo el mundo. Yo creo que si tuviera que decir una, sería esta. Una de las más importantes en mi vida profesional, sin duda, ha sido esta.
¿Cómo distinguir a un creador serio de un vendehumo?
Magali: ¿Cuáles son algunos de los creadores que estás siguiendo en internet que más te gusten?
Pol: Uy, un montón. A ver, en español, para mí es una referencia absoluta Víctor Correa, que tiene el podcast No es asunto vuestro, que tiene una parte gratuita y una parte privada. También tiene otro podcast privado, tiene unos cuantos proyectos de contenido superinteresantes y es un pionero en este sentido. Así que cien por cien Víctor Correa.
Luego, en inglés, sigo también muchos podcasts relacionados con temas de emprendimiento y de SaaS, en concreto del modelo de negocio software as a service. Y para mí uno de los mejores es Build Your SaaS, que es un podcast que llevan dos cofounders de un SaaS que es un hosting de podcasts, ¿no? Y cuentan desde el principio toda su historia y su camino, sus penas y sus glorias durante el camino de construir un negocio.
Este tipo de contenidos me interesan muchísimo siempre, lo que te decía antes: gente que cuenta qué ha hecho o qué está haciendo y que lo cuenta abiertamente, con datos. Para mí este tipo de contenidos me dan mucho, ¿no? Porque al final me siento representado por esta gente, siento que tengo los mismos problemas, que he pasado por las mismas situaciones, y aprendo un montón y mi cerebro trabaja un montón mientras estoy consumiendo este tipo de contenidos.
Magali: Bien. Dado que hay tanto humo en internet y ves a muchas personas creando cosas… ¿Cómo hacés vos para entender si alguien efectivamente es serio, trabaja, es honesto, si hay algo por detrás, o si va a hacer su millón de dólares vendiéndote el curso de cómo hacer un millón de dólares? Un clásico.
Pol: Sí, sí, bueno, esto ha funcionado durante mucho tiempo, y hay gente que ha hecho mucho dinero haciendo esto. Yo no estaría cómodo y no podría dormir por las noches, pero lo cierto es que existe y sigue existiendo. Yo personalmente creo que la diferencia está en los datos. Estamos hablando mucho de datos, pero es que para mí es lo que hace la diferencia. Es decir, yo puedo leer un tweet que diga «si haces esto, te pasará esto».
O puedo leer un tweet que diga «yo he hecho esto y ha ocurrido esto, pruébalo». Para mí es muy distinto, ¿no? Una cosa es simplemente un texto que puedes haber copiado y pegado de cualquier otra parte, y la otra es: oye, yo en mi experiencia he probado esto, los datos son estos, espero que aprendas a partir de ahí, inténtalo tú en tu negocio, en tu proyecto, a ver qué ocurre.
Para mí es la forma de diferenciar contenidos, formación, etcétera, porque no tiene nada que ver alguien que te cuenta algo que ha escuchado, ha oído o que le parece, con alguien que realmente está experimentando, está trabajando en algo, le ha pasado lo que sea, bueno o malo, y te lo cuenta. Para mí es la diferencia más grande. Bueno.
¿Cómo se vende un podcast a un patrocinador?
Magali: ¿Cómo hiciste vos para construir una marca de podcast para vendérsela a una empresa?
Pol: Bueno, a ver, esto suena muy grande, pero en realidad es más normal. Te cuento. Entiendo que te estás refiriendo a Planeta M. Fue un podcast en formato tertulia de marketing que empezó en 2018, el verano del 18. Yo lo produje durante tres años y en la cuarta temporada se lo vendí a Dondominio, que son quienes están ahora produciendo el podcast.
De hecho, el podcast sigue vivo. Claro, esto fue una relación que fue creciendo. Es decir, yo arranqué el podcast en verano del 18 y en enero del 19 Dondominio se acercó y nos dijo que quería patrocinar el podcast, ¿vale? Al principio fueron algunos episodios puntuales. En la siguiente temporada ya fue un patrocinio de toda la temporada: llegamos a un acuerdo e hicimos un patrocinio anual. Y la siguiente, la tercera temporada… …fue también un patrocinio de toda la temporada, pero aún más vitaminado, para decirlo de algún modo, más grande y más amplio: no solo el podcast, sino también un blog, etcétera, etcétera. O sea, que digamos que no fue que yo produje un podcast durante tres años y a los tres años llamó a la puerta alguien interesado en comprarlo. Esto es lo que sale en las películas, pero está muy lejos de la realidad. Fue una relación que fue in crescendo poco a poco y llegó un punto en el que yo no estaba interesado en seguir con el podcast, porque tenía otras inquietudes, y vi la oportunidad de que ellos continuaran el camino que yo había empezado. Encajó, les funcionó, a ellos les pareció una apuesta interesante y se lo quedaron.
