Connie Ansaldi

Connie Ansaldi desarrolló su carrera en el mundo de la publicidad, branding y medios de comunicación, tanto tradicionales como redes sociales y nuevas tecnologías. En la actualidad, está desarrollando CUX, una herramienta que por medio de inteligencia artificial provee servicios de salud mental on demand. Es embajadora del Foro Económico de mujeres. También da talleres y conferencias capacitando emprendedores.

Escuchá el capítulo entero

    1. Spotify
    2. Anchor
    3. Apple Podcast
    4. Youtube

De qué hablamos con Connie Ansaldi

  • Empezar de cero
  • La experiencia en redes “Contame un secreto”
  • Su proyecto CUX enfocado en salud mental
  • Enfrentarse a los “no”
  • Levantar capital
  • Superar sesgos trabajando en tecnología
  • Pinkwashing
  • Causar buena impresión
  • Dejar los medios
  • Sus proyectos Carnaval y CUX. Desde dónde participa
  • Aprender de otros y adaptarlo con nuestra impronta

Transcripción

Connie Ansaldi viene de la publicidad, el branding y los medios, y hoy desarrolla CUX, una herramienta de salud mental on demand con inteligencia artificial. En el episodio habla de empezar de cero, levantar capital siendo mujer fundadora, el pinkwashing, la primera impresión, su paso por Carnaval y por qué la salud mental debe ser accesible.

Introducción

Connie: Creo que estamos en la era de la autogestión desde hace bastante ya, pero ahora más que nunca hay herramientas para que nosotros podamos construir realmente el presente que queremos.

Y cuando uno no lo hace, la excusa es que uno no lo quiere hacer o que cree que no lo puede hacer. Yo creo que sí podemos hacerlo y que está todo dado ahí afuera para que tengamos éxito, entendiendo el éxito como el camino que uno recorre para llegar a dejar un impacto positivo en otros y alcanzar su propósito, sea cual sea.

Magali: Hola, soy Magali Bejar y esto es Tiene que haber algo más. En el podcast desarmamos la historia de profesionales valientes que se transformaron para alinearse con sus valores. Analizamos el camino para entender cómo lo hicieron. Si querés saber del detrás de escena de esta conversación todas las semanas, escribo el correo semanal de Tiene que haber algo más, directo a tu bandeja de entrada. Te mando mis recomendaciones y lo último del podcast. Recibilo el próximo jueves anotándote vos también en tienequehaberalgomas.com/correo.

¿Estabas escuchando a Connie Ansaldi? Ella está desarrollando CUX, que provee servicios de salud mental on demand para tratar ansiedad y depresión con la ayuda de inteligencia artificial. Connie es embajadora del Foro Económico de Mujeres, dio talleres y conferencias capacitando a más de 10000 emprendedores y es pionera en el mundo del branding y de la comunicación. En esta conversación hablamos de cómo se reinventó en tantas profesiones, qué ha aprendido de trabajar en televisión en vivo y el rol de la salud mental, tema en el que decidió emprender. Antes de ir con el episodio, un anuncio rápido. Desde que empezamos el podcast, recibo muchísimos mensajes de oyentes desde 59 países, contando el valor que sacaron de escucharlo. Después de hablar con cientos de ustedes, lanzamos la Comunidad de Tiene que haber algo más.

La idea central vino cuando me di cuenta que los tenía que conectar entre ustedes para que se conocieran. La Comunidad es una membresía global y remota donde aprendemos con otros profesionales desde más de 25 ciudades y hay actividades todas las semanas. Vienen invitados del show para hacer las preguntas de todo tipo en un espacio de confianza, o damos clases. Los que estamos dentro tenemos un club de lectura donde votamos un libro y nos juntamos a debatirlo.

Hay un chat que nos conecta a todos para pedir ayuda, compartir recursos, eventos y oportunidades laborales.

Hacemos un desafío mensual, como por ejemplo usar máximo 1 hora en las redes sociales, y compartimos todos los días una prueba para sostener el compromiso. Además, les comparto a los miembros una edición exclusiva del podcast que no publicamos ni en Spotify ni en YouTube.

Dentro de la membresía hay personas talentosas y ambiciosas que están trabajando activamente en mejorar como profesionales en sus carreras y proyectos. Vas a encontrar personas en relación de dependencia con carreras súper interesantes, emprendedores, freelancers, y aunque cada uno esté en una industria diferente, nos une la forma de pensar. Dejo el enlace en la descripción y un ítem también en tienequehaberalgomas.com/comunidad. Ahora sí, vamos con Connie. Hola, Coni, bienvenida a Tiene que haber algo más, gracias por venir a conversar conmigo.

Connie: Hola, Maga, un gusto estar acá con vos y con toda tu comunidad hermosa.

¿Se puede empezar de cero o siempre arrastramos lo que vivimos?

Connie: Quiero empezar preguntándote, ¿qué opinás vos de esta frase? Viste cuando la gente hace un cambio muy grande y te dice, voy a empezar de cero, algo completamente nuevo. ¿Qué opinás vos de eso?

Siempre me preguntan eso por mi historia personal y también porque es algo que yo, cuando hago conferencias que tienen que ver con reinvención y desarrollo personal, suelo hackear muy recurrentemente diciéndoles lo siguiente: nadie empieza de cero. Solamente un bebé empieza de cero porque tiene una tabula rasa.

¿Desde dónde arrancar? Una pizarra en blanco, no todos nosotros cuando nacimos. Todas las otras personas pueden poner un punto final a una época, un ciclo, un trabajo, una relación, un vínculo, un proceso, llamalo como quieras, que le da comienzo a algo nuevo, pero todo lo que tiene que ver con ese comienzo trae aparejado toda la experiencia previa que voy a construir. No es que tirás abajo un Jenga y es como si nada hubiera pasado. Entonces no existe empezar de cero, que es algo que a la gente le da mucha ansiedad.

Mucha angustia. Voy a empezar de cero, voy a arrancar con nada. No, toda la experiencia, lo que vos hiciste, te haya ido bien, te haya ido mal, después podemos hablar de qué es bien y qué es mal, tiene que ver con lo aprendido, con lo traído, con la sabiduría, con el aprendizaje, con lo recorrido y con el valor agregado que podemos construir encima de todo eso.