Magali: Pero es que estuvo bien construido desde el lado de la marca para que esto pase, porque alguien que está escuchando dice: o sea, ¿cómo vendés un podcast, algo intangible, algo que depende de vos, que es tu voz, la que escuchan los oyentes? Estructuralmente, ¿qué estuvo bien hecho desde el lado de la marca, o desde otros aspectos, para que pudiera ser vendido?
Vale, pues aquí hay varias cosas. En primer lugar… …era un podcast coral, vale. Eso quiere decir que era un podcast en formato tertulia, en el que había un equipo de unas 30 personas que iban viniendo al podcast de forma periódica. Se tocaban temas en concreto cada semana y cada semana venían expertos en aquel tema en concreto. Por ejemplo, SEO: pues venían SEOs a hablar. Entonces, ¿qué quiere decir esto? Quiere decir que en el 90% del minutaje de mi podcast no se oía mi voz.
Se oían otras voces, ¿vale? Por lo tanto, aquí había un equipo mucho más grande, no solo era yo. Eso, un primer punto. Segundo punto: había mucho proceso, vale. Había todo un proceso montado en una carpeta de Drive, en la cual había un calendario editorial. Se programaban los episodios con medio año de plazo, la gente se apuntaba, había unos mails automatizados para que todo el mundo supiera qué temas había. O sea, había una serie de procesos ahí creados, un sistema creado que permitía que esto se hiciera con tiempo, que se pudieran programar episodios con mucha antelación, que la gente se reservara la fecha, y eso me permitía tener gente muy buena.
Si yo voy a buscar gente de una semana para otra, es imposible, ¿no? En cambio, si yo programo a seis meses vista, puedo tener un equipo de gente muy potente que aporte cosas muy buenas al podcast.
Claro, todos estos ingredientes: el hecho de que hubiera un patrocinador, que hubiera una relación establecida, el hecho de que yo no fuera el protagonista único del podcast (yo era el coordinador, pero no era el protagonista), y dos, que hubiera un sistema detrás, ¿no? Y además, evidentemente, un volumen de escuchas, un volumen de suscriptores, un volumen de gente apuntada a la newsletter, porque había newsletter también. O sea, una serie de activos que tenía la marca y que eran vendibles, ¿no?
Bien.
Claro, sí, tiene sentido.
¿Qué es lo más difícil de emprender?
Magali: ¿Qué es algo que te gustaría hacer antes de morir?
Pol: A ver, mi objetivo principal siempre ha sido construir una empresa en la que evidentemente me pueda ganar la vida, pero que esté cien por cien alineada con mis valores y que me permita dar trabajo también a un equipo y repartir esas ganancias, ese beneficio que tiene la empresa, con un conjunto de gente que esté motivada y feliz haciendo aquel trabajo. Para mí siempre ha sido esto lo que he tenido en mente. Entonces siento que estoy cerca… …pero aún no he logrado esto, porque al final está en sus inicios. Somos un equipo de dos personas ahora mismo, por lo tanto es una versión hiperreducida de este sueño, pero este sueño está ahí y sigue por cumplir. De hecho, es el sueño que tuve cuando hice el salto de fe, cuando decidí colgar mi bata y lanzarme a internet. Tenía este sueño. Entonces, durante todos estos 13 años que llevo de carrera profesional en internet, aún no lo he alcanzado, pero he ido dando pasitos para avanzar en este sentido, ¿no?
Y espero que pronto pueda llegar a ello. Para mí este es el principal a nivel profesional. A nivel personal, evidentemente, mi sueño es ver crecer a mis hijas, que sean felices y ver todo lo que pueden hacer en su vida, pero creo que esto es como cualquier padre.
Magali: ¿Cómo dirías que fue el proceso de definir cuáles son tus valores para poder construir una empresa que se alinee?