Magali: Bien, ¿cómo llegaste vos a la madurez de poder manejar la crítica, que no te importe lo que digan otros?

Connie: Primero, ¿quién te dijo que llegué a la madurez? Espero no llegar nunca. Quiero ser una niña eterna en el buen sentido y permitirme jugar. Creo que eso tiene que ver un poco con lo que vos me estás preguntando: yo todo el tiempo estoy jugando y si alguien no se divierte con cómo juego, bueno, no es una persona que pueda jugar conmigo. Es como cuando éramos chiquitos, qué sé yo, por ahí vos querías jugar al elástico, en mi época se jugaba al elástico, vos sos mucho más joven que yo, pero… O se jugaba mucho así, ¿no? Y si había alguien que no sabía jugar así o no le gustaba, bueno, tenía que buscar a alguien que pudiera jugar conmigo, que pudiera saltar al elástico conmigo particularmente.

Creo que no somos, es una frase que también repito mucho, una palta para gustarle a todo el mundo, porque ni siquiera la palta o el aguacate, si están escuchando desde otros lugares de Latinoamérica, le gusta a todo el mundo. El chocolate no le gusta a todo el mundo, a pesar de todas las endorfinas que libera. El helado no le gusta a todo el mundo. Dios no le gusta a todo el mundo. Gandhi no le gustaba a todo el mundo. La Madre Teresa de Calcuta no le gustaba a todo el mundo y tenía detractores.

¿Cómo no los voy a tener yo, vos o cualquier otra persona que esté ahí? Entonces me parece muy… Es ególatra de nuestra parte pretender que todas las personas del planeta nos quieran, nos acepten y estén de acuerdo con lo que hacemos. Sí es importante que uno se acepte, uno se quiera y uno esté de acuerdo, contento, satisfecho y le haga sentido aquello que está haciendo, y buscar aliados y personas que resuenen en la misma melodía.

¿Qué se aprende de crear una comunidad como Contame un secreto?

Magali: Okey, quiero saber qué aprendiste vos de esto que empezaste a hacer en pandemia, que es Contame un secreto, donde, para quien no lo vio en Instagram, ella ponía una caja de preguntas y la gente le iba mandando como confesiones, y hay un grupo de Facebook con un montón de personas que también lo cuentan. ¿Qué aprendiste vos de pasar por esta experiencia?

Connie: Bueno, primero validé algo que vengo haciendo hace muchísimos, muchísimos años, que tiene que ver con que realmente podemos generar todos impacto en otras personas. No importa cuán grande sea tu comunidad, sí importa que te tomes el tiempo de tomar acciones que repercuten positivamente en la vida de otras personas.

Todos somos microinfluencers, digo yo, del bien, incluso cuando creamos un grupo de WhatsApp, por ejemplo, para pasar direcciones de proveedores que salen más baratos que otros a nuestras amigas. Te lo digo y te lo llevo a lo más sano y a lo más chiquitito, ¿no? A veces las personas dicen, no, no puedo hacer nada porque necesito una comunidad de un millón de personas, como es mi caso. No, eso es mentira y es una procrastinación del buen accionar.

Si nosotros nos ponemos metas donde buscamos la perfección y lo ideal, nunca vamos a hacer nada. Somos enemigos de nosotros mismos y de nuestras acciones. Todo eso se construye. Entonces validé que la mitad de mi vida hice cosas que tienen que ver con impactar positivamente la vida de las personas, y lo otro que validé desde hace ya 3 años, por suerte ahora está en el hype y todo el mundo habla de eso y se puso, entre comillas, de moda, por suerte, es que… La salud mental es tan importante como la salud física, es parte de la salud física, porque sin salud mental no hay salud. Debería de hecho ser la salud, teniéndose en cuenta la salud como la salud mental, que antes no se tenía para nada en el tapete.

Magali: ¿Y cuál dirías para vos que es el desafío de crear CUX, que es tu nuevo proyecto de salud mental?

Connie: Mirá, yo ayudé a miles de personas con Contame un secreto y justamente escalar esto con tecnología me permite ayudar a millones de personas. Ese es mi gran desafío. Todo lo que yo estaba haciendo antes tenía que ver con tracción a sangre, si querés, porque lo hacía yo a mano. Cuando llega la inteligencia artificial, me permite escalar ese mismo producto.

Metiéndole tecnología, que es lo que hace que todas las cosas que nosotros hacemos puedan impactar en muchísimas más personas de las que tenemos en el alcance cercano. Este podcast, sin ir más lejos: si no se tiene una herramienta como las plataformas que permiten reproducir… Podcast infinitamente, por ahí hubiese quedado circunscripto a algo más local. Entonces siempre la tecnología aliada como desarrollo de proyectos humanos de impacto, me parece que no tiene parangón. La tecnología más la creatividad es el arma más potente que hay hoy en día.

¿Cómo aguantar los no al emprender y levantar capital?

Magali: Ajá. ¿Qué te sirve a vos para tener resiliencia ante todos los noes que te dicen cuando estás emprendiendo?

Connie: Y es difícil, no te voy a mentir, no es fácil, sobre todo en lo que tiene que ver con levantamiento de capital. Por ejemplo, en validación de producto, nadie me dice que no porque tengo un market fit de 3 años y un entendimiento muy profundo. El problema es que yo hace muchos años que vengo leyendo, escuchando, interactuando con personas que me cuentan lo que les sucede y yo dándole feedback, cosa que entiendo no solamente la problemática, sino qué cosas funcionan a la hora de dar ese feedback y cuáles son las herramientas que realmente hacen que una persona pueda sentirse mejor.

O sea, que el entendimiento de la problemática profunda lo tengo muy masticado, entonces es muy difícil hackearme desde ese lugar, desde el market fit y desde el producto.

Sí, a la hora del levantamiento de capital hay startups o emprendimientos que son mucho más atractivos para los capitales de riesgo, para los venture capital, como por ejemplo la fintech. El 70% del capital de venture capital va a la fintech y yo soy una healthtech, y encima soy mental health. Entonces, a la hora de elegir un ticket de inversión, a ver si se lo dan a una fintech o a mí, es mucho más probable que se lo den a una fintech. Y encima soy female founder. Entonces solo hay 7% de mujeres al frente de empresas de tecnología.

Y eso tiene que ver con que nos cuesta muchísimo más llevar adelante nuestros proyectos, nuestros productos, nuestros servicios, y que confíen en nosotras, por el sesgo de… De impericia con el que estamos luchando y que hay instalado, que es un sesgo inconsciente. No es que las personas con las que yo hablo dicen no, no lo va a lograr porque es mujer. Es algo cultural adquirido, que estamos todas trabajando para reformular y que deje de existir. Pero bueno.

Creo que lo que me repito todo el tiempo y lo que me ayuda a mí a sortear estos noes es que realmente veo todos los días cómo impacta lo que hago en las personas. Me llegan miles de mensajes, literal, de cómo lo que yo hago les cambió la vida a la gente. O sea, es concreto, lo veo, no es algo que impacta en una persona que está en el medio de un monte, que ni idea, no sé, sino que es algo que me responden, me cuentan, me dicen, me hablan a diario y eso es muy fuerte.

Magali: ¿Hay algo que se te ocurra que…

¿Por qué solo el 7% de las mujeres fundadoras recibe inversión?

Magali: Te haya ayudado a sortear este problema estructural del 7% de mujeres fundadoras que reciben inversión. Es un problema estructural. Ahora, ¿hay algo que dijeras, me di cuenta que haciendo XYZ salteo esos sesgos de la persona que me escucha?

Connie: ¿Viste que a nosotras cuando somos eficientes y exigentes nos dicen que somos complicadas y a los hombres les dicen que son un muy buen líder, no? Entonces yo aprendí a matizar toda esa combo de aptitudes que tenemos que tener como mujeres, donde se mezcla nuestra parte empática, nuestra parte dulce, nuestra parte súper femenina con nuestra parte de líder, con nuestra parte exigente, con nuestra parte de excelencia, con nuestra parte de negocios. Para sacar un combo… Diferencial que lo pongo como valor agregado. Por otra parte, algo que me sirvió mucho a mí, se lo dejo también a las mujeres, en este caso que están escuchando tu podcast, es que busquen comunidades de mujeres, porque a todas nos pasa lo mismo. No es que te pasa solamente a vos. Nos pasa a todas lo mismo, independientemente del estadio donde estés con tu proyecto, con tu emprendimiento o con tu carrera laboral, porque esto no le pasa solo a emprendedoras, pasa también dentro de las corporaciones, pasa en las empresas.

Yo tengo inversoras que son mujeres y que trabajan mucho por la inclusión femenina y por darle espacios a otras mujeres, como el caso de Andrea Grobocopatel, que es mi inversora, es la directora de Fundación Flor, que trabaja con mujeres en decisión, como el caso de Alexia Keglevich, que fue durante 20 años la CIO de Assist Card y hoy ha fundado Pax Assistance. Entonces busquen mujeres referentes que puedan ayudarlas. También es cierto que hay mujeres, y también lo tengo que decir, que son muy complicadas con las otras mujeres y te das cuenta, huyan de esas, o sea, no.

Si vos ves mi equipo y el equipo que estoy formando, y lo digo abiertamente, tengo un sesgo: prefiero, obviamente si tengo que elegir entre 2 personas con las mismas habilidades, darle el espacio a una mujer antes que a otro varón, aunque a veces me critiquen por decir esto, pero estoy diciendo frente a igualdad de habilidades. Prefiero darle la oportunidad a una mujer porque sé que es mucho más difícil para una mujer programadora, para una mujer C-level o para una mujer que está buscando un cargo… Directivo, abrirse paso. Entonces ahí prefiero mi sesgo, que trabaja a favor de nosotras.

Magali: ¿Por qué creés que todavía sigue pasando esto de mujeres que compiten entre nosotras mismas?

Connie: Porque las mujeres también tenemos sesgos. Las mujeres también tenemos inseguridades, también tenemos competencia, hay muchas mujeres a las que les resulta muy atractivo ser las reinas de la manada y sentirse validadas en un entorno masculino, porque son también mujeres que han crecido en el medio de ese entorno machista y que tienen un sesgo machista. Entonces, como lo han logrado… Quieren ser, les gusta estar en ese lugar donde son las únicas. Yo veo mujeres en puestos de decisión, donde son la única presidenta, y vos ves y decís, pero si tenés el rol de presidenta no puede ser que 20 para la izquierda y 20 para la derecha sean varones. No, pero yo soy presidenta. Sí, está bien, pero no está bueno lo que hay, algo que estás haciendo mal. Hay mucho pinkwashing en todos los lugares.

En todos lados. Incluso amigos míos me dicen, che, mirá, puse una mujer para que no nos puteen, no nos critiquen y no nos digan que no había chicas. Y le digo, y sí, igual, le digo, es obvio que estás haciendo un pinkwashing.

¿Qué es el pinkwashing y por qué la diversidad impulsa la innovación?

Connie: Hay que elegir a las personas por su capacidad desde ya, pero sí hay que prestar atención a la historia que estamos contando. O sea, estás contando una historia donde involucrás impacto, donde involucrás diversidad y donde estás involucrando acceso, igualdad de oportunidades. Fijate que cuando contás eso, evidentemente lo estés haciendo, tu storytelling esté alineado con tu story doing y con tu story being. Total. Y también que la diversidad sea en todos los rangos. No nos sirve que sean todos hombres y pongas una chica secretaria, eso no sirve.

Exacto, pero además esto que traés es reinteresante, que es otra cosa que también me ocupo de hackear en las organizaciones en las que me toca intervenir: la innovación se da cuando hay diversidad desde todo punto de vista, no solamente de género, sino de edad, de etnia, de origen, de nivel socioeconómico. Porque si no estamos todos mirando exactamente de la misma manera, entonces también a veces entro en organizaciones, miro y… Son todos millennials, ponele, o son todos generación X, o son todos baby boomers. Entonces ahí tampoco hay diversidad. Ahí tampoco hay innovación. Entonces fijémonos que, con las mismas capacidades, busquemos personas con capacidades diferentes que seguramente van a tener otro punto de vista a la hora de la accesibilidad de un producto o servicio que yo le estoy intentando meter en el mercado. Entonces hay que hacer mucho autoanálisis y autocrítica a la hora de hackear los propios sesgos.