Yo en esto, la verdad, no soy muy, no sé cómo decirlo, muy académico, ¿no? De hecho, no soy muy académico en nada, y tampoco es que me haya sentado nunca a escribir mis valores, vale. Pero sí que es verdad que es algo que se ha construido con el tiempo, y evidentemente se ha construido en base a mis experiencias: las cosas en las que me sentía cómodo, las cosas en las que no me sentía cómodo, los lugares en los que he trabajado y si me he sentido cómodo con aquello o no. Entonces… …eso se ha ido construyendo poco a poco.
Y hay cosas a las que ya no voy a renunciar, ¿no? Por ejemplo, la libertad de tiempo, la libertad de no dar explicaciones a nadie, el poder trabajar donde yo quiera, cuando yo quiera, el trabajar en algo que me gusta y no por obligación. Hay una serie de cosas que se han ido como cristalizando, como si fuera un cristal que va creciendo, ¿no? Y esas cosas ya no se van a mover de ahí y no voy a renunciar a ellas nunca ya. Y a partir de ahí, pues bueno, poco a poco voy sumando a ese cristal nuevas partes, ¿no?
¿Qué es, para vos, lo más difícil de emprender?
Pol: Persistir. Persistir es lo más complicado para mí, porque al final, a veces, con mi mujer lo hablamos (ella también es emprendedora)… …que muchos días sientes que quizá no estás haciendo lo que deberías: qué hago aquí, por qué me he liado con esto si podría estar haciendo otra cosa, etcétera, etcétera. Pero cuando llegan esos días, nosotros siempre hablamos de confiar en nuestros yos antiguos, en nuestros yos del pasado. Si nuestros yos del pasado estratégicamente pensaron en una cosa y confiaron en que aquello saldría bien, pues el día que tienes el bajón tienes que confiar en tu yo del pasado, en tu yo más seguro, en el yo del buen día, el día que estás seguro de ti mismo… …y crees que te vas a comer el mundo. Entonces para mí es persistir cuando tienes estos altibajos cuando emprendes. Yo siempre digo que el común de los mortales tiene altibajos de vez en cuando, un día sí, un día no, cada tres días, cada semana. El emprendedor puede tener diez altibajos durante un día, porque al final te suceden cosas: te llega un email de un cliente feliz y de pronto tienes un subidón, pero a los dos minutos revienta la pasarela de pago y tienes un bajón y tienes que arreglar aquello, y un marrón de narices.
Entonces, en un mismo día subimos y bajamos unas cuantas veces. Para mí la persistencia, seguir con constancia, trabajando, confiando en el interés compuesto, que necesita su tiempo, es la clave.
Magali: Hay algo que encontré… Vamos a ir a la parte actual, al proyecto actual de Mumbler.
¿Cómo nació Mumbler y cómo financiaron su MVP?
Magali: Hay una herramienta que usamos mucho en tecnología, en producto digital, que se llama Design Thinking. Para quien no la conoce, hay una etapa previa a lanzar una idea que es hablar mucho con personas para entender, hacer entrevistas y entender qué problemas tienen, qué situación están pasando, antes de vos decirles: en realidad lo que yo quiero hacer es construir esta compañía.
¿Qué hicieron vos y tu socio actual antes de lanzar Mumbler?
Pol: Mira, de hecho nos conocimos en Planeta M. Mi socio actual es Corti, él es un experto en SaaS y en e-commerce y en muchas cosas, y en growth es un crack. Nos conocimos en Planeta M y enseguida conectamos, ¿no? Y vimos que teníamos interés en el modelo de negocio software as a service, que nos gustaba el mundo del podcast, del audio en general, de la creator economy, una visión más general, pero la verdad es que no sabíamos bien qué ofrecer en este sector ni qué podíamos aportar, ¿no? Lo que hicimos fue lo que hacemos los podcasters: crear otro podcast. Creamos un podcast que en su momento se llamó Tribucasters, en el que básicamente lo que hacíamos era conversar con podcasters, con gente de la industria del audio, para entender un poco cuál era la realidad, qué herramientas había, cómo hacían las cosas, qué retos tenían y qué cosas no estaban bien solucionadas.