Magali: ¿Qué hacés vos en una situación cuando te llevan a una compañía y te das cuenta que la cabeza de la organización está diciendo como sí, sí, porque lo tienen que hacer, y a vos te contrató otra persona, que quizás sea el departamento de Recursos Humanos, Cultura, Transformación, Innovación, lo que sea, pero hay este tira y afloje entre traigan a esta chica a que hable de cosas novedosas y lo que está pasando realmente, que es, hagan lo que quieran, pero esto no va a cambiar?

Connie: Mirá, está buenísima tu pregunta. Mirá esto que decís, Maga, si bien sucede, yo siempre juego con algo a favor, que es el factor sorpresa. Nadie se espera el cachetazo y la piña que yo les voy a dar. Eso siempre jugó a mi favor hasta el día de hoy. No se espera… De hecho, cuando yo termino las capacitaciones o los workshops o las conferencias, nos quedamos todos como… Helados, no. Por supuesto, los que me conocían o ya me habían visto en otro lugar, o yo ya los había atravesado de alguna otra manera, pero la mayoría de la gente sí. Entonces eso juega en este caso a mi favor. Entonces siempre tengo este factor sorpresa en la manga que hace que me vuelvan a llamar, me vuelvan a contratar y me digan, che, la verdad, me sorprendiste, no esperaba… Eso de vos no esperaba que seas tan bueno. Y esto que algunas personas por ahí les generaría una sensación de inseguridad, a mí me encanta, porque yo prefiero sorprender que decepcionar.

¿Cómo causar una buena primera impresión en tres segundos?

Magali: ¿Qué es algo que hayas aprendido al principio de tu carrera trabajando en publicidad que apliques todavía hasta ahora?

Connie: Que nunca tenés una segunda chance de causar una primera impresión. Entonces siempre les digo a las personas y me digo a mí misma que tenés que trabajar con los 5 sentidos de la gente, sobre todo cuando trabajás en marca personal, y usar todos los recursos que tenés, porque la gente tiene 3 segundos para fijar tu nombre, tu cara y algo que le digas. Entonces, you never get a second chance to make a first impression es clave. Conocemos muchas personas todos los días, sobre todo en los eventos de networking o sobre todo en los eventos donde hay personas que pueden cambiar el rumbo de nuestra vida o tomar una decisión sobre nuestra empresa… Que nos cambie el roadmap, y ahí tenés que impactar de entrada. Después podés hacer un deep dive, ir más profundo y mandarle cosas, pero tenés que ser impactante de entrada.

Magali: ¿Y qué sentís que te funciona a vos para generar esa primera buena impresión en los primeros 3 segundos?

Connie: Me ayudo de todo, hasta el olfato. El olfato es, de los 5 sentidos, el que está conectado al límbico. Lamento que todavía la tecnología no esté desarrollada para que me puedan oler, porque yo siempre huelo exactamente igual y la gente que ya me vio me dice, sabés que ayer pensé que estabas porque te olía en la calle, o me di cuenta que habías entrado a determinado lugar porque olí tu perfume.

Entonces esa estela que dejamos es un poco el perfume, y el perfume, el olfato, el olor va directamente al límbico. Va a las emociones. Por eso, cuando olemos una comida que nos hacía nuestra abuela, nuestra mamá, nuestro papá, cuando éramos chiquitos, nos genera una sensación de saudade, como dicen en Brasil, o como una especie de tristeza agridulce o de alegría agridulce… De añoranza. Y eso tiene que ver con el límbico, despierta una emoción. Entonces yo uso mucho, mucho, mucho el olfato.

Magali: Bien.

Connie: Siempre miro los ojos, también es muy importante hacer contacto visual con las personas. Fijensé que ahora yo estoy hablando con vos, pero casi todo el tiempo estoy mirando a la cámara. Elijo no mirarte a vos ahí y elijo no mirarme a mí tampoco acá en el monitor. Casi todo el tiempo estoy mirando la cámara que tengo acá. Pónganse un sticker con un emoji sonriendo al lado de la cámara, un post-it para acordarse de que tienen que mirar ahí y hacer contacto visual…

¿Qué pasa cuando venís de los medios masivos y pasás a tecnología?

Connie: Sobre todo en esta era donde la mayoría de las reuniones son a través del Zoom.

Magali: ¿Sentís que hubo algo que te haya jugado en contra por venir de medios tan masivos y ahora estar teniendo una carrera en tecnología?

Connie: Mirá, por supuesto que hay un preconcepto de algunas personas con respecto a mí, que, te vuelvo a repetir, por lo menos en mi caso me juega a favor, porque por ahí no esperaban nada y se quedan como… mind blown.

Pero quiero hacerte un doble clic en algo, que es que yo siempre estuve vinculada a la tecnología desde el punto de vista soft, no hardware sino software. Porque como yo estudié publicidad y tuve mi agencia de branding muchos años, onboardié a muchas marcas, empresas y personas en inmersión digital cuando nadie hablaba de eso, o sea, cuando muy pocas personas empezamos a trabajar con eso y con esas herramientas. Lo que pasa es que yo lo hacía en paralelo a estar en televisión, en un momento me salí… De los medios hace 5 años atrás y hacer full foco en esto, pero armé uno de los primeros concursos de emprendedores en el año 2014, estuvo en Argentina desde Silicon Valley, junto con Infobae y Alcatel. Fui jurado de un concurso de innovación, ciencia y tecnología en el año 2015. Siempre estuve vinculada a innovación, a tecnología, a darle herramientas a personas que querían construir… Productos o servicios de impacto.

Simplemente que quizá mi exposición, por ahí tan hacia afuera, opacaba, si querés, un poco lo otro, y sí, obviamente me jugaba en contra, porque yo por ahí iba a una reunión en una empresa y me acababan de ver sentada en Este es el show hablando del Bailando, y de pronto les estaba hablando de cómo rediseñar toda su estrategia digital y me decían, pero cómo, o sea, ¿cómo sabés esto? Y les tenía que explicar un poco por qué, cómo, cuándo, dónde.

Pero creo, eso también, que todas esas capacidades diferentes que ahora sí se valoran, esta construcción en capas que yo la tuve siempre y siempre abogué por esta construcción en capas, me permiten a mí plantarme, por ejemplo, en un escenario frente a un millón de personas y que no se me mueva un pelo, por justamente todo un expertise de haber estado 22 años frente a una cámara y poder hablarle a audiencias de forma masiva.

¿Por qué dejar la televisión y qué enseña llorar y ser fuerte a la vez?

Magali: Claro, ¿qué es lo más difícil que te pasó en televisión en vivo?

Connie: Ay, bueno, siempre lo más difícil para mí era que yo soy una persona que, a pesar de que soy muy plantada, muy rebelde, de convicciones muy férreas y todo, cuando me siento agredida no sé discutir muy bien, me pongo a llorar. Entonces, en general, lo que me pasaba era que cuando me pasaban 2 cosas, cuando no quería entrar en polémica, me callaba. O sea, era como… Listo, no, no te voy a dar el beneficio de interactuar conmigo. Era como que te clavaba una pared de hielo que era impenetrable.

O sea, no te daba ni 1 minuto de mi tiempo. Pero lo otro es que cuando no me quedaba otra que interactuar, porque eran personas por ahí que trabajaban conmigo, ¿entendés?, y a veces tenés chisporroteos, me ponía a llorar y eso era horrible para mí, porque me pasaba desde chica que cuando algo me da mucha bronca, lloro. O sea, no me enojo, pero lloro, ¿entendés? Me pasa hasta hoy, ¿viste?, cuando empezás, ¿no?

¿Por qué es así, por qué tal?

Y decía, no puedo ser tan tarada de ser tan plantada, tan fuerte. Y después, con el tiempo, entendí que toda esa fortaleza no iba separada del llanto. Las mujeres facturamos y lloramos. Es mentira que las mujeres y los hombres no lloran. Facturamos, discutimos, nos enojamos y podemos hacer todo eso también mientras lloramos.

Magali: ¿Por qué decidiste salir de los medios?

Connie: Porque sentía que le estaba dedicando mucho tiempo, si bien no eran muchas horas, o sea, a ver, yo en el momento que me fui de la tele tenía 3 trabajos en televisión. Siempre tuve muchísimo trabajo, eso no me puedo quejar, y hasta el día de hoy me siguen haciendo muchísimas ofertas para que vuelva, cosa que no pienso hacer. Pero sentía que le estaba dedicando mucho tiempo ya a algo que para mí no tenía sentido ni estaba alineado con mi propósito, y le quitaba mucho tiempo a lo que sí estaba queriendo hacer y estaba haciendo en paralelo, y que me generaba muchísima disrupción, porque no tenía más tiempo, ya. O sea, yo vivía pidiendo permiso para irme de viaje, ver a clientes afuera… Construir, mantener mi empresa. Entonces, y nunca me entendían tampoco mucho lo que hacía. Y otra cosa que también lo definió fue que en los canales donde yo trabajé, a todos les llevé propuestas de construirles todo lo que tenía que ver con un modelo de negocios multiplataforma y no me lo entendieron. Ahora se quieren matar, pero en ese momento no me lo entendieron, y que ellos no vieran que tenían una persona dentro que también les estaba hablando de lo que iba a suceder en el futuro… Y no lo pudieran aprovechar. También yo decía, bueno, esto no entienden, listo. O sea, no hay lugar para mí acá.

Mucho sentido, tampoco, que siga armando una situación. Y también creo que todo tiene ciclos, las personas se aferran a… Al para siempre, sin darse cuenta que lo único constante es uno mismo. Todo el resto de las cosas para mí tienen un tiempo: los vínculos… Las relaciones, los trabajos, mismo, lo que uno construye. Entonces cuando te das cuenta de eso, sabés que el final es el principio, porque la constante de todo eso es uno mismo.

Magali: ¿Cómo elegís ahora en qué dedicar tu tiempo y en qué proyectos involucrarte? Porque haciendo una línea de tiempo, vos siempre estuviste metida en muchas cosas a la vez, que quizás desde afuera era como, bueno, la de la tele, pero por detrás pasaban un montón de otras cosas.

Connie: Bueno, yo estoy full time con CUX, que es la evolución de Contame un secreto.

Todo mi tiempo está dedicado a eso. En paralelo… Hago otras cosas que repercuten de manera virtuosa en CUX. Yo creo que lo que me ayuda mucho a mí es ver justamente que haber encontrado o tener un propósito claro hace que cualquier otra cosa que yo haga tenga que sumar a este gran propósito. No, yo soy founder, fundé la Dinner de los Founders también, que es un ecosistema de startups, que ya somos 80. Es una comunidad de founders donde nos damos soporte y apoyo, pero la mayoría de los recursos que yo saco de la Dinner de los Founders son para CUX.

Entonces, si bien a mí me lleva tiempo hacer eso y liderarlo y ocuparme de todo, me repercute beneficiosamente en CUX, porque yo encuentro gente gracias a la Dinner de los Founders: VCs, angel investors, capital, conocimientos, apoyo, soporte. Entonces… Lo mismo en mis redes sociales: si bien llevan tiempo las redes sociales, toda la atracción orgánica que yo pude hacer en Contame un secreto, y que convierte a CUX en un producto, tiene que ver con el tiempo que yo le dedico a las redes. Entonces siempre tenés que fijarte que lo que estés haciendo contribuya al círculo virtuoso de tu propósito.

Magali: Me encanta. Y ya que mencionaste la Dinner de los Founders, le voy a mandar un saludo a un invitado del podcast que vino como hace 50 semanas, Gaby Marcolongo.

Connie: ¿Gaby Marcolongo? Te juro… Lo amo. No, y además, a Gaby lo conozco hace 10 años, una cosa insólita, así que abrazos a Incluyeme. Y aparte Gaby es de mi tribu: nosotros dentro de la Dinner de los Founders tenemos grupos más pequeños donde trabajamos temas más profundos, y Gaby es de mi tribu y la verdad que es un tipazo. Me encanta contribuir con Incluyeme y hacer cosas juntos.