Fue en ese podcast donde empezamos a hablar con los primeros creadores de contenido que estaban intentando vender directamente contenido a su audiencia, ¿vale? Perfiles como Emilio Cano, Víctor Correa, del que antes hablábamos, Pepe Rodríguez, gente que estaba directamente intentando vender su podcast a su audiencia sin pasar por una plataforma, ¿no?
Y nos contaban sus dificultades técnicas, ¿no? Básicamente, que tenían que hacer desarrollos a medida o que tenían que tirar de WordPress con muchos plugins conectados entre ellos, que cuando uno se desactualizaba se les caía todo, y tenían muchas dificultades. Necesitaban un técnico que les estuviera siempre echando un cable. Entonces ahí vimos que había una oportunidad, ¿no? Que una herramienta con la que en cuatro clics pudieras lanzar un contenido de pago tenía sentido, y cuando descubrimos esto es cuando nos pusimos a desarrollar el MVP de Mumbler.
Magali: Me gusta cómo… …decís, cómo dijiste, MVP, ¿no? Genial. Contame cómo hicieron para financiar el mínimo producto viable.
Pol: Vale, pues esta fue otra aventura. Nosotros dijimos: bueno, ya que vamos a hacer un producto dedicado a los creadores de contenido, vamos a intentar financiar el primer MVP del producto con nuestros contenidos, vale. Entonces lo que hicimos, en la tercera temporada de Planeta M (os decía antes que yo estuve tres temporadas en Planeta M), fue hacer un pack entre Tribucasters, Planeta M y el podcast de Corti, que en aquel momento se llamaba En Digital. Agrupamos las tres audiencias, preparamos un media kit y nos fuimos a convencer a patrocinadores, vale. De aquí salió, además de Planeta M, otros patrocinadores, y los ingresos que obtuvimos aquella temporada… …fueron el dinero que invertimos en el MVP de Mumbler.
Magali: Para cerrar este capítulo, mi última pregunta es… ¿Qué mensaje le darías a la audiencia? De algo que ya hemos hablado, pero que quizás haya quedado en tu cabeza resonando, porque no me gusta cuando la gente corta diciendo «bueno, chau». Este es el momento de micrófono abierto, lo que vos quieras decirle a la gente que escucha hasta acá.
Pol: Bueno, yo creo que entre líneas de la charla que hemos tenido ya se lee un poco lo que voy a decir, pero al final es: uno, sacarnos de encima las creencias limitantes, estar abiertos a cualquier cosa que nos apetezca; dos, seguir instintos, seguir cosas que nos apasionen, aprender por el camino, seguir aprendiendo siempre, iterar mucho o pivotar mucho, aceptar que nos equivocamos, aceptar que el error es parte del camino, experimentar, y a través de eso aprender, crecer y ser capaces de construir algo, ¿no? Si todo esto lo recogemos y lo canalizamos hacia construir un activo, sea el que sea, para mí tenemos mucho ganado con respecto al resto de la sociedad, porque es lo que decíamos antes: la mayoría de la gente gana dinero y lo gasta, pero no construye cosas, ¿no?
Y mi consejo principal es construir lo que sea, pero algo que sea vuestro, que solo dependa de vosotros y que vosotros tengáis el control, que el tiempo, el esfuerzo, la dedicación y el dinero que le pongáis a eso lo podáis rentabilizar en el futuro de alguna forma. Para mí sería eso.
Magali: Me encanta. Gracias, Pol, por venir y compartir todo esto.
Pol: Ha sido un placer enorme estar hoy aquí. Cuando quieras, vuelvo.
Magali: Espectacular, te mando un abrazo.
Pol: Un abrazo fuerte.
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Preguntas frecuentes sobre este episodio
¿Quién es Pol Rodriguez y de qué habla en este episodio?
Pol Rodriguez es Cofundador de Mumbler, una plataforma para creadores que los ayuda a desarrollar y vender podcast, audios y audioseries. Desde 2010 crea y hace crecer negocios digitales. Entre sus proyectos se encuentran el podcast Planeta M, Camperizando, y Docents.cat una comunidad para los docentes con charlas, documentales y masterclass.
¿Dónde escuchar el episodio completo con Pol Rodriguez?
El episodio completo se puede escuchar gratis en esta misma página, y también en Spotify, Apple Podcasts, YouTube e iVoox, donde está el podcast Tiene que haber algo más.