¿Cómo saber cuándo dar un paso al costado de tu propio proyecto?

Magali: Ahí va. Quiero saber cómo cambiaste… Porque antes de CUX tenías otro proyecto, Carnaval, que si querés contarlo, la versión fácil, la versión apta para tu público.

Connie: Sí, Carnaval fue el primer marketplace de NFT que construimos sobre una sidechain, sobre una blockchain asegurada sobre la red de Bitcoin. Fue muy disruptivo en ese momento. No fue una startup que yo fundé. Fue una startup donde yo me uní, donde a mí me llamaron para unirme. Me uní en su momento porque le daba herramientas al arte; mi mamá era artista y siempre estuve muy vinculada con darle herramientas a los artistas para que puedan vivir de eso que les gusta, para poder alcanzar su propósito. Creo que la tecnología blockchain le da trazabilidad y le da ownership, o sea, derechos de autor a perpetuidad, cosa que es muy difícil para los artistas lograrlo.

El tema es que cuando explotó la burbuja cripto, donde se mezcló la criptomoneda con los exchanges que hicieron estafas, etcétera, etcétera, para que Carnaval pueda sobrevivir yo tuve que cambiar el modelo de negocios, de ser B2C, o sea, centrado en los artistas y en el consumidor final, a un modelo de negocios orientado a empresas, con infraestructura blockchain de programas de lealtad.

Y eso hizo que se desalineara completamente de mi propósito, porque ya mi propósito no tenía que ver con ayudar a empresas a hacer programas de lealtad en blockchain, que está buenísimo, pero sí tenía mucho más que ver con el propósito de mi cofounder, Matías, que es un genio. Entonces ahí yo decidí dar un paso al costado como CEO, si bien no estoy en el management ni estoy en el día a día.

Sigo siendo y teniendo equity como founder, como cofounder de Carnaval, y es un proyecto que por suerte sigue vigente y sigue vivo y sigue andando gracias a que pivoteamos el modelo de negocios. ¿Qué tiene de interesante esto para mí? ¿Y por qué está bueno tenerlo como ejemplo? Hay veces que uno tiene que identificar cuál es el mejor rol que puede asumir para que algo tenga éxito, siga caminando, y ser lo suficientemente… Autocrítico para ver cuál es el lugar desde el que uno puede colaborar y dónde uno se tiene que poner. Otra persona te puede decir, ay, fracasaste como CEO. No, al revés, o sea, gracias a que yo me puedo correr y dárselo a una persona que le gusta un modelo business to business, puede llevar adelante y a buen puerto algo de lo cual yo también soy parte y quiero que triunfe. Entonces, reconocer cuál es nuestro nivel de incompetencia y de competencia nos permite llevar adelante proyectos exitosos.

Yo sé perfectamente dentro de CUX cuál es el rol donde yo brillo, donde soy óptima, donde mi performance no tiene competencia, y sé también cuáles son los lugares donde necesito equipo, donde necesito personas que me ayuden a llevar adelante la visión.

Magali: ¿Cómo pensaron este cambio de modelo, de algo para consumidores y artistas a hacer para compañías programas de lealtad?

Connie: Bueno, a ver, hay una cosa que tiene que ver con que cuando a vos te invierten en una startup, tenés que rendirle a los inversores y tenés que tratar de que la startup sobreviva por sobre todos los medios, porque si una startup no sobrevive, la tenés que cerrar, si bien los que invierten con el llamado capital de riesgo saben que van a riesgo. Está bueno tratar de hacer la mayor cantidad de movimientos posibles… Para que tu producto pueda sobrevivir. De hecho, el 70% de las startups que no sobreviven es por un problema entre founders, o sea, por un problema de equipo. Y el otro 60%, no es que se sumen estos porcentajes, de startups que no sobreviven es por un problema de que no han sabido iterar el producto a tiempo. O sea, que no han hecho un cambio de iteración. Qué quiere decir: que en realidad no se enamoraron del problema, sino que se enamoraron de la solución. Hay que dejar de abrazarse a lo que uno crea y hay que abrazarse al problema que uno está resolviendo. Entonces eso fue lo que hicimos.

Decir OK, para poder el día de mañana ayudar a artistas, no en este momento pero el día de mañana, y que el arte realmente siga estando presente, tenemos que ver que el problema hoy son los intermediarios. Entonces abracémonos al problema, démosle una solución a las empresas, que las empresas pueden hacer el esfuerzo en un modelo B2B, que sean ellas las que lleven adelante toda esta adquisición de usuarios.

Magali: Ajá, Connie, ¿qué es algo que sepas ahora que te hubiese gustado saber 10 años atrás?

Bitcoin. Que invertir en Bitcoin era una buena inversión. Esa fue la única innovación que se me pasó, hoy es una innovación para mí clave. Ojalá hubiese entrado a Bitcoin en el año 2013.

Eso es algo que me hubiese gustado, y otra cosa es que yo construí un espacio en Twitter. Fue el primer espacio que unía parejas y personas, y si lo hubiese escalado con producto hubiese hecho Tinder.

¿Qué consejos ignoró Connie y cómo se imagina el futuro?

Magali: ¿Se te viene a la cabeza algún buen o mal consejo que te hayan dado?

Connie: Mal consejo, en general siempre me han dicho que yo no iba a poder hacer todo lo que hice, o sea, que para qué estaba en redes sociales en el año 2010 si eso era una burbuja que nadie va a usar. Yo hice poner Internet en la Feria del Libro en el año 2012 e hice el primer streaming con televisores para presentar mi libro, y todos me decían que eso no iba a perdurar y que no lo iba a escuchar nadie, y que el streaming no tenía futuro en el año 2012.

Magali: ¿Hubo algún momento que dijeras, no puedo creer que esto sucedió, que estaba fuera de lo que me imaginaba posible?

Connie: Yo creo que Black Mirror dejó de ser una serie para convertirse en un documental, y muchas de las cosas que estamos viendo hoy… Que pasan y que existen, nos las contaron series.

Que en su momento nos parecían ciencia ficción. Mi sueño es poder incorporar al equipo de CUX… Para que trabaje al lado mío un escritor de ciencia ficción, porque creo que la gente que puede imaginar futuros distópicos o no son las personas que luego pueden crear productos y servicios que funcionen en el mercado.

Years and Years nos muestra cómo nuestra conciencia, nuestra mente, puede tener una vida post mortem, después de que nuestros cuerpos hayan muerto, y yo creo que eso va a suceder. Porque la IA hoy aprende de nosotros y creo que vamos a poder continuar de algún modo para nuestros seres queridos.

Magali: Bien, ¿qué es algo que pensás distinto a la mayoría de las personas?

¿Qué es la aceptación radical y cómo ayuda a decidir?

Magali: Casi todo. Creo que parte de mi diferencial es que tengo una visión bastante diferente de casi todas las cosas: del amor, de la vida, de la muerte, de los proyectos, de muchas cosas.

Yo practico la aceptación radical de lo que sucede y creo que las realidades… Tienen 2 partes. Tiene una parte… Tiene que ver con lo que es el hecho concreto, que es aceptación radical, y después tiene una parte creada que tiene que ver con la ficción que nosotros creamos sobre eso que sucede, y esa ficción que nosotros creamos sobre eso que sucede es muchas veces lo que nos entrampa.

De esto habla mucho Harari, entonces.

Primero practicar la aceptación radical. De esto también habla mucho el estoicismo. Siempre fui una persona estoica, sin entender desde antes qué tenía que ver con ser estoica. Lo entendí muchísimos años después, de grande, y después soy muy buena creando ficciones que me ayuden a aceptar la… Realidad.

Okey.

¿Qué dirías que sos, que no podamos adivinar de vos?

Connie: Soy bastante transparente. Me cuesta mucho pensar en algo que no puedan adivinar de mí.

Pero por ejemplo, tengo mucho miedo al agua. En general no soy una persona temerosa.

Y cuando me da miedo algo me abrazo al miedo y lo hago igual. Siempre hago las cosas con miedo, pero sí me da mucho miedo el agua. En general no me vas a ver en entornos donde hay agua.

Magali: Bien.

¿Tuviste alguna mala experiencia?

Connie: Sí, de chica me ahogué una vez en la pileta y nunca terminé de aprender a nadar. Siempre siento que el agua es un elemento que me puede llevar, y le tengo mucho respeto.

Magali: Hay un libro que te escuché que recomendaste un par de veces, que es el de Austin Kleon, Robá como un artista.

Connie: Ay, sí, ahí lo tengo.

¿Inspirarse o copiar? Libros y series que recomienda

Magali: Ah, perfecto, bien. ¿Qué concepto o qué parte del libro te gustó tanto?

Connie: Que sí te recomendé el libro. Bueno, creo que lo que tiene el libro de Austin Kleon, y en general todos sus libros, es que él tiene la capacidad de resumir de manera muy simple, clara y eficiente cosas que son muy complejas. Creo que eso es una gran habilidad de las personas que tienen mucha claridad mental, que mastican muy bien cosas que normalmente te llevarían por ahí.

Tres tomos de una enciclopedia, y que el tipo te lo entienda en tres frases y digas: ¿ah, claro, era esto? Uno de los conceptos que más me gusta del libro de Austin Kleon es que él pone muy bien sobre la mesa lo siguiente. Dice que cuando nosotros le copiamos a una sola persona, es plagio. Pero cuando tomamos… De muchas personas, copiamos de muchas personas, esa inspiración, porque la combinación de todas esas cosas da un resultado único que tiene que ver con nosotros. Entonces creo que ese concepto resume muy bien una de las cosas que siempre le digo a las personas, que es que el aprendizaje tiene que ver con… Cuán curioso sos y cuán abierto estás a aprender de todo lo que hay alrededor tuyo: de ir a un museo, de escuchar un podcast como este, de mirar una serie de Netflix, de leer un libro, de hablar con una persona. Todo eso es inspiración y da como resultado una nueva conexión neuronal dentro de tu cabeza. Yo escucho muchas veces a personas que dicen: pero perdiste el tiempo viendo Netflix. Y por ahí en esa serie que viste, dicen una frase y decís: ah, sí, o… La gente está vestida de determinada manera y te trae un determinado pensamiento, o se trata de una temática que te despierta algo. Lo mismo cuando te parás frente a una obra de arte en un museo, lo mismo cuando vas a visitar un lugar al que nunca habías ido, cuando te encontrás con una persona que piensa totalmente diferente a vos y te dice cosas que a vos no se te habían ocurrido. Aunque no estés de acuerdo, todo eso es inspiración y nos conecta nuevas neuronas.

También me gusta mucho que siempre dijo.

La inspiración deja de ser copia cuando vos la adaptás, cuando te preguntás quién sos vos y le agregás tu diferencial, porque si no, sí es copia. Ahí está la sutil diferencia de las cosas.

Magali: ¿Se te ocurre algún otro libro, serie o película que te haya gustado recientemente y quieras compartir?

Sí, ay, porque soy fan, siempre comparto todas esas cosas. Me gusta darle esos masticables a las personas. De series, una serie que me rompió la cabeza, que claramente no pueden dejar de ver, es Succession, una obra maestra. Creo que no estoy diciendo nada nuevo, pero fíjense los primeros capítulos, que por momentos se pone un poco heavy, pero pásenlo porque es una obra maestra y vale la pena. Otra serie que vi últimamente y que me encantó es Painkiller, que en realidad es la misma historia hecha por Netflix de una de HBO que se llama Dopesick. Es la historia real de cómo se meten los opioides en Estados Unidos, que ya llegan matando a como 50.000.000 de personas adictas.

Es una locura lo que ha hecho la OxyContin. No sé cómo se llama en castellano el producto, y por primera vez una farmacéutica pierde un juicio… Contra un gobierno. Es terrible, esas se las recomiendo. Y después, en una línea más mundana, en Apple TV, para mí están hoy las mejores series. Estaba viendo The Morning Show, que es buenísima, pero esperate, Las gotas de Dios es una obra maestra, es una fucking maravilla. Vean Las gotas de Dios en Apple TV.

¿Por qué la salud mental tiene que estar al alcance de todos?

Magali: Bien, perfecto. ¿Y cómo hacemos para cerrar este episodio? Quiero un momento de micrófono abierto, mensaje para la audiencia que escuchó hasta acá.

Connie: Bueno, lo primero, gracias, Maga. Me parece increíble lo que hacés, tu espacio, tu comunidad, cómo has construido tu propio camino. Creo que estamos en la era de la autogestión desde hace bastante ya, pero ahora más que nunca hay herramientas para que nosotros podamos construir realmente el presente que queremos.

Y cuando uno no lo hace, la excusa es que uno no lo quiere hacer o que cree que no lo puede hacer. Yo creo que sí podemos hacerlo y que está todo dado ahí afuera para que tengamos éxito, entendiendo el éxito como el camino que uno recorre para llegar a dejar un impacto positivo en otros y alcanzar su propósito, sea cual sea. Me gustaría que cuando salga al mercado CUX lo prueben. Espero que los ayude.

Yo digo que no soy founder de una startup, sino que soy founder de un movimiento cultural, de un cambio de paradigma. Creo que la salud mental tiene que estar al alcance de todos. Ya es una necesidad, porque para el año 2030 el World Economic Forum la declaró pandemia global, cosa que es un desastre.

Tenemos el derecho de vivir bien, mejor, más tranquilos, más cuidados. Yo estoy desarrollando un producto para que eso sea posible y de manera accesible.

Claramente tiene que tener un valor, porque si no los productos en tecnología no se pueden hacer.

Pero sí tiene un valor accesible, para que cualquier persona que tenga un celular en la mano pueda tener un recurso que lo ayude a vivir mejor. Así que cuando CUX salga al mercado les pido que lo prueben, que lo usen, que me den feedback, que me den su opinión. Y que sepan que estoy construyendo un espacio para que todas las personas que toda su vida se sintieron diferentes, distintas, incomprendidas, o no tenían con quién hablar o dónde contar lo que les pasaba, tengan un lugar para justamente encontrarse con otros.

Para encontrar una respuesta, para encontrar un lugar seguro donde poder ser quienes son al 100%.

Magali: Venga, espectacular. Gracias, Coni, por venir y compartir todo esto.

Connie: Gracias a vos. Nos vemos, chao.

Magali: Gracias por escuchar este episodio. Nos ayudás un montón compartiendo el capítulo con alguien a quien le pueda servir. Acordate que todas las semanas comparto ideas en el correo de Tiene que haber algo más. Escribo sobre mis recomendaciones y el detrás de escena de la comunidad y el podcast. Lo mando todos los jueves directo a tu bandeja de entrada. Anotate vos también en tienequehaberalgomas.com/correo. Nos vemos la semana que viene.

Sobre Tiene que haber algo más

Unite a la comunidad exclusiva de Tiene que haber algo más

ESTEMOS EN CONTACTO

 💌 Recibí el newsletter semanal

📸  Instagram

 💜 Linkedin

COLABORÁ
Regalanos un cafecito para que el proyecto siga vivo y creciendo:
💰 Para el mundo https://www.buymeacoffee.com/tqham
💰 Argentina https://cafecito.app/tienequehaberalgomas

OTRAS ENTREVISTAS

Catalina Rengifo Botero, Matias De Caro, Liliana Quartino, Andrea Burt, Andy Clar, Marlene Molero, Cal Newport, Tomás Volonté, Nacho Rodriguez, Rebecca Cox, Helle JeAlex Boccara, Carolina Samsing, Gustavo Rodriquez, Santiago Nandin, Natasha Spitzer, Daine Garza, Santiago Grassi, Gaby Natale, Miriam De Paoli, David Smolansky, Silvia Haba, Pepe Villatoro, Sebastian Javelier, Kike del Río, Enzo Cavalie, Isela Costantini, Alex Llull, Luis Moreno Ocampo, Tito Yoan, Juan I. Solera, Edith Eger, Martina Flor, Martin Wainstein, Adolfo Berraquero Nomadito, Aniko Villalba, Charo Vargas Charuca, Matias Peire GRIDX, Luciana Reznik Wolox, Laura Lichtmaier Simones, Luli Invierte, Gerry Garbulsky, Magali Bejar, Talin Terzakyan, Floxie, Matias Pierrad, Marina Diaz Ibarra, Valentin Muro, Carla con Wifi, Maria Sajim SinOficina, Pablo A Gonzalez El Gato y La Caja, Alejandro Melamed, Pepe Garcia El Estoico, Agostina Trovato, Bosco Soler Sinoficina.com, Sebastian Siseles Freelancer.com, Liz Ribot Outsite, Gabriel Marcolongo Incluyeme.com, Soma, Santiago Bilinkis, Sergio Sala, Dani Dini, Santiago Magnin Deinmobiliarios.com, Sofia Contreras, Ian Teperman Seeds, Matias Burstein Calm, Diego Pereyra Medivac, Sir Chandler, Adriana Tech, Ale Marcote, Fredi Vivas Rocking Data, Eliana Bracciaforte Workana, Manu Malvezzi Club Solidario, Meme Pigretti, Agustina Paz, Caro Composto, Agustin Di Luciano Nexton, Agustina Irure

Pasá a la acción

Recursos gratis para tu próximo paso

Ver todos los recursos →

Preguntas frecuentes sobre este episodio

¿Quién es Connie Ansaldi y de qué habla en este episodio?

Connie Ansaldi desarrolló su carrera en el mundo de la publicidad, branding y medios de comunicación, tanto tradicionales como redes sociales y nuevas tecnologías. En la actualidad, está desarrollando CUX, una herramienta que por medio de inteligencia artificial provee servicios de salud mental on demand. Es embajadora del Foro Económico de mujeres. También da talleres y conferencias capacitando emprendedores.

¿Dónde escuchar el episodio completo con Connie Ansaldi?

El episodio completo se puede escuchar gratis en esta misma página, y también en Spotify, Apple Podcasts, YouTube e iVoox, donde está el podcast Tiene que haber algo más.